miércoles, 19 de mayo de 2010

Generation Body


       Generation Body
No negaré la buena dosis de nihilismo que hay en esta entrega y las serias dudas  y cuestionamientos que tiene este autor sobre aspectos fundamentales de la generación de estos tiempos. 
 Veamos si ella, al menos, resiste estas reflexiones de ninguna manera complacientes

En 1966 el gran escritor puertorriqueño y buen amigo Luis Rafael Sánchez publicó su ensayo La generación O SEA; el cual podemos leer ahora en Internet. Este ensayo, no ausente de teatralidad, nos muestra la pobreza del léxico del estudiantado en Puerto Rico (pienso que en casi todo el Caribe) y, consecuentemente, la miseria espiritual del Ser regional. Imagino que si el narrador y dramaturgo puertorriqueño hubiera escrito el ensayo aludido en nuestro país nos hubiese llamado “La generación cosa"  o "La generación vaina." Conocidas castraciones lingüistas de estos lares.

Pasan los años y aquella reflexión de Sánchez sigue teniendo una no agradable vigencia.

La pobreza espiritual, a nuestro entender, se ha ido peligrosamente magnificando. Hemos llegado al extremo que nos hemos ganado, sin discusión alguna, el título de “Generation Body.” 


¡Si! ¡En inglés y todo!

El culto al cuerpo por el cuerpo, con todo lo que entraña, parece ser hoy la tónica y única actitud importante asumida por la generación que puebla hoy (¿o nubla?) nuestro planeta, donde la vaciedad se ha vuelto una constante.

Alguien dirá que ya los antiguos griegos cultivaron sus cuerpos casi hasta divinizarlo. 


Ciertamente en la Antigua Grecia el amor de la gente por el cuerpo era muy grande. Pero jamás —¡Jamás— se descuidó la mente que funcionaba en esa materia elaborada que es el cerebro. Los griegos cultivaban el espíritu y el intelecto aún con más vehemencia que los tributos que rendían a sus músculos; los cuales finalmente son, cuando no comparten espacios con la Idea, un montón de carnes listo para podrirse.

Ha habido una inconformidad histórica del ser humano con los atributos físicos que lo sustenta. Por ello llegamos, en franca actitud de espejos, hasta inventar seres mitológicos de poderes inconmensurables. Por ello, en estos tiempos de personas menos dadas a las reflexiones profundas, nos inventamos los llamados súper héroes. Los cuales no son más que una proyección que hace la sociedad capitalista de un manifiesto deseo de su Hombre.

Es en ese contexto que se da, entonces, el culto al cuerpo que hemos aludido.


Esto ha llegado a un punto que hasta un apretón de manos es una aventura en estos días. Decimos esto porque al hacerlo no podemos estar seguros si la piel que tocamos es realmente la original de ese individuo. Cuando besamos unos labios no nos extrañemos al descubrir que estos (igual que los dientes y las encías) han sido radicalmente modificados, y hasta cambiados, atendiendo simplemente a requerimientos o estándares estéticos de los tiempos en los cuales vivimos. Cuando admiramos unos bustos, aunque no querramos, debemos reservar por si acaso aplausos para algún cirujano estético cercano (figura relevante y "divina" que camina siempre al lado de las personas que se pasean en calles y plazas). 
 
La Generation Body siente que está obligada a reconstruir siempre sus narices. Los ojos actuales se compran por centavos en farmacias. Cualquier pierna bonita es sospechosa, porque puede que haya sido modelada por el bisturí. Cinturas, nalgas, estómagos y caderas hoy son sometidas a un proceso llamado lipoescultura. Penes y vaginas de la Generation Body son convenientemente alterados. Hasta los hímenes son hoy reconstruidos. Ni citar tenemos los implantes de cabellos que hombres y mujeres se hacen normalmente. Miles de seres humanos optan ahora por hacerse en sus cuerpos  tatuajes tridimensionales que alteran permanentemente la piel. Es frecuente ya el uso de incrustaciones metálicas en la lengua, en los labios, en el ombligo, en el pene, en el ano y, desde luego, en la vagina.

Al hacer el amor ya uno no sabe con qué fenómeno o monstruo ha llegado hasta la cama. Seguramente nos encueramos constantemente con perfeccionados frankeinsteines.

Hace unos días solicitamos a una amiga (siempre bien informada en esto de las transformaciones corporales) que nos hiciera una lista de las alteraciones del cuerpo en boga. En menos de cinco minutos teníamos un listado verdaderamente alarmante sobre las operaciones o alteraciones que se hacen las personas de nuestro tiempo. Observen:

Liposucción (succión de grasa y eliminación de la misma).
Lipoescultura (succión de grasa y reutilización de la misma en otras áreas del cuerpo).
Rinoplastia (cirugía de la nariz).
Mamoplastia de aumento y de reducción (cirugía de senos).
Gluteoplastia (aumento de gluteos).
Abdominoplastia (reducción de abdomen).
Aumento de pantorrillas.
Otoplastia (cirugía de orejas).
Blefaroplastia (cirugía de párpados).
Malarplastia (Implantes para pómulos).

También, en cualquier esquina aparece alguien ofertando hacer: 
Recorte o aumento del mentón, aumento de labios (inyecciones de colágeno), cirugías del estómago (varias técnicas), implantes de músculos, implantes de huesos (hasta de metal se hacen estos), láser facial (para quitar arrugas e imperfecciones), láser depilatorio (para eliminar los vellos del cuerpo), endermologie (tratamiento para la celulitis), masajes reductores (para bajar de medidas en algunas partes del cuerpo), rejuvenecimiento vaginal (estrechamiento vaginal y reducción de sus labios), blanqueamiento dental, carillas dentales, deplación con cera (cejas, bigotes, piernas, axilas, área del bikini), uñas chinas, los hombres se hacen implantes y reducción de pecho, aumento de pene, cirugías plásticas radicales en las caras; etcéctera.

El asunto ha llegado a tal dimensión que ya podemos comprar hasta gotas de la eterna juventud. Esto se hace inyectándonos por vía muscular cuatro dosis (una por semana) de la ya popular vacuna antivejez.

Pueden los lectores suponer el nivel de distracción que esto entraña, la superficialidad que lo acompaña y la cantidad de recursos y tiempo que se le dedica a esto en las sociedades nuestras cada día más adoradora del gran dios llamado Consumo.

Queriendo ser el Otro nos sometemos a cualquier proceso en manos de especialistas que garantizan cambios parciales o absolutos en nuestros respectivos cuerpos. 

Desde luego que siempre será ésto una misión imposible y un tanto caricaturesca. Primero, porque sabemos que detrás de “perfectas” sonrisas construidas en quirófanos, están nuestras anteriores morisquetas. Y segundo, el quirófano todavía no puede hacernos un poco más inteligentes, ni inyectarnos cultura, ni volvernos artistas de repente; mucho menos ponernos unas cuantas pulgadas de talento. Nada de eso. 

Al alma, al espíritud y al intelecto no hay escalpelo que lo penetre, ni existe un masajista que lo altere. A los tres tenemos que cultivarlos desde adentro. 

Pero una pregunta formulada me causa terror ¿Le interesa a la Generation Body esto algo más que un pepino? Ni me atrevo a plantearme la respuesta.
No obstante las frivolidades asumidas como meta  por la generación que nos ocupa, el verdadero monstruo que deambula por nuestros espacios interiores siempre estará ahí, aunque cubramos con fantasmas los espejos.

miércoles, 12 de mayo de 2010

La Cerveza sumeria













































































































































































Nota: La Asosciación de Cerveceros Artesanales de Argentina ha publicado un completo trabajo sobre la Historia de la Cerveza en los diferentes pueblos de la Antigüedad. Plantean que el inicio de la exquicita bebida ocurrió en la Antigua Mesopotamia. Específicamente entre los pueblos sumerios. Reproduciremos, precisamente, una importante parte del trabajo realizado por  Alberto Juan BairgianLa Cerveza en la Antigua Mesopotamía.

Nos atrevemos a recomendar a los pasionarios que de sus refrigeradores saquen una cerveza vestida de novia y lean esta entrega delietándose con ella. Estamos convencidos de que el placer de la lectura será mayor.

Como es costumbre nuestra cuando publicamos trabajos de otras personas, advertimos que los gráficos usados en éste fueron seleccionados y colocados por nosotros. Disfruten ya, sin más necias dilaciones parte de las investigaciones de Bairgian.












El
pueblo de los sumerios
hace
más de
6000
años,

en el sur de la Antigua Mesopotamía, protagonizó cambios
cruciales en la historia de la civilización. 
Según
algunos investigadores, mucho antes de surgir las primeras villas
o pequeñas ciudades en la Antigua Mesopotamía región ubicada
entre los ríos Tigris y Eúfrates, en lo que hoy es el Irak, por
los alrededores de

4000 años antes de Cristo
,
nuestros ancestros ya consumían un líquido alcohólico
resultante de la fermentación de cereales inmersos en agua.





Lo que
si se sabe, con seguridad, es que la humanidad aprendió a hacer
cerveza luego que descubrió una forma de almacenarla y quizás
antes de dominar el arte de cocinar el pan.


Los
habitantes de la  Antigua Mesopotamía
fueron
los precursores en el uso de la escritura, como instrumento de
comunicación y difusión, la cual fue evolucionando en tablillas
de barro, desde los pictogramas hasta la escritura fonética.


Las
civilizaciones sumerias y babilónicas, fueron las primeras en
legar a las generaciones posteriores, un registro de como se
fabricaba esta bebida.




En
Paris (Francia),
en
el Museo del Louvre,  se encuentra expuesto
un
monumento conocido como Piedra Azul, el mismo pertenece a los
principios de la civilización sumeria, y contiene inscripciones
sobre como se producía la cerveza.





Lo que
si es cierto es que la cerveza, se volvió muy popular entre los
pueblos antiguos y no tardó mucho en traspasar los límites de la
Mesopotamía, y de allí el "elixir"
precioso llegó a Egipto, donde pasó a ser producido en gran
escala.





Se puede decir, que
la cerveza fue en la Antigua Mesopotamía, después del agua, la
bebida más popular, durante 4000 a 2000
años antes de Cristo
, la misma se empleó como medio de
pago de diferentes formas, lo más común, fue utilizar a la
cerveza, para pagar los haberes de los trabajadores de las
administraciones públicas, por los servicios prestados al reino.






La cerveza, que en
sumerio se denominaba "ka" y
en arcadio "ikaru",
estuvo siempre presente en la vida de sumerios, asirios y
babilonios, y de ello es testimonio su abundante literatura.





De
acuerdo con los registros hallados, hace mas de 5000 años, estos
pueblos dominaban los procesos productivos de más o menos 20
tipos diferentes de cervezas,
el
nombre genérico de la cerveza era
"Kas"
=
 "s'ikaru"
palabra
que equivalía también, al sinónimo de
"bebida
embriagante".

La
principal de estas variedades,
daba origen a una bebida conocida como
"sikaru",
la cual era utilizada para alimentar a los enfermos

y honrar
a los dioses.






Hay
numerosos escritos
dedicados
precisamente a la cerveza, se pueden contabilizar mas  de un
centenar de textos relacionados, con distintos tipos de cerveza y
los ingredientes que se empleaban para elaborarlas.


Este
amplio vocabulario, que se remonta al III
milenio antes de Cristo
, revela la existencia de una larga
y compleja tradición, en la técnica de elaboración de la
cerveza en la Antigua Mesopotamía.





Sobre el proceso
que conducía a su elaboración, tenemos noticias de diversos
tipos, los más importantes se encuentran, por un lado, en unos
pequeños textos administrativos, conocidos como los "Textos
de Grisú"
, que serían recetas de la era pre
"Sargon", y en los
que se registraban los ingredientes entregados a los cerveceros,
para que éstos procedieran a su fabricación.





"Sargon"
en acadio
"Sharrum-kin",
"el
legítimo rey
" o "el verdadero
rey
") (2334
antes de Cristo al 2279 antes de Cristo
), su
imperio abarcó la región de los ríos Tigris y Eufrates, y parte
de la actual Armenia, Irán, Irak y Turquía, su capital fue
Akkad, también conocida como Agade y su dinastía gobernó por
mas de 150 años.

Su hija
fue "Enheduanna" la
Suma Sacerdotisa del Templo de la Diosa de la Luna, autora de los
primeros himnos acadios en honor a la cerveza, la cual era una
reconocida "salzikrum",
(lesbiana) la traducción del acadio es: especie de
"mujer hombre".





"Enheduanna"
vivió
rodeada de sus sirvientas y esclavas, en un templo cercano a lo
que hoy es el Golfo Pérsico y recientes excavaciones demuestran
que se trataba de una comunidad dedicada a actividades como la
panadería, carnicería y elaboración de cerveza.





Éstas y otras
tablillas de carácter administrativo, que arrojan datos muy
precisos sobre los ingredientes y las proporciones empleadas, se
complementan bastante bien con las informaciones contenidas en los
textos literarios.


Entre
estos últimos destaca, por encima de todos, el
'Himno a Ninkasi', la
diosa sumeria de la cerveza, en el cual se describen las distintas
fases de la elaboración de la cerveza.





La
cerveza
también
fue, la bebida por excelencia en comidas y
reuniones sociales, hasta el punto que en sumerio, a la palabra
"banquete"
se le decia
"kas-dé-a",
que literalmente significa
"escanciado
de cerveza"
, o "lleno
de cerveza".

Escanciar la
cerveza es todo un arte, lo cual consiste en dejar caer el líquido
desde el barril, tinaja o jarra al vaso de forma brusca y desde
una cierta altura, al arrojar la cerveza, la misma cae con líquido
y espuma, liberando además el gas carbónico endógeno que
contiene y se mezcla con el oxígeno del aire, creando la espuma
correcta, de esta forma, se reafirman sus cualidades
organolépticas.





El
sofisticado sistema de irrigación por canales, les permitió a
los sumerios el cultivo de cebada en gran escala y en la Antigua
Mesopotamía la cerveza de dicho cereal era la bebida preferida.






Este
pueblo fue la civilización más antigua de la que se tengan
registros, además siendo responsable de diversas innovaciones
técnicas y culturales, entre ellas las bebidas alcohólicas.






Se calcula que
diariamente cada persona bebía dos litros por día, mientras que
a los sacerdotes y quienes trabajaban en los templos, se les
asignaban hasta seis litros diarios de cerveza, para su consumo
personal.



Desarrollaron
distintas variedades de cerveza y existen registros de mas de 20
de ellas, de las épocas previas a la aparición de la escritura,
no se tienen muchos antecedentes acerca del sentido que estos
pueblos le daban al consumo de bebidas alcohólicas y de que
manera lo hacían.

Historia del vino


Nota: Me he encontrado varios trabajos interesantísimos sobre el vino en el mundo. Este versa sobre el vino en el siempre sorprendente Egipto. En una próxima entrega hablaremos del vino romano.

Además de la cerveza, los egipcios también fabricaban vino. El vino no sólo se obtenía a partir de la vid, aunque llamamos vino de modo genérico a toda bebida fermentada procedente del prensado de diversas frutas. Los dátiles, los higos, las granadas, y por supuesto, las uvas eran las frutas preferidas para la obtención del vino.

Aunque el vino de dátiles no era tan común como la cerveza, era también una bebida de gran aceptación y aparece igualmente en las listas de ofrendas representadas en numerosas tumbas.

El vino de dátiles probablemente se hacía remojando los frutos en agua, y luego prensándolo todo. El líquido recogido se ponía en vasijas y se dejaba fermentar naturalmente. Hoy en día aún se produce un vino de dátil en Egipto, aunque no se consume hasta que se destila en un licor llamado aragi. Los antiguos egipcios desconocieron la técnica de la destilación, por lo que no fabricaron ningún tipo de licor.

En el mundo antiguo, los vinos egipcios eran famosos. Distinguían seis clases de vino, el blanco, el negro, el rojo y el del norte. El vino del norte podía ser Mareótico, Sebenítico y Teniótico Los viñedos estaban en el Delta y en los oasis, especialmente en El Fayum, aunque Dakhla y Bahariya eran también famosos por su producción de vinos. En casi todos los huertos privados también había al menos unas pocas cepas alineadas y que daban hermosos racimos de uvas. Hubo un viñedo especialmente famoso en los dominios del Templo de Amón en Tebas llamado Ka-n-Kemet (el espíritu de Egipto) que producía vino dulce.

El jeroglífico del lagar, así como las ofrendas de vino están presentes en las tumbas egipcias desde la primera dinastía en adelante.

El vino también tuvo un papel importante en la literatura, ya que era un tema común en la poesía amorosa -donde el amado actuaba como el vino, dejando al amante ebrio e insensible.

Oír tu voz, para mi, es como el vino dulce
Yo vivo de oírla
Cada mirada sobre mí
Es para mi más que la bebida o la comida

También en los textos sapienciales se hace alusión al vino. Estos textos eran como manuales de conducta para los antiguos egipcios, y en ellos se condenaba la autoindulgencia y se advertía de los peligros de la embriaguez.

En un texto del Período Tardío que da consejos a un joven se dice:

“Tu borrachera de ayer no apagará tu sed de hoy”

En los banquetes se servía vino tanto a hombres como a mujeres, y no estaba mal visto que las mujeres bebieran en público, e incluso no daban mayor importancia a las indisposiciones que causaba la ingestión excesiva de bebidas alcohólicas. De hecho, en una tumba tebana del Reino Nuevo se describen claramente los desgraciados resultados que el vino produce en algunos invitados a banquetes.

La fabricación del vino está representada en las paredes de muchas tumbas, principalmente del Reino Nuevo, y podemos reconstruirla del siguiente modo: Las uvas se cultivaban en viñedos, así como en los huertos de las casas. Una vez vendimiadas se ponían en unas grandes tinajas de madera o piedra que se cubrían con una especie de andamiaje del que colgaban cuerdas. Los trabajadores entonces las pisaban agarrándose a las cuerdas para mantener el equilibrio. El líquido que salía de las uvas pisadas se recogía en grandes recipientes.

El residuo de pieles (hollejo) se metía dentro de una tela que se retorcía con ayuda de unas varas para hacer más fuerza hasta extraer la última gota del jugo restante. Este método de escurrir todo el zumo de las uvas se practicaba aún en Egipto en el siglo XIX, y fue recogido por algunos de los estudiosos que acompañaron a Napoleón en su expedición.

El mosto se colocaba en vasijas destapadas y se dejaba fermentar naturalmente por medio de las levaduras presentes en las pieles de la uva. Después de esta fermentación preliminar, el líquido se trasegaba a otras vasijas, o bien se sellaban las anteriores, por medio de un tapón en el que se dejaba un agujero para dejar escapar los gases de la segunda fermentación. Una vez que ésta se había completado, los agujeros se tapaban y el tapón se recubría de arcilla. Algunas ánforas de vino se etiquetaban con el nombre del dueño del viñedo, el viñedo de origen y la fecha de producción. A veces, las “etiquetas” indicaban que el vino allí contenido era bueno, muy bueno o muy, muy bueno. Presumiblemente estas designaciones dependían del tipo de uvas y el viñedo de donde procedían. La fecha de producción era muy importante, ya que los vinos egipcios no duraban mucho tiempo, y debían consumirse en el plazo de un año, si no querían que se convirtieran en vinagre.

En la época grecorromana y copta, la fecha no era ya tan importante, ya que las vasijas estaban impermeabilizadas por dentro con una capa de resina o pez. Al no penetrar el aire dentro del recipiente, el vino no se oxidaba y duraba más tiempo. Esta práctica era desconocida en tiempos faraónicos.

También producían vino de palma, a partir de la savia de las palmeras datileras. La savia se obtenía haciendo una incisión en lo alto del tronco de la palmera, por debajo de las ramas. Luego se recolectaba la savia que salía por los cortes. Este mismo vino aún se produce en el oasis de Siwa, donde lo llaman lagbi. El vino de palma era uno de los líquidos utilizados para lavar los cadáveres en el proceso de momificación.

Otros vinos que se producían en época dinástica eran el de higos y el de granada, aunque hay controversia acerca de si la palabra egipcia (antigua) shedeh significaba vino de granada o jugo de granada. Ciertamente era posible fabricar tanto zumo como vino de granada y de higo, ya que ambas frutas eran muy comunes en época faraónica.

En la mitología encontramos referencias a este tipo de vino en la leyenda de la diosa-leona Sejmet. En esta leyenda se cuenta como Ra la envió para castigar a los rebeldes. Pero ella ya había probado la sangre y para conseguirla fue matando a todos los mortales en su camino. Entonces Ra se dio cuenta de su error y mandó a unos cuantos dioses “pacificadores” que la alcanzaron camino de Nubia. Como la diosa estaba dormida, prepararon un brebaje alcohólico rojo (posiblemente shedeh) y lo esparcieron por allí. Cuando la diosa-leona despertó bebió de la bebida alcohólica y se embriagó. Esta embriaguez aplacó su sed de sangre y le dulcificó el carácter, convirtiéndola en la diosa-gata Bastet o la propia Hathor

En los banquetes, las sirvientes se encargaban de que las copas de los invitados nunca estuvieran vacías. En estas grandes ocasiones la bebida era el vino, ya que la cerveza se consideraba una bebida más ordinaria.

No es muy frecuente encontrar utensilios de cocina en los yacimientos, debido a que éstos estaban hechos en su mayoría de barro y, lógicamente, no aguantaron el paso del tiempo. Aún así, sí que han llegado a nosotros gran cantidad de vasijas en las que se guardó vino en la antigüedad. Estas vasijas tienen forma de ánfora, con base cónica y dos asas. Las paredes de estos recipientes eran muy gruesos. Debido a este grosor han llegado a nuestros días y han podido reconstruirse para ser exhibidas en los museos. El Museo Petrie de Londres alberga una buena colección de utensilios de cocina.

En cuanto a los vasos utilizados, diremos que eran más bien tazas, o copas bajas. Estaban hechos de piedra, o de hueso. En los ajuares funerarios de personajes de clase alta, se encontraron copas de alabastro, oro y plata, aunque no sabemos a ciencia cierta si estas copas de metales preciosos se utilizaron para beber de modo cotidiano.

Como hemos visto, las bebidas esenciales de los antiguos egipcios, además del agua del río, eran la cerveza y el vino. No obstante, la cerveza ganaba en popularidad al vino, ya que las clases bajas no tenían demasiado acceso al vino, al menos al vino de vid, tal como lo entendemos hoy en día. Para obtener vino de vid era imprescindible poseer viñedos, y esto no estaba al alcance de las clases plebeyas. En cambio todo el mundo tenía acceso a los cereales de los que se obtenía la cerveza, y esto hacía que fuera la bebida más generalizada.

Como ya hemos dicho, los egipcios desconocieron la técnica de la destilación, por lo que, a pesar de contar con muchas frutas que podrían haber destilado en licores, no se conoce ningún licor de alta graduación alcohólica en el antiguo Egipto.

También puede considerarse una bebida generalizada la leche, aunque en realidad no fuera de uso tan común como lo es en nuestros días. Generalmente la bebían los niños lactantes. La leche era también utilizada para fabricar queso, y una especie de mantequilla, así como para dejar que se agriase y conseguir algo parecido a nuestro yogur. Pero de todo esto hablaremos en el próximo capitulo dedicado a lo que comían los egipcios en la antigüedad.

viernes, 7 de mayo de 2010

Café frío en el Festival


 El Ministerio de Cultura celebrará en el mes de junio el Festival Nacional de Teatro. Evento que era demandado, soñado y pretendido por la clase teatral dominicana desde que tengo uso de razón. 

Lo más cercano a esto que recordamos es aquel evento de Teatro Experimental que pluralmente celebraba, hace un montón de años, la UCAMAIMA, bajo la dirección de Myrna Guerrero. El último fue realizado en 1979 y contó con la participación de los mejores grupos teatrales de la época (Gratey, Gayumba, el TAE; entre otros). 

En el mismo participamos con la pieza teatral de Albert Camus "Los Justos" y dictamos una polémica conferencia titulada "Teatro Profesional Dominicano"; la que hemos podido rescatar gracias al colega Teo Terrero (que pretende ser el semiteo). La publicaremos en una próxima entrega.

El Festival Nacional de Teatro ha sido acertadamente dedicado a los actores y directores teatrales Rafael Villalona y Danilo Taveras

No obstante nos atrevemos a solicitar que los grupos teatrales que participaremos hagamos un reconocimiento especial a la artista y crítica de arte Myrna Guerrero, y a la misma UCAMAIMA, por el decisivo repaldo que durante muchos años ofrecieron al teatro criollo.

También las Temporadas del Teatro Nacional, auspiciada por CODETEL y luego por la Shell, fueron precursoras del gran evento teatral que se apróxima.

Hace dos años el Ministerio de Cultura realizó una temporada especial de teatro que indubiblemente sirvió como antesala al Festival que hoy comentamos y que entusiastamente conduce la actriz Karina Noble.

No tenemos dudas de que este evento constituye un respaldo importante al Teatro Dominicano. No encontramos mejor forma de hacerlo en estos momentos que no fuese a través de un Festival como el que nos ocupa. Muchos hemos reclamado mayores aportes de parte del Estado para nuestras actividades artísticas profesionales. La dificultad que se presenta siempre es: ¿Cómo hacerlo sin particularizar o privilegiar determinadas agrupaciones teatrales? El Festival Nacional de Teatro resuelve, en pàrte, el asunto porque su radio es amplio y beneficiará también a los espectadores dominicanos.

Sé que algunos cuestionarán la idea. Están en su derecho. Nosotros la aplaudimos sin reservas, esperando que se institucionalice para que logre la perfección que sólo se consigue con el tiempo de ejercicio.

Participaremos, desde luego, en el Festival Nacional de Teatro. Lo haremos con "Un café frío en la calle El Conde", cuya sinopsis detallamos a continuación:

Alicia es reportera de noticias de un importante canal de televisión local. José Alberto es cajero de un banco. Colasa vende café en la calle El Conde. Alcibíades es diputado por Bonao. Los tres primeros se encuentran en una esquina de la calle El Conde. Alicia, falta de noticias, convierte a José Alberto en una de estas, pero en forma nada agradable. Aunque las situaciones son francamente risibles éste último es convertido por el medio de comunicación en un “terrorista” peligroso. Alcibíades interviene aparentemente para resolver el asunto; pero lo que realmente intenta es hacerse publicidad con fines electorales. Entre todos manipulan los hechos de tal forma que complican peligrosamente la vida de José Alberto; quien finalmente, desesperado por las implicaciones, decide vengarse. ¡Y de qué forma!

Los cuatro actores que estarán en escena son Johnnie Mercedes, Yorya Lina Castillo, Clara Lozano y Raeldo López. Los personajes que dentro de la pieza aparecerán constamentente en televisión (El Señor Boca, El Gerente, La Esposa, La Madre, El Mayor Pérez Cruz y El Presidente de los Diputados) serán interpretados gentilmente (eso quiere decir gratis) por figuras de nuestro teatro.

Giamilka Román será Asistente de Dirección, Fiora Cruz Carretero dirigirá las escenas filmadas, Nivangio Zurc tendrá a cargo Escenografía y Banda Sonora y Ángel de la Rosa realizará las fotografías.


¡Qué viva millones de veces más el gran Teatro Dominicano!




viernes, 16 de abril de 2010

¡Muere Arturo Rodríguez Fernández!


El crítico de cine, cuentista y dramaturgo Arturo Rodríguez Fernández murió esta mañana por causas aún desconocidas, según hemos leído en las ediciones digitales de Panorama Diario y El Nacional.  

Rodríguez Fernández acostumbraba desayunar con su madre y fue echado de menos esta mañana por ésta al ver que no llegaba.

Su madre envió a una hermana al apartamento de Arturo en una torre de la avenida Anacaona, al llamar  y notar que no respondía buscó ayuda para forzar la puerta, encontrando a su hermano sin vida en la cama.

Hasta el momento se desconocen las causas de la muerte, aunque se presume que murió de in infarto ya que padecía del corazón.  Hace poco le había dado dengue hemorrágico que dejó secuela serias en su organismo.

Hasta el momento de su muerte era director la Muestra Internacional de Cine de Santo Domingo

Al momento de escribir con dolor está crónica estaban haciendo la autopsia al cadáver para precisar la causa de la muerte.

El cine dominicano pierde a uno de sus más grandes promotores. Pasión Cultural envía sentidas condolencia a sus familiares y clama por... ¡Paz a sus restos!

jueves, 15 de abril de 2010

El cuento para Cortázar





Nota: En la Revista Digital Ciudad de Seva hemos encontrado unas premisas del propio Julio Cortázar sobre técnica que juzgamos necesarias para escribir cuentos. Algo que Cortázar como todos saben, era un verdadero maestro. Uno de los mejores de todos los tiempos. Pasión Cultural publicará en varias entregas la recopilación que la Revista Digital citada hizo sobre distintas opiniones del escritor argentino

1. El cuento, género poco encasillable

(...) Nadie puede pretender que los cuentos sólo deban escribirse luego de conocer sus leyes. En primer lugar, no hay tales leyes; a lo sumo cabe hablar de puntos de vista, de ciertas constantes que dan una estructura a ese género tan poco encasillable; en segundo lugar, los teóricos y los críticos no tienen por qué ser los cuentistas mismos, y es natural que aquéllos sólo entren en escena cuando exista ya un acervo, un acopio de literatura que permita indagar y esclarecer su desarrollo y sus cualidades.


2. Ajuste del tema a la forma

(...) Los cuentistas inexpertos suelen caer en la ilusión de imaginar que les bastará escribir lisa y llanamente un tema que los ha conmovido, para conmover a su turno a los lectores. Incurren en la ingenuidad de aquél que encuentra bellísimo a su hijo, y da por supuesto que los demás lo ven igualmente bello. Con el tiempo, con los fracasos, el cuentista capaz de superar esa primera etapa ingenua, aprende que en literatura no bastan las buenas intenciones. Descubre que para volver a crear en el lector esa conmoción que lo llevó a él a escribir el cuento, es necesario un oficio de escritor, y que ese oficio consiste, entre otras cosas, en lograr ese clima propio de todo gran cuento, que obliga a seguir leyendo, que atrapa la atención, que aísla al lector de todo lo que lo rodea para después, terminado el cuento, volver a conectarlo con su circunstancia de una manera nueva, enriquecida, más honda o más hermosa. Y la única forma en que puede conseguirse ese secuestro momentáneo del lector es mediante un estilo basado en la intensidad y en la tensión, un estilo en el que los elementos formales y expresivos se ajusten, sin la menor concesión, a la índole del tema, le den su forma visual y auditiva más penetrante y original, lo vuelvan único, inolvidable, lo fijen para siempre en su tiempo y en su ambiente y en su sentido más primordial.

(...) Pienso que el tema comporta necesariamente su forma. Aunque a mí no me gusta hablar de temas; prefiero hablar de bloques. Repentinamente hay un conjunto, un punto de partida. Hice muchos de mis cuentos sin saber cómo iban a terminar, de la misma manera que no sabía lo que había en la popa del barco de Los premios, y eso vale para todo lo que he escrito.

Es lo que me interesa más: guardar esa especie de inocencia -una inocencia muy poco inocente, si usted quiere, porque finalmente soy un veterano de la escritura- como actitud fundamental frente a lo que va a ser escrito.

No sé si usted ha hecho la experiencia, pero hay escritores que proyectan escribir un libro y se lo cuentan a usted en detalle, en un café, todo está listo, todo planteado: cuando lo escriben, generalmente es un mal libro.


3. Brevedad

(...) el cuento contemporáneo se propone como una máquina infalible destinada a cumplir su misión narrativa con la máxima economía de medios; precisamente, la diferencia entre el cuento y lo que los franceses llaman nouvelle y los anglosajones long short story se basa en esa implacable carrera contra el reloj que es un cuento plenamente logrado.

4. Unidad y esfericidad.

(...) Para entender el carácter peculiar del cuento se le suele comparar con la novela, género mucho más popular y sobre el que abundan las preceptivas. Se señala, por ejemplo, que la novela se desarrolla en el papel, y por lo tanto en el tiempo de lectura, sin otro límites que el agotamiento de la materia novelada; por su parte, el cuento parte de la noción de límite, y en primer término de límite físico, al punto que en Francia, cuando un cuento excede de las veinte páginas, toma ya el nombre de nouvelle, género a caballo entre el cuento y la novela propiamente dicha. En este sentido, la novela y el cuento se dejan comparar analógicamente con el cine y la fotografía, en la medida en que en una película es en principio un "orden abierto", novelesco, mientras que una fotografía lograda presupone una ceñida limitación previa, impuesta en parte por el reducido campo que abarca la cámara y por la forma en que el fotógrafo utiliza estéticamente esa limitación. No sé si ustedes han oído hablar de su arte a un fotógrafo profesional; a mí siempre me ha sorprendido el que se exprese tal como podría hacerlo un cuentista en muchos aspectos. Fotógrafos de la calidad de un Cartier-Bresson o de un Brassai definen su arte como una aparente paradoja: la de recortar un fragmento de la realidad, fijándole determinados límites, pero de manera tal que ese recorte actúe como una explosión que abre de par en par una realidad mucho más amplia, como una visión dinámica que trasciende espiritualmente el campo abarcado por la cámara. Mientras en el cine, como en la novela, la captación de esa realidad más amplia y multiforme se logra mediante el desarrollo de elementos parciales, acumulativos, que no excluyen, por supuesto, una síntesis que dé el "clímax" de la obra, en una fotografía o un cuento de gran calidad se procede inversamente, es decir que el fotógrafo o el cuentista se ven precisados a escoger y limitar una imagen o un acaecimiento que sean significativos, que no solamente valgan por sí mismos sino que sean capaces de actuar en el espectador o en el lector como una especie de apertura, de fermento que proyecta la inteligencia y la sensibilidad hacia algo que va mucho más allá de la anécdota visual o literaria contenidas en la foto o en el cuento. Un escritor argentino, muy amigo del boxeo, me decía que en ese combate que se entabla entre un texto apasionante y su lector, la novela gana siempre por puntos, mientras que el cuento debe ganar por knockout. Es cierto, en la medida en que la novela acumula progresivamente sus efectos en el lector, mientras que un buen cuento es incisivo, mordiente, sin cuartel desde las primeras frases. No se entienda esto demasiado literalmente, porque el buen cuentista es un boxeador muy astuto, y muchos de sus golpes iniciales pueden parecer poco eficaces cuando, en realidad, están minando ya las resistencias más sólidas del adversario. Tomen ustedes cualquier gran cuento que prefieran y analicen su primera página. Me sorprendería que encontraran elementos gratuitos, meramente decorativos. El cuentista sabe que no puede proceder acumulativamente, que no tiene por aliado al tiempo; su único recurso es trabajar en profundidad, verticalmente, sea hacia arriba o hacia abajo del espacio literario. Y esto, que así expresado parece una metáfora, expresa sin embargo lo esencial del método. El tiempo del cuento y el espacio del cuento tienen que estar como condensados, sometidos a una alta presión espiritual y formal para provocar esa "apertura" a que me refería antes.

(...) Cada vez que me ha tocado revisar la traducción de uno de mis relatos (o intentar la de otros autores, como alguna vez con Poe) he sentido hasta qué punto la eficacia y el sentido del cuento dependían de esos valores que dan su carácter específico al poema y también al jazz: la tensión, el ritmo, la pulsación interna, lo imprevisto dentro de parámetros previstos, esa libertad fatal que no admite alteración sin una pérdida irrestañable. Los cuentos de esta especie se incorporan como cicatrices indelebles a todo lector que los merezca: son criaturas vivientes, organismos completos, ciclos cerrados, y respiran.

(...) -¿Cómo se le presenta hoy la idea de un cuento?

-Igual que hace cuarenta años; en eso no he cambiado ni un ápice. De pronto a mí me invade eso que yo llamo una "situación", es decir que yo sé que algo me va a dar un cuento. Hace poco, en julio de este año, vi en Londres unos pósters de Glenda Jackson -una actriz que amo mucho- y bruscamente tuve el título de un cuento: "Queremos tanto a Glenda Jackson". No tenía más que el título y al mismo tiempo el cuento ya estaba, yo sabía en líneas generales lo que iba a pasar y lo escribí inmediatamente después. Cuando eso me cae encima y yo sé que voy a escribir un cuento, tengo hoy, como tenía hace cuarenta años, el mismo temblor de alegría, como una especie de amor; la idea de que va a nacer una cosa que yo espero que va a estar bien.

-¿Qué concepto tiene del cuento?

-Muy severo: alguna vez lo he comparado con una esfera; es algo que tiene un ciclo perfecto e implacable; algo que empieza y termina satisfactoriamente como la esfera en que ninguna molécula puede estar fuera de sus límites precisos.

martes, 13 de abril de 2010

Una nota de Villalona

 
 
El director de teatro Rafael Villalona, amigo y maestro actoral de varias generaciones de teatreros dominicanos, nos envía una nota que nos apresuramos en publicar. Las palabras de los iconos son para nosotros como oráculos de los dioses.

Desde luego que no puedo publicar la nota sin recordar que Villalona es el Director Teatral de montajes excepcionales en este país: Pirámides 149, La Boda, Casa de Muñecas, La Guerrita de Rosendo, El Veneno del Teatro, La Noche de los Asesinos, El Pagador de Promesas, Los Ojos Grises del Ahorcado, Proceso por la Sombra de un burro, El Contrabajo, La Ópera de Tres Centavos, Un Tranvía Llamado Deseo, Ópera-Merengue y la mejor puesta en escena infantil jamás presentada en el país... Pluff El Fantasmita; entre otros.

Aunque la coherente nota de Rafael Villalona se explica muy bien, me permito informar que ha sido elegido como figura emblemática dentro del Festival Nacional de Teatro que se celebrará en junio. Dentro de ese evento se le declarará "Gloria del Teatro Dominicano". Reconocimiento muy justo porque sobrados méritos tiene Rafael; cuya labor actoral particular, tanto en teatro como en cine, no es muchísima; pero igual de memorable que la de Director Teatral. Recuerde el lector que él es uno de los diez actores que escogimos como los mejores de todos los tiempos.

¡Qué viva Rafael Villalona, el Héroe Escénico Nacional que él siempre ha andado buscando y con ellos... el glorioso Teatro Dominicano!

G. C.


Compañeros y amigos del Teatro Independiente:
El pasado sábado 27 de marzo 2010, día del Teatro, nacional e internacional, en un acto llevado a efecto en los jardines del Bellas Artes y convocado por el Ministerio de Cultura, se reconoció la labor y la excelencia de años, a un grupo de actores y directores de teatro.

En el mismo evento se anuncio la dedicatoria del Festival Nacional de Teatro FNT, a Danilo Taveras y a Rafael Villalona (Detalles en el anexo), además de la distinción como “Gloria del Teatro Dominicano” por el Ministerio de Cultura.

Siempre hemos sostenido que el teatro es una tarea de equipo. Por lo que a mi toca, mal estaría celebrar, sin compartir. Esta será una exaltación del Teatro Independiente Dominicano y de todos aquellos que con su talento, sus aportes y sacrificios han logrado colocar al TI en los niveles de atención, incluso oficial, en el cual se encuentra hoy.

Permítanme compartir y darles las gracias.
 
Muchos aplausos, por siempre.


Rafael Villalona
Santo Domingo, Rep. Dom.,
6 de Abril del 2010
 

 

lunes, 12 de abril de 2010

Tres opiniones sobre El Talía


Varías personas me han enviado su opinión en torno a mi artículo sobre las intenciones del Ministerio de Cultura de querer revivir el premio El Talía de Plata. Les recuerdo a los pasionarios que estamos absolutamente en desacuerdo con dicha idea porque juzgamos que no debe destinarse recursos a eso que tildamos de... "capricho". También planteamos en el publicado artículo, que el premio de marras solamente traeria separación y chismes entre los teatreros dominicanos.
En un párrafo del citado artículo decía: "Quiero declarar, públicamente, que me opongo con toda las fuerzas interiores que me quedan a la constitución de un premio que, como todos, siempre será sectario, innecesario, contraproducente, superfluo, injusto y divisionista."

Concluía el trabajo de manera premonitoria: "Visualizo hoy el problema que vendrá en el futuro si persisten con el Talía. Lo digo yo... y dicen por ahí que soy bastante brujo. ¡Gracias a la misericordia!"

El joven actor Raeldo López emitió una interesante y bien argumentada opinión que nos hubiese gustado incluir en el trabajo de hoy, para que géneros y generaciones estuvieran representados dentro de él; sin embargo, sin querer borramos el trabajo de Raeldo enviado por Internet. Lo que puedo asegurarle es que tampoco favore la creación del premio ese. Decía conocer mis actitudes de médium y pedía una mejor política oficial que asegure mayor afluencia de espectadores en las Salas de Teatro y... el chequesito de rigor luego de concluir las representaciones.

Pero veamos tres de la tantas opiniones recibidas al respecto. Tratamos de ser amplio y democrático; empero, ninguna de las opiniones hasta ahora emitidas fueron favorables al discutido proyecto de El Talía. Si llegase una que lo defienda la publicaremos, siempre y cuando esté bien escrita. ¡Los iletrados aquí no pasarán!

La opinión de Aídita Selman 
En mi humilde opinión, los teatristas no debemos luchar por "otro" premio, (que inevitablemente por un buen tiempo será "el otro"), sino, como prioridad, ocuparnos de la situación de baja que está afectando nuestro arte, con salas vacías, fracasos económicos y poco apoyo privado o estatal a la actividad de hacer arte. Opino que los artistas debemos concentrarnos en rescatar el arte y luego vendrán los premios como consecuencia. Ciertamente el compañero Giovanny Cruz acierta en prever que un premio en estos momentos desuniría. Primero reforcemos el gremio, fortalezcamos el oficio, invirtamos en el propio teatro y cuando alcancemos la estabilidad, entonces pensemos en premios. Necesitamos con urgencia el premio de una sala llena, de un público apoyándonos, de un patrocinio permanente y organizado, de una seguridad para el productor o director que hace la inversión arriesgando el cuello y para el artista que no sabe si mañana podrá ir al supermercado. No es favorable que un premio nazca en un ambiente de inseguridad entre sus beneficiarios. Primeros aseguremos el teatro y el oficio del teatrista. Analicemos los fenómenos que afectan la industria teatral, gestionemos las soluciones y después celebremos. 
Con aprecio y admiración a los héroes que mantienen vivo el teatro.

La opinión de Manuel Herrera
Totalmente de acuerdo contigo, Giovanny. Aunque acabo de recibir tres nominaciones para los AUDIE, que son los premios de la industria de los Audiolibros, equivalentes a un Grammy. Pienso que si ganara no me beneficiaría en nada ya que lo que me mantiene en el mercado es la plataforma de calidad que hemos logrado en todos estos años.



 La opinión de Iván García
Inteligentes deducciones, mi amigo. Estoy de acuerdo contigo, y voy mas lejos, me parece: que no creo en ningún premio de ninguna parte, porque en ellos siempre intervienen las opiniones (casi siempre interesadas) y los grados de asimilación cultural (que va desde casi plena hasta totalmente ausente). Una prueba son los "Academy Award" de Hollywood (conformada por los miembros del clan), en cuyo nombre tantos crímenes han sido cometidos. Con la intención de mejorar la situación fue creado el "Golden Globe"; pero, que va, ya hace tiempo que les va siguiendo los pasos a su antecesor...
El asunto es... que al ser humano le gusta ser premiado por lo que hace (bien o mal), sobre todo en países como el nuestro, en los cuales, como decía el gran Padre del Postumismo, don Moreno Jiménez, el que no anuncia no vende. Y también en el arte clásico y sus sucedáneos la publicidad es necesaria para poder vender... Bien; para no alargar demasiado el asunto me parece que tenemos que disponernos a crear "el agua tibia" si queremos que nuestra profesión, no los individuos, llame la atención de los tibios y, ademas, reconozca, aunque de manera imperfecta, la calidad de sus grandes...

domingo, 11 de abril de 2010

El Conde de Iván García


Como he escrito varias veces Iván García Guerra es mi gran amigo y mi antiguo y siempre vigente maestro. Categoría y título que le otorgaré mientras yo viva. 

En un momento estelar en nuestro país se dio el fenómeno en que el teatro pareció dividirse en dos grandes "escuelas" (que portener a dos caballeros a la cabeza nunca entraron en contradicciones que no fueran estilísticas). Estas "escuelas" estaban lidereadas por Rafael Villalona e Iván García. Cada uno de ellos le imprimióa su equipo de trabajo el sello particular que trajeron de sus“fábricas” interiores. Rafael Villalona, al irse a Santiago atrabajar en el TPC amplió la cobertura de su didáctica. Luego Iván lo haría, también en Santiago; pero un poco enclaustrado en la PUCAMAIMA.

Mientras, aquí en Santo Domingo, el grupo de Iván era, digamos, un tanto más joven, cerrado y exclusivo. En él trabajamos con ahínco gente como Odalís Pérez, Nápoles Calderón, Margarita Gómez, Praxísteles Mejía, Ramón Oviedo y el suscrito; entre otros. Hacíamos teatro todo el tiempo; empero, nunca descuidamos la formación cultural. Lo Griego, lo Romano, lo Latinoamericano, lo Europeo, lo Dominicano, etcétera; eran objeto de profundos estudios nuestros en el campo filosófico, sociológico, político, literario, teatral e histórico.

Al maestro Iván García hay que reconocerle que es un hombre de teatro a tiempo completo y sin pausas: dramaturgo, actor, director, productor, vestuarista, adaptador, diseñador escenográfico, musicalizador y hasta coreógrafo teatral.

Cuando salí a protestar por las desconsideraciones que fuera objeto en aquel superado asunto de El Graduado, no dije nada de él de lo que no estuviese convencido. Mas aún: fui hasta parco al señalar sus virtudes. La conducta personalde Iván, un radical de la ética, raya en lo apostólico. Su cultura es verdaderamente enciclopédica, de lo cual nunca hace alarde. Y de la humildad que practica todos aquí podemos dar testimonio. 

Cuando trabajábamos con él mucha gente se sorprendía por el cariño que se profesaban el erudito maestro y este temperamental discípulo suyo. Bueno, pues así ocurrió siempre. Cada uno sabía que no cabía en los espacios del otro y el respeto se daba en todos los órdenes.

Ha pasado el tiempo y seguimos manteniendo, aunque los asuntos profesionales y laborales nos obliguen a distanciarnos algunas veces, nuestra vieja amistad. Escribí el prólogo para la recopilación de sus obras, he dirigido varias de sus piezas teatrales y a él lo he dirigido en cinco obras, por eso puedo decir que es uno de los hacedores de teatro dominicano más disciplinado y amable conque contamos.

Ahora que publicamos este blog él se ha convertido en uno de los más entusiastas pasionarios. Un orgullo para nosotros. Pues resulta que a raíz de la última publicación de Pasión Cultural ("...en la calle El Conde"), Iván García ha tenidola gentileza, como ha hecho muchas veces, de enviarnos un comentario. Por el valor testimonial que tiene he decidido, sin su autorización, publicarlo en el blog. Aunque él asegura que fue un grato recuerdo leer nuestro artículo, me parece que nos enriqueceremos todos cuando leamos el comentario-artículo suyo.

Una vez mas: ¡saludo, amigo y maestro! 

Gracias, Giovanny.   Qué magnífico recuento de la calle El Conde.  Te lo agradezco personalmente porque esa vía, así en mis recuerdos, fue el centro de mi vida, desde que la familia llegó a la Ciudad Capital en el 1944, hasta pasada la Contienda de Abril en 1965 (nada mas y nada menos que veintiún años).    
Vivía a una cuadra del segmento central en la calle 19 de Marzo, número 56, esquina Salomé Ureña, en la que fue residencia de la ilustre poetisa. 

Correteando por ella llegué a la adolescencia, simplemente porque era el camino lógico y preferido para ir a la escuela de La Salle (cuadras más allá en la Arzobispo Meriño), a los cines Encanto, Leonor, Capitolio, Olimpia, Independencia, al restaurante en que comíamos en circunstancias especiales, “El Conde”, al coro de Rafaelito (hoy Padre Rafael Bello Peguero), en el entonces Ex -Convento de los Dominicos; y por supuesto al Malecón (el paseo de los domingos).   
Luego las conspiraciones contra Trujillo en La Cafetera, La Bombonera y hasta en la misma calle, en la esquina de mi casa frente a la tienda El Palacio
En ese preciso lugar nació nuestro grupo “El puño”, y se convirtió en lo que todos comentábamos divertidos como nuestra oficina (Miguel Alfonseca, Rene del Risco, José Ramírez Conde, Armando Almánzar, otros más y, por supuesto, yo). 


En la primera manifestación política multitudinaria a la llegada de los primeros miembros del PRD (en el parque Colón), al final del mitin corrimos desaforadamente alegres rompiendo los retratos de Trujillo en una orgía de libertad sólo repetida en el momento en que la ciudad de Santo Domingo recobró su nombre armonizado con las campanas de todas las iglesias de la zona colonial (Santa Bárbada, la Catedral, el Convento de los Dominicos, Regina Angelorun, San Miguel, San Lázaro).   

Y para culminar aquella “era de oro”, la guerra de las veinte cuadras, cuando el edificio Copello se convirtió no solamente en mi lugar de trabajo, sino en el techo bajo el cual comía y dormía durante los casi cinco meses que duró el asunto.
Para mí, mas que una arteria, es un monumento de dulce y gloriosa recordación.  Esperaré ansioso tu nuevo trabajo...

Iván