viernes, 17 de noviembre de 2017

¿Celebrar aquí el Día de Acción de Gracias?

¿Celebrar aquí el Día de Acción de Gracias?
Por Giovanny Cruz Durán.


Las ceremonias y celebraciones del Día de Acción de Gracias son comunes entre casi todas las religiones después de las cosechas. La historia de la Acción de Gracias en América del Norte tiene sus raíces en las tradiciones inglesas que datan de la Reforma protestante. Tiene una categoría como de festival colectivo de cosechas.

Este tipo de ceremonia también se hace en la actualidad en Alemania, Japón, islas del Caribe y otras muchas naciones.

No hay, exactamente, un día específico para llevar a cabo este ritual festivo. Ocurre el último jueves de noviembre. En este año sería el 23 de este mes.

Muchos en la América Hispánica satanizan dichas celebraciones, alegando que no corresponden a nuestras tradiciones cristianas ibéricas. No obstante, las celebraciones para dar gracias por las cosechas y la prosperidad que esto conlleva son, en realidad, tradiciones paganas que se remontan a los primitivos hombres inteligentes.

Hay indicios muy precisos que las hacían los fenicios, por lo menos dos mil años antes de Cristo. Unos 430 años a. de C, historiadores y sabios griegos se quejaban de que en Grecia había más días de celebraciones que fechas de cosechas. Una de ellas, la celebración por la recolección de la uva, se hacía en honor a Dionisos, un enigmático dios de origen popular que se convirtió en el referendo divino de las artes escénicas.

Ocurre que los nativos norteamericanos, los indígenas de toda América y los taínos del Caribe también hacían fiestas de celebración y gracias por las cosechas.

Cabe señalar, en el tema que nos ocupa, a aquellos que defienden el respeto a las tradiciones cristianas españolas en contra de lo que se indica ahora como “penetración social norteamericana o inglesa”, que las fiestas que hacemos conmemorando el nacimiento de Cristo, corresponden realmente a las tradiciones romanas. Jesús habría nacido, hasta donde puede suponerse, en el mes de marzo. Quien habría nacido el 25 de diciembre fue el dios único romano Mitra (Sol Invictus). Para complicar todavía un poco más el asunto, ocurre que Mitra tampoco era romano. No. Ellos lo conocieron y adoptaron en Persia y la India. Luego del solsticio de invierno se celebraba el festival por el renacimiento del sol, hecho que ocurría entre el 22 y 25 de diciembre.

Mitra montando al toro
¡Hasta el Domingo es pagano! Según un edicto, el 3 de noviembre del 383 fue declarado día de descanso, el “dies solis” (Día del Sol), renombrado como “dies dominicus” (Día Domingo). En Ingles es más claro aún: SUNDAY=Domingo, SUN=SOL, DAY= Día. O sea: Día del Sol... o Día de Mitra.

¡Definitivamente el mundo es un pañuelo en el cual habitan todos los abuelos!

Visto así, los adversarios gringos pueden quitar el sello maculante a la actividad del Día de Acción de Gracias y brindar con la familia y amigos, si gustan hacerlo.

Dar gracias por la cosecha, la esperanza, la salud y la prosperidad siempre es bueno. Encontrar motivos o excusas para reunir a familiares y amigos y celebrar la vida es muy bueno.

Confieso que, por pruritos, me he resistido a conmemorar el Día de Acción de Gracias durante años. ¡Inexplicable! Pero en esta ocasión, y lo admito en secreto entre tú yo, ya tengo al pavo marinando con romero, perejil, ajo, cebolla, tomillo, naranja agria y mantequilla. Lo serviré con una salsa verde y mi especial salsa de moras. Lo haré acompañar de papas a las hiervas, crema de calabaza, champiñones al ajillo, arroz al limón, pan campesino, ensalada, uvas, fresas y moras. Brindaremos con vino tinto y blanco, cava catalán y sidra.

—¿Qué le hace falta al muertico el Día de Acción de Gracias Universal? 
—¡Salud!

Sin embargo, mientras tanto, y para que los demás no descubran nuestro secreto, voy a correr frente a mi casa un tupido…


¡Telón!

martes, 14 de noviembre de 2017

El "Misterio" de Cultura y la Feria de New York

El "Misterio" de Cultura y la Feria de New York
Por Giovanny Cruz Durán.


En una Feria Internacional del Libro de Santo Domingo, escuché al escritor Eduardo Galeano decir que le aterraba la definición de isla: “Porción de tierra rodeada de agua”. Aseguraba Galeano, que daba la impresión de que una isla era un pedazo de tierra a punto de ser devorado por el mar.

Para los dominicanos es muy importante salir de la posible trampa que presupone una isla. Vencer las limitaciones y el encierro conocidos del isleño. Vencer la barrera territorial a golpes de imaginación. 

Entonces, resulta vital sacar a la República Dominicana de sus propios límites geográficos, sociales y sicológicos. Es por eso que juzgo a la Feria del Libro de New York un evento de importancia capital. 

Con eventos de este tipo, decimos al mundo que somos más que peloteros, baloncestistas y prostitutas. ¡Somos la primera civilización del Nuevo Mundo! Con eventos como la Feria del Libro de New York, estamos exportando otro país. Uno que muchas e inexplicable veces escondemos bajo las alfombras. El que debemos procurar que el resto del mundo descubra ahora.

El actual Ministerio de Cultura (al que muchos llaman ya “Misterio de Cultura”) ha ido de desaciertos en desaciertos, en los cuales se incluyen muchos escándalos culturales y los estrepitosos fracasos de las dos Ferias Internacionales del Libro que ha celebrado. En los últimos meses se habían tomado allí un respiro y, al menos, ninguna noticia desagradable de importancia se estaba produciendo en Cultura… sólo en los últimos dos meses.

Empero, sabemos hoy que el Comisionado de Cultura en New York se ha visto en la obligación de suspender la trascendental Feria del Libro en USA, debido a conocidos problemas presupuestarios, que se originan en desatenciones o incompetencia de la sede central del “Misterio de Cultura”.

A pesar de que el “Misterio de Cultura” ha dicho, en el colmo del descaro, que no autorizó la suspensión de la imprescindible Feria del Libro en New York, se sabe que los recursos, y necesarios respaldos a dicha Feria, no han estado fluyendo. ¡Qué pena!

Den por un hecho que para que el Comisionado de Cultura de New York suspendiera la tan esperada y si exitosa Feria del Libro, se habría dado una situación calamitosa y se agotaron todas las diligencias, plazos y paciencia de rigor.

Por diferentes razones he ido posponiendo mis predecibles, y hasta esperadas, críticas al “Misterio de Cultura”. No obstante, tengo que decir ahora, sin que sea necesario entrar en mayores explicaciones (las evidencias están en todo el accionar del “Misterio de Cultura”), que la administración Vergés ha resultado un tremendo fiasco para la Cultura y el Arte dominicanos. En los corrillos culturales ya se asegura… que es la peor de la peor.


Creo que es urgente que le pongamos el cascabel al gato, antes que el gato, y el mar, devore el chin de queso que nos queda.

domingo, 22 de octubre de 2017

La leyenda urbana de las cinco vocales


La leyenda urbana de las cinco vocales



En estos días he estado muy ajetreado. Fuera de mis labores escriturales habituales, soy jurado de un concurso de cuentos, cumplo compromisos culinarios con mis hijas y allegados, etcétera; ocurre que estoy actuando en la versión cinematográfica de “Mis 500 locos”, de Antonio Zaglul.

Mientras estoy en la locación del día debo apagar, literalmente, mi teléfono móvil. Pero, de vez en cuando logro conectarme al Internet. En uno de esos momentos leí una nota que me refiriera un amigo escritor, sobre una carta que, efectivamente, recibiera en el 2005 el director del diario español ABC, firmada por un tal José Fernández Blanco Sánchez y que contiene una singular denuncia.

Sucede que la escritora española Lucía Etxebarria, ganadora del Premio Planeta, habría declarado en una entrevista televisada, según cuenta la carta, que "murciélago" era la única palabra en el idioma español que contenía las cinco vocales.

He aquí la carta en cuestión:
Acabo de ver en la televisión estatal a Lucía Etxebarria diciendo que, "murciélago"es la única palabra en nuestro idioma que tiene las cinco vocales.
Mi estimada señora, piense un poco y controle su "euforia". Un "arquitecto" "escuálido", llamado "Aurelio" o "Eulalio", dice que lo más "auténtico" es tener un "abuelito" que lleve un traje "reticulado" y siga el "arquetipo" de aquel viejo "reumático" y "repudiado", que "consiguiera" en su tiempo, ser "esquilado" por un "comunicante", que cometió "adulterio" con una "encubridora" cerca del "estanquillo", sin usar "estimulador".
Señora escritora, si el "peliagudo" "enunciado" de la "ecuación" la deja "irresoluta," olvide su "menstruación" y piense de modo "jerárquico".
No se atragante con esta "perturbación", que no va con su "milonguera" y "meticulosa" "educación". 
Solo me queda recomendarle que se refresque con hojas de "eucalipto".
Curioso e interesante, ¿verdad? 

Pues ocurre que, aunque la carta es real, esta galardonada escritora nunca emitió la declaración de marras. Ese bulo, hoy convertido en leyenda urbana, ha recorrido el mundo entero, a pesar de los innumerables desmentidos de la escritora. ¡Pobrecita! Imaginen cuántos bulos más habrá por ahí dando vuelta en las Redes Sociales, sirviendo a los socialité y cazamariposas del mundo para presumir de erudición.

De todas formas, hay aspectos positivos que se han derivado de la leyenda. Por ejemplo, la web SÓLO SÉ QUE NO SE NADA ofrece una lista con 42,266 palabras en español que contienen cinco vocales. Entre éstas palabras se encuentran: abaniquero, aceitunero, descuartizando, enronquecía, informulable, preludiaron y reconquista.

Por supuesto que el Internet es una herramienta formidable; pero siempre debemos tomar lo que nos ofrece con cuidado y seguir investigando más allá de su “verdad”. Tengo un amigo escritor que suele, en medio de conversaciones, tomar su siempre actualizado teléfono móvil y consultar Wikipedia como punto de apoyo a sus argumentos. No es mal recurso. Pero he encontrado allí más errores que en cierto libro sagrado. Y eso es demasiado.

¡Perdón que deba interrumpirme! Me están llamado para que me presente en el set de filmación. Si no lo hago, podría pasar a ser historia en esta película y morir en mis primeras acciones. En el Cine tienen una curiosa manera de concluir todo: 


¡Corten! ¡Se imprime!