domingo, 12 de junio de 2016

¿Cabe Dios en el Universo de la Física Cuántica?

¿Cabe Dios en el Universo de la Física Cuántica?


Si nos referimos al Dios que espía a su propia Creación, el que a pesar de ser perfecto se enoja y sufre de infinita ira; al Dios que ama y castiga la imperfección de su propia Creación; a un Dios que envió un emisario con su semen divino a preñar una dama de Judea... probablemente no. No podría caber. Admito que ante miles de nuevos descubrimientos científicos, Dios no sale exactamente bien parado. Pero...

La angustiosa pregunta... ¿cómo realmente fue creado el universo? ha sido una tremenda preocupación para la mayoría de los científicos, para nuestros mejores fisólosos y hasta para religiosos cuyos dogmas les complican tal reflexión.

¿Cuál es el rol de Dios en la creación?   

El doctor Mir Faisal, de la Universidad de Waterloo, en Ontario, Canadá (donde aseguran haber descubierto que el universo se generó a partir de unas pequeñas partículas de energía que surgieron, precisamente de la nada), señala que si Dios quiere decir un hombre sobrenatural, un "superhombre", no hay manera de que tenga rol alguno en la creación del Universo; pero si se refieren a Dios como un gran matemático, quizás sí haya tenido importancia en la creación.
No obstante algunas oposiciones, los defensores de la citada partícula nos aseguran que para conseguir un Universo del tamaño del nuestro, con una cantidad tan pequeña de energía, se utiliza una teoría llamada inflación: la pequeña cantidad de energía creada de la nada se sometió a una rápida expansión, lo que resulta en la formación del Universo actual.

Entonces, definitivamente (?), Dios no intervino. Pero...



He encontrado que el asombroso y genial científico británico Stephen Hawking afirma en su nuevo libro, “The Grand Design”, que la física moderna excluye la posibilidad de que Dios crease el Universo. Renegando así de sus opiniones anteriores en las que afirmó que no había incompatibilidad entre la existencia de Dios y la comprensión científica. 

Ustedes, pasionarios y pasionarias, se sorprenderían saber que aunque existe una mayoría (60%) de científicos que excluyen a Dios; hay un para nada despreciable 40% de genios que piensan que él estuvo “soplando” la energía de nuestro singular génesis. Empero, repito, no el humanizado Dios que nos plantea la Biblia y sus seguidores. ¡Ese no, compadres!

Afirmo esto y pienso en la Carta de Dios en la cual Einstein escribió: "La palabra Dios para mí no es nada más que la expresión y producto de la debilidad humana, la Biblia una colección de honorables, pero todavía leyendas primitivas que sin embargo son bastante infantiles. Ninguna interpretación, no importa lo sutil que sea, puede (para mí) cambiarlo."

Pero Einstein también dijo que el único Dios en el cual creía era la Física. Entonces... ¿hay un Dios?

El también genial Michio Kaku, asegura haber descubierto a Dios en medio del universo de la Física Cuántica. Leamos esto que he encontrado investigando de este lado de nuestro cotidiano universo:



Michio Kaku, afirma haber encontrado pruebas de la existencia de una fuerza inteligente y desconocida por el hombre que gobierna la naturaleza, es decir, algo bastante parecido al concepto que muchos tienen de Dios como ente creador y rector del universo. “He llegado a la conclusión de que estamos en un mundo hecho por reglas creadas por una inteligencia, no muy diferente de un juego de ordenador favorito, pero, por supuesto, más complejo e impensable”, aseguró el científico.
Michio kaku agregó que “analizando el comportamiento de la materia a escala subatómica, afectada por el semi radio primitivo de taquiones, por primera vez en la historia, un diminuto punto en el espacio, totalmente libre de cualquier influencia del universo, materia, fuerza o ley, se percibe de una forma inédita el caos absoluto. Así, todo lo que llamamos azar ya no tiene más sentido, porque estamos en un plano regido por reglas creadas y no determinado por azares universales. Esto quiere decir que, con toda probabilidad, existe una fuerza desconocida que lo gobierna todo”.

Agregó: “Alguien le hizo una vez a Einstein la gran pregunta: ¿Hay un Dios? Y Einstein respondió que, en primer lugar, para ser científico hay que especificar bien lo que se entiende como Dios. Si se entiende a Dios como una figura a la que se le reza, una figura que otorga e interviene, entonces la respuesta es no. Pero él creía en un Dios representado por el orden, la armonía, la belleza, la simplicidad y la elegancia, el Dios de Spinoza. El universo podía ser caótico y feo, pero en cambio es bello, simple y regido por reglas matemáticas sencillas”.

Aquí dejo mi pequeño universo que es La Pasión Cultural (si acaso no somos un reflejo de un mundo que ha atravesado algún agujero negro).

Ciertamente me luce una soberbia idiotez el pensar en Dios como una gran oreja, un sospechoso ojo, una acusadora mano y una voz imprecatoria que, a pesar de su Omnisapiencia, no supo que el Hombre y su lugarteniente (Satanás) se les rebelarían; que a pesar de su Omnipotencia, estaría en una interminable guerra contra el Mal; que a pesar de su Omnipresencia aceptaría a ese Mal compartiendo al Gran Universo. Contrasentidos. Pero, estoy convencido, efectivamente hay un Orden Matemático en toda la creación. Ese indicio es vital para responder la pregunta inicial. Por supuesto que no pienso en un Dios perfecto. Se trata de uno que está todavía evolucionando. Y nosotros con él.

Soy de los que asumen, en la Razón, que sólo el Conocimiento nos libera. En esta infinita libertad, ahora asumo el...


¡Telón!

1 comentario:

Unknown dijo...

Todo suena maravillosamente bien, solo que de la nada no puede surgir una partícula, Pues en la nada solo hay eso.....nada! Así que prefiero pensar en un "Dios" que es algo en medio de la nada. Qué es Ese "Dios?" No lo se, Pues tal Como dice vuestro análisis inicial, hay un sin número de situaciones que ponen en entredicho la perfección, omnisapiencia, omnipotencia y Todos los omnis Por haber, el no saber que el hombre era imperfecto y colocarlo en el mismo universo que al diablo era obvio que las cosas saldrían mal, o era la Perfecto excusa para pasar desapercibido como Ser supremo imperfecto.