domingo, 2 de diciembre de 2012

El misterioso Conde Saint Germain


El misterioso Conde Saint Germain


Quienes acostumbran a leerme saben que para esta época suelo escribir sobre asuntos "mágicos". No soy exactamente un creyente. Tampoco soy un ateo. Me he declarado... un dudante al que la magia le deambula en sus espacios interiores. Por ella, y durante todo el mes de diciembre y los primeros días de enero me pongo, escrituralmente hablando, a tono con todo lo hechizante que hay en el ambiente. Continúo esta serie “mágica”con el misterioso Conde Saint Germain

¿Quién era Saint Germain?
Yo soy el sendero” y “Yo soy la mágica presencia”, son frases que se atribuyen a varias personas; pero que en realidad corresponden al Maestro o Conde Saint Germain.

Con exactitud meridiana no se sabe de dónde era. No se le conocieron esposas e hijos, como tampoco sabemos el origen de su inmensa fortuna. Ni siquiera conocemos su verdadero origen. Él mismo admitía que era otro su nombre y quienes lo trataban afirmaban que cuando aparentaba cuarenta años tenía en realidad mucho mas de cien. El mismo decía: Yo soy mucho mas viejo todavía.

Su sobrenombre francés proviene del latín y significa Sanctus Germanus, es decir, Santo Hermano, posiblemente por algo que explicaré mas adelante.

Nadie puede asegurar cuándo nació. Aunque se tiene al 26 de mayo de 1696 como una fecha probable, al menos en la última encarnación que todos conocemos.

Aquí es preciso formular algunas precisiones: Este personaje irrumpe en Europa por el año 1740 haciendo gala de sus grandes conocimientos de alquimia (algunos aseguraban que podía transformar la materia en diamante y en oro, piedra y metal que exhibía en abundancia), de su calidad extraordinaria como músico, cantante y compositor; sus habilidades lingüísticas (que sepamos hablaba rumano, francés, ruso, alemán, chino, italiano, ingles, español y por supuesto sánscrito) y sus amplios conocimientos de política, historia y poesía.

La espectacular aparición del personaje en la Historia:
Se asegura que Saint Germain, quien habría sido jefe y hasta fundador de los Illuminati en el Egipto perdido, hace su primera irrupción justo cuando los sumerios comienzan a crear la escritura.

Según su leyenda es un personaje de relevancia en la misma Biblia judaica. Ocurre que para no pocos estudiosos, Jesús tenía un hermano gemelo, al cual habría utilizado bastante veces como contraparte. La famosa boda de Caná, en la cual María pronuncia las últimas y significativas palabras que dice en la Biblia (“Hagan lo que él les diga”), sería la boda, no de Jesús con María de Magdala como presuponen muchos, sino la de su hermano gemelo, que a Europa, al África y al Tibet llega como el Conde Saint Germain.

El nacimiento en el cuerpo que hoy le conocemos:
Habría nacido en un castillo de los montes Cárpatos, hijo del último rey de Transilvania Francisco Rákóczi II y su primera esposa Teleky. Su muerte, nunca verificada con exactitud, está registrada el 27 de febrero de 1784 en Eckerförde (Prusia). Su historia está escrita en “La muy santa trinosofía”. Siendo este el único libro que puede decirse fehacientemente que publicó. Otros que se le atribuyen son apócrifos.

 Personalidades que le son atribuidas:
Fue conocido, en épocas y lugares distintos, como "marqués de Montferrat", "marqués de Aymar", "conde de Belmar", de "Soltikov", de "Wendome", de "Monte Cristo", "caballero de Schoening", "monsieur Surmont", "Zanonni" , "príncipe Rackoczy" y Soberano de la Orden de Malta.

También se asegura que habría ocupado transitoriamente el cuerpo de Colón justo en el momento en que este parecía estar perdido en la odisea que constituyese el viaje del Almirante a estas tierras. Lo mismo aseguran habría hecho con el cuerpo de Bolívar alguna que otra vez; dado que se hacía presente en las causas trascendentales de la humanidad.

La tri-unidad Illuminati:
Una de acciones mas comentada lo constituye la llamada “Trilogía Iluminati”. Se afirma que Saint Germain, George Washington y Adam Wiishaup (Fundador de la Orden Illuminati en Baviera) eran las mismas personas. El parecido físico de los tres todavía nos asombra.

Saint Germain y la Revolución Francesa:
Se supone que los poderosos Illuminati y los Rosacruz fueron auspiciadores y promotores de la Revolución Francesa. No debemos asombrarnos entonces que Saint Germain, o Weishaupt, fuese de los gestores de un movimiento que involucró a los archimisteriosos Illuminati y que varió la Historia de la humanidad. Se sabe que para esa época Saint Germain era uno de los hombres mas cercanos e influyentes en las Cortes Francesas y que, según se desprende de una carta suya, habrían apresado y acusado de conspiración por orden del Rey.

Saint Germain en varios lugares:
 En 1768 aparece en Rusia junto a la Emperatriz Catalina la Grande (él habría convencido al ejército de nombrarla emperatriz). Fue nombrado consejero del conde Alexei Orlov, jefe de las Fuerzas Imperiales Rusas. Y mas tarde fue declarado oficial del ejército ruso, haciéndose llamar "general Welldone".
En 1774 se le sitúa en Ñúremberg con Carlos Alejandro y Margrave de Brandeburgo, haciéndose llamar "príncipe Rackoczy".
En 1776 se presenta en Leipzig ante el príncipe Federico Augusto de Brunswick como francmasón de cuarto grado.
En 1779 aparece en la que sería una de sus últimas residencias conocidas, Eckerförde, Schleswig, Alemania. Documentos de Francia dicen que murió en la residencia del príncipe Carlos de Hesse-Cassel.

¿Dónde está Saint Germain ahora?
Cuando el templario Cristóbal Colón afirmaba que accionaba a nombre del verdadero “Portador de Cristo”, se estaba refiriendo a Saint Germain. A Colón se le acusa de haber asesinado al primer marino que trazó la verdadera ruta para llegar a nuestra isla: Alonso Sánchez de Huelva. Pero según mis investigaciones Sánchez de Huelva, que efectivamente habría llegado con Colón aquí antes del “Descubrimiento” oficial; esperaba a Colón en nuestra isla, puesto que era el guardián del verdadero Santo Grial; que no era exactamente una copa con la sangre de Jesús, sino el mismo cuerpo del Mesías conteniendo su sangre incorruptible. 

En este sentido el “Descubrimiento” fue una empresa decidida, no en las Cortes Españolas, sino entre los Masones, Templarios e Illuminati de Inglaterra y Francia. Siendo la conformación de la Nación Norteamericana (de indudable origen Masón e Iluminati), uno de los varios objetivos secundarios del viaje. Por supuesto que entre el grupo que planificó todo este asunto se encontraba el incomparable y enigmático Saint Germain.
Para los practicantes del esoterismo, Jesús era hasta hace unos años el Regente del planeta Tierra. Ahora lo es nuestro Conde Saint Germain, o Santo Hermano, que viste con una bata dorada confeccionada mágicamente con hilos de oro y llamada “Manto sin costura”; que se pega al cuerpo solo sostenida por un cinturón hecho con diamantes entretejidos. Algunos textos de la Literatura Hermética nos dicen que nuestro personaje es tan antiguo como el mismo Hermes Trimegisto (el tres veces grande). En esta mítica figura coinciden tres seres ascendidos. Ocurre que se trata de una figura sincrética del dios griego Hermes y el egipcio Tot.

Algunos teóricos ocultistas aseguran que era un sabio —¡Saint Germain-Hermes Trimegisto!— asociado a Tot, que habría creado en Egipto los principios de la alquimia, pronosticó el advenimiento de Cristo y descubrió los secretos del breve texto que constituye la "Tabla Esmeralda". Sobre esta última cito:
Ve reflejada su esencia en el fundamento ontológico último de la filosofía, en la finalidad del Ser. Apercibido el ser humano de su carencia y limitación vitales, se provee de un acercamiento perpetuo a la posibilidad de lo trascendente, lo eterno. Eternidad en la búsqueda de lo absoluto, aquella respuesta que satisfaga lo limitante y abrace al Universo. Saciedad de la inconformidad terrenal a través del encuentro con la esencia del Uno, del Todo, para poder ingresar en él, para formar parte de él. En definitiva, llegar a Ser la Totalidad que ya se Es.

¿Historia o leyenda?
Sé que habrá lectores que solo verán esta historia como buena leyenda. Espero con humildad, en ese caso, que disfruten simplemente esta lectura, escrita por alguien que nunca ha pretendido desvincularse radicalmente de la magia... y lo Mítico.
Tengo, no obstante, una prueba irrefutable de la veracidad de todo esto; pero no me alcanzará el tiempo para escribirla porque alguien dio la orden de me cierren el... ¡Telón!






sábado, 17 de noviembre de 2012

Crónica de un encuentro con Vargas Llosa



Crónica de un encuentro con Vargas Llosa

El viernes 16 en la mañana, un grupo de escritores dominicanos sostuvimos un encuentro en la Fundación Global con Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura. En estos días presentan en el Casa de Teatro su pieza “Al pié del Támesis”, que debemos asistir a verla aunque se sabe que su dramaturgia no tiene la calidad de sus narraciones y ensayos. Algo que no es extraño en un narrador. A estos se les hace muy difícil manejar las unidades dramáticas del teatro, el perfil de sus personajes, las líneas de acción de la trama, los códigos del ritmo escénico; entre otros asuntos.

Pero debo agradecer, eso sí, que Vargas Llosa resalte que el Cine, a pesar de su enorme incidencia, no ha podido destruir el teatro. Esto, porque el primero nunca ha logrado la profundidad y relación directa, como testigo, que tiene el segundo con los espectadores.
Sin embargo, el encuentro con Vargas Llosa en la Global resultó memorable. Lo primero que cautiva de este portento de la Literatura Universal, es su amabilidad, sencilleces y fino trato.

Dicho esto... entremos en materia.

Obviando mencionar a cada uno del casi medio centenar de asistentes, destaco la gran preocupación del autor del polémico libro “La civilización del espectáculo” (creación literaria comentada no pocas veces durante el encuentro por el invitado y varios de los asistentes), por el futuro del libro y de la Literatura Universal.

En particular nos llamó la atención, puesto que es una preocupación generalizada entre todos los que cultivamos la Literatura, la visión del señor Vargas Llosa sobre el porvenir del libro en estos momentos. Don Mario hizo una interesante exposición sobre el peligro al que someten el libro impreso frente al digital. Expuso el invitado de honor en la Global, que hay dos posiciones destacables sobre este fenómeno. Aunque a todos les preocupa el asunto, hay quienes piensan que el libro impreso, y con ello posiblemente la gran Literatura, sobrevivirá siempre y cuanto se alié a las “pantallas digitales”. 

Otros, en cambio, ven con pesimismo lo que resultará finalmente de este inevitable y supuestamente desigual enfrentamiento.

Ocurre que, según reconoce Vargas Llosa, el libro escrito como entretenimiento es el que parece progresar en las avenidas digitales, con la consecuente banalidad que hay en el acontecimiento. Una Literatura digital que, y lo comprobamos todos los días, cede ante la falta de profundidad de la universalidad de los usuarios, resulta indudablemente vacía.
A Vargas Llosa esto le preocupa y alarma porque el lector no encontrará, en los códigos de la Literatura que encontramos en el Ciberespacio, la reflexión intelectual que es propia de la hoy llamada Literatura tradicional. La rapidez conque se vive en estos tiempos, la especialidad profesional, la ligereza generacional y la pobreza de lenguaje utilizado en las pantallas digitales, no pronostican nada bueno para la supervivencia del libro de contenido y de una Literatura provocadora y evocadora.

El descalabro del lenguaje en Internet alarma al Nobel de Literatura que nos ocupa en esta entrega. Como frustrante experiencia citó que cuando ve la manera que sus propios nietos se comunican con sus allegados, en una jerga que Vargas Llosa ni comprende bien, nota la escandalosa tendencia a cortar las palabras, a suprimir partes de las oraciones, cambiar consonantes, sustituir conjunciones por letras que ni les corresponden y toda suerte de errores gramaticales. Don Mario reflexiona que llegará un momento, dada la pobreza del léxico de estas generaciones, perderemos la capacidad de reflexión, de comprensión y del ejercicio intelectual. Cabe suponer, justamente plantea el invitado de la mañana, que estaremos conformando en caso extremo una generación de tarados.

Aunque reconoció que las redes sociales se han convertido en ejercicio de libertad, entiende que no pocas veces se mal utilizan para banalidades, extorsiones, difamaciones y hasta plagios peligrosos.

En este tenor narró que el mismo autor de “La Casa verde” ha sido víctima de las inconsecuencias que frecuentemente ocurren en las llamadas redes sociales. Ocurre que una ocasión encontró una señora que lo felicitó por un artículo que habría publicado defendiendo a la mujer de estos tiempos. Creyó que la dama se había equivocado porque el no recordaba haber escrito y publicado algún artículo como el indicado por la señora de marras. Semanas mas tarde en un país sudamericano le comentaron también el supuesto artículo que él habría escrito sobre la mujer. Cuando, a petición suya, le remitieron el artículo en cuestión, resultó que se trataba de una entrega mal escrita y llena de cursilerías. Quiso descubrir la fuente de tal adefesio e ilegalidad. No obstante, le aconsejaron no intentarlo porque gastaría dinero sin que pudiesen garantizar los resultados propuestos.

Tiempo después lo llamaron de un periódico argentino para cuestionarlo por un artículo insultante que habría escrito en contra de los argentinos. Nunca escribió semejante asunto. Esa vez estaba dispuesto constituir abogados para descubrir la fuente de aquel escrito que tomaba frases auténticas suyas y las colocaba entre insultantes oraciones ajenas. Pero otra vez le comunicaron que era prácticamente imposible llegar a la fuente en la cual se produjo aquello.

Que sirvan estos ejemplos para escritores, diletantes y lerdos. Asuntos como los expuestos aquí nos pueden ocurrir, y nos ocurren, en cualquiera ocasión.

Sobre el llamado Boom Hispanoamericano, Vargas Llosa comentó que este cumplió un rol estelar en la difusión de la Literatura y la cultura latinoamericanas. La visión que se tenía de nuestra región en el resto del planeta era la de una amplia zona geográfica solo habitada por vagos, salvajes e iletrados, incapaces de producir la reflexión literaria que había en otros países desde luengos años. Antes del boom sobresalían escritores como Dario, Borges, Carpentier; entre muchos otros. Pero eran prácticamente desconocidos en el resto del mundo. El boom sirvió, entonces, para proyectar otra imagen cultural Hispanoamérica.

También teorizó el autor de “Conversación en la catedral” sobre la violencia dentro de la Literatura. El viejo cuestionamiento de si la Literatura incluye la violencia del medio o, de alguna manera, la induce, le fue expuesto al invitado. Juzgó que esa sería una respuesta que nunca se va a obtener porque no hay manera de comprobar tal asunto. Nunca lo ha habido. Citó el caso de las obras del marqués de Sade. En ellas la violencia humana es el tema, presentada en todas sus vertientes y depravaciones. Pero la reflexión que hace es que la violencia estaba ahí. Sade solo la expuso. Desde luego que se trataba de algo que la gente, en términos generales, no quería que le enrostraran.

Ante una pregunta analizó rápidamente el hoy popular libro-betsellers. Aclaró que se trata de una sub literatura, siendo este el motivo por el cual a los autores de tales obras, carentes de profundidades y valores culturales reales, no se le cita entre escritores verdaderos. Precisamente, son ellos los cultivadores de la dañina escritura del entretenimiento simple, que hoy amenaza destruir los cimientes en los cuales se ha sustentado la gran Literatura Universal. Desde luego, planteó Vargas Llosa, es preferible leer estos libros que no leer nada.

También analizó el cambio positivo que ha dado el latinoamericano desde la publicación de aquel ensayo titulado “Manual del perfecto idiota latinoamericano”; escrito por él, Montaner y Apuleyo. Resaltó que salvo en un par de países, no hay verdaderas dictaduras militares en América Latina. Aunque existan, mencionó el caso de Chavez en Venezuela, unos tiranillos (probablemente el vocablo es mío) que “ganan elecciones... pero las ganan”.

Es probable que se me haya escapado uno o mas temas abordados por el distinguido escritor de “La ciudad y los perros” o por aquellos que fuimos convocados para la ocasión; empero, en términos generales, esto que he expuesto fue lo tratado, con mayor profundidad que en esta crónica, en la magnífica mañana que ninguno de los allí presentes vamos a olvidar, estemos de acuerdo o no con Mario Vargas Llosa.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Pánico y confusión en el sector cultural



Pánico y confusión en el sector cultural


En estos momentos hay una cantidad alarmante de todo tipo de comentarios en los mentideros culturales. Esto así, y dada la gran incidencia social del Ministerio de Cultura, porque es harto sabido que no andan muy felices los asuntos en el referido Ministerio.

Tengo que decir, para ser justo y rendir culto a la verdad, que el nuevo incumbente, mi querido amigo José Antonio Rodríguez, llegó al Ministerio con grandes expectativas e inmensos planes. Pero el necesario impulso inicial se ha perdido por motivos que expondremos en esta entrega.

Ocurre que hasta el momento de la elaboración de este artículo, prácticamente el único funcionario de importancia designado por el Presidente Medina en Cultura es el propio José Antonio. 

Un Ministro requiere de un equipo de acompañante identificado con la política cultural y con la filosofía de trabajo que marcará el rumbo de su nueva gestión. 

Acostumbro a decir que “se apuesta a ganar solo cuando se cuenta con un equipo identificado con el nuevo hacer”.

En ese tenor me consta que el actual Ministro de Cultura confeccionó un interesante equipo de artistas y “culturólogos”, con el cual apostaba al éxito de su gestión. 

Mientras, los “viejos” funcionarios culturales estaban a la espera del papelito fatal de sus despedidas. ¡Pero este no les llega! Extrañamente no ha llegado, dando esto pie a innumerables conjeturas, a algunas travesuras y a ciertas diligencias de algunos procurando quedarse... cuatro añitos mas.

En cultura existe hoy un período como de España-boba. Esto, porque los funcionarios... “viejos” no se atreven a hacer casi nada... nuevo, puesto que suponen que vendrán... nuevos funcionarios. Y aquellos que suponen serán los... nuevos elegidos están a la espera del papelito feliz que oficializará sus asuntos y garantizará el... viejo cartoncito de Hacienda.

Mientras la guadaña epistolar comienza a cortar algunas cabezas (su tétrico balanceo no ocurre todavía) los rumores suplen la falta de información de la actitud del Presidente Medina sobre su sector Cultural.

Todos sabemos que en el partido ganador de las elecciones pasadas, daban como un hecho que el designado frente al Ministerio sería el notable escritor Pedro Vergés. Quien hasta había conformado un tremendo equipo para ocupar los cargos en el Ministerio Cultural de Medina (Augusto Feria, Cayo Claudio Espinal, Manuel Núñez, Alexis Gómez, Reynaldo Disla; entre muchos otros). Pero, sorpresivamente, el llamado “Grupo Pedro” no salió agraciado con los premios que generalmente consigna el tipo de papelito que he citado. ¡No señor! ¡El flu blanco del cambio de gobierno se lo puso José Antonio, con colita y todo!

Todavía hoy los miembros del “Gabinete Pedro” no logran explicarse qué pasó por la mente de Danilo Medina que lo llevó a cambiar su decisión cultural y designar, polémicamente, al buen compositor Rodríguez. También sobre eso hay un paquete de rumores y recriminaciones a algunos que, dicen, habrían repartido amenazas por doquier.

Ya imaginará el lector la cantidad de comentarios, a favor y en contra, que estos hechos todavía provocan en el sector oficial. Y hasta en el sector de “afuera” (por aquello de “e pa fuera que van”).

No obstante, el sorpresivo nombramiento de José Antonio ha tenido serios inconvenientes hasta para el mismo compositor popular que, dizque, se está arrancando la colita por la preocupación que tiene. Quizás solo procura no tener cola que le pisen.

Se comenta, por otro lado, (no puedo comprometerme en asegurarlo) que Medina habría hablado con la gente del “Equipo Pedro” sobre un regreso a los planes de inicio. Y que esta sería la causa, supuestamente, por la cual no nombran a ninguno de los recomendados por el actual Jefe Cultural.

Otros, en cambio, aseguran que el Presidente se comprometió con el Fondo (ya saben a cual barril me refiero) en cerrar al Ministerio de Cultura y enviar los estamentos culturales  —¡pero otra vez!— a los predios de Educación. Algo que, dadas las experiencias pasadas, sería desastroso para nuestro sector y un bochornoso retroceso.

Aunque luego fue negado, sí había clara intención de quitar los privilegios que todavía goza la naciente Industria Cinematográfica en el país. Apenas ayer se anunció que serán los diputados quienes evitarán despojar al Cine de sus privilegios fiscales en la sazonada Reforma. Lo que constituye un claro indicio de que sí estaban en eso, tal y como nosotros reseñamos en las avenidas digitales. Que si ocurriese sería como asesinar, prácticamente, el joven proyecto del Cine y no haría buen servicio a la confusa imagen cultural del actual gobierno, acosado por el FMI.

Como sabemos que para la mayoría de los políticos, sobre todo para aquellos que gustan de los barrilitos, la Cultura es una “vaina” que conviene tener como vela en iglesia (ni tan lejos del santo que no lo vea ni muy cerca que lo empañe) no es de dudar que se pretenda eliminar de un plumazo (¿?) al Ministerio de Cultura. Advierto que si eso ocurriera habrá muchos problemas. Ojalá solo sean rumores y chismes de pasillos.

Entenderá el lector que sector cultural de Estado está paralizado. Nada, o casi nada, está ocurriendo por ahí. Solo intentan flotar en el pánico que ya se ha hecho presente y esperar que el milagro presupuestal llegue en enero. Hasta el recién creado Consejo Ministerial de Cultural (del cual soy miembro, supuestamente, está a punto de naufragar; si es que no lo hecho ya sin que alguien lo haya comunicado oficialmente.)

Mientras nuestros asuntos se definen exijo que los tramoyistas —¡carajo!— corran el... ¡Telón!

sábado, 27 de octubre de 2012

El cuento dominicano y la voz del otro (M. A. Fornerín)

 Anoche me acosté temprano; pero me dormí tarde. Ocurre que algo, que no lograba identificar, me obligaba a estar alegre. El personaje principal de "Los Cuentos del Otro" dice en varias páginas de libro, que "alguien" le envía mensajes en su
 estómago cuando algo trascendente le va a ocurrir. Mi alegría de anoche era un presagio. Ocurre que esta mañana el inmenso intelectual y escritor dominicano Miguel Ángel Fornerín (catedrático de Literatura en Puerto Rico) ha publicado en la revista MEDIAISLA un fascinante comentario crítico que, todavía sonrojado, agradezco sobremanera. No escondo mi alegría. Tanta que me apresuro a compartirla de inmediato con todos ustedes.

 

 El cuento dominicano y la voz del otro, a propósito de un libro de Giovanni Cruz II


MIGUEL  ÁNGEL FORNERÍN [mediaisla] Con «Los cuentos del otro», Giovanny Cruz ha recuperado la voz de una otredad perdida, también el relato tradicional, popular y folklórico. Es su texto el trabajo de un sujeto dentro de la cultura-literaria.

Sobre la existencia de los cuentos orales y folklóricos, los letrados impusieron una sintaxis en la escritura que funcionó como modernidad en el cuento. Bosch ha sido nuestro puntal en la narrativa breve hispanoamericana. En el país, luego de la muerte de Trujillo el cuento se desarrolló gracias a  las nuevas generaciones que vieron en otros autores como los del Boom latinoamericano y otros anteriores al Boom  que se dieron a conocer mundialmente a través de este acontecimiento, como Jorge Luis Borges, y que fueron modelos a seguir.

El cuento de ser criollista, exótico, modernista, romántico, pasó a ser un artefacto artístico moderno. Es bueno mencionar que todo el cuento que se escribió en Santo Domingo no tuvo la impronta de Bosch. Dos casos especiales que vuelven el cuento a la ruralía son Tomas Hernández Franco con su Cibao (1951) y Ramón Lacay Polanco con el sur (1958). En los autores que no siguieron a Bosch tenemos a Sanz Lajara con El candado (1959) y Virgilio Díaz Grullón con Un día cualquiera (1958) que posee una narrativa distinta.

Quisiera sintetizar esta exposición postulando que en Santo Domingo los letrado se apropian de una forma de , de contarnos, de representarnos y de dialogar con el Otro que es parte de la actualización de la identidad y en el que media el lenguaje. Esta es  una forma de la memoria colectiva, del hacer del hombre, del recuerdo de las acciones que podrían ser significativas,  a la cual los autores le dan un giro artístico en un momento de explosión de libro, la lectura y la cultura de prensa. En consecuencia, postulo que quedó obliterada la popular de relatos. Y comenzamos a crear otros relatos “leyendas urbanas”; relatos de periodistas, asesinatos, muertes, hamponería corrupción política, quiebra bancaria… La cotidianidad se relató de otra manera. El hombre dejó de contarse  y verse en el pasado;  las historias del presente (crónicas) conforma actualmente nuestro referente cotidiano.

Ahora que leo el libro de Giovanni Cruz (Los cuentos del otro, Alfaguara, 2012) mis cavilaciones se distraen en el contar otra manera de ver esta historia de la narrativa breve. En el libro de Cruz hay un elemento sumamente literario que es su cuentística: son los cuentos del otro. De otro doble: el otro Giovanni que cuenta las historias y el otro que no aparece con voz propia en el relato. Despejo cualquier malentendido. Quiero significar que la obra juega con la otredad de Giovanni como autor de las historias. Asunto muy literario, pues el narrador ha sufrido un conveniente desdoblamiento. Esto no es nuevo en la narrativa dominicana: pasa lo mismo en Los cuentos que Nueva York no sabe de Ángel Rafael Lamarche, que son historias de Nueva York escritas por un neoyorkino y quien  se las pasa al autor del libro para su publicación. Pienso que ambos estuvieron influido por Luigi Pirandello, pues en esta obra un personaje busca a un autor para dejarle una obra como si el personaje buscará al en la obra de . No era esta obra desconocida para ambos, Lamarche se forma en un tiempo en que se leía mucha literatura italiana en el país y Cruz es director teatral y de nuestros principales .

Ahora bien, en el caso de Giovanny Cruz no funciona tanto el trabajo de la sintaxis, de la morfología del cuento. Esto se puede ver en que las historias del otro Giovanni que recuperan el pasado identitario, la memoria colectiva mediante las acciones y los personajes de otro tiempo. Cruz inicia el libro con una narración de infancia en el que el estilo de crecimiento se encuentra con un acontecimiento traumático de la memoria dominicana: la Era de Trujillo. Por demás, es interesante. Saca a flote el vivir en su fenomenología, en su hacerse que es para cada individuo distinto, aunque el entramado sea el mismo. La otra tiene entonces un sentido de recuperar las historias de los otros. Del otro tiempo a este tiempo; del tiempo vivido al tiempo narrado y se encuentran las experiencias identitarias del autor, de los personajes y de los lectores, con los cuales halla cierta empatía.

El cronotopo de estas obras  permite recuperar la otredad que hay en cada narración como expresión de la narratividad humana. Tiempo y espacio hace que el lector busque la voz de otro narrador que cuenta la historia de otros personajes y que están muy bien identificadas. Como en el relato popular, el indio queda simbolizado por el y las historias maravillosas, mientras que el negro es presentado en su religiosidad y convive con su mágico que, como lugar mítico, se encuentra en el campo, Olimpo de los dioses identitarios. Los nuevos relatos, históricos, antropológicos, nos llevan a una identidad escindida entre la vida instrumental y la vida simbólica.

En Los cuentos del otro de Giovanni Cruz esas narraciones adquieren la fuerza que les da la virtualidad y que solamente lo literario les permite. Son cuentos para otros, de otros. Y vuelven a presentarnos el narrar sin el artificio literario que la modernidad nos trajo en 1933 el libro Camino real de Juan Bosch y los narradores más cercanos al autor de La mañosa siguen su derrotero. Sin despojarse de su capa de escritor, la belleza de la escritura de Giovanny Cruz, de la amenidad de la narración, les han dado a estos cuentos una vuelta al narrar, que tiene como finalidad contarnos el pasado y decirnos cómo somos o de qué manera quisiéramos que el otro nos vea.

Los textos que componen este volumen de cuentos están divididos en dos partes fundamentales: las leyendas y las hechiceras. En la primera parte: “La princesa ciguaya”, “La ciguapa y el último ciguayo”, “El puerco del diablo” y “El tiburón bolo”, son historias identitarias que recuperan  la voz popular de una otredad que ha quedado suspendida por la escritura de los letrados que entraron en la modernidad del relato. Es interesante que este primer grupo de historias esté presidido por “El escritor desconocido” quien será el otro Giovanni que recupere la historia contada por las gentes sencillas; también lo es en el frontis de la colección el tiempo que se recobra entre la niñez, el crecimiento, la voz del padre que alterna con la voz infantil en “Un hombre en Las Calderas”. Ahí la historia define el pasado de un personaje que se identifica con el autor, pero que es a la vez quien cuenta la historia de otros personajes, el cual cuenta la historias del otro.

Ese juego de la otredad, de lo uno y lo otro es lo que hace que el pueblo, el dueño de todas las historias populares, se exprese en la obra como si estuviera rescatando la memoria, como si fuera la articulación de una simbolización obliterada por la modernidad. El crecimiento del personaje y los referentes iniciales a la dictadura, nos presenta un pasado cercano al autor, o una crónica generacional, vista desde la perspectiva del niño. Los demás cuentos como “Anaísa, compai, Anaísa” buscan encontrar un pasado mágico que el folklore pone en la misma creación popular, pero está vez mezclado entre el origen indígena y el origen africano. En “El Tiburón bolo”, para poner un ejemplo,  la voz del otro se encuentra en la tradición en un espacio de la costa. Resulta interesante que se desplace a zonas campesinas y costeñas. Pues en el campo parece el cronotopo de la cultura blanca y la india, mientas que la costa nos presenta la cultura de los pescadores negros.
Ese espacio-tiempo ya había sido trabajado por Marcio Veloz Maggiolo en “La sombra de las tilapias” y  “El destino de Tacho”; también  por   José María Sanz Lajara, en “Caridad” y  Lacay Polanco en “La diabla del mar”. Todos estos textos dentro de la tradición de la modernidad buscaron encontrar elementos antropológicos, mágicos, y la situación social de grupos de subalternos que han convertido al mar el modo de vivir. Pero platean, por demás,  cómo en el cuento de Giovanni Cruz se da una relación mágica que pudiera ser peligrosa, entre el hombre y los animales marinos.

Los negros no han sido muy pescadores y hay ensayistas que ha planteado un viejo temor de los criollos a darse al mar, motivado por la piratería. Lo cierto es que en el Caribe la referencialidad del hombre y el mar son muy escasos. Tal vez que las narraciones nos traigan ese elemento peligroso podría ser una causa de ese desfase entre el hombre y el mar. Juan Bosch trabajó el tema magistralmente en “Hacia el puerto de origen” y Jorge Onelio Cardoso en “El caballito de coral”.  En la cuentística clásica de Puerto Rico el tema es escaso, por no decir que está ausente, aunque debemos hablar de un cuento extraordinario de René Marqués como el titulado “En la popa hay un cuerpo reclinado” que es una obra que guarda poca relación con el trabajo mítico, social, de los negros pescadores como lo tienen los cuentos citados de Sanz Lajara y de Lacay Polanco, que se centran en la costa sur del país. El cuento de Giovanni se ubica en Matanzas, cercano a  San Francisco de Macorís, Nagua y Samaná, precisamente el espacio de El montero de Pedro Francisco Bonó.

Hasta aquí he tratado de presentar el trabajo cuentístico de este libro del actor y dramaturgo Giovanny Cruz, dentro de una recuperación de la otredad, la voz que la modernidad dejó atrás en busca de una nueva manera de contar las historias propias de la revolución de los impresos y de la vida urbana. Quiero agregar que cuando los lectores lean este libro y a reconfigure las acciones y las coloquen en un contexto social y cultural, notarán, a de más de que es un libro bien escrito, que sobresale por  la expresión verbal y la corrección del código lingüístico y por la elocución literaria. Sobresale, además, por el dramatismo, la relación de los diálogos con la narración que le dan a la obra una caracterización muy particular y una alternancia entre la presentación dialógica y las secuencias narrativas. Ha de notar, el lector aguzado,  la plasticidad de la narración y la caracterización de los personajes que hace que la obra marche, no solo como artefacto verbal, sino como virtualidad vivida… Y para eso se escribe. Con Los cuentos del otro, Giovanny Cruz ha recuperado la voz de una otredad perdida, también el relato tradicional, popular y folklórico. Es su texto el trabajo de un sujeto dentro de la cultura-literaria. Como lo hizo Sócrates Nolasco en Cuentos cimarrones y como lo venían haciendo otros escritores hasta que la modernidad le dio una vuelta  e impuso una nueva manera de narrar, contar y contarnos.

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domingo, 14 de octubre de 2012

El camino perfumado del poema

El camino perfumado del poema

Suelo dudar de cualquier persona que no guste de la Poesía. Algo turbio o siniestro esconde. Probablemente es un sociópata que ya ha cometido crímenes horrendos contra la Humanidad. Tan enfermizo personaje es un negador conocido de su madre, violador de menores y practicante consumado de la violencia marital.

Un individuo de esa calaña sería incapaz de sonrojarse frente a una rosa, mucho menos disfrutar de las evocadoras utopías que, como nos enseñó Dante, son suplidoras o acompañantes de dos o mas copas de vino.

Recurriré a Borges y a fragmentos de su “Otro poema de los dones” para comprobarme en esta entrega:

Gracias quiero dar al divino
laberinto de los efectos y de las causas
por la diversidad de las criaturas
que forman este singular universo,
por la razón, que no cesará de soñar
con un plano del laberinto,
por el rostro de Elena y la perseverancia de Ulises,

Ahora, si es un escritor el que no encuentra placeres en el Poema no me interesa ni leer, siquiera, lo que escribe. Hasta dejo de dirigirle la palabra. Un escritor anti poesía en cualquier momento va a convertirse en un traidor; o en algo aún peor: en un lerdo.

Indefectiblemente destruirá el lenguaje en sus escritos, propondrá que supriman los acentos de la Lengua, pretenderá que desaparezca la “Ñ” del idioma español, disertará por ahí sobre lo innecesario que es el punto y coma, asegurará que si la “H” es muda no debe ser usada en nuestros libros. Con el tiempo renegará las Sintaxis y la Prosodia. Acabará asegurando que la Metáfora y la Alegoría con recursos de escritores fenecidos.

por el fulgor del fuego,
que ningún ser humano puede mirar sin un asombro antiguo,
por la caoba, el cedro y el sándalo,
por el pan y la sal,
por el misterio de la rosa,
que prodiga color y que no lo ve,

Sabemos que ser escritor no se estudia propiamente hablando. No obstante hay que estudiar todo para serlo. Cada palabra que los escritores sacamos a pasear, para que esta se encuentre con la Idea, es parte de un proceso doloroso, angustiante, agotador y quemador de calorías emocionales irrecuperables.

Los escritores tenemos que leer para conformar o recuperar conceptos, preceptos y vocablos. En mi caso, y recomiendo lo mismo a los jóvenes que pretenden escribir, de cada tres libros que devoro uno tiene que ser, irremisiblemente, de Poesía. Digo Poesía aunque tentado tuve de escribir Profecía ¿Acaso no es lo mismo?

por aquel sueño del Islam que abarcó
Mil noches y una noche,
por aquel otro sueño del infierno,
de la torre del fuego que purifica
y de las esferas gloriosas,
por Swedenborg,
que conversaba con los ángeles en las calles de Londres,
por los ríos secretos e inmemoriales
que convergen en mí,

No hay duda que el Poeta inventó la Palabra. Cuando lo hizo notó que era bueno lo que había creado... y la multiplicó en Galilea, donde un joven hipie aprendió los secretos de la palabra perdida.

Entonces, a esa compleja energía cósmica que llamamos Dios, le prestó los sonidos que acababa de inventar.

Desde luego que, sabiendo el Poeta que Dios está hecho de silencios y sustancias especiales, la primera palabra a él asignada fue una forma verbal.

por el mar, que es un desierto resplandeciente
y una cifra de cosas que no sabemos
por la música verbal de Inglaterra,
por la música verbal de Alemania,
por el oro, que relumbra en los versos,

¡Miren que cosa: Dios crearía al Poeta y el Poeta lo enseñó hablar! Y desde ese instante Dios ya no era algo hosco que, escondido en la montaña, acechaba a su Creación para castigarla con rayos de múltiples colores. Desde entonces inició diálogos permanentes con su Creación. Tanto que cuando volvió a crear, luego de un merecido descanso, lo hizo a partir del Verbo que le habían regalado.

Por supuesto que solamente el Poeta estaba autorizado a repetir en tablas, piedras y papiros, lo que el Creador hablaba. El Poeta se convirtió en el único y verdadero oficiante de los grandes Mitos y Misterios. Todo el resto era una farsa.

por la tortuga de Zenón y el mapa de Royce,
por el olor medicinal de los eucaliptos,
por el lenguaje, que puede simular la sabiduría,
por el olvido, que anula o modifica el pasado,

Los escritores necesitamos constantemente nutrirnos o reciclarnos en todas las imágenes que solamente pueden encontrarse dentro de la Poesía. En sus callejuelas laberínticas está verdaderamente el Universo. Fuera de estas el mundo es prosaico.

El Hombre Primitivo, obligado por los cruentos glaciales, necesitó contar el mundo a sus pequeños clanes. Primero lo narró en la Forma procurando atrapar en ella a la bestia exterior. Después requirió reproducir el grillo que, al decir de Manuel del Cabral, fue el primer cantante del Universo. Cuando no podía escuchar el sonido del viento entre los árboles, el de sus pasos al triturar las hojas secas, el golpe de su mazo sobre los troncos ahuecados; inventó la música para eternizarse. Pero cuando se inició en la Idea... inventó la Palabra.

Desde ella, y la Magia, el Hombre fue Poesía... y Teatro. ¡Sí! El Teatro nace prácticamente con la misma vida en aquellos rituales de Muerte y Vida que en su cosmovisión realizaba el Primitivo.

por la costumbre,
que nos repite y nos confirma como un espejo,
por la mañana, que nos depara la ilusión de un principio,
por la noche, su tinieblas y su astronomía,
por el valor y la felicidad de los otros,

Volando en el tiempo la Poesía llegó y se perfeccionó en la Grecia Clásica. Y ocurrió de repente lo inevitable: un tal Arión escribió, compuso, tituló y declamó el primer ditirambo de todo el Universo conocido. ¡Asombro, asombro, asombro! ¡Asombro y catarsis!

Pero alguien llamado Tespis vio algo mas que ditirambo en la creación de Arión. Se montó en una carreta de troncos, soñó y le puso algo de dialogo a las palabras de Arión.

Luego llegaron Sófocles, Shakespeare, Cervantes, Tirso de Molina, Lope de Vega, Goethe, Chejov y Camus.

por el sueño y la muerte,
esos dos tesoros ocultos,
por los íntimos dones que no enumero,
por la música, misteriosa forma del tiempo.

Desde luego que nunca he podido amar a una mujer que no encuentre... en el camino perfumado del poema.

¡Telón!

martes, 2 de octubre de 2012

El guion: serio problema del cine dominicano

Giovanny Cruz en "Quíntuples"

Giovanny Cruz: 

el guion 

es uno 

 de los serios problemas 

del cine 

dominicano




Entrevista realizada por Dago Sánchez en Mas-VIP  





Dago Sanchez: ¿Qué cree usted que le falta o le sobra al cine dominicano?

Giovanny Cruz: El proyecto de una película se inicia con el guión. Resulta que ese es uno de los serios problemas del cine que se hace aquí. Encuentro, con muy ligeras excepciones, historias en nuestras películas muy mal contadas. También somos demasiado localistas con esas historias y la misma manera de enfocarla. Pienso que también nuestro cine es flojo en el "plan" cinematográfico. Es doloroso decirlo, pero el cine mexicano de hace mas de cien años tenía un mejor plan de trabajo que el nuestro. Resulta, también, imperdonable la cantidad de errores técnicos en nuestras películas. Hasta vergüenza siente uno en algunos casos. Otro asunto es el actoral. Veo películas con actuaciones vergonzantes. Aquellas películas en las cuales actúan los profesionales resalta su calidad.

DS: ¿Cómo podríamos superar estas deficiencias?

En el cortometraje "El ave del paraíso".
GC: Pienso que en el asunto del guion deben traerse profesionales para entrenar a escritores dominicanos. No es sacar de un sombrero a cualquiera para que escriba guiones. ¡No! A los que deben formar como guionistas es a aquellos que tengan verdadero talento para escribir. La historia literaria nos ha enseñado que un escritor es un proyecto a largo plazo. Un guionista es un escritor. Como tal requiere de cultura y preparación. Y es un escritor que debe tener un conocimiento técnico muy especial. En otro orden creo que debe haber un mínimo de exigencia sobre a quién se le permite aparecer en una película que haya decidido acogerse a los beneficios de la Ley de Cine. Igual para los aspectos técnicos. Uno se da cuenta de que ocurrió, de repente, una explosión de películas y que, entonces, hubo carencia de técnicos. Nuestro cine se vio compelido a improvisar. Sin embargo, creo que en ese renglón se está haciendo ya algo. Por supuesto que siempre habrá bueno y malo. Empero, exigir un mínimos de calidad (y de historial) no coartará la libertad creativa de nadie.

DS: Hace días emití un articulo sobre el ego como enemigo del cine criollo,  el cual generó positivos y negativos comentarios, ¿Cree usted que el ego podría ser parte de los errores cometidos en el cine? o es un tema cultural el cual como personas no nos deja reconocer que estamos haciendo las cosas mal?

GC: Cuando entras a una casa donde hay gatos tú lo notas de una vez. El olor delata la presencia felina en esas casas. No obstante, los dueños no captan esos olores. Creo que muchos se han acostumbrado tanto a los defectos que ya no los notan. Pero también, ciertamente, el ego juega un papel en todo esto. No es sencillo para algunos aceptar sus limitaciones. Y cuando el ego tiene el poder absoluto del dinero es peor. Esto porque se torna peligrosamente altanero. Recuerda la frase de que... "la ignorancia es atrevida... y la estupidez osada."

DS: ¿como podríamos educar a un público para que apoyen el buen cine y no el que alimenta a la ignorancia?

GC. No lo podremos hacer nosotros solos. Tiene que haber un plan de Nación. Recuerda que en términos generales hemos salido muy mal parados en los parámetros educativos a nivel mundial. La ley de cine, con sus virtudes y defectos, ha sido trascendental para nuestro cine. Antes solo hacíamos películas de humor, Y de un humor local. Hoy los empresarios encuentran atractivo invertir en temas serios. Si persistimos, el público se acostumbrará al buen cine. Aunque exista el otro. Rambo, y todo el otro excremento gringo, hizo mucho dinero y tenía bastante espectadores. Pero el cine norteamericano de calidad se ha impuesto. Analizar la historia para construir el presente es buena táctica. Esa sería, entonces, la estrategia.
En el teatro y en la literatura he logrado hacer cosas importantes y nunca me he desviado hacia las comedietas de mal gusto. No lo he necesitado. Igual puedo decir de los hermanos Disla, Gayumba, Guloya, Iván García, entre tantos otros.

DS: Usted como dramaturgo, ¿Que es lo que mas le inspira a la hora de escribir una obra?

En la película "Del color de la noche."
GC: Como dramaturgo, narrador, poeta y guionista he descubierto que, efectivamente, hay algo de inspiración en un escritor; pero mas que la inspiración escribir es un oficio. Dijo García Marques que la inspiración era una puta que nunca estaba cerca cuando el escritor la estaba necesitando. Los temas se aparecen. Miguel Ángel decía que nunca esculpió realmente una piedra. Solamente trataba de descubrir la escultura que hay dentro de la piedra y que solamente quitaba aquello que sobraba. Los temas se nos acercan y lo hacen con sus fanfarrias particulares. El trabajo del escritor es quitar lo innecesario a "sus" historias. A mí me fastidia, y lo he escrito, que alguien me cuente historias para que las haga literatura. Pero es una necedad a la que siempre estamos expuestos los escritores.

DS: ¿Cual ha sido la historia mas absurda que le han pedido escribir?

GC: Hay muchas. Pero una señora muy encopetada y famosa, hace un par de años se me hizo ir a su casa para contarme una historia que resultaría una gran novela. A regañadientes, y por compromiso familiar, asistí a la casa de aquella dama. La historia que me contó era su propia vida. Aquello no llegaba ni a telenovela de Delia Fiallo o novelita de Corín Tellado. Salí de la entrevista y me tranqué en mi casa como por una semana para desintoxicarme.
Mi instrumento como escritor es la palabra. Tengo que estar constantemente sobre ellas, porque patean. Cuando alguien me cuenta estupideces corro el riesgo de contaminarme con lo prosaico que resultan ser la mayoría de las vidas cotidianas. ¡Safa!

DS: Sus obras se han presentado en ciudades de países como Rusia, Puerto Rico, Argentina, Estados Unidos y Costa Rica ¿Como hace para conectar con un público extranjero?

GC: Los griegos solo escribían sobre los griegos, pero su planteamiento y tratamiento temático era universal. Cuando llegué a Paris con mi "Amanda" estaba un poco impresionado. ¡Imagínate! ¡La ciudad de las luces! Tanto siglos de historia, arte y literatura. Y ahí estábamos nosotros con nuestra obra de una mujer atrapada en sus creencias, mitos y ritos. Todo un suceso resultó nuestra presentación allá. Lo que ocurre es que la estética verdadera es universal.

DS: Usted ha dirigido más de 50 obras y actuado en otras 60, ¿se atrevería usted a dirigir una película?

GC: Lo haré. El año que viene se filmará un película mía. Precisamente "Amanda".  No la voy a dirigir; pero eventualmente lo haré. Claro que ahí tengo un conflicto interior: Resulta que me hija Fiora se graduó en el instituto Superior de Cine de Eliseo Subiela. Seguramente ella debe estar diciendo: Papi la directora de cine... soy yo. Por cierto, ella es una tremenda actriz. La admiro y respeto. Ella ha trazado su propia personalidad intelectual. Muy pocas personas de su corta edad tienen su nivel cultural, su ética y sus gustos estéticos. Por supuesto que soy un padre, a tiempo completo, orgulloso de sus hijas e hijo.

DS: Su libro Los cuentos del Otro, ¿que podemos encontrar en el y como lo podemos adquirir?

GC: "Los cuentos del Otro", publicado por Alfaguara, son relatos de un supuesto "Otro" que se apareció una noche en el Boga-Boga con sus historia (como la señora aquella). Ese "Otro" narró parte de nuestra historia contemporánea desde la óptica de un adolescente. En el libro están nuestros asuntos. Pero temo meter la pata hablando del libro luego que Reynaldo Disla, Tony Raful, García Cartagena, José Enrique García, Miguel Ángel Fornerín; entre otros, han ponderado tan bien el libro. Está en las principales librerías del país. Me dijeron que hasta en Carrefour. Pero un día de estos pediré que te hagan llega un ejemplar. Alfaguara no es muy dada a eso; pero en este caso la justificación sobra.

En twitter sígueme @soydago y no dejen de leer nunca. Corten!

lunes, 1 de octubre de 2012

Cultura del pesimismo y cultura del optimismo

Cultura del pesimismo y cultura del optimismo


Hay los que cantan con amargura y parecen apostar a la quiebra total de los cimientos sobre los que descansa nuestra República. Para estos ya no hay esperanza. Nuestro país, para el pesimista profesional, es una nave que navega dando tumbos de borrachos en océanos oscuros. Lo que vaticina el fracaso absoluto e irremisible del proyecto de Nación. Allá ellos.

Empero, también hay los que nunca se dan por vencidos. Los que a partir de un pequeñito reflejo que penetre por un ínfimo intersticio aguzan ojos, oídos y Razón para propiciar un renovador proyecto de certidumbres. Coloquen a este artista y escritor en ese grupo. 

De esa misma pasta estaban hechos nuestros independentistas cuando, a pesar de la bruma histórica, desde lo “imposible” idearon, conformaron y conquistaron nuestras condiciones de Nación. Por supuesto que en aquel entonces también existían los que dudaban y los que no creían. Igual que los pesimistas de ahora… aquellos estaban equivocados.

Al dominicano sensible y orgulloso le preocupa en demasía, a parte de las dificultades y complejidades cotidianas, la imagen que se ha estado construyendo del país en muchos estamentos internacionales. Es, ciertamente, altamente preocupante las calificaciones que tenemos en los renglones de la educación y la corrupción.
En los partidos políticos no parece haber un real interés por estos asuntos, salvo cuando se utilizan para fines meramente electorales. Y aun en ese sentido nunca ha sido abordado el tema de la falta de ética con sensatez y sinceridad. Por eso es notorio que una vez concluida la campaña electoral, el discurso ético, estratégicamente asumido, es echado a un lado.

No podemos, visto esto, apostar al futuro si no trazamos el viaje pensando en naves educativas. Y no conquistaríamos muchos metros si no quitamos del trayecto esos obstáculos terribles que constituyen las rumbas de corruptos.

Las primeras acciones del gobierno actual parecen indicar un comportamiento sostenido en un plan determinado. El compromiso asumido en la campaña electoral sobre la educación parece que se cumplirá.

Pero también comienza a notarse —¡Por fin!— un relanzamiento ético del país. No está ocurriendo con falsas espectacularidades escénicas. Nada de eso. Se está dando con la prudencia que ameritaba, dado el hecho de que sería imposible utilizar, esta vez, el clisé político de “la culpa de todo es del otro”. Ingenuos, o demasiado ilusos, hubiésemos sido si esperábamos esto.

Estoy en el disfrute pleno de mi medianía de edad. Una gran parte de mi vida ha estado ligada a luchas sociales y quehaceres culturales. Esto me ha permitido identificar otros clisés que ya resultan antológicos en nuestro país: 1: esta gripe es la peor de todas (siempre), 2: la cosa está mas dura que nunca, 3: esta vaina ya si se fuñó y 4: a este país ni Checheré lo salva.

No obstante, el comportamiento del país es diferente. Siempre salimos vivos de nuestras influenzas. Si las “cosas” fuesen repetitivamente duras nos hubiésemos convertidos en materiales insensibles y nada dúctiles. Si, como nos vaticinan constantemente los agoreros, nos hubiésemos fuñidos, hoy seríamos parte de un protectorado y no de un país que traza su destino a pesar de nuestras limitaciones económicas y geográficas. Y, gracias a Dios, Checheré nunca termina de llegar para cobrarnos las cuentas finales, como aseguran sus diabólicos adeptos.

Mas allá de los slogan, de la quejumbre nacional, del pesimismo de unos cuantos y de la cultura apocalíptica (para algunos buen negocio) de otros; nuestro país se sostiene y avanza. Tenemos que convencernos de esto para lograr impulsar la creatividad nacional.

No es un decreto humano o divino que sacará a nuestros pobres de sus desdichas. No.Tampoco un acto de prestidigitador eliminará la ya preocupante criminalidad. No. Es la oportunidad de una educación digna y todas las posibilidades que esto conlleva lo que operará el milagro.

Como veo las cosas, la ignorancia ha sido el caldo de cultivo de los diferentes modelos de delincuencia. Si atacamos desde ahí el progreso ocurrirá. De ello estoy convencido.

Y para ser honesto, el actual aun y joven gobierno ha enseñado unos destellos alentadores. Por supuesto que uno espera ahora que encienda potentes reflectores y que haya energía eléctrica para alimentarlos. Creo haber percibido señales para motivar mis esperanzas. Voy a apostar al futuro. Tengo que hacerlo. ¡Malditos sean los que quieren destruir nuestras quimeras!

¡Corran… Telón!

Publicado en:

http://www.acento.com.do/index.php/blog/6117/78/Cultura-del-pesimismo-y-cultura-del-optimismo.html

http://almomento.net/articulo/119745/Cultura-del-pesimismo-y-cultura-del-optimismo