viernes, 18 de enero de 2013

REIVINDICACIÓN DEL AZAR



El martes 16 de enero, y en la Casa de la Academia de la Historia, Tony Raful puso en circulación su libro "De Trujillo a Fernández Domínguez y Caamaño, el azar como categoría Histórica".  El escritor Osiris Madera, presente en el acto, nos remite un comentario sobre el mismo que, por supuesto, nos apresuramos en publicar.

Sobre el evento, inmediatamente concluyó el acto, esto publicamos en FB:

Grey de Raful:
Mil gracias a todos los que nos acompanaron anoche en la puesta en circulacion de la nueva obra de Tony Raful Ustedes enriquecieron intelectual y afectivamente el evento haciendo que el debate de las ideas se diera mejor.

Giovanny Cruz: Cuando Grey de Raful escribe "a todos los que nos acompañaron..." se refiere a los cientos de políticos, artistas, intelectuales, escritores y diletantes que colmamos el local de la Academia de Historia. Nos vimos en la necesidad de colocar 100 sillas extra. Mas aún: habilitamos el balcón de la segunda planta porque en el de la primera el público ni de pies cabía. Las tres intervenciones (Frank Moya, Juan Daniel Balcácer y Tony Raful, me parecieron muy buenas). Siempre asumiendo una correcta actitud crítica, debo comentar que, quizás, la de Juan Daniel no fue la mejor presentación de libro que le he visto hacer. Empero, la reseña leída por el magnífico maestro de ceremonia Napoleón Beras constituyó en si misma un brillante presentación del libro de Raful, en el cual se argumenta muy bien al azar (o cisne negro) como categoría histórica. ¡El país se congratula con eventos como el de anoche!

Pero dejemos que Osiris Madera precise sobre todo esto:




REIVINDICACIÓN DEL AZAR
OSIRIS MADERA



Como público y solemne definió el Presidente de la Academia de la Historia,  el doctor Frank Moya Pons, el acto efectuado en la Casa de las Academias donde un nutrido grupo de académicos, escritores, políticos y amigos acompañaron al Lic. Tony Raful para poner en circulación su más reciente obra "De Trujillo a Fernández Domínguez y Caamaño, el azar como categoría Histórica".

El poeta pone a descansar la lira y retoma sus conservaciones con Clío, esta vez para evaluar un período histórico parte aún de su transcurrir vivencial: el que abarca desde la muerte del dictador Trujillo Molina hasta las de Fernández Domínguez y Caamaño Deñó.

Se trata de un período singular donde se forjó el rostro de nuestro apesadumbrado presente, repleto de heroísmos y pequeñeces, con grandes luces y sombras como el propio corazón humano.

Resaltamos, además del propio valor histórico del texto, el aporte de las reflexiones del autor alimentadas por sus experiencias de actor de primera fila en nuestro devenir político y de inquieto escudriñador de la cultura.

Raful asume como tesis el papel jugado por el azar en el desarrollo de los acontecimientos de esas tres décadas que si bien no alteró las causas, sí desvió el curso de los acontecimientos y produjo resultados finales inesperados.

Señala múltiples ejemplos del accionar impredecible del azar, del cisne negro en nuestra historia reciente, sosteniendo que no es suficiente la razón de necesidad para explicar satisfactoriamente las causas y efectos de los acontecimientos sociales.

Nosotros nos adherimos a esa visión.

Pensamos no puede ser de otra manera.

Esa fuerza ciega resultante del componente ilógico, inexplicado y obscuro de la realidad que es el azar que nos recuerda el original sinsentido de un universo eterno que se sostiene y realiza en sí mismo, ha de manifestarse también en el ámbito del hacer humano individual y colectivo no podía ser de otra manera y la sensibilidad del poeta historiador así lo capta.

Aplaudamos el nuevo aporte de Tony.

Invitamos a los lectores a disfrutar este libro.

lunes, 14 de enero de 2013

La culpa es de Cuchy Elías


Cuchy Elías
Por supuesto que algunos se divertirán un poco con esta entrega. Esto, porque se define a la comedia como... una casi tragedia. Yo no voy, siquiera, a sonreír. No podría. Ya se enterarán por qué.

Ocurre que mi apreciado y distinguido amigo Cuchy Elías (al menos distinguido hasta anoche) es uno de los pasionarios mas activo en este blog. Suele, alguna que otra vez, llamarme o escribirme para opinar o aconsejar sobre determinadas publicaciones. Pero al mismo tiempo que hace eso, nos ha convencido a todos... de que él es el único Cuchy que existe en todo el Universo conocido (y hasta en el desconocido también). Siendo esta "verdad" aceptada por todos sin ningún tipo de regateos.

A raíz de mi artículo-renuncia del PRD, el afable Cuchy me llamó; no (según sus palabras) para hablarme del artículo en cuestión, sino del trajecito de torero que me había "puesto" para la ocasión. Cuchy quería saber dónde yo lo había alquilado, sabrá Dios con cuáles no confesables propósitos. Por supuesto que le di (so pena de que me dedicara un artículo en Acento.com si no brindaba las informaciones requeridas), las señas y generales del lugar en el cual adquirí el trajecito de torero que uso en el referido artículo.


Desde luego que, subrepticiamente, se coló el tema de mi partida del partido del buey que menos jala, que hoy volvieron a jalarse las greñas frente al local del partido. Penoso espectáculo que ahora veo con curiosidad desde las gradas.

Pasaron unos días desde la conversación con Cuchy y resulta que este me ha enviado ayer una invitación (al menos eso creí yo) para que asistiera a un show artístico de una persona en cuestión (Víctor del Villar).

Invitación recibida.
Dada la afición de Cuchy por la música, creí inicialmente que se trataba de algo que tendría que ver con el jazz. Como estaba de buen humor contesté de esta manera al querido amigo:

¿Villar con "V" corta? Iré con el trajecito de torero que tanto te gusta. Esto es porque podría aparecer un perredeísta disgustado y tendría que torearlo, con la verónica y todo. ¡Olé! Si fuera con "B" larga se trataría del billar chino que tanto me gusta. ¿Sabes cuál es ese? El que se juega con las bolas afuera y el taco adentro. Jajajaja.

Pero tamaña fue mi sorpresa cuando releyendo la invitación descubro que el autor de la misma no es el juzgado "único Cuchy" de este Universo (que nace de una Singularidad y atraviesa hoy por todo un hoyo negro, con Curvatura del Espacio y todo, Einstein soplando por un lado y por el otro Oppenheimer (el verdaderamente genial, Robert) protestando por su bomba atómica. Luego enjuiciado... Desvarío  Lo sé. El caso es para eso.

No era Cuchy Elías quien me enviaba la invitación de marras. ¡No! Se trataba de Cuchy Morales... ¡una dama!

Cuchy Morales
Cuando descubrí que Cuchy no solo estaba duplicado, sino que tenía pelo largo y rubio, casi embarro mis pantalones. La Hemorroides, que ya estaba casi curada, volvió para atrás. Me entré, en una inconfesable parte de mi cuerpo y lo mas profundo que pude, una buena dosis de Doxiprot Plus, inmediatamente me tomé una pastilla de Meloxil 15mm y apagué La Gata (mi ordenador personal) como si tuviese contaminada.

Me visualicé, en un futuro muy cercano, desacreditado y tildado de vulgar. Pensé que me acusarían de maltrato verbal a una mujer.

¡La Berenice se daría banquete conmigo! ¡Vakeró ta preso supuestamente pa investigación. ¡Qué vaina!

Me prometí huir del país hacia Haití, para desde allí irme a un territorio con el cual no tuviésemos los dominicanos tratado de extradición. 

Desde luego que nadie me libraría de la condena moral que sufriría en FB. ¡Y ahí la pueica siempre retuice ei rabo!

Entonces, mas rápido que un rayo gay, aprendí sánscrito, mandarín antiguo, japonés moderno, repasé mi pobre latín, me embotellé el francés, el ruso, el inglés y el griego.


Armado hasta los dientes de palabras en varios idiomas puse a Cuchy Morales mensajes de disculpas por todas partes. El último fue en FB, donde estaba seguro que yo sería ejecutado:


  • Giovanny Cruz

    Cuchy Morales, le presento mis disculpas. Recibí un correo suyo, por vez primera, y creí que era de mi querido amigo Cuchy Elías. Al contestarlo hice un chiste, un tanto subido de tono, que jamás haría a una dama. Fue después de enviarlo que descubrí que el correo era suyo. 

  • Finalmente, después de tres siglos y medio de espera, la Cuchy blanca me escribió:

    Cuchy Morales

    Jajajajaja. Esta bien te acepto la disculpa... si va..!!!!!


  • El asunto es que ahora respiro por lo menos; pero me permito compartir con vosotros las siguientes moralejas:

    —Ya no se puede creer en ningún escritor que se llame Cuchy.
    —Hay varios Cuchy en el Universo paralelo (por lo menos hay dos).
    —Cuando uno mete la pata la hemorroides se revolotea.
    —Cuando uno mete la pata no es suficiente con apagar el ordenador.
    —Cuando uno mete la pata debe, rápidamente, intentar sacarla bien.

    En mi caso ayudó, por supuesto, que el chistecito, aunque subido de todo, era bueno e ingenioso.

    Pero, en lo que retomo la calma y salgo del espanto, no voy a hablarle a Cuchy Elías durante por lo menos una semana. ¿Quién lo manda a usar apodos que usan otros... y otra? ¡Hay "Los cuentos del Otro"! Y la Berenice se quedó con el moño hecho...

    ¡Telón, carajo, telón!

    domingo, 13 de enero de 2013

    Es mas serio aún el asunto de las estatuas...


    Altar de la Patria en el Parque Independencia

    Albert Camus escribió: "Las cosas no se consiguen porque no se las sostiene hasta el fin."

    Ante nuestro artículo sobre el crimen cometido contra las estatuas, en mármol de Carrara, de Duarte Sánchez y Mella (Publicado en esta La Pasión Cultural, Acento.com y Almomento.net); una impresionante cantidad de personas se ha alarmado. Entre estas se encuentra una notable restauradora, Simona Cappelli, que ha trabajado varias veces con obras de aquí. Veamos lo puplicado en FB, particularmente, por la Cappelli.

    Simona Cappelli en plena labor de restauración

    Giovanny Cruz: Me escribe la gran restauradora italiana Simona Cappelli, para decirme que aquí han hecho varias veces la afrenta al Arte pintando las estatuas...y algo mas.

    Simona Cappelli de Taveras: Caro Giovanny, hace algunos años hicieron lo mismo con las esculturas de mármol de Carrara de la Plaza de La Cultura.... Yo, como restauradora, nunca he visto algo tanto abominable.... Solo un burro puede mandar eso... Y no están en problema solo las estatuas, todo el arte dominicano tiene grave problemas.

    La Cappelli modelando un sombrero tisano
    En otra intervesión Simona nos dice:

    Simona Cappelli de Taveras: A ver si logro explicarte bien lo que sucede aqui. Mi especialidad primaria son los monumentos, pinturas murales y lapideo. En RD he tenido poca experiencia en este sector, pero, lo poco que he restaurado (principalmente en el Centro Cultural de España, primera universidad de America), gracias a mi pasado laboral, me ha hecho afirmar que ya se ha arruinado todo, sin regreso. Cada vez que trato un trabajo monumental, termino con un estres fisico y mental que necesito un mes de recuperacion. En este pais existen 3 restauradores, incluyendome a mi; los otros son todos unos estafadores que se inventan y arruinan sin remedio las pocas cuatros obras que posee este pais. Un ejemplo muy simple, que para entenderlo no creo sea necesario ser restaurador, es la ultima restauracion de la iglesia de los Dominicos. Y tanto han ya arruinado todas las obras ( e incluyo tambien las pinturas sobre tela), que cada vez que actuo una restauracion con los mejores metodos y materiales (pedidos desde España), tengo un resultado negativo, nunca probado en toda mi experiencia laboral. Porque, si los estafadores usan materiales irreversible (totalmente prohibidos desde hace decadas, como el cemento), la mejor intervencion, luego, no da buenos resultados. Si para limpiar unas columnas coloniales, bellas, realizadas con la piedra coralina ocre (que ya no se encuentra, como el marmol de Carrara que se esta´ agotando), de la que se extraia de la cantera de Santa Barbara, al norte de la zona colonial, para limpiarla usan acido cloridrico, el mejor restaurador del mundo no puede hacer absolutamente nada, ni Dios puede, porque lo dañado no tiene remedio. En RD dominicana ya la mayoria de las obras han sido dañadas, la zona colonial por entero. De las pinturas sobre tela, hasta ahora, en 11 años, solamente tres obras llegadas en mis manos eran aun virgenes y me han regalado sueños tranquilos.

    Simona restaurando un fresco
     Algo mas escrito por Simona Cappelli:

    Simona Cappelli de Taveras: Eso caso de las estatuas pintadas con blanco Popular, lo que tiene de positivo es que este tipo de pigmento es reversible y se puede quitar sin problemas. Lo que puede ser un daño, a nivel tecnico, es que cuando deberan ser restauradas con criterio, se gastara´ el 50% mas de lo normal.





    De lo escrito por la Cappelli se desprende que se trata de un asunto con toda la intencionalidad. De un asunto "oficial" que alguien importante decidió hace un o mas años. Pasionarios y pasionarias, no se trata de algo simple, como algunos pueden pensar. Nadie puede, en este país, utilizar los símbolos patrios a su antojo. No es posible, en nuestro país, violar tres estatuas de nuestros tres principales héroes nacionales, así por así. Nadie puede, en nuestro país, dañar obras de Artes que son patrimonios nacionales y quedarse tranquilo en su casa. Estas cosas no pueden ocurrir en nuestro país; pero ocurren... ¡Insólito!
    Evidentemente estamos hablando de crímenes lesa culturales. ¡Alguien tiene que pagar por ello! De no ser así... seguirán cometiéndolos.

    Estoy fastidiado.... ¡Telón!

    miércoles, 9 de enero de 2013

    Un imperdonable crimen cultural




    Okey. Esta vez no tendré la ecuanimidad intelectual requerida en una entrega. No asumiré la pose académica que uno tiene cuando habla de asuntos culturales. No podría.

    Estoy intentando construir una máquina del tiempo para viajar al pasado y pedir que vengan:

    Aquiles, el mas grande guerrero que jamás ha existido, llamado "La maquina perfecta de la guerra", y me preste la misma espada con la cual mató a Héctor y a tantos otros, para usarla contra alguien aquí.

    A Espartaco, para que con su ejército de 120 mil esclavos sublevados y me ayude a asesinar a alguien a bofetadas.

    A Saladino, el sultán de Egipto y Siria, salvador del Islam. Cuyo valor y honor fueron hasta reconocidos por sus enemigos. Quiero que me aconseje cómo convertir una simple venganza en una causa nacional.

    A Miyamoto Musashi, el samurai mas conocido del Japón medieval... ¡Que me enseñe las técnicas mas depuradas en la lucha de espadas que él mismo creara!

    Aníbal, el gran general de Cartago, considerado como uno de los mas imponentes estrategas en la historia bélica. El mismo que atravesó los Alpes con un ejército de elefantes para combatir a su rival en su propia tierra.

    Sun Tzu, el chino filósofo de la estrategia militar. Tengo que repasar con él su libro "El arte de la guerra".

    Leonidas, aquel rey de Esparta alrededor del año 480 antes de Cristo. ¡Que venga con sus legendarios 300 espartanos que combatieron en el paso de las Termópilas!

    Alejandro Magno, rey de Macedonia y el más grande conquistador de la antigüedad. ¡Qué venga, que venga, que venga! ¡Qué venga a vengar una afrenta cultural y aprovechemos para vengar, también, la destrucción de la Biblioteca de Alejandría.

    Simón Bolívar, el más grande de los libertadores de América Latina. ¡Que venga a enseñarme la adaptación que hizo de las técnicas de guerras romanas y prusianas que empleó en sus batallas... porque aquí se va a pelear. ¡Yo voy a pelear!

    Caonabó, el rayo de Maguana, aquel cacique taíno que nunca pudo ser derrotado por las tropas imperiales españolas. Tuvieron que engañarlo con una supuesta tregua para poder apresarlo e hizo que sus dioses hundieran el barco que lo conduciría preso a España. ¡Invoquemos juntos a sus dioses tutelares para que castiguen a unos idiotas! ¡Unos criminales culturales!

    Ocurre que el mármol de Carrara, en la zona de la Toscana, ha sido el material mas apreciado y utilizado por los grandes escultores de la humanidad. 

    La "Victoria Alada" (que contemplé durante horas en el Louvre) se habría hecho con mármol de esa cantera. "El Moisés" por igual. "La Piedad" de Miguel Ánguel también se hizo con mármol de Carrara.

    Blanco y prácticamente sin imperfecciones, el mármol de Carrara (para los romanos marmor lunensis, o mármol lunense) es un tipo de mármol extraído de las canteras de los Alpes Apuanos en Carrara. Casi sin vetas, de grano de fino y aspecto harinoso. 

    Las canteras de mármol de Carrara fueron probablemente utilizadas durante la Edad de Bronce. 

    Con los romanos se desarrolló una importante extracción y, desde la época de Julio César, bloques de este mármol blanco fueron utilizados para las construcciones públicas de Roma y muchas casas patricias.

    El Panteón de Agripa y la Columna de Trajano están realizados con este material. La exportación se realizaba por el puerto de Luni, de ahí su nombre de marmol lunense.

    Maestros, como los escultores Giovanni y Nicola Pisano, lo utilizaron para sus obras en la Italia Central, como en la Catedral de Siena con su púlpito gótico octogonal.

    Hoy día es casi imposible adquirir mármol de las canteras de Carrara si no es por una causa trascendente. Nadie puede ir allí a comprar una chin de mármol si no demuestra que es para algo muy, muy, importante. Básicamente se le otorga a los gobiernos para realizar las estatuas de los grandes, muy grandes, héroes nacionales.

    La Nación Dominicana fue privilegiada en ese sentido. Se nos otorgó bloques para construir las estatuas del Hombre-Nación, del Individuo-patria... de Juan Pablo Duarte (o Juan Pablo Pueblo.) y de Sanchez y Mella. Tres obras esculpidas por el italiano Arrighini. Las estatuas están en el Altar de la Patria.

    El Altar de la Patria es un sobrio mausoleo, que invita a la paz y la reflexión, diseñado por Cristian Martínez, inaugurado el 27 de febrero de 1976 y que se encuentra en el Parque Independencia. Allí hemos estado cientos de veces para honrar a nuestros patricios y para admirar las obras de Artes que se encuentran en dicho mausoleo.

    Pues ocurre que un idiota, de esos que solo consiguen un cargo por prebenda de la asquerosa política, ha mancillado el mausoleo, a los patricios y al Arte mismo.

    Un administrador, no sé cuál, dispuso que se pintara con Pintura Popular las estatuas de mármol que hay el mausoleo. Ahora, resulta, que no hay manera de evitar que el 27 de febrero próximo asistamos a rendir honor a Juan Pablo Duarte que no sea frente a una estatua realizada con mármol de Carrara; pero pintada por unos cuantos salvajes dominicanos con pintura acrílica.

    Aunque no me han querido decir la identidad del asesino del Parque Independencia, supe que cuando le cuestionaron por el crimen perpetuado, dijo:

           —Esta bien. Reconozco que metí la pata. Pero ustedes deben admitir que las estatuas se ven limpieciiiiiitas.

    ¡Qué bandido!

    ¡Alguien tiene que caer! ¡Alguien tiene que morir! ¡Por lo menos alguien debe ser abofeteado en el mismo Parque Independencia!

    ¡Qué vergüenza nacional!

    ¡Coño! ¡Telón!




    martes, 1 de enero de 2013

    Para comenzar este asunto


    Actuaciones en dos de cuatro películas y de dos cortos
    Seguramente ustedes, como tantos otros, trabajaron mucho en el año que apenas hace una hora ha terminado. En mi caso, no pocos acontecimientos signaron positivamente todo el discurrir del 2012: Internacionalización de mi libro de relatos "Los cuentos del Otro", cinco películas, dos cortos, reposiciones de "Duendes y locos de las dunas", dos piezas teatrales escritas, dos novelas terminadas, un libro de poemas y otro libro de cuentos. Además, consolido la siempre cariñosa relación con mis hijos Jean-Paul, Fiora y Renata. Igual ha ocurrido con mis amigos y por ahí camina, con rítmicos y firmes taconeos, un amor que desespera... por decir su nombre.

    Suelo proclamar que soy una persona feliz. Aclaro que no digo "estoy feliz", sino que "lo soy". Esto, porque he asumido la felicidad como un estadio permanente y no como una circunstancia.

    Sé que el Pasado es una destrucción del Presente; por lo tanto no existe. Como el Futuro nunca se inicia (cuando lo hace ya es presente), tampoco existe. Pasado y Futuro son meras referencias del Tiempo que el dios Kronos ha creado para divertirse. Siendo, entonces, el Presente el único Tiempo con el cual podemos contar, trato de vivirlo con intensidad y todas las pasiones típicas de un escritor y artista.

    No obstante, detenernos a veces en una esquina, o debajo de un zaguán, para hacer un ejercicio cerebral procurando visualizar al Presente en algún costado del Porvenir, es de sabio; aunque esto finalmente sea pura Imaginería... ¿o Quimera?

    Generalmente nos trazamos metas en el mágico diciembre que proyectamos comenzar desde el mismo 1 de enero. Algunas de estas son recurrentes y un tanto complicadas: voy a estudiar inglés, voy a rebajar de peso, voy a ahorrar para comprar un auto, voy a hacer un viaje a París o New York, por fin escribiré un libro, me buscaré un esposo (suplidor o no) o una esposa (nunca fea); etcétera. Frecuentemente esto es solamente pura Fantasía. Ella se diferencia bastante de la Imaginación porque nos permite pensar en acciones y cosas realizables con los medios a nuestro alcance.

    El caso es que está bien que nos tracemos metas; pero absolutamente factibles y verdaderamente trascendentes.

    Cuidemos cada inversión, material y emocional, que hagamos este año. Recuerden que esa peste que han llamado Reforma Fiscal es una realidad insoslayable. Ya está ahí, como el espíritu del mar que casi nunca vemos o como la Muerte, a la que solo notamos en los ojos del Otro. Así las cosas, proyectemos nuestros asuntos sobre la base de esa no deseada realidad de la cual, probablemente, pocos de nosotros somos merecedores.

    He despertado temprano, como regularmente lo hago. Por supuesto que vengo de la fiesta familiar del día anterior, del vino que aguza el pensamiento y pone alas en las palabras, vengo del pavo horneado, los pasteles en hoja, algunas uvas  y la ensalada rusa ya dominicanizada. Vengo de los abrazos y las llamadas sinceras o protocolares de felicitaciones, del incienso que creó aquella mítica princesa nombrada Mirra y vengo de las esperanzas renovadas.

    Al despertar, tenía planificado regar con agua y abono mis plantas. Solo a unas cuantas hube de hacerlo. Ha llovido en Las Caobas II mientras yo dejaba que Morfeo susurrara secretos inmemoriales en mis oídos interiores. Se trató de una lluvia serena, sin ninguna estridencia o explosiones de ira. Fue una lluvia mágica y fría, como la que acostumbra a ofrecernos el  diciembre taumaturgo. Todas mis matas están agradecidas. Menos las orquídeas que, francamente, no son muy amantes del agua y del clima de esta época.

    El asunto es que, cuando vi las matas de mis terrazas, la grama y las plantas del patio; sentí que mis particulares duendes, como no articulan palabras, se manifestaron en cada gota de agua caída durante la madrugada.

    ¡Esa es la felicidad! ¡Y de ahí viene la literatura! Cuando podemos ver los detalles ocultos en los sucesos cotidianos y nos sentamos a contarlos... entonces, solo entonces, somos escritores. Entonces, solo entonces, podemos amar. Entonces, solo entonces, estamos preparados para descifrar algunos de los enigmas de este singular y cómplice Universo.

    Estas muy sencillas expresiones constituyen mi regalo para comenzar el año. Esto es lo que les ofrezco esta mañana.

    No sé si la amada que me inquieta el alma se sentirá satisfecha y agradecida con esta entrega. Quizás esperaba otra ofrenda. En ese caso, tomo prestado unos versos de Facundo Cabral para decirle: querida, perdóname/ si a ti no dejo nada.

    "La vieja luna de oriente
    y las campanas de Lorca,
    la llamarada de Whitman
    y la belga de Mallorca.
    El sol, el amado sol
    que enciende toda la vida,
    esa fiesta permanente
    por la que mi alma camina.
    El espíritu extasiado
    y la gloria de los días,
    la salud de Dinamarca
    y el encanto de Turquía.
    Una idea que armoniza
    con tantas otras ideas,
    dos hermanos en Tandil
    un abuelo en Galilea.
    Una madre que me espera
    y un padre que no conozco,
    Nueva York cuando la nieve
    y México cuando Rosco.
    Una milonga sureña
    un par de botas tejanas,
    una esperanza infinita
    y una flor en la ventana.
    Una canción inconclusa
    y un jorongo mexicano,
    amores en todo el mundo
    y nada preso en la mano.
    Un amigo en el desierto
    y un maestro en la montaña,
    la libertad más hermosa
    y la idea más extraña.
    Esas cosas dejaré
    el día que yo me vaya,
    querida perdóname
    si a ti no te dejo nada.
    Una cerveza en Holanda
    un pintor en Salamanca,
    una hoguera junto al nido,
    un poema en Casablanca.
    Una pregunta en el aire
    y una respuesta en el alma,
    las noches en el mar Rojo,
    y los veranos de España.
    La voluntad y el delirio,
    una vieja gorra griega
    un turbante del Neguel,
    dos máscaras, una quena.
    Esas cosas dejaré
    el día que yo me vaya,
    querida perdóname
    si a ti no te dejo nada.
    La lluvia sobre Marruecos,
    en el bolso, pan y queso,
    y la Biblia liberando
    a mis sueños y a mis huesos.
    La locura satisfecha
    y la conciencia tranquila,
    los temores que perdí
    en París o Alejandría.
    Amo y señor de mí mismo
    sin bandera y sin espada,
    al viento devolveré
    las maravillas prestadas.
    Las alegrías de ser
    y hacer lo que uno ama,
    querida perdóname,
    si a ti no te dejo nada."

    Luego de este fragmento del poema de Facundo, estoy compelido a gritar en este nuevo año, mi primer... ¡Telón!

    viernes, 28 de diciembre de 2012

    El compromiso emocional... ha concluido



    Nota: Perdónenme que hable hoy, en La Pasión Cultural, un poco de política. No pude, o quise, evitarlo. Deseaba aclarar lo antes posible la naturaleza de mi desencanto.

    Desde hace unos días Héctor Acosta (el Torito), excelente artista popular dominicano, viene publicando en las Redes Sociales, que otorga hasta el 30 de diciembre a Miguel Vargas e Hipólito Mejía un chance para terminar las diferencias que, desde un tiempo para acá, dividen al Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y que, estoy convencido, han sido las causas fundamentales de las diferentes derrotas que ha sufrido ese partido político.

    La historia social del PRD es harto conocida. Por lo que referirme a ella es innecesario.

    Pero ni los méritos acumulados constituyen una justificación para el desastroso desempeño que ha tenido ese partido en la última década.

    Permítanme precisar que la primera militancia política del suscrito fue en el Partido Comunista Dominicano (PCD). De allí salí al regresar desencantado de la Unión Soviética, a la cual suponía "Capital del Marxismo" y en la que encontré vicios mas graves que el en Capitalismo; pero sin las ventajas de este sistema político.

    Aún estando en el PCD mantenía una gran relación amistosa con el profesor Juan Bosch y hasta llegué a ser instructor artístico en algunos organismos del PLD. Sin embargo, cuando comprendí que debía tener nuevamente participación partidaria me decidí por el PRD. Esto, porque entendía que Peña Gómez constituía, para aquellos tiempos, la mas clara oposición al ultrajante balaguerato; del cual era el propio Peña una víctima ideológica, cultural y social. Mi amistad entrañable con el escritor, intelectual y político Tony Raful, la cual todavía se mantiene inalterable, también fue factor en la decisión de entonces.

    Como no acostumbro a pasar factura, no enumeraré las posibles contribuciones políticas y culturales que hice al partido blanco en todos estos años de militancia. Me limito a informar que en la última campaña electoral fui Presidente en Funciones del Comando Cultural de Campaña, con todo el compromiso y sacrificio que tales atribuciones obligan.

    Varias veces oralmente, y unas tres por escrito, he cuestionado al PRD por la falta de coherencia, ideología, metedura de pata, luchas internas y desnaturalización luego de la desaparición de Peña Gómez.

    Hace unos meses que Tony Raful inició una saga de elaborados artículos en los cuales, precisamente, cuestiona la falta de ideología de su partido y reseña la forma en que una oligarquía, irracional e inculta, se ha adueñado del PRD luego del fallecimiento de su líder emblemático.

    Sombríos fueron el panorama y el futuro diagnosticados al PRD por Raful, si no se producía una revisión ideológica profunda. Igual, si no quitan las riendas del partido a esa oligarquía despiadada e ignorante.

    Recuerdo haber comentado con Raful que no había forma de que los cambios que solicitaba en sus artículos ocurrieran. Como tampoco había manera de que esa oligarquía, que asaltó en algún momento al PRD, soltara el control del mismo. No juzgo necesario argumentar esto ante todas las evidencias que vemos a simple vista.

    Como observo los asuntos, este último pleito perredeísta no es una contienda entre Miguel Vargas e Hipólito Mejía. No es siquiera la simple lucha de dos caracteres. Por supuesto que no. Es algo mas profundo y tenebroso que eso. Es una contienda que se produce por el vacío cultural del partido y por la renuncia a la verdadera razón de ser del PRD, construida desde su propia historia.

    Dirigentes y simpatizantes del partido del jacho gustan decir que este es un sentimiento arraigado entre muchos dominicanos. Aunque podría no voy a cuestionar esto. Empero, en mi caso demando mucho mas del partido con el cual me involucro. Aunque como artista desarrollo internamente exquisiteces emocionales, como intelectual resulto ser demandantemente Racional. Nada, ni las religiones, puedo aceptar si no pasa por el tamiz de la Razón. 

    De todos modos hasta el cacareado sentimiento perredeísta en mí caso se ha perdido.

    Por todo esto, y para no alargar innecesariamente esta declaración, digo públicamente a mis amigos, allegados y lectores que... ¡No mas! ¡Tiro la toalla! ¡Me alejo radicalmente del PRD! Nada hay en ese partido que despierte mis simpatías, sentimientos e interés.

    Si el PRD encontrase el rumbo, aunque lo dudo, y descubriese una fórmula unificadora y triunfadora, lo voy a celebrar. Pero todo eso lo harán sin mi participación y concurso porque yo acabo de desmontarme del buey.

    Sé que algunos amigos perredeístas no estarán de acuerdo conmigo. Bueno... yo tampoco estoy de acuerdo que ellos sigan en un partido que se ha traicionado a sí mismo. Aún así, respeto su decisión de continuar allí. Aunque no me sienta cómodo al decirlo, ellos deben  respetar la mía de alejarme... para siempre.

    ¡Telón!

    domingo, 23 de diciembre de 2012

    El incienso de Mirra: ¡Qué chisme tan grande!


    El incienso de mirra: ¡Qué chisme tan grande!

    Mirra: apasionadamente enamorada de su padre

    Detrás de incienso de mirra se esconde todo una historia, con incesto y todo. Veamos los principales personajes de este chisme y algunos de los detalles que los dioses nos permiten ya contar.

    Afrodita:
    Afrodita y Adonis
    Afrodita (en griego antiguo Ἀφροδίτη que significa algo así como "nacida de la espuma") era en la mitología griega la diosa del amor, la lujuria, la belleza, la sexualidad y la reproducción. Su origen es fenicio. Se decía que esta caprichosa diosa podía lograr que cualquier hombre se enamorase de ella solo con mirarlo. 
    Tiene numerosas equivalentes: Inanna en la mitología sumeria, Astarté en la fenicia, Turan en la etrusca, Venus en la romana y probablemente Anaísa en el vudú nuestro.
    Al parecer la bella Afrodita (hija de Dione, que sería un equivalente mas antiguo a Gea, la Madre Tierra) es de una generación anterior a la de Zeus.
    ¡Divinos dioses! ¡Que mujer tan vieja!

    Perséfone:
    Perséfone y Adonis
    Perséfone es hija de Zeus y de la sobreprotectora Deméter. Su tío Hades (hermano de Zeus y dios del Inframundo) se enamoró de ella un día que la joven diosa recogía flores en compañía de Atenea y Artemisa. Justo en el momento en que Perséfone fue a tomar un narciso, Hades se la llevó a su subterráneo mundo. De esta manera Perséfone se convirtió en diosa del Inframundo. Deméter, que abandonó todos los cultivos de la tierra por el incidente, inició unos largos y tristes viajes en busca de su adorada hija durante los cuales la tierra se volvió estéril. Ante esta catástrofe Zeus ordenó a Hades que devolviera a Perséfone, pero esto ya no era posible pues la muchacha había comido un grano de granada. Y un bocado de cualquier producto del Tártaro (el lugar mas profundo del Hades) implicaba quedar encadenado a él para siempre.

    El incesto de Mirra:
    Mirra: convirtiéndose en árbol
    Por otro lado, la princesa Mirra vivía aislada en el castillo de su padre Ciniras, rey de Asiria. Siendo este el único hombre que la princesa había visto en realidad. Mirra era muy bella. Tanto que se atrevieron, ella y su madre, a decir un día que era mas hermosa que la misma Afrodita. —¡Qué cosa tan grande!—
    Entonces, la orgullosa diosa del amor pasional se enfureció y la castigó a sentirse atraída sexualmente por su padre. Algo que, siendo este el único hombre que ella conocía, no fue difícil que ocurriera.
    Ayudada por su nodriza Hipólita, Mirra hizo creer a Ciniras que había una hermosa doncella enamorada de él y que lo esperaría una noche en su dormitorio. Por supuesto que el rey fue a la habitación de la supuesta doncella y sostuvo relaciones sexuales con ella durante doce noches; pero siempre en la penumbra. Sin embargo, una noche... Ciniras (también llamado Tías) decidió ver el rostro de su amante... y al encender un candil —¡vaya sorpresa— descubrió que se trataba de Mirra, su propia hija. Dispuso que fuese ejecutada inmediatamente.
    Pero, otra vez ayudada por Hipólita, Mirra logró escapar. Durante largos años deambuló angustiada y arrepentida por las tierras orientales.
    Una noche, luego de millones de súplicas, consiguió que Zeus la perdonase; aunque fue convertida como penitencia final en el aromático árbol que produce la perfumada materia que todos conocemos:  el incienso de mirra.
    No obstante, el enojo de Ciniras contra Mirra no terminaba. Hasta ella llegó cuando ya la princesa había sido convertida en el afamado y aromático árbol. Al Ciniras verla disparó una flecha —¿una flecha? ¡Hm!— que se enterró en la corteza del dichoso árbol.
    Justo a los nueve meses de esto nació un niño al que llamaron Adonis, cuya belleza fue celebrada, hasta cuando era adulto, en todo el universo espiritual y terrenal griego.

    Y el chisme... sigue...
    Adonis: eternamente bello
    Ocurre que el bello Adonis fue encerrado en un cofre por Afrodita para que nadie disfrutara de su belleza. Luego puso el cofre al cuidado de Perséfone, que ya vivía en el Inframundo. Pero cuando la diosa, curiosa, abrió el cofre y descubrió lo que había dentro, se enamoró perdidamente del joven producto de un incesto. Y lo conquistó.
    Desde luego que la celosa Afrodita no se quedaría tranquila viendo cómo Perséfone disfrutaba de la belleza del hijo de Mirra, Ciniras y una flecha puntiaguda que destilaba una sustancia blancuzca y espesa.
    Entonces, Afrodita lanzó su mirada, como dardos sexuales, sobre el joven Adonis que no pudo resistirse.
    Pueden imaginar los lectores la tremenda disputa que ocurrió entre las dos diosas. Cuando se juntaron una tarde en el salón de belleza, se jalaron las recientemente acondicionadas greñas...
    ¡No! ¡Perdón! ¡No fue allá! Eso ocurrió aquí hace ya mucho tiempo con dos conocidas artistas llamadas... (¡Giovanny, cállate!). Pero, ciertamente, las diosas pelearon por Adonis.

    Afrodita cantó: "yo gané... y usted perdió, perdió, perdió"; pero...

    Efectivamente, Adonis no pudo sustraerse a los encantados de la incomparable Afrodita. Con ella se deleitó sobre la tierra una gran parte de su vida. Cuando no estaba entre los brazos de la diosa se la pasaba cazando en los montes del Líbano.
    Pero una tarde... Ares, el dios de la guerra (otra versión asegura que fue el celoso Apolo), convertido en jabalí asesinó al bello Adonis, quien moriría entre las piernas de una clamante Afrodita. Con cada lágrima por la diosa derramada se formaba sobre la tierra una anémona.
    Pero ni modo, Adonis estaba muerto y se iría, dado que era el fruto de un incesto, a residir al Inframundo.
    Cuentan que cuando Adonis llegó al Hades, Perséfone se puso las manos en la cintura (como hacen aquí las mujeres para tirar vainas) y dijo:
           —Y ahora ¿quién fue la que ganó?
    Empero, el asunto no terminó ahí. ¡No, señor! Ocurre que Afrodita (haciendo con su boca la trompita de chismosa) cogió para donde Zeus a denunciar que sería una tremenda injusticia que Perséfone se adueñara de la belleza de Adonis por el resto de los tiempos. 
           —¡Y eso no puede se así, Zeus!
    El jefe de los dioses entendió que tenían méritos los argumentos de Afrodita y dispuso que el eternamente joven Adonis viviese seis meses con Perséfone en el Inframundo y los otros seis sobre la tierra con Afrodita. 
          —¡Esto, por el resto de los tiempos!
    ¡Cuánta delicia! Hasta yo hubiese hecho ese sacrificio. ¡Ay sí!

    Adonis, hacedor de las estaciones:
    Este asunto de Adonis tiene su referente en los cambios de estación, pues su reencuentro con Afrodita marca el inicio de la primavera y el renacer de la naturaleza; mientras que su regreso al Inframundo con Perséfone da inicio al otoño y al invierno.

    ¡Ay no! No puedo con este chisme tan grande. Apenas soy un semidiós. ¡Corran... corran... corran... tiren, carajo carajete, el... Telón telonete!










    viernes, 14 de diciembre de 2012

    Honestidad elemental en el Teatro


    Honestidad elemental en el Teatro

    "Círculo de tiza caucaciano"; Bertolt Brecht.

    ¿Hay una moral teatral? Ciertamente la hay. Desde luego que no se trata de la moral humana per se. Claro que no. El Ser Teatral, como todo ente social, está sujeto a reglas como parte del conglomerado en el cual vive y se relaciona. Empero, como artista creador debe cumplir preceptos que le son inherentes desde el mismo momento en que adquirió la condición de artista profesional. El compromiso teatral es algo muy serio, aunque algunos actores y actrices de estos tiempos parecen tomarlo a la ligera.

    El director teatral


    Un director teatral tiene deberes iniciales con una puesta en escena (que es el universo y conglomerado que esta vez nos ocupa):

    1- La escogencia de la obra: Es el primer acto que el director teatral hace en libertad, constituyendo, entonces, una premisa que nos indicará los propósitos y objetivos de ese director teatral, prácticamente como su esencia teatral de por vida. Inmediatamente nos enteramos del tipo de pieza por un director seleccionada, identificamos y sabemos si merece nuestro respeto. Y hasta si tiene el suyo propio. Cuidado, mucho cuidado, con el asunto ese de las adaptaciones. Adaptar una obra no es tomar un tijera, como se acostumbra, y comenzar a cortar. ¡Eso es una imoralidad literaria! Adaptar requiere de un estudio muy serio para no se pierda la esencia de la pieza en cuestión.

    2- La elección de la fecha: Parecería un acto simple. No lo es. Cada texto y cada elenco llegan con sus procesos creadores y con sus exigencias dentro de ellos mismos. Un verdadero director teatral, se supone, ha estudiado profusamente el texto que piensa convertir en dramaturgia escénica. Así realizado, cabe suponer que el director descubre en sus estudios del drama, una gran parte del proceso interno que yace dentro de este. No se le impone un espectáculo a un texto, no se le aprisiona en verdades externas a él, no se le contamina con alguna lógica particular ni con valores ajenos a él. Si el director no está de acuerdo con los objetivos y súperobjetivos de los textos que ha leído con fines de convertirlos en puesta en escena, debería buscar otros o escribir el suyo.

    3- La selección del elenco: Es de exclusiva responsabilidad del director aún cuando exista la figura del productor. Este último, por supuesto, tiene la potestad de recomendar actores al director. Pero nada más éste conoce sus necesidades escénicas. Solo él sabe la naturaleza del proceso que demandará su pretendida realización teatral. 
    Así los asuntos, el director tiene que elegir con mucho cuidado cada uno de los actores que llevará, finalmente, al escenario. Ahí el margen de error tiene que ser muy pequeño. 
    Acostumbro a recordar constantemente a los actores que nuestro compromiso es, únicamente, con el espectador. Un director teatral es, al fin de cuentas, un representante autorizado de los espectadores en los ensayos. Tiene el deber de cuidar que su producto elaborado llegue al público con honestidad, fe y sentido de la verdad, como nos enseñó Stanilavski (nunca envejecido en este tenor). 
    Saber del compromiso que se adquiere con el espectador, una vez iniciado el proceso creador que nos convoca, es el Norte, la guía a seguir. Apartarnos de ahí es traicionar todo el compromiso artístico que hemos adquirido y toda nuestra formación. 
    Una obra de Arte es tal cuando se enfrenta al "toro". En una ocasión me quedé, dentro del Hermitage, en la antigua Leningrado, durante horas contemplando una escultura inacabada de Miguel Ángel. Por supuesto que estaba maravillado con aquella escultura que parecía hablarnos desde su complejo universo interior. Lo mismo me ocurrió años mas tarde cuando en el Louvre me paré a tratar de descubrir los secretos inmemoriales conque la Gioconda, tampoco concluida, trataba de disimular con su sonrisa. Una de mis angustias consistía en que esas dos magníficas creaciones plásticas, solo eran Arte cuando yo me detenía a contemplarlas. Pues con el teatro ocurre lo mismo. En todo el tiempo de ensayo lo que hacemos es solo artificio. Virtuosismo si se quiere. Técnica teatral. Estrategia escénica. Así es hasta que llega ese temido, amado, odiado e impredecible personaje que llamamos Espectador. Así el caso, en cada segundo de trabajo teatral tenemos que pensar en ese primer objetivo de todo lo que hacemos.

    4- Fidelidad a su propia "norma": En cada proceso hay una técnica de trabajo artístico. Esa técnica no es única para todas las realizaciones escénicas. Cada obra demandará su particular proceso. El mismo Stanilavski proclama que su singular "Método" no era una receta. Interpreto esto no solo en el sentido del estilo o lo formativo. No. Cada pieza tiene necesidades específicas. Igual que cada elenco. Más aún: cada actor. Hay artistas teatrales que requieren de estímulos especiales en el proceso creativo. Otros, en cambio, demandan presión. Pues, el director teatral, como buen capitán de barco, sorteará los obstáculos del camino para que no le ocurra como al del Titanic, que no se apartó de la ruta en la se encontró el fatal glacial aquél. 
    Entonces, el director teatral elegirá una "norma" y una técnica adecuada. Y no importando cuál sea esta, él tiene que seguir en lo que suelo llamar "un guión de hierro". Se me dirá que eso es lo elemental. No es así. Muchos directores cambian su método cada día de trabajo, confundiendo de esta manera al elenco, trabando las piezas y desconsiderando a los espectadores. Otros ni métodos tienen.

    5- El compromiso con el Objetivo y el "otro" (Súperobjetivo): Con cada realización teatral estamos diciendo "algo", cabe suponer. Algo que el director y el elenco saben, o deben saber, desde el inicio y que afirmarán o comprobarán dentro del proceso. Ese "algo" debe llegar incólume al espectador. Es un serio compromiso. No importa quien tenga que caer en el trayecto, a quien haya que matar, el "algo" (como una flecha en movimiento que recorre toda la trama) tiene, indefectiblemente, que llegar hasta la diana. Eso es lo que queremos decirle al espectador. Para lograrlo hemos invertido muchos recursos artísticos. Lo malo es que no siempre saben algunos directores lo que están diciendo.

    Solo cuando tenemos todo esto convertido en verdad de Arte, el director ordenará que abran el telón. Si él entiende que las cosas no están terminadas, debe tener la honestidad de evitar que un producto deficiente llegue hasta los espectadores.

    Los actores y actrices también tienen lo suyo:
     
    1- Las dos primeras selecciones: Ellos están en el deber escoger piezas relevantes, profesionales y bien escritas. Se supone que su preparación y cultura son el aval para hacer esto. Nadie obliga, en ninguna circunstancias, a un actor o a una actriz a trabajar en una pieza. Por lo tanto nunca hay excusas para no elegir la correcta. Como nadie los obliga a elegir un mal director. Sólo se hace esto cuando se quiere aparecer en una realización escénica para pantallar o por asuntos puramente mercuariales.

    2- La selección del personaje: No basta con desear fervientemente querer interpretar a Hamlet, Calígula o Julieta. Uno tiene que plantease con inteligencia sobre las posibilidades y oportunidades de hacerlo. A los personajes, así como no debemos juzgarlos, no se les traiciona. No importa que estemos o no de cuerdo con su moral, nuestro deber es interpretarlos con la fidelidad requerida. 
    Para el viaje interior de la creación el intérpete teatral partirá siempre de su mundo interior, hasta llegar a ese complicado lugar que llamamos el Umbral del Subconsciente. Particularmente aconsejo a los actores no realizar personajes que recientemente han visto porque estarán contaminados. Algunos elencos hasta acostumbran a reunirse para ver realizaciones fílmicas y fotografías de obras en las que están trabajando. Un grave error y una inmoralidad. Esa realización artística que están viendo, esos personajes, son el resultado de un proceso de estudio, investigación e invocaciones emocionales. Como el elenco que nos ocupa no tuvo en el otro proceso, siempre resultará una burda y ridícula copia (o plagio) el resultado en el sentido de que hablo.

    3- La honestidad en el escenario: He admitido que el actor inicia el viaje desde su propio y singular universo sicológico. No obstante, el personaje tiene sus particularidades, su sicología, sus emociones y su intelecto. No es el director teatral el que sale a enfrentarse al "lobo". Al que exponemos, a través de la creación actoral, es a Bernarda Alba, Tartufo, Drácula, Otelo, María Callas, Stanley Kowalski, Amanda, Bianka Morrison; etcétera. Actuar los personajes correctamente es un compromiso que se adquiere en el proceso de ensayos. Esto no entraña solamente un deseo. Sino un correcto uso de los recursos de los cuales dispone el actor. Cada acción, cada gesto, cada movimiento, cada palabra, cada sentimiento que expresemos en el escenario tiene -¡tiene-! que ser el verdadero. El que corresponde al personaje. Finalmente ese es el mayor compromiso, la mejor moral de un actor o de una actriz. Para esto nos hemos convertido en actores. 
    Todas esas otras ilusiones baladíes de ver nuestros nombres en las marquesinas de los teatros o nuestras retocadas caras en los medios de comunicación, resultan pueriles ante esta verdad teatral.
    El actor es la célula madre del teatro. Podría no haber director y hay teatro. Conozco obras donde, aunque hay dramaturgia, no hay un dramaturgo específico. Podríamos hacer una obra sin consola de sonidos o luces. Pero no podemos hacer una obra sin el actor. ¿Están los actores y actrices siempre consciente de esto? 

    Cuando veo que alguien nuestro se desvía, que traiciona los principios elementales de nuestro "asunto", en muchos casos siento pena, en otros vergüenza; pero en la mayoría de las veces lo que siento... es desprecio.

    ¡Telón!