lunes, 1 de julio de 2013

Actores venezolanos en nuestra Independencia Nacional

 
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Actores venezolanos en nuestra Independencia Nacional





Sabemos que Juan Pablo Duarte fundó la Sociedad Dramática para, a través de diferentes puestas en escena, crear la conciencia nacional que precedería a la impostergable lucha en el campo batalla. Entre las obras, comprobadas, que escenificaron para el proyecto patriótico estaban: “Roma libre” (de Víttorio Alfieri), “Un día de octubre del año 53 en Cádiz” (de Eugenio de Ochoa) y “La viuda de Padilla” (de Martínez de la Rosa).



El caso Cecilia Baranis:



Entre los primeros actores que formaron parte de La Dramática se encontraban: Juan Isidro Pérez, Pedro Alejandrino Pina, Félix María del Monte, Juan Evangelista Jiménez, Luis Betances, Tomás Troncoso, Joaquín Lluberes, Francisco Martínez de León, Remigio del Castillo, Fernando Serra y Silvano Pujols. También jugaron rol de relevancia, aunque no tanto como lo antes citados, los hermanos Manuel y Wenceslao Guerrero, Jacinto de la Concha, José María Pérez, José García Fajardo, Joaquín Gómez y Juan Bautista Alfonseca; entre otros. De los nombres de las actrices de entonces pocos han llegado a nuestros días. Uno de ellos es el de Cecilia Baranis. De esta actriz, solo identificada como "probablemente extranjera" por nuestros cronistas históricos, sabemos que los Dramáticos habríanle dedicado al menos una de sus representaciones.



Misterio desvelado:


En el libro de Leonardo Azparren Giménez, publicado en 1997 y titulado Teatro en Venezuela: ensayos históricos, encontramos una muy precisa referencia a la actriz en cuestión que demuestra, fehacientemente, que se trataba de una reputada actriz venezolana. Cito:



«La importancia del teatro fue también certificada con el trabajo de Cecilia Baranis, actriz conocida como “maestra del arte de la carátula” y quien tuvo una carrera de primera actriz hasta 1855.»



El caso José Ferrer:


Mariano Lebrón Saviñón, en su libro Heroísmo e identidad menciona a otros dos actores quienes habrían sido beneficiados, igual que la Baranis, con dos respectivas funciones. Se trata de José Ferrer y Antonia Valdez.



En el libro Ojeada histórico-crítica a la literatura colombiana, en el capítulo XX titulado EL Coliseo: Primeras representaciones teatrales, encontré una primera e importante referencia sobre José Ferrer:



«En abril de 1841 tratose de organizar una compañía, dirigida por el actor José Ferrer, contando con el actor Gallardo, que había trabajado el año anterior; su esposa, un señor Pardo, y los artistas Cecilia Baranis, primera dama, y el joven José Basa Cáceres.»



La segunda referencia que encontré sobre el actor José Ferrer, es también de Leonardo Azparren Giménez, el investigador venezolano antes citado. En una ponencia dictada en Universidad de Buenos Aires, en agosto de 2007, durante en el XVI Congreso Internacional de Teatro Iberoamericano y Argentino, Azparren comenta que el cronista del periódico El Liberal, exactamente el 25 de julio de 1837, en un artículo en el cual cuestiona al teatro venezolano de entonces. En un párrafo de dicha entrega se refiere a José Ferrer y a Cecilia Baranis en los siguientes términos:



«Por último, atribuye a José Ferrer y Cecilia Baranis el inicio de la actividad teatral, gracias a lo cual el público comenzó a interesarse por el teatro «cuando vio actores que procuraban imitar los personajes que representaban, y que realmente los caracterizaban con alguna propiedad».



En 1854 la Baranis estuvo muy activa haciendo teatro en Venezuela como actriz de planta de la Compañía Dramática Española de Aurelio Alcázar.  Entre el 2 de abril y el 18 de junio del referido año, en el Teatro Apolo, ella actúa en el drama “Macías o el doncel de don Enrique el doliente”, también en “Catalina de Médicis”, “El delincuente honrado” y en algunas comedias de menor importancia. Estas últimas noticias de la Baranis las he encontrado revisando las crónicas del crítico de la época Mariano de Briseño.



Relevancia de ambos artistas:


Doy una gran relevancia a esos dos actores, porque pienso que la deuda histórica con ellos es mucho mayor de lo que hasta ahora hemos supuesto. Permítanme explicarme: José Ferrer y la Baranis eran, efectivamente, profesionales reconocidos del Teatro. Fueron contratados porque cultural y estratégicamente convenía para la causa de los antiguos Trinitarios. Dotar su actividad escénica de gran calidad era imperativo, so pena de que los haitianos invasores encontrasen motivos para suspender las realizaciones teatrales de los duartianos. Por mi condición de hombre de Teatro, estoy convencido de que el rol jugado por los dos artistas venezolanos que nos ocupan, fue más connotado que la de sólo actores de las primeras obras representadas. Dadas sus experiencias teatrales cabe suponer que fueron, primero, los entrenadores finales de los Dramáticos y, segundo, probablemente quienes dirigieron esas obras. Duarte demostró tanto respeto por aquella actividad que, entendiendo sus limitaciones actorales, prefirió ser el apuntador de las escenificaciones. Así las cosas, no iba él a asumir un rol tan delicado para el proyecto como el de director artístico. Estoy convencido, repito, de que esa responsabilidad recayó en José Ferrer y Cecilia Baranis. Sobre todo en el primero que tenía ya antecedentes de liderazgo teatral. Quizás estos artistas venezolanos son los verdaderos precursores del Teatro profesional en la República Dominicana. Sobre ellos, y en eso estoy comprometido, debemos seguir profundizando investigaciones hasta documentar estas lógicas y atinadas presunciones. 

El caso Antonia Valdez: 

Aunque ningún dato confiable he encontrado sobre ella, presumo que también era una actriz importada. Avalo mi presunción en que era usual para la época que se hiciera una función, o más, para beneficio de determinadas figuras teatrales con la finalidad de pagar sus respectivos salarios o para cubrir sus gastos de viajes. Como es seguro que los actores criollos, que debían hasta costear sus propios vestuarios, no cobrasen por sus interpretaciones, es lógico suponer que sólo recibían remuneraciones los actores profesionales contratados en el exterior. 



Es nuestro deber rescatar la memoria histórica de estos artistas y colocarlos en el sitial cultural y político que conquistaron. ¡Tenemos que hacerlo! De no, hay un grito que será siempre incompleto entre nosotros: ¡Telón!




jueves, 27 de junio de 2013

Agria discusión entre Giovanny y Nivangio



Acabo de cambiar la portada de me página en FB. Hice un comentario sobre ella y un tal Nivangio Zurc intentó insultarme. Por supuesto que le contesté inmediatamente. ¡Soy mocano y a nadie temo! Además, insultos y amenazas no suelo tolerar tampoco a nadie. He aquí aquel asunto:


Giovanny Cruz:
Algunos de los mis 72 personajes. 1: "Andrómaca" (de Iván García), 2: "Quíntuples" (de Luis Rafael Sánchez), 3: "Marat-Sade" (de Peter Weiss) y 4: "De color de la noche" (Agliberto Meléndez)

Nivangio Zurc:
¿Acaso soy yo uno de esos 72?

Giovanny Cruz:
Mire, Nivangio, usted no tiene esa categoría. Usted sólo tiene condición de espejo.

Nivangio Zurc:
Si así es, imagino entonces, que aparezco agazapado por las noches como imagen inesperada y, quizás, no deseada, dado el hecho de que los años se te vienen encima.

Giovanny Cruz:
Habla, no sin un amargo dejo de ironía, de mis años. ¿Acaso es usted eterno y se ha quedado congelado en el inescrutable glacial del tiempo?

Nivangio Zurc:
No, señor. ¿Cómo podría yo que según usted apenas existo al revés detrás de sus espejos? Así visto no soy, entonces, del semiodiodato que usted en su jactancia ha proclamado.

Giovanny Cruz:
¿Jactancia dice usted? ¿Me acusa de eso, caro "señor" de sólo imágenes? Ja. Si pretendió insultarme con ese término que inventa de "semidiodato", no lo ha logrado. Más aún: al final me ha formulado un reconocimiento. Desde luego que no voy a agradecérselo porque los méritos conquistados, y que otros te descubren, no se agradecen.

Nivangio Zurc:
¡Cuídate, supuesto amigo. Y nunca olvide aquellas palabras que solía decir un esclavo griego al triunfador romano para evitar que este se envaneciera con su éxito: "¡Cuídate de no caer!". Y esta otra: "¡Eres humano!". Perdón, voy a borrar esta última alocución porque acabo de recordar que eres "divino". Ja.

Giovanny Cruz:
¡Vuelve usted, Nivangio, a intentar burlarse de mí! Estoy asombrado. Corre usted, entonces, mucho peligro. Porque como "divino", puedo hacer un acto milagrero y desaparecerlo ahora mismo. Suficiente me sería con apagar el bombillo de mi cuarto y usted dejaría de existir, al menos por esta noche.

Nivangio Zurc:
Risa me produce usted. No olvide que Lorca proclamó en su "Bernarda Alba", que por darle la espalda al mar no dejaremos de escuchar sus olas. Además, usted sabe lo que le ocurrió a Pirandello: se puso a atentar contra su creación y salieron seis personajes a buscarlo con muy malas intenciones.

Giovanny Cruz:
¿Ahora me amenaza? ¡La Criatura se revela contra Yucahú! Si quisiera, rayos de mis dedos saldrían para fulminarlo. Pero, como todo dios, estoy obligado a ser magnánimo. So pena de desacreditar los Cielos con mi ira. Para eso, precisamente, he creado al diablo. De otros Creadores he aprendido que él es (el diablo) un señor que está ahí para hacer las cosas de dudosa reputación que la Divinidad no puede refrendar. Así las cosas, ese es su papel en esta vida, Nivangio. Y ahora... ¡Cállese! Volveremos a conversar... y a insultarnos. Pero ahora tengo que tirarle el imperativo... ¡Telón!

miércoles, 19 de junio de 2013

Invitación a "La Dramática..."

Invitación a Pasionarios y Pasionarias:


Esta es una invitación muy especial para que me acompañen a la conferencia magistral que dictaré en el marco del Festival Nacional de Teatro.

El evento ocurrirá el miércoles 26 del presente mes, a las 7 de la noche y en el Museo de Arte Moderno.

El título de dicha conferencia es “La Dramática: el Teatro revolucionario de Juan Pablo Duarte”.



Como es harto sabido, Juan Pablo Duarte se vio precisado a cambiar de estrategia y disolver la Sociedad Secreta La Trinitaria. Formó, entonces, la Sociedad Filantrópica. De esta pasó a la Sociedad Dramática.

Esta última se constituyó en “brazo culturalmente armado” desde el cual crearía conciencia territorial sobre la impostergable necesidad de convertirnos en ciudadanos libres.

He escrito muchas veces que nuestra Revolución Independentista es única en todo el universo, puesto que no hay precedentes de patriotas que se despojaran de túnicas y coturnos romanos, vestuarios teatrales franceses y españoles y armas de utilería para empuñar fusiles verdaderos e ir al gran escenario de la guerra a procurar la libertad de su país.



En la conferencia que dictaré aclaro, documentalmente, ciertos enigmas, ofrezco algunas primicias y analizo la coyuntura en que ocurrieron los antecedentes de la guerra patria.

Sería para mí un gran honor contar con vuestras presencias el próximo miércoles 26 de junio. Me voy a atrever a esperarlos.



martes, 18 de junio de 2013

Les cuento del Festival de Teatro

Les cuento

del Festival Nacional 

de Teatro



Anoche se inició el Festival Nacional de Teatro, dedicado este año a la actriz Flor de Bethania Abreu. 

El acto inaugural fue concurrido y digno. Creo qu el 80% de los teatreros dominicanos estábamos allí. Hermosas, justas y reivindicativas me parecieron las palabras de Karina Noble (Directora General de Festivales) y José Antonio Rodriguez (Ministro de Cultura). 

Flor de Bethania lució durante toda la noche muy emocionada. No era para menos. El documental sobre su vida artística que dirigiera Salvador Bergés fue sencillamente impresionante y muy completo. Realizado con gran rigor documental. Un acierto.

No fue de mi agrado el spot publicitario del Festival. Ni lo entendí (quizás porque nací hace mucho tiempo en El Caimito de Moca).

La maestría de ceremonia de Maribel Contreras no fue la mejor que he visto. Acusó problemas con títulos de varias obras y con algunos términos teatrales. Cuando intentó alabar una acción indicando que "no parece hecho aquí" comete un desliz. Pero, tal y como ella misma dijo, hablar en la noche inaugural de un Festival de Teatro al cual asistió una cantidad impresionante de actores y actrices, no era algo sencillo. Quizás por eso la comunicadora y poeta estaba tan tensa.

La teatral noche concluyó con la presentación de "Arriba a bajo", de Haffe Serulle. Se hizo en la explanada principal de Bellas Artes. Estaba colmada de espectadores.

Les recuerdo que el Festival Nacional de Teatro estará hasta el 30 de este mes. Las ofertas escénicas, que abarcan realizaciones en varias provincias, solo costarán 50 pesos. En las calles el asunto es libre. Habrá tres conferencias magistrales y bastante talleres y coloquios. ¡Dátelos y serás feliz!

¡En Teatro... no somos segundos de nadie en cualquier parte del mundo!

¡Yo estoy en Festival! ¿Y tú?

domingo, 16 de junio de 2013

El mas peligroso Cartel dominicano


El mas peligroso Cartel dominicano

 
La prensa de nuestro país nos habla constantemente de los disímiles carteles que operan en diferentes estratos sociales, políticos y geográficos del planeta. Pero hay un Cartel cuya magnitud, sospechosamente, hay gente nuestra que pretende ignorar.

Se dice que en este país existen muchos carteles, de todo tipo, que involucran a políticos, funcionarios, empresarios, dirigentes choferiles, militares, policías de todos los rangos, sicarios y hasta sacerdotes y pastores. Sin embargo, para mi sorpresa, no se menciona otro grupo social que ha conformado uno de los carteles mas poderosos y propagados de aquí. ¿Será porque tiene cómplices parlantes?

Por supuesto que mucha tinta se ha invertido en contarnos los andares de los principales carteles internacionales de las drogas y sus implicaciones entre nosotros. Empero, hay uno cuya influencia aquí es determinante, puesto que hasta una revolución propició. Sospecho que lo ocultan sus compinches  nacionales con intención deliberada. ¿Exactamente cuál intención? ¿Hasta cuál punto es deliberada?
—¡Hablen claro y fraseando!
Ahora sabemos que opera en nuestro patio un supuesto cartel de comida que, introduciendo productos foráneos, hasta ha quebrado a productores locales. Esta denuncia es valiente, dadas las implicaciones del caso. Felicito el valor demostrado por aquellos que se han atrevido a denunciarlo. Empero, falta el coraje necesario para atreverse a hablar del Cartel mas peligroso, des-carado y subversivo de los que aquí operan.
—¡Pisen fuerte, hablen duro y busquen foco!
La semana pasada un amigo periodista se atrevió a escribir sobre un poderoso  cartel de Gas Licuado de Petróleo, responsable de grandes contrabandos en el país. Hasta, dice ese amigo comunicador, que no pocos encumbrados integran ese cartel.  Pero… ¿por qué optó mi amigo por no hablar del Cartel que juzgo de mayor arraigo y con mas integrantes en nuestro país? Jummm.


¿Qué es un Cartel? Quizás debí empezar por ahí.

“En economía se denomina cartel o cártel a un acuerdo formal entre empresas del mismo sector, cuyo fin es reducir o eliminar la competencia en un determinado mercado. Los cárteles suelen estar encaminados a desarrollar un control sobre la producción y la distribución de tal manera que mediante la colusión de las empresas que lo forman, estas forman una estructura de mercado monopolística, obteniendo un poder sobre el mercado en el cual obtienen los mayores beneficios posibles en perjuicio de los consumidores. Cartel también es una lámina para publicitar determinado producto. Cuando en dicha lámina suprimen la intención publicitaria y dejan al Arte como objetivo entonces la citada lámina se llama póster.”
Como buen mocano miedo nunca tengo (casi), decir acostumbro las cosas como son y a llamar a la gente por sus nombres verdaderos. Eso haré con algunos de los dominicanos que integran este viejo Cartel, ya con ramificaciones internacionales.

He aquí algunos de los nombres prometidos:

 —¡Señoras, señores, faltan tres minutos para que comience la función!
Confieso que he estado, como investigar incorregible que resulto ser, obsesionado con las actividades de este arraigado Cartel nuestro. Conozco muchas de sus actividades. Algunas veces hasta puedo prever algunas de sus Acciones.  

Data, dicho Cartel, desde el 1840. Por su actitud siempre beligerante, sus integrantes históricos armaron un bochinche y vestidos con túnicas romanas sacaron en 1844 del país a unos morenos uniformados que no eran de aquí. Después de aquello nunca han dejado de operar.

Durante la época de Trujillo, les cuento, se involucraron en acciones conspirativas y escribieron unos panfletos que ellos dan por llamar Libretos. Sin que todavía pueda ser bien explicado, estos revoltosos nacionales lograron introducirse en la misma Revolución de Abril (Uno de ellos fue hasta secretario de Caamaño) y durante los “12 años de Balaguer” mantenían a la gente en lo que llamo la “zozobra de la razón”. 

Ellos ostentan el petulante nombre de Los Dramáticos.

Les tengo una primicia: del 17 al 30 de este mes (así fue decidido, establecido y propagado) el Cartel de Los Dramáticos va a Actuar nuevamente. Se disfrazarán y aparecerán por todas partes  (¡hasta en nuestras calles!) para asombrarlos, hacerlos llorar, matarlos o herirlos gravemente de la risa. Ya están distribuyendo por ahí unos carteles (carteles del Cartel… ¡qué ironía!) anunciando sus Acciones.

Son tan peligroso que hasta a mi mismo me han logrado involucrar en su próxima realización. ¡Así es! Voy a estar el algunos de sus Actos

¡Perdón! “¡Perdón pido en nombre de mis culpas!” ¡He dado una metida de pata formidable! Ocurre que la persona que me proporcionó los nombres de los integrantes del citado y peligroso Cartel criollo, lo proyectó sobre mi espejo y esos nombres salieron al revés. Para que quede claro que nunca tengo miedo, publico ahora un cartel con los nombres enderezados de algunos integrantes de Los Dramáticos. Esto, para que hablemos a Telón Abierto:

—¡Señoras, señores, favor de apagar sus celulares porque la Acción va a comenzar!
Bueno… no digo nada mas. ¡Tengan cuidado, amigos! Os advierto que se trata de gente muy peligrosa, bullanguera y desafiante. Se pueden identificar, eso sí,  porque cada vez que concluyen uno de sus impresionantes Actos siempre gritan… ¡Telón!
—Señoras, señores… el espectáculo… va a comenzar! 
Ah caramba, resulta que esto no es un Cartel, es un Póster.

¡Aplausos, aplausos... al Festival Nacional de Teatro!

jueves, 6 de junio de 2013

Asuntos cardenalicios

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Asuntos cardenalicios


Me cuesta mucho, dada mi condición de escritor, tener que reconocer que el papel lo aguanta todo.

En un artículo que el Cardenal ha publicado en el Listín Diario, refiriéndose a la petición de un grupo grande de laicos que pide el cese del Concordato y la renuncia del Ilustrísimo, Reverendísimo, Iracundísimo y Guapísimo López Rodríguez; este  hace una serie de risibles malabares con las  palabras y hasta cita a Jesús para decir que lo están persiguiendo, igual como hicieron antes con el Nazareno en Jerusalén.

Hasta, dice el Cardenal, perdona a quienes están pidiendo su renuncia.

Así que, repito, los juicios humanos no me preocupan. Conviene recordar las palabras de Jesús: “Si a mí me han perseguido también a ustedes los perseguirán”.

Los que optamos por este camino sabemos que está lleno de escollos, intolerancias e incomprensiones, pero nos consuela saber que ese fue el que Jesús escogió. Él es el modelo.

Por último, quiero dejar un testimonio público de perdón a quienes se consideran mis enemigos y estén seguros que oro diariamente por todos ellos y los bendigo.

Resalto un detalle: ninguno de los laicos que entienden que el Cardenal hace mucha daño a su iglesia (me incluyo en el grupo) ha insultado al Ilustrísimo, Reverendísimo, Iracundísimo y Guapísimo Cardenal López Rodríguez.

Quien ha acusado de todo tipo de maldades e incapacidades a aquellos que tienen opiniones diferentes a las suyas, y prácticamente al resto de la humanidad, es precisamente el Cardenal López Rodríguez. Transcribo unos epítetos suyos: “El mundo de hoy es de farsantes, comediantes, ignorantes y perversos”.

Lo que, particularmente, este artista y escritor hizo fue preguntar a la sazón: ¿Se habrá incluido él entre la gente de este mundo... o acaso ya es un Ascendido? ¿Me habrá incluido también a mi? ¡Qué vaina!

Uno recuerda la ocasión en la cual nuestro Ilustrísimo, Reverendísimo, Iracundísimo y Guapísimo Cardenal López Rodríguez hasta quiso fajarse al puño estando en la Junta Central Electoral. —¡Debajo de esta sotana hay un hombre con pantalones!  —vociferó en la ocasión.

Nadie persigue al Cardenal. Nadie lo insulta. Nadie lo acosa. Nadie lo calumnia. Lejos se está de pensar, incluso, que sea un ignorante. Un colérico sí. Yo pienso eso. Pero, sin embargo, me niego a aceptar el rumor que anda por ahí de que él está quillado y frustrado porque no lo eligieron Papa. No lo creo.

Estoy de acuerdo con el Cardenal cuando él traduce en sus declaraciones, que el asunto del Concordato  es tema para el Presidente de la República. Es posible que haya yo cometido un error al pensar que debía tratarse el asunto con él. Esto porque dicho ciudadano con sotana no acata de buenas ganas ni las sentencias de nuestros tribunales. Igual dice que nunca aceptará en el país la posibilidad de matrimonios homosexuales y otros asuntos mas.

La confusión viene porque nuestro Ilustrísimo, Reverendísimo, Iracundísimo y Guapísimo Cardenal López Rodríguez al parecer cree que aquí él tiene mas poder que un presidente, un príncipe y un rey. Luce que él se cree ser ya un dios encarnado. Al  menos actúa de esa manera.

Como el miedo es libre, declaro sentirlo ante el Cardenal; tanto que temblando pediré el… ¡Telón!

jueves, 30 de mayo de 2013

9 recomendaciones importantes


9 Recomendaciones importantes:




—No vayas a tratar asuntos de salud donde alguien que no sea Médico.

—No pidas a alguien que te diga como sembrar en tu patio si no es Agrónomo.

—No se te ocurra pedir una campaña de publicidad a alguien que no sea un verdadero Publicista.

—No dejes que se asesore en asuntos de Mercado quien no es un profesional en la materia.

—No pidas un diseño de una casa a quien no sea un Arquitecto de verdad.

—No transites por una carretera o un puente que no hayan sido construidos bajo dirección y supervisión de buenos ingenieros.

—No confíes en la investigación que no hizo un Criminalista.

—No permitas que te defienda en un juicio quien no estudió Leyes.

¿Te parecen correctas las anteriores recomendaciones? ¿Verdad que sí? Pues...

—Tampoco esperes calidad en Teatro y Cine donde los actores y directores no sean verdaderos profesionales. Los primeros no saben en realidad construir los personajes, aunque aparenten hacerlo; los segundos confundirán a los actores en un escenario o enredarán el celuloide en las películas ¡Investiga y verás que se trata de una estafa o una suplantación de funciones! No dejes que engañen.

¡Este mundo moderno demanda en todo de profesionales... auténticos!

sábado, 25 de mayo de 2013

Crítica: La peste de estos días

“La peste de estos días”


Cuando caminaba hacia Guloya iba con ciertas aprehensiones. Ha poco había salido muy molesto, casi ofendido, de una imperdonable e insufrible realización teatral. Nunca tienen excusas los talentosos para hacer teatro del malo.

“La peste de estos días” es un texto satírico del notable dramaturgo dominicano Ángelo Valenzuela, que con esta pieza se pone en contacto con los grandes escritores de la sátira clásica: griegos y romanos.  En la sátira, que es una yuxtaposición de la tragedia, mediante la lúdica y la burla el autor nos sirve la trama y su objetivo, haciendo contactos directos con la ironía. El género de la sátira fue cultivado por los grandes pensadores griegos, inicialmente, y desde ellos llega al drama. La sátira, aclaro, nada tiene que ver con la comedia, aunque nos reímos en ella dada la manera en que dramaturgo y actores plantean la denuncia.

Ángelo Valenzuela parte de un suceso rural, cotidiano y común para desde allí hacer una magnífica y justa crítica social, mediante el inteligente recurso de la sátira. Aunque nos divertiremos con la pieza, la situación que nos presentan (de un hombre simple que acude al médico por un dolor sencillo y termina siendo víctima de la ambición desmedida del médico, también es traicionado por políticos y sindicalistas) es en el fondo hasta cruel.
Tan solo el planteamiento, como denuncia social, que nos sirve Valenzuela con su pieza, nos obliga a agradecérsela. Mas aún, cuando la pieza está tan bien llevada dentro de los parámetros de la buena literatura teatral. La sucesión de escenas cortas en la obra de Ángelo, le imprimen un ritmo teatral que, indudablemente, despierta, durante todo el devenir del montaje, el interés de los espectadores.

Sabemos que el trabajo de un director no es de “lector” de piezas. Claro que no. Toda escenificación de un texto es una visión personal de un director sobre dicho texto. Por eso diferenciamos en el Teatro: Texto Literario y Texto Escénico. Siendo este último, demás está escribirlo, el que concurre a las tablas.
El texto de Valenzuela era propicio para que Claudio Rivera nos muestre su asombrosa y excepcional capacidad creativa. ¡Cuanta rica imaginería vi en la escena!  Rivera, de entrada, se pone en contacto con quienes originaron la sátira clásica, para mostrarnos la efectividad del llamado Coro Griego. Este recurso escénico ayudará muchísimo al enlace y al ritmo de la obra. Lo que no se pueda lograr en transiciones de espacios y luces, el Coro de Claudio y Ángelo lo resuelve frente a los espectadores.
Señalo que Coro y Personajes recurrirán, también, a la máscara (magníficamente realizadas por Miguel Ramírez) para lograr en este montaje una muy necesaria multiplicidad.

Aquí debo destacar el planteamiento escenográfico y la utilería. Con recursos sencillos, mas de imaginación creadora que de otra cosa, Claudio Rivera logra una efectiva escenografía; demostrando que no es necesario para el buen Teatro usar una aparatosidad que frecuentemente se traga la actuación. Los biombos de metal con radiografías verdaderas usadas como paredes, me obligaron a aplaudir la dirección teatral de “La peste de estos días”. No hizo falta nada mas. Nada sobró tampoco. Todo allí era funcional y teatralmente reciclable. Esto, porque la escenografía, en el concepto que nos plantea la obra, tiene valor y significado dentro de la verdad teatral que nos proponen. En un escenario los elementos no son verdades en sí mismos. En ese espacio “divino” los creadores son los dioses que ordenan y gobiernan. Una mesa, en esta obra, es al mismo tiempo una pared, un parapeto, un podio, una cama, un escritorio, un mostrador y cuantas cosas se le van ocurriendo a Claudio y a sus actores. Así mismo, el biombo es hasta telón de escena.

Renata Cruz Carretero logra conectarse muy bien con Claudio Rivera y Viena González para crear el memorable vestuario de esta realización. Comentaba con la gran actriz Yorlla Castillo, que me acompañó  a ver la obra,  que el vestuario de “La peste de estos días” pasará a nuestra historia teatral como uno de los mejores jamás realizado.  ¿Qué es un buen vestuario en Teatro? Es uno que exprese claramente el criterio que tienen la dirección y producción sobre el texto elegido. El buen vestuario debe contener los rasgos esenciales de la sicología del personaje. Un buen vestuario debe saber “actuar”; es decir: no debe ser una dificultad para los actores en escena ni competir con ellos. Igual, un vestuario debe precisar, cuidadosamente, los colores que le van a los distintos personajes.  Renata, con tanta imaginería como el director, aporta a la escena cuidado y calidad de gran producción.

La banda sonora (canciones populares y temas de conocidas películas) fue utilizada bien  ajustadas a las intenciones.

Las actuaciones en sentido general, son magníficas. Por supuesto que Claudio (Plutarco Zabala) y Viena (Secretaria, Gobernadora, Evangélica y Tía Odiosa), por aquello de que la sapiencia el Diablo la consiguió con su larga vivencia y extensa cola, están brillantes. Me atrevo a asegurar que las construcciones de estos personajes es el proceso creativo mas divertido que ambos han tenido en toda su carrera teatral; algo que evidencian desde sus primeros minutos en el escenario.   El desdoblamiento de Claudio desde que nos “presenta” su personaje, es de aplauso. Y así lo hicimos.  Él lleva el ritmo de la obra. Él  la protagoniza. Él, como anti héroe,  es el conflicto escénico.

Viena González logra desdoblamientos sorprendentes. Aquí la hermosura de las máscaras de Miguel Ramírez y el vestuario de Renata les sirven como soportes. Viena nos convence con sus personajes. Opino que el de la Gobernadora y el de la Tía Odiosa (como diosa indostana) son los mejores de los por ella realizados. Empero, todos son de antología.

Ricky Molina (Don Moisés Cortez) está correcto en su papel de hombre sencillo e ingenuo. Creo que en la primera parte de su caracterización está un poco frío y distante del personaje. Pero cuando las acciones le permiten actuar, se desborda y nos convence absolutamente. Sus momentos finales son de aplausos.

Víctor Contreras (Bocanegra y Sindicalista) está bastante bien. Su momento cumbre le llega con el Sindicalista. En un breve instante pareció distraerse y tomar en cuenta al público.

Juan del Villar (Chivilo, Doctor y Banquero) nos convence mas con su caracterización del Banquero. Él es un talento que requerirá un poco mas de trabajo en escena.

En Jéssica Pérez (Tripita y Colombina) tenemos un valor teatral. Le pronostico un gran futuro en nuestro Arte. Su voz es magnífica. Su sentido del ritmo es de aplausos. El manejo corporal es correctísimo. Y lucía que se estaba divirtiendo en grande con sus caracterizaciones. En la escena que desafía al Doctor Zabala logra sus mejor momento.

Doris Trini Sánchez (Belkis) es la esposa del estafado enfermo. El momento interpretativo de sus angustias es muy bueno. Donde me parece que debe trabajar es con el manejo de sus manos y su voz. Aclaro, que ella tiene el mejor timbre de todos los que estaban en escena. Pero eso puede convertirse en un problema si no se utiliza para suplir al personaje. Doris luce enamorada de su voz. Por ello la siento mas a ella misma hablando que a su personaje.  El uso que hace de su voz y de sus gestos imprimen a su actuación demasiada teatralidad. En esta pieza hay mucha teatralidad; pero desdoblada intencionalmente. Este personaje y el de Don Moisés Cortez, son los de la naturalidad. Para ser excelentes deben cumplir a cabalidad esa condición. El sentido del ritmo de Doris Triny es bueno.

Quiero agradecer a Guloya por la noche que me han regalado, por la magnífica atmosfera teatral que me ofrecieron con su puesta en escena. Para este viejo hombre de Teatro no hay mejor regalo que el Teatro bien actuado, bien producido, bien vestido, bien dirigido y bien escrito. Fue una noche memorable. ¡El buen Arte me fue servido!

Me interrumpo porque ya debo irme a dormir. Así que… caiga el inevitable… el siempre ineludible… ¡Telón!

jueves, 16 de mayo de 2013

María Taquitos


 “María Taquitos”


El gran contador de cuentos dominicano Juan Bosch, solía decir que contar es llevar cuentas…. y, específicamente, llevar cuentas ajenas. Ciertamente que cuando los escritores relatamos, lo que en realidad estamos haciendo es llevando las cuentas de otro.

Hay características generales sobre el cuento que están hartas citadas. Por lo que no juzgo necesario recordarlas.

Sin embargo, en el caso particular del cuento infantil, estas características son muy especiales, porque a quienes son dirigidos, fundamentalmente, estos tipos de relatos, son lectores que aún están desarrollando sus gustos literarios, la manera de captar los símbolos, de seguir las historias y de llegar a través de ellas a conclusiones muy especificas.

Esto de escribir cuentos para infantes no es algo que podemos hacer a la ligera. Es algo muy serio que requiere de mucha honestidad, conocimientos literarios y de la sicología infantil.

Es necesario dominar, al menos, las características generales antes de iniciar la hermosa aventura de escribir cuentos para nuestros niños.

Veamos algunos aspectos de las características que he aludido:

—En el cuento infantil la historia no debe dar muchas vueltas. Tampoco debe alargarse. Es decir, como ya han escrito expertos en la materia: este tipo de cuentos debe tener continuidad y rapidez.
—La repetición de las acciones es mandatorio. Nunca debemos olvidar que el lector a quien dirigimos estos cuentos, aún no desarrolla todo el potencial de la concentración. Así las cosas, este requiere que le vayan, en el cuento, refrescando los acontecimientos importantes.
—La secuencia debe clara y directa.
—El protagonista debe ser identificado inmediatamente. El lector no debe tener ninguna dudas de con cuál persona, animal o cosa se va a identificar.
—La estructura del cuento infantil, y esto es trascendental, preferiblemente debe ser llana y con pocos misterios. Cuando colocamos estos últimos no debe haber mucha dificultad para descifrarlos.

Los clásicos, y mas conocidos, autores de cuentos infantiles son:

Hans Christian Andersen autor, entre muchos cuentos, de: “Abuelita”, “El abecedario”,  e ntre otros.eiete cabrito ia eara descifrarlos.ad, conocimientos literarios y de la sicologtado de su lectura. Tanto que no he“El abeto”, “Almendrita”, “El ángel”

Los hermanos Grimm, que escribieron: “Hansel y Gretel”,  “El lobo y los siete cabritos”,  “Blancanieves y los siete enanitos”; etcétera.

Charles Perrault, que escribió “La cenicienta” y “La bella durminte”; entre otros.

Pero hay otros escritores emblemáticos que han escrito cuentos para infantes:
Andrei Gorbovsky, Adolfo Bioy Casares, Alejo Carpentier, Alexander Beliaev, Alfredo Julio Grassi, Allen Kim Lang, Ana María Matute, Ana Rosseti; entre otros y otras.

En “María Taquitos”, el cuento de la actriz, dramaturga y narradora Clara Luz Lozano, concurren las características del buen cuento literario infantil.
 
María Taquitos” es un relato lleno de imágenes y símbolos, que al leerlo nos queda la sensación que lo estamos viendo como en redondas pinturas sucesivas. Nos habla de las ilusiones y de los recuerdos compartidos, de la asombrosa manera de cómo una niña, María, logra rescatar, primero, y preservar, luego, sus mejores recuerdos. También nos cuenta de las ilusiones y quereres, de los viajes interiores que puede realizar cualquier niño para construir su particular  y singular universo de fantasías, formas, colores, recuerdos, medios y leyendas.

En el mundo mágico que construye la María Taquitos de Clara Luz Lozano, no hay lágrimas ni tristezas. Añoranzas, sí, por la madre amada y nunca olvidada.

Desde luego que María Taquitos, el personaje protagónico del cuento, no se queda , escapada, viviendo entre las nubes. ¡No! Solo va a ellas procurando lo mejor de sus emociones. Por aquello de que en el presente no podemos proyectarnos convenientemente  hacia el futuro si no construimos la estratégica base en el pasado.

Nuestra María Taquitos viaja al espacio, ciertamente; pero regresará a nosotros para reír y carcajadas, para cantar y contar las alegrías conquistas en su viaje; absolutamente reconciliada con el sencillo, pueblerino y particular universo que le rodea. Eso sí, ya nadie le podrá arrebatar esas ilusiones e imágenes que en sus nubes interiores ha conseguido. Estas, se quedarán dentro de ella como tesoro bien guardado en su cofre interior.

Por supuesto que en el cuento de Clara Luz Lozano se aprecia una cuidadosa y basta cultura de literatura infantil, que como ya dije es la que requiere de mayores y delicados cuidados.

Con estos parámetros, Clara Luz construye cada palabra, cada imagen, cada símbolo y toda la historia de ese venturoso mundo mágico del que nos habla la ya para mí inolvidable María Taquitos.

Cabe destacar las delicadas y justas ilustraciones de “María Taquitos”, realizadas magistralmente por Adela Dore. Estas ilustraciones proporcionan, indudablemente, un atractivo adicional al relato que, por supuesto, celebro. Mas celebrarán los lectores infantiles a quienes en verdad está dirigido esta joya de literatura infantil, escrita por una artista dominicana. No obstante, en lo que podemos llamara la “arquitectura” interior del cuento, encontramos imágenes encantadoras que la artista gráfica Adela Dore inteligentemente descubrió y colocó en la superficie material del relato impreso.

Hace un  tiempo que dejé de ser niño, pero con “María Taquitos” regresé, de repente, a las ilusiones y fantasías de la infancia. Clara Luz, por breves momentos, me obligó a ser nuevamente niño. Estén seguros que les pasará lo mismo.

Cuando crecemos, adquirimos una nueva familia; pero , sin dudas, algo perdemos durante todo el trayecto hacia la adultez. Entre los tantos valores que descubro en “María Taquitos” está, precisamente, el del reencuentro con lo mas puro del pasado. Por eso, aún como adulto, disfruté de la lectura de este cuento de Clara Luz Lozano.

Empero, debo admitir que, definitivamente, este cuento no fue escrito especialmente para mí; sin embargo, cuánto he disfrutado al leerlo. El gozo que me ha producido esta muy valiosa joya de la literatura infantil, me obliga a agradecer a Clara Luz Lozano la hermosa aventura que resultó ser adentrarme en este especial relato. Tanto, que no he podido evitar, desde que concluí la última lectura que hice del cuento, repetir en mi cerebro su hermoso colofón:

María Taquitos
María Tacón,
subió a las nubes
sin ser avión

Pegó un brinquito
que la elevó.
Con su mamita
cantó y bailó.

Zapataquín, zapatacón,
que ya este cuento
se zapateó.