sábado, 19 de febrero de 2011

¡Humor inteligente de Woody Allen!



Mi querido amigo y colega Carlos Castro (que pronto estrenará una pieza teatral en La 4ta.) me envió hace unos días unas muy divertidas expresiones del genio de Woody Allen (o atribuidas a él) que comparto hoy con ustedes. Hace bien al cuerpo físico y al psicológico reír algunas veces. Y aún mejor cuando lo hacemos con frases inteligentes como las que leerán en la entrega de hoy. Este tipo de humor no abunda mucho por aquí; donde si no hacemos el peor humor del mundo, estamos muy cerca de alcanzar tan desagradable mérito. Disfrutemos ya el... ¡Humor inteligente de Woody Allen!





 


























martes, 15 de febrero de 2011

Autobiografía e historia en dos novelas de Osiris Madera


Autobiografíae historia en dos novelas de Osiris Madera
Por Basilio Belliard

El poeta, ensayista, profesor universitario y crítico Basilio Belliard escribió una muy interesante visión crítica de dos novelas del laureado escritor Osiris Madera. 
Basilio Belliard que es, también, director de larevista País Cultural del Ministeriode Cultura y Premio Nacional de Poesía en 2002, analiza no sólo las dos prometidas novela de Osiris Madera, sino que aprovecha la coyuntura y nos ofrece una culta panorámica de la producción literaria de Madera. La Pasión Cultural se regocija al poder incluir en sus publicaciones de hoy el trabajo de Belliard, un verdadero aporte cultural, así como lo es también la intensa actividad literaria del amigo Osiris madera. Disfruten de esta entrega tanto como yo lo hice al leerla. 
Debemos, también, agradecer a nuestro activo y exitoso Ministerio de Cultura que a partir de esta entrega estará auspiciando esta La Pasión Cultural.


Aclaramos que algunas empresas nos han ofrecido sus patrocinios. Ofertas que hemos agradecido oportuna y efusivamente. Empero, hemos tenido que declinar de ellas porque solamente podríamos aceptar aquellos auspicios que se hagan a nivel institucional. El estilo y objetivos de esta revista digital impiden que en su estructura aparezcan ciertas publicidades que de variadas maneras comprometan, impliquen  o afecten la estética y el contenido de este espacio meramente cultural.



Ahora pasemos la ponencia cultural de Basilio Belliard sobre la creación literaria del escritor dominicano Osiris Madera.

Las novelas de Osiris Madera son las novelas de un poeta. Su prosa narrativaconstituye la prolongación de su poesía, que nace con Versos yámbicos, de 1990, se amplia con Versos claros, de 1994 y Elculpable voluntario, de 2008, y madura con Laberintos mágicos, de 2000. Así pues, Madera nos asombra con suvocación narrativa y su talento para reconstruir escenas y decorados históricosdel pasado dominicano, al tiempo que nos deslumbra con su rara osadía ennuestra tradición narrativa: la de estructurar sus obras novelescas con lamateria de los diálogos bien definidos y decantados; de igual modo, con susingular precisión al crear los perfiles de sus personajes de ficción.

Conla reedición de Bolo 15, obra editadaen 2003, y con La novela de Usnea, de1996, Osiris Madera nos revela -o más bien, nos hace recordar- sus dotes denovelista con una fuerza expresiva y potencialidad para articular un discursonarrativo en base a la memoria, la historia y la experiencia, con unsorprendente manejo de las técnicas modernas del relato. Confieso mi sorpresatras leer estas aventuras de ficción, cargadas de imaginación y poesía, deencanto en los diálogos y belleza en las descripciones.

En Bolo 15,su personaje narrador, Tirso Medrano, el tiempo de la historia -la guerra del65-, se prolonga hacia el pasado en un ejercicio de analepsis hasta 1961 -con el ajusticiamiento de Trujillo. En tantoque el ambiente se mueve entre espacios múltiples, locales y foráneos -Baní,Madrid, Yamasá, Londres, Villa Francisca, ciudad Colonial y Esperalvillo- hastaalcanzar un espacio cerrado, pero alrededor del cual girará el eje de la acciónnarrativa: el billar de Novito. En este lugar se producirán los más expresivosdiálogos, se urdirán las más sutiles conspiraciones y se harán las másdramáticas reflexiones de la guerra. Por este escenario y otros más, desfilaránlos personajes Bolo 15, el comandante Mario Lluberes, Bartolo (padre deJustina, asesinado en el billar), Filiberto Contreras, el cabo Anselmo, TomásCaba, el coronel Fernández Domínguez, Cleto, el viejo Zacarías, Toni la Garza,Moreno y Joaquín (hermanos de Bolo 15), Silvia, Joan, entre otros personajesfantasmas.

Entreel campo y la ciudad transcurre el hilo de la narración, en contrapunto contrala historia y la autobiografía, donde el autor de carne y hueso, Osiris Madera,participa como personaje de ficción. Autor real y autor ficticio, personajeliterario y personaje real, se hibridan, superponen y yuxtaponen paraestructurar un tejido narrativo y dialógico que sostiene el cuerpo de la trama.

Lasaga narrativa que instaura Madera entre Maura,un relato novelado de 2008 y Bolo 15,conforman una masa textual, decorada por un hilo narrativo de espléndidassemejanzas. Las dotes de contador de historias de Madera lo revelan como undiestro creador de personajes verosímiles y de situaciones muy bien urdidas,que hacen visible el pasado histórico. 

En toda novela haycifrada una parte testimonial, una representación del mundo donde el novelistaha agregado una parte de ficción: su nostalgia, su memoria o su resentimiento.El novelista escribe, pues, de sus demonios, de su vida privada: de sus sueños,desvelos, mitos y hechos cotidianos. En el proceso de creación, el novelistatransforma sus demonios en los temas de su empresa narrativa, y convierte elterritorio de su infancia y de su mundo privado y autónomo, en el tejido de suobra. El novelista no es libre, pues no elige sus temas, sino que estos lo eligena él. Esa condición deicida del novelista que Vargas Llosa vio tan clara enGarcía Márquez, se define como el asesino simbólico de la realidad y el“suplantador de Dios”.

En toda obra deficción se proyectan las experiencias que dimanan de los demonios de lacultura, la historia y la vida personal, y que intervienen en la edificacióndel cuerpo verbal de la novela. Los autores de novelas se nutren de demonioshistóricos y demonios personales, y ambos constituyen la materia prima de todomundo novelesco. Ambas vertientes crean un poder de persuasión que hace dellenguaje novelístico un vehículo para conocer el pasado histórico y la vida deun autor. Por la biografía de Osiris Madera, el autor, hay que colegir que nofue testigo de los hechos históricos, pero no hace falta vivirlos ni haberestado presente, sino haberlos recreados o imaginados por testigos primarios,cuyas historias fueron recreadas por Madera, que usa el método indirecto detrabajo, con el que estructura sus ficciones, a partir de la realidad no vividasino contada y leída. Sus demonios histórico-culturales están por encima de losdemonios personales, para seguir con el planteamiento de Vargas Llosa en su Historia de un deicidio
      
 Bolo15 es el protagonista de la novela del mismo nombre, un personaje de ficciónque nos narra las peripecias del tiempo histórico que siguió inmediatamentedespués de la destrujillizacion, el estallido de la guerra de 1965 y laprolongación hasta el régimen de Balaguer. Bolo15 es, pues, una novela corta, creadora de asombrosas situaciones en eltiempo del relato y de patéticos diálogos, en los que los demonios de lahistoria sacuden los demonios personales y culturales. 

La novela de Usnea,en cambio, está estructura en función de diálogos platónicos sobre la desnudez,el cuerpo, la amistad, la vida y la muerte, y en los que resuenan los ecospoéticos del mar, la noche, las olas y las reverberaciones de la piel. Novelacuyo ritmo de sus acciones actúan de manera vertiginosa, en un fluir narrativo,donde las conversaciones matizan el ambiente a través de planos descriptivos.El flujo de las frases de tonos poéticos da una dinámica a las acciones, en lasque desfilan Alberto y Usnea (padre e hija), Oscar, Tito, Alicia, Annelis,Pilar y Arévalo. La novela de Usneaes así una obra autobiográfica, cuyo tiempo histórico va desde 1984 hasta 1990,y donde la puesta en abismo sobresale como técnica narrativa que le imprimesorpresa a la aventura del relato de ficción. La novela de Usnea es, en efecto, la historia de un manuscrito queconstituye el leitmotiv de laintriga, y que funciona como “dato escondido”, en tanto técnica novelesca.Usnea, la autora del manuscrito es, a la vez, el personaje narrador y elpersonaje real: estudiante de la facultad de filosofía y letras de laUniversidad de Santo Domingo, oriunda de San Pedro de Macorís e inscrita desde1958 hasta 1961, vale decir, hasta la caída de la dictadura de Trujillo. OsirisMadera, el autor real del relato novelesco participa como el amanuense de estepalimpsesto -y que es en lo que deviene, a un tiempo, este texto narrativo.Para Roland Barthes, el gran teórico del estructuralismo y elposestructuralismo francés, el autor murió, pues no es más que este amanuenseque sirve de pretexto o medio para que las historias, las acciones y lospersonajes se expresen y transcurran, por lo que el texto se vuelve autónomo,se independiza del autor y busca vida propia. 

Felicitoa Osiris Madera por su talento narrativo, y por la creación de su saganovelesca con las que se sitúa en la tradición de los médicos-escritores de laliteratura dominicana, cuya vocación y constancia le garantizan un sitialdestacado en las letras nacionales. Felicito a Isael Pérez, su editor, porreeditar estas dos breves novelas, que son dos piezas espléndidas de lanarrativa corta de los últimos veinte años. En Osiris Madera la noveladominicana tiene un pilar esencial y un futuro promisorio.

  
                                            Basilio Belliard, escritor dominicano.

lunes, 14 de febrero de 2011

¿Qué hace un poeta en el Carnaval


¿Qué hace un poeta en el Carnaval?
Por Tony Raful

(A Milagros, Dagoberto y Giovanni)
 Debe haber unasolícita llama, una búsqueda misteriosa del alma, un esplendor de máscaraspara  expresar entre comparsas yserpentinas, una alegría anónima, que  explique estedesbordamiento, esta ingeniosidad popular, que revierte en la carne el reino delos espejos, cascabeles y cencerros. Desde tiempos remotos la máscara, eljuego  infinito de los rostrostrasmutantes, su órbita multicolor de disfraces a ritmo de lechones y cantos.¿Quién duda de que sea un desbordamiento? Un incontenible desafío de laconsanguinidad histórica de las fiestas paganas y saturnales. ¿Quién le ponelímites a su jolgorio en ese único instante, quién lo oficializa, cuando sussignos vitales centellean frente al mar o en los remotos azares de la provinciay los promontorios? El sub comandante Marcos usa un pasa montaña, un vendajepara canjear su rostro por una máscara mágica. Cuando le preguntaron por qué  usaba ese disfraz, respondió, que  los indios y explotados de Méxicotenían más de quinientos años mostrando sus rostros sin que nadie nunca sefijara en ellos, en sus mínimos detalles, para qué entonces querían ver surostro ahora, cuando ya no cuenta sino como historia y rebeldía. No se si elinsurgente de Chiapas se contorsiona a la cadencia y el furor del carnaval, sisale al encuentro milenario del girasol y la ternura repartidos en el montajede  sus fiestas adamantinas, delcuerpo sublevado, del pájaro tribal de sus asombros y tristezas hondas. 
En SantoDomingo, esta hibridez absoluta rasga sus vestiduras y muestra sus naufragiosoníricos, suple sus ambigüedades en una guarida de vibraciones, en unamudanza  de los sentidos, en elalma turbia del vértigo y los duendes de la carne. ¿No es acaso con máscarasque viven los aldeanos y los citadinos, antifaces que alternan en sus oficiospara esconder su corazón en el aljibe o en la primavera?  Los pueblos  acampan en los carnavales, viven su confín ciego, sulibertad creadora, su desdén por todo lo oscuro formal y hacen  de la vida un carruaje de burlas, unagravidez imaginativa de destellos, ondulaciones, mutaciones, retornan a lamáscara plural, a su pira y cobija, a su aurora hechicera de sangre y cielo.¿Qué hace un poeta frente a un carnaval que se disputa los linderos de latarde, su poblado incesante de borrascas, su pregón maquillado, su fiestagarbosa, su quejido paralelo abovedado en la cuaresma? Escribió el poeta susversos al carnaval. Debió pensar en Dagoberto, ese bonzo que surte su espátulade colores en la canasta del arcoíris, su palabra de mago, de centinela de esapulsación de danzarinas  y gnomosebrios, enroscada en el carnaval, en su ronda  de diablos cojuelos, estribillos y festejos de la luz y lossonidos. Debió pensar en Giovanny, ese gurú  de la pantomima y el despojo que se domicilia en las viñetasdel cuerpo y exorciza hadas y amantes. Debió pensar en Milagros, esa altezacompañera, que encintó el retorno de las comparsas y los desfiles por laavenida ancha del mar, con sus ojos como el mar, con sus gestos  y su amor por la identidad y lastradiciones de esta ciudad de ella y del poeta y de todos. Un poeta escribe ycanta en coro en las retretas, busca el asombro, el trance violeta de las  muchedumbres, la fosforescencia y losatuendos,  el júbilo trenzado  de una muchacha que no puede apaciguar  su pecho ni su belleza. Un poetaobserva bajo la palma, los almendros o el barranco, embelesado, el fulgor queatina, la carroza y el cantar, el carnaval que pasa, y entonces escribe:  
 “Es alquimia salobre la pálida batalladel mito/andanzas de un alba austera que dilata la hermosura/fragua que prodigael mágico poniente de un delfín/ficción del espacio en vigilia de undiamante/demonios aledaños que centellean en las vibraciones/la barca de unSultán que burla su reloj de arena/ el cuerno de un bisonte que ahumó elestío/las bodas de fuego que danzan en la piel/ el diestro navío de unademencia convenida/licencias para las quejas del alma/ebria maravilla de unavelada hendida/eminencia del júbilo encandilado/Es Carnaval, espuma y sortija en los tejados/iguanaque atraviesa el cielo/ orgía de ánimas abocadas al hondo misterio/otrasmáscaras para la máscara ondulante/anticipo de desafuero bajo convite/una ondade luciérnagas pacta con la lluvia/ un nido de hechiceros se acopla en lamarea/los diablos cojuelos embadurnan de espejos el infierno dormido/ y es unmilagro cóncavo la locura del vientre/la piel toda tronando en el jardín y enlas tinieblas”.


domingo, 13 de febrero de 2011

Origen del día de los enamorados

Hoy 14 de febrero es el día elegido para  resaltar a los Enamorados. ¡Solamente a los Enamorados!

La aclaración viene al caso porque los comerciantes del mundo occidental mercadean que es día, también, de la Amistad. 

Algo que no es cierto como lo demuestran las diferentes versiones del inicio de esta tradición, auspiciada por Cupido y por San Valentín.

En la especial, y hermosa, entrega de hoy les cuento cómo empezó este asunto y al final, como un regalo, les dejo un poema titulado "La amada presentida".

Empero, para entrar en el tema, les muestro el poema "Te amo"; de Paul Éluard, para muchos el poeta del amor.

Te amo por todas las mujeres que no he conocido.

Te amo por todos los tiempos que no he vivido.

Por el olor del mar inmenso y el olor del pan caliente.

Por la nieve que se funde por las primeras flores.

Por los animales puros que el hombre no persigue.

Te amo por amar.

Te amo por todas las mujeres que no amo.

Quién me refleja sino tú misma me veo tan poco


sin ti no veo más que una planicie desierta.

Entre antes y ahora
 
están todas estas muertes que he sorteado sobre paja.

No he podido atravesar el muro de mi espejo.

Tuve que aprender la vida como se olvida 

palabra por palabra.

Te amo por tu sabiduría que no me pertenece.


Te amo contra todo lo que no es más que ilusión.

Por el corazón inmortal que no poseo

crees ser la duda y no eres sino razón.

Eres el sol que me sube a la cabeza
cuando estoy seguro de mí.


¿Quién era Cupido?


A Cupido  se le conoce como un niño alado y armado con arco y flechas que disparaba a dioses y humanos, provocando que estos se enamoren profundamente. En ocasiones lleva también los ojos vendados, para mostrar que el Amor es ciego.
 En la Grecia antigua Cupido era conocido como Eros, el hijo de Afrodita, la diosa del amor, la belleza y la fertilidad. Para los romanos Cupido es el dios del amor, hijo de Venus y de Marte, dios de la guerra.

Cupido, como ayudante de su madre Venus, dirigía la fuerza primordial del amor y la llevaba a los mortales. Era pícaro y carismático, pero a veces cruel con sus víctimas, ya que no tenía escrúpulos.

A la espalda llevaba dos clases de flechas: unas doradas con plumas de paloma que provocaban un amor instantáneo, y otras de plomo con plumas de búho que provocaban la indiferencia.

Consciente del poder que tenia, a veces rechazaba las peticiones de su madre y los demás dioses de interferir en el curso de la vida de algunos mortales, provocando de esta manera frecuentes problemas a los dioses.
Un día Cupido se enfadó con Apolo cuando éste bromeo sobre sus pobres habilidades como arquero. 

Por eso Cupido hizo que Apolo se enamorara de la ninfa Dafne y a ella le disparó una flecha con punta de plomo.  

Dafne rezó al dios río Peneo pidiendo ayuda y fue transformada en un árbol de laurel, que se consagró a Apolo.

Al paso del tiempo Venus comenzó a preocuparse porque su hijo no crecía y en busca de una respuesta se dirigió al oráculo de Temis, quien le dijo: "El amor no puede crecer sin pasión".

Venus no comprendió la respuesta hasta que nació su hijo Anteros, dios de la pasión. Cuando estaba junto a él Cupido crecía y se transformaba en un hermoso joven, pero cuando se separaban volvía a ser un niño.

Por otro lado en la Tierra de los mortales vivía una princesa llamada Psique (Alma), que a pesar de ser tan bella no lograba encontrar marido pues los hombres que la idolatraban no se sentían dignos de ella.

Su padre intentó hallar a través del oráculo de Delfos un buen marido para Psique, pero éste predijo que ella encontraría el amor en un precipicio. El marido que le sería destinado, una serpiente alada, terrible y poderosa, llegaría hasta ella y la haría su esposa.

Venus, celosa por la gran belleza de Psique, le pidió al travieso Cupido que la hiciera enamorarse locamente del hombre más feo, vil y despreciable del mundo. Enterada de que se encontraba en el borde del abismo, envió a su hijo a dispararle sus flechas; pero este al verla se enamoró profundamente de ella y creció hasta convertirse en un apuesto joven.

Contra los deseos de su madre, Cupido llevó a Psique por arte de magia a un castillo aislado y se casó con ella, teniendo la condición de que como simple mortal, tenía prohibido mirarlo.

La princesa al sentirlo cerca y escuchar su dulce voz no sintió temor, estaba segura que no era un monstruo, sino el amante esposo que tanto tiempo había deseado. Él la visitaba todas las noches rogándole siempre que no viera su rostro.

Eran muy felices hasta que convencida por sus envidiosas hermanas, Psique rompió la prohibición impuesta por los dioses y miró a su marido. Eso le valió el castigo de ser abandonada por Cupido, quien con tristeza se despidió diciéndole: "El Amor no puede vivir sin confianza"

Expulsada del castillo, la arrepentida princesa recorrió el mundo en busca de su amado, superando una serie de desafíos cada vez más difísiles y peligrosos impuestos por Venus.

Como última instrucción le dio una pequeña caja indicándole que la llevara al inframundo. Tenía que llevar un poco de belleza a Proserpina la esposa de Plutón. Se le advirtió también que por ningún motivo debía abrir la caja.

Psique se alistó para el viaje y durante el se enfrentó a varios peligros que fueron superados gracias a los consejos dados, sin embargo la curiosidad por abrir la caja la venció así que lo hizo y al momento cayó en un profundo sueño que parecía la muerte.

Cupido al encontrarla, le retiró el sueño mortal de su cuerpo y lo puso de nuevo en la caja. Finalmente la perdonó al igual que Venus.

Fue tanto lo que ella luchó que finalmente los dioses conmovidos por el amor de Psique hacia Cupido, la convirtieron en una diosa para que pudiera reunirse con su amado.

 Felízmente Cupido y Psique (El Amor y el Alma) se unieron tras duras pruebas. De esta unión nació una hija llamada Voluptas cuyo nombre significa "Placer", de donde derivan palabras como voluptuosidad.


El día de los enamorados


Existen diversas teorías que otorgan a esta fecha el origen del Día de los Enamorados. En los países nórdicos es durante estas fechas cuando se emparejan y aparean los pájaros, de ahí que este periodo se vea como un símbolo de amor y de creación.

Algunos creen que es una fiesta cristianizada del paganismo, ya que en la antigua Roma se realizaba la adoración al dios del amor, Cupido. En esta celebración se pedían los favores del dios a través de regalos u ofrendas para conseguir así encontrar al enamorado ideal.

También, y hace muchos siglos, fue tradicional en Inglaterra la "fiesta de los valentinus", donde se elegían a hombres y a mujeres para que formaran pareja. Muchas de estas parejas se convertían en marido y mujer y conseguían la felicidad de pareja que se espera encontrar y consolidar el Día de San Valentín.


¿Quién era San Valentín?

En la Roma del siglo III, época en la que el cristianismo era perseguido, se prohibía el matrimonio entre los soldados ya que se creía que los hombres solteros rendían más en el campo de batalla que los hombres casados porque no estaban emocionalmente ligados a sus familias.

Es en estas circunstancias cuando surge la figura de San Valentín, un sacerdote cristiano que ante tal injusticia decide casar a las parejas bajo el ritual cristiano a escondidas de los ojos romanos.

Valentín adquiere, por proteger a los enamorados y auspiciar bodas secretas, gran prestigio en toda la ciudad y es llamado por el emperador Claudio II para conocerle. El sacerdote aprovecha aquella visita para hacer propaganda de la religión cristiana y convencer al emperador para que siga los pasos de Jesús. Aunque en un principio Claudio II se sintió atraído por aquella religión que los mismos romanos perseguían; pero los soldados y el propio gobernador de Roma le obligaron a desistir y organizaron una campaña en contra de Valentín. El emperador romano ordenó entonces al gobernador de Roma que procesara al sacerdote.

La misión de condenar al sacerdote la tuvo que llevar acabo el lugarteniente, Asterius. Éste, cuando estuvo delante del sacerdote, se burló de la religión cristiana y quiso poner a prueba a Valentín. Le preguntó si sería capaz de devolver la vista a una de sus hijas que era ciega de nacimiento. El sacerdote aceptó y en nombre de Dios obró el milagro. El lugarteniente y toda su familia se convirtieron al cristianismo, pero no pudieron librar a Valentín de su martirio. San Valentín fue ejecutado un 14 de febrero.

Mientras estuvo encerrado, su carcelero le pidió que diera clases a su hija Julia, a base de lecciones y horas juntos, Valentín se enamoró de la muchacha. La víspera de su ejecución, envió una nota de despedida a la chica en la que firmó con las palabras "de tu Valentín". De ahí el origen de las cartas de amor y poemas que se envían los enamorados en la actualidad y de la expresión de despedida "From Your Valentine"; conocida en todo el mundo adjunta en miles de postales de San Valentín.

La historia de San Valentín hubiera quedado ahí si no fuera porque dos siglos más tarde la Iglesia católica la recuperó. Por aquel entonces era tradición entre los adolescentes practicar una curiosa fiesta pagana derivada de los ritos en honor del dios Lupercus, dios de la fertilidad que se celebraba el día 15 de febrero. Era un sorteo mediante el cual cada chico escogía el nombre de una joven que se convertiría en su compañera de diversión durante un año. La Santa Sede quiso acabar con esta celebración pagana y canonizó a San Valentín como patrón de los enamorados.

El cuerpo de San Valentín se conserva actualmente en la Basílica de su mismo nombre que está situada en la ciudad italiana de Terni. Cada 14 de febrero se celebra en este templo un acto de compromiso por parte de diferentes parejas que quieren unirse en matrimonio al año siguiente.

La amada presentida

Los misteriosos duendes de amor la presagiaron.
Por eso deduje cuál sería el movimiento.
Procedente —¿quién lo conocerá?–
de un venturoso mundo mágico
en el cual las promesas adquieren categoría...
                                                                    de ¡siempre!
En él los rayos tienen —aseguró —ocho colores.
Dijo ser  creada en el último de ellos
a partir de cascabeles y cencerros,
con sabores evocadores de mieles milenarias,
almendras y dátiles orientales,
olores combinados de almizcles y lavandas,
mirra y  pétalos de copadas maceradas.

Llegó ante mi, como es de rigor en estos casos,
una noche de luna sureña,
cabalgando en un corcel color canela y sudoroso
para que no hubiese duda de su origen
                          rabiosamente antillano,
                          taíno para ser preciso,
aunque extrañamente lavaba su negra cabellera
con jabones de disímiles colores,
intentando inútilmente sacarse arenas
que sólo pudo adquirir en el Neguev.

Quiso ser honesta conmigo,
mostrar su verdadera identidad,
por eso dejó en el piso de arcilla su máscara veneciana,
siete míticos tules azules que mal cubrían su cuerpo,
por eso limpió con manos inseguras
el rouge de unos labios que entreabiertos,
sin pronunciar una palabra,
prometían caricias prohibidas...
                                                    ¡y cumplían!

De repente se convirtió en palabra inconclusa,
en beso inagotable,
en entrega quejumbrosa,
en serpiente intranquila,
en mirada de mariposa,
en suspiros y gritos de placer
y, también,  en catorce enigmas.

Y todo eso hizo,
todo eso fue
todo eso dio
apenas en setenta y dos escasas noches
en la que pretendió ser Venus,
dadora absuluta del Amor.

Confieso que la esperaba,
que desde hace tiempo la presentía.
Por ello cuando apareció
temí haberla ilusoriamente imaginado.
Pero no...
¡Ella esta ahí!
En un momento frente a mi,
en otro a mi costado
y cuando no
debajo de mis sábanas.

¡No podría jamás con algo así equivocarme!
Los poetas sabemos siempre
reconocer las presentidas caras del Amor;
aunque después de existir
                                        se conviertan en Quimeras.