domingo, 13 de abril de 2014

Telegrama urgente de Semana Santa


“Él la ama a ella más que a nosotros...” 

“Ella es la discípula que él más ama...” 

“El la besaba a ella en la...”

Ella fue testigo presencial de la Crucifixión. Ella fue de las primeras en descubrir que él habría resucitado. Ella fue la primera en comunicarlo. Por eso ella, probablemente, inicia el Cristianismo. Pero cuando éste se convierte en brazo del Imperio Romano, adopta el machismo de los romanos y, entonces, aúpan a los hombres y suprimen hasta el Evangelio de María de Magdala y parte de su gran relevancia como “segundo al mando”.


Una nota curiosa para mí y preocupante para otros: soy de los firmemente creyentes de que no estamos solos en el Universo. Si desde la Antigüedad estamos siendo visitados por seres de otro mundo, es lógico pensar que estos eran, puesto que tenían la tecnología hasta para poder viajar de un planeta a otro, científicamente muy avanzados. Así las cosas, es seguro que podían filmar muchos eventos de la humanidad. ¿Pueden imaginar el impacto actual si escenas reales de la Crucifixión pudieran ser vistas? Muchos que prefieren la defendida ignorancia (¿Dios queriendo evitar que llegue a Adan el Conocimiento?) no podrán dormir durante meses después de esta sencilla reflexión del suscrito.

Si grupos religiosos (la mayoría de fanáticos) han procurado suprimir evangelios, regatear el Conocimiento y manipular supuestas verdades sagradas... ¿de qué no serían capaces para evitar que nos llegue la verdadera Historia de la Humanidad?

¿Notaron que acabo de iniciar, a mi estilo, la Semana Mayor?


jueves, 10 de abril de 2014

¡María, María, María Félix!



 

Nota: Para nadie es un secreto mi subyugación con María Félix. No pocos saben que de varias paredes de mi casa cuelgan, como santuario, docenas de fotos suyas. Mis hijas Fiora y Renata acostumbran a bromear con mi fanatismo por la Diva. Imagino que a muchos he sorprendido por no haber publicado ningún artículo sobre ella en este blog. Lo hice, varias veces, en los periódicos El Siglo, Hoy y El Listín Diario

Pasionarios y Pasionarias, atinen ustedes solamente a contemplar a esta diosa.

 

María Félix y la aristocracia del talento


“La vida de una actriz es sueño, y si no es sueño no es nada”


Ella, la “Devoradora”, la gran María Félix, la mujer que se robó  el siglo XX, como asegura Enrique Krause, fue constante noticia.

Poco antes de morir declaró que pensaba gravar un CD de canciones de su mejor época.También manifestó preocupación porque el semen de Bill Clinton (Sí. Ese mismo que encontró nuevas formas para usar el cigarro) anduviera de país en país.

Así era ella, “La Diosa Arrodillada”. Emprendedora, polémica, dura y ácida.

Nunca fue una actriz de excepción. No. Nunca una gran cantante. No. Una mujer sin miedo, osada y para algunos solamente “La mujer sin alma”.

Ella,“Doña Diabla”, afirmaba que siempre había estado rodeada por la aristocracia deltalento. Cierto es.

Con algunos mantuvo relaciones sexuales, a otros simplemente los sedujo con su ex traordinaria belleza. Y a un grupo importante fascinó (justipreciando el vocablo).

Pasemos revista a la relación de esos innegables talentos con el “animal más bello que ha existido sobre al tierra” como se dijo de “La Generala”.

Agustín Lara a punto de matarla

 “Porque se necesita de un egoísmo formidable para ser como yo”


Se enamoró de él escuchándolo cantar canciones como “Aventurera”, “Mujer”,“Perdida”, en el programa de radio “La hora azul”.

El primer encuentro ocurrió de manera casual. Agustín Lara hablaba sin parar en una caseta telefónica. María le conminó a concluir la conversación para ella poder iniciar la suya. Cuando salió, ella asombrada, entre ambos hubo un desagradable intercambio de palabras.

Días más tarde fueron presentados. Naturalmente el flechazo ocurrió. Durante mucho tiempo fueron amantes.

Cuentala protagonista de “La china poblana”, que Agustín la ayudó a secuestrar a su hijo, cuyo padre Enrique Alvarez se lo había arrebatado luego del divorcio.

Decidieron casarse en un momento en que la relación entre ambos no andaba bien. Intentaban simplemente recomponer sus relaciones.

Laluna de miel fue en Acapulco. Allí escribió Agustín la famosa canción “María bonita”.

Para todo México era un asombro la sin igual pareja. La ácida prensa mexicana no se podía quedar atrás. Constantemente publicaban noticias de ambos. Las burlas contra Agustín era la constante. Los caricaturizaban sin piedad. En una de las caricaturas, por ejemplo, aparecía María cargando a Lara.

Un celoso Agustín Lara y una inconstante como María, no podían permanecer juntos toda una vida. Se plantea la inminente separación.

Una mañana, mientras ella se preparaba para irse a filmar unas escenas de “Río escondido”, él se apareció en su recámara . Levantó una pistola y le soltó un tiro. Falló. Un sirviente logró sacarlo de la habitación cuando ya se preparaba para disparar el segundo. Quizás el definitivo. ¡Tremendo susto!
Aunque nunca se reconciliaron ambos terminaron disculpándose.

Negrete: enemigo  primero... esposo después

 

“Yo no me puedo quejar de los hombres, porque los he tenido a montones”


Se conocieron cuando juntos firmaron juntos “El peñón de las ánimas” (primera película de María). Él vivía un romance con el gran amor de su vida Gloria Martin.  Negrete quiso que ésta fuera la protagonista del film.

Notoria fue la antipatía entre ellos. Ciertamente María se comportó como una necia. Hizo exigencias increíbles. Pero en todas fue complacida. Esto molestó al charro cantor. Durante el rodaje criticaba su falta de talento y profesionalidad. Terminaron enemigos. Enemistad que duró unos 7 años.
Durante el rodaje en Argentina de la película “La pasión desnuda” hizo una gran amistad con Eva Perón. Esta, supuestamente, le expresó que su esposo “era un perfecto idiota al que ella tenía que proyectar para que pareciera un presidente.”

También se convirtió en novia y prometida de la co-estrella del film: Carlos Thompson. Una semana antes de la boda lo dejó plantado y regresó a México. Muy poco tiempo después se casó con su archi-enemigo Jorge Negrete.

México y América Latina celebraron por lo grande la boda de los dos astros del cine.

Durante la ceremonia nupcial vistieron a usanza mexicana. Un gran banquete. Negrete cantó varias canciones. Como una premonición interpretó: “México lindo yquerido, si muero lejos de aquí...

Juntos hicieron “Reportaje” y “El Rapto”.

María Félix estaba en Francia filmando “La Bella Otero” cuando recibe la noticia de que su esposo agonizaba en una clínica de Los Ángeles. Vuela inmediatamente al lugar. El 5 de diciembre de 1953 lo encuentra agonizando. Al día siguientemuere a causa de la cirrosis hepática (viral) que lo aquejó durante años.

Trasladan el cadáver a México. La prensa critica que María se apareciera acompañando el cadáver de su esposo vistiendo pantalones.

Apoteósico fue el entierro. De la limosina fúnebre "La Doña" apeó a Cantinflas (Viejo enemigo de Negrete por líos en la Asociación Nacional de Actores).

David Negrete intentó convencerla de que devolviera un collar que Jorge le había regalado y que aún no se había pagado. Se negó. A la prensa declaró: Lo dado, dado está.

Regresó a París a seguir trabajando y, naturalmente “viviendo”.

La Enamorada” en París

 “Es una mujer tan bella que hace daño”; Jean Cocteau.


La conquista de Europa empezó por España. Con los iberos hizo película como “Mare Nostrum” (Con Fernando Rey), “Una mujer cualquiera”, “La noche del sábado”,etc.

Conoció a Jean Cocteau cuando filmaba “La Corona negra”, en Tetúan, con un argumento escrito por Cocteau y co-estelarizado por Victtorio Gassman y Rossano Brazzi.De esta experiencia lo resaltable es que María comió carne humana (Niños sacrificados a Alá por haber nacido de un concubinato).

El Jeque de Xauen se había negado a permitir que si filmara en cierto lugar sagrado. Se envió a María para que lo sedujera con sus encantadores ojos. Lo hizo. Se les permitió filmar. Luego se les invitó a cenar. En el banquete estaban los niños de Alá servidos en la mesa. Cuando lo supo, la diva mexicana sólo atinó a decir: Estaban riquísimos y nadie se indigestó.

Fue a trabajar a Francia. Su película “Enamorada” la había convertido en un aauténtica celebridad: “La Enamorada está en París”, titulaban los periódicos de la Francia.

Allí volvió a contactar a Jean Cocteau. Con él conoció en París a “quién es quién”. Entre estos a: el poeta Chales Blois, Dalí, (“Para esa época se hacía el loco. Luego se puso totalmente loco”, dijo de él María), Guidry y Christian Dior.

María acostumbraba a celebrar una expresión de Cocteau: “Tú no eres María Félix. Eres una loca que se cree María Félix”. Nadie puede serlo. Ni ella.

Sin embargo, cuando éste aparentemente entró en desgracia con la diva, minimizó la expresión:“Luego descubrí que dijo lo mismo de Víctor Hugo. Cocteau constantemente vivía plagiándose a si mismo”.

La pintora Leonor Fini hacía un retratro de María cuando le “regaló” un hombre: el escritor Jean Cau. Trabajaba con Jean-Paul Sartre en la revista “Les Temps Modernes” como secretario de redacción. Através de Cau, niño mimado de Sartre, conoció a éste último. Nunca se simpatizaron. Ella aseguraba que él era un tipo pesado, a la que la gente le hacía caravanas.

En una ocasión Sartre le dijo: “¿Te crees muy inteligente por tener una mente rápida? Pues la inteligencia no tiene nada que ver con la rapidez. Es un don aparte. La inteligencia no juega carreras. Hay gente inteligente que da una respuesta genial con tres horas o tres días de retraso.

Simonede Beauvoir y María nunca simpatizaron, pero tuvieron que relacionarse mucho.“Me pareció pesada, pretenciosa, llena de ínfulas”, aseveró María Felix. Naturalmente que no podían simpatizar. ¡Tan semejante una de otra!

Estuvo a punto de rechazar la memorable película “Los Héroes se han fatigado”, porque Simone Signoret pretendía que María se comprometiera, contractualmente, a no acostarse con su marido, el grandioso actor Ives Montand.

Durante el rodaje de la película conoció a Picasso. Contó que en un restaurante se les acercó un hombre con un dibujo: ¿Cree que puede ser tan bueno como un Picasso?- Preguntó el hombre. Picasso miró el dibujo. –No lo sé. Pero vamos aconvertirlo en uno.- Y firmó el dibujo.

Durante el rodaje de “French-Cancan” (Dirigida Jean Renoir), se fue a los puños con la actriz Fracoise Arnoul por que aseguró que María era “sale étrangére” (sucia extranjera). La Arnoul terminó en el hospital con la mandíbula rota.

Saliendo de Cartier conoció a Faruk, rey de Egipto (Antes que Nasser lo derrocara). Con el rey viajó a Egipto.

En el templo de Ransés II, frente a la estatua de Nefertari (la princesa nubia con la que se había casado Ransés) le dijo que ella era como María Félix: amante de las joyas.

Le ofreció algunas de Nefertari a María a cambio de que le diera “una noche de amor”. María aseguró que las devolvió porque ella sólo se acostaba con los hombres que les gustaban. Raro, ¿verdad?

En una ocasión Faruk dijo a María: ¿No cree que una mujer puede ser Feliz sin estar cubierta de joyas? María respondió escandalizada: Magestad, ¡eso es anarquismo puro!

En el  Calipso con Jacques Cousteau

“No pretendo ser un ángel, porque para eso se necesita aureola; pero tampoco soy el diablo en forma de mujer”


La embajadora de Francia en Perú la invitó a una experiencia marina con Cousteau, gran admirador de María Félix.

Acepta y se hacen a la mar. Cousteau la invita a bajar a las profundidades del océano en una campana submarina. Lo hacen.

Maravillada estaba la diva mexicana. Pero de repente un tiburón tigre se molestó y comenzó a golpear la campana con tanta furia que logró romper los cristales de la misma.Todo indicaba que pretendía raptar a María. Subieron rápidamente la campana con la Félix prácticamente desmayada. Imagino que Cousteau tuvo que consolarla personalmente.

ConDiego Rivera, Octavio Paz y Carlos Fuetes

“Sólo he sido una mujer con el corazón de hombre”


Cuenta María que el gran pintor mexicano Diego Rivera la amó con devoción; pero sin esperanza. Se conocieron cuando la actriz filmaba “Río escondido”. El director de la cinta pidió a Diego Rivera que pintara un retrato de María Felix. Lo pintó con un niño en los brazos. Desde ahí la amó. Le envió durante años cartas ilustradas donde le manifestaba su sentimiento.

María decía que era un simpático mitómano. En una ocasión aseguró muy serio que tuvo un hermano siamés, que durante muchos años vivió pegado a él por un costado.

También pintó a María Félix con vestido que dejaba el pecho totalmente descubierto. En fotos de ambos donde ella lleva puesto el vestido se ve que este es normal, sin transparencia.

Para María Reina de los Ángeles Félix, a quienes millones de gentes admiramos y amamos, pero a quien nadie amará tanto como yo.” Así reza la leyenda que puso Diego Rivera al pie de la madona que pintó de María.

ACarlos Fuentes lo odia, y no sencillamente.

Él había escrito una novela (“Zona sagrada”) donde identificamos a María Félix en el personaje de Olga Lang.

La diva estaba dispuesta hasta filmar la novela de Fuentes. Compartieron en México y en París. Luego se distanciaron. Ella asegura que el escritor mexicano era un tipo farolón, que le encanta llamar la atención y por eso arma escándalo configuras famosas. Cuando estas le atacan él alcanza notoriedad.

Se sientió difamada por Carlos Fuentes en “Orquídeas a la luz de luna”; obra que aquí llevé a escena con Carlota Carretero, Karina Noble y Kenny Grullón.

Fuente lucha por estar en primera fila porque no está en ella”, finalmente remata MaríaFelix.

Para Octavio Paz, en cambio, solamente tenía grandes elogios. Aseguraba que era el escritor mexicano más celebrado. Que en los círculos intelectuales donde ellas e movía siempre había grandes elogios para él, mucho antes que les dieran el Nobel.

“Yo lo admiré por su poesía antes de conocerlo. Me siento orgullosa de que sea mexicano. Vivirá siempre, como Diego y Frida, porque Octavio es un gigante y los gigantes no pueden morir”, emocionada afirmó María Félix.

Octavio Paz en un poema hace referencia a la relación incestuosa de María Félix con su hermano Pablo. Dos de sus versos dicen:
“Los hermanos como dos espejos
  enamorados de sus semejanzas”

 

 

 

María Félix y yo

“Existe un hecho evidente que parece enteramente moral: un hombre es siempre presa de sus verdades. Una vez que las reconoce, no puede apartarse de ellas”; Albert Camus, en "El Mito de Sísifo".

La conocí primero en el “Peñón de las ánimas”. Luego en “Doña Diabla”. Creo haberla visto en una película pornográfica que ella se empeña en negar haberla filmado. Me la habré encontrado en más de treinta de sus cuarenta y siete películas.

Me la volví a encontrar cuando dirigía “Orquideas a la luz de la luna” en 1987.

Hace unos cuantos años nos volvimos a topar en la casa del gran intelectual dominicano Marcio Veloz Maggiolo.  

Guadalupe Villegas (ex-asistente y actriz de sonrisa fácil y cuerpo de pecado) como aldescuido ojeaba en la biblioteca de mi amigo Marcio  una biografía de ella. Aunque había leído varias, no conocía la que estaba en casa de Maggiolo. Al día siguiente fui a la librería y la adquirí.

Un mes después de terminar de leerla comencé a escribir mi pieza teatral: “El perfume del incesto”.
La base literaria de mi obra se sustenta en dos lecturas: "Todas mis guerras”(biografía dictada por María Felix) y la reelectura de “El Mito de Sísifo”; deAlbert Camus.

En miobra trato de explicar el mundo escénico en el cual he vivido. Apartir de María Félix busqué las verdades de Monina Solá, Delta Soto, IlkaTanya, Karina Noble, Carlota Carretero, María Castillo, Lidya Ariza y Elvira Taveras; entre otras.

Apartir de Camus sólo pretendí explicarme a mí mismo. ¡Tamaña empresa!

Presenté la pieza en la Sala Ravelo del Teatro Nacional. Es posible algunos espectadores juzguen que en ella fuí implacable en algunos de mis planteamientos.Tal vez así es.

Pero María Felix y Albert Camus salen bien librados. A los dioses y a los genios no se les juzga. Solamente se intenta comprenderlos... y aceptarlos.

domingo, 6 de abril de 2014

“La Venus…” en diferentes escalas


Se trata de una adaptación de la novela homónima de Leopord Von Sacher-Masosch. En ésta, el protagonista, Severin von Kusiemski, cuenta la historia de su relación con Vanda von Dunajew. Severin se había enamorado de Vanda, a la que obliga que le trate como su esclavo: “El dolor posee para mí un encanto raro. Nada enciende más mi pasión que la tiranía, la crueldad y, sobre todo, la infidelidad de una mujer hermosa”. Una Vanda enamorada acepta su petición: “Tengo miedo de no poderlo hacer; pero lo intentaré por ti, bien mío, a quien amo como nunca amé a nadie”. Vanda se va corrompiendo por la sexualidad masoquista de Severin, hasta el punto de disfrutar con lo que anteriormente la turbaba: “Es usted un corruptor de mujeres, Severin”. Los temas y personajes de la novela están basados en la propia vida y experiencias de Von Sacher-Masoch. El nombre de Vanda (la venus de la novela) sirve para encubrir al de la escritora Fanny Pistor.

Dicho esto, entremos en el texto teatral.

Mario Lebrón nos había brindado una obra que en su estructura dramática nos recuerda a esta “La Venus de las pieles”. Nos referimos a “Visitando al señor Green”. Sin embargo, esta “Venus…” de Davis Ives no tiene el alcance literario de la otra en referencia. Ocurre que el conflicto que la trama nos presenta es muy débil. Esto, porque en la línea argumental el conflicto de mayor interés, y mejor tratamiento, es el argumento de la novela, propiamente dicho, que se recrea en la obra teatral. Pero al éste ser sólo un “juego” teatral de los dos únicos actores en escena, se convierte simplemente en una referencia. En un recurso. Así las cosas, el autor estaba en la obligación de desarrollar un real conflicto escénico. No lo logra y se queda en lo superficial y casi llega al vaudeville. La obra, que parece adquirir conciencia propia, nota la carencia y por eso procura plantear en su desenlace, el conflicto no desarrollado en el devenir de la obra sin, efectivamente, conseguirlo. En este tenor luce gratuito el planteamiento final de la trama teatral. No. No es “La Venus de las pieles” una joya literaria en el rigor cultural.

Pero vamos la puesta en escena dominicana en sus diferentes aspectos.

Me impresionó la sencillez y genialidad de la escenografía. En una atmósfera teatral de paredes negras (no cámaras negras), José Miura nos va colocando elementos exactos, precisos y justos. Dos sillas verdes, una roja, una mesa de trabajo, dos muebles más de caoba, un diván central color vino, un biombo que funge como forillo y un poste de alumbrado de utilería. No más. No más, porque no le hizo falta nada más para crear su atmósfera escénica. Genial la escenografía de José Miura en esta realización teatral. Genial porque una escenografía no es un adorno. Es un respaldo a la trama.

La siempre eficiente Lillyanda Díaz vuelve a lucírsela con su propuesta de iluminación. Empero, en la noche que asistí a ver la escenificación sentí que no siempre había correspondencia entre el tiempo en que la actriz conectaba las luces y el que realmente ocurría la iluminación. Y aunque es bueno el apunte emocional que la luz le ofrece al actor Josué Guerrero durante un importante soliloquio, no logró justificarse el efecto; dado que debemos suponer que no existe un luminotécnico dentro de la audición en la cual discurre la trama.

Renata Cruz Carretero, que ya ha construido una gran nombre como diseñadora de vestuario, acierta una vez más con sus aportes a esta puesta en escena. 


La banda sonora es adecuada, aunque pasa sin grandes fulgores.

Josué Guerrero logra estar maravilloso y mediocre al mismo tiempo. Me explico: Cuando interpreta a Thomas, luce orgánico, natural, sincero y creíble (en dos o tres ocasiones, sin embargo, perdí parte de sus parlamentos). Cuando interpreta a Severín logra una genialidad que me obliga en esta nota a pedir aplausos para él. Ocurre que Thomas es dramaturgo. No actor. Por lo tanto cuando intenta caracterizar a Severín, no habría justificación para hacerlo con la brillantez de un actor consumado. Josué logra una caracterización que luce “deficiente”. Les aseguro que lograr que un actor parezca que está actuando mal o mediocre es toda una hazaña. Eso requiere mucho talento, tanto del actor como del director. Lo lograron.

Laura Lebrón está maravillosa, hermosa y desinhibida. Muy buen manejo corporal. Congratulaciones por sus desdoblamientos. Cuando su personaje de la actriz Vanda transita hacia Vanda von Dunajew, ella está de palmadas. Dos aspectos debo, no obstante, señalar: los directores teatrales solemos plantearnos las emociones teatrales en imaginarios grados. Creo que Laura lleva el personaje de la actriz en unos ocho grados. Me parece que si hubiesen procurado bajarlo a siete, hubiesen conseguido un poco más de naturalidad. También, cuando ella cambia de rol y decide interpretar a Thomas, se queda con el acento alemán de su anterior personaje. Sin embargo, no tengo dudas que su inmenso talento y su rigurosa formación, cuando asuma completamente la imprescindible madurez estética, la convertirán en una de las grandes entre las grandes.

Mario Lebrón, director teatral que apuesta al Teatro de calidades, maneja sus fichas con precisión en esta puesta en escena. No se hubiese logrado el buen engranaje de esta obra, salvo las pequeñas imputaciones que he formulado, sin las manos precisas de un director teatral. Mario lo es. Y de buen gusto. Y de mejor tino. Voy a aplaudirlo.


¡Telón!

jueves, 27 de marzo de 2014

Para el día mundial del Teatro

PARA EL DÍA MUNDIAL DEL TEATRO:



Cuando el hombre primitivo se vio forzado a refugiarse en la caverna, por nostalgia comenzó a reproducir los sonidos que disfrutaba en el exterior. ¡Inventó la música! Esa misma nostalgia le hizo reproducir las imágenes del entorno. ¡Inventó la pintura! Cuando no podía cazar, contó el pasado ilustrándolo con su propia interpretación de antiguas hazañas. ¡Ahí mismo acababa de crear la actividad teatral! Algo que reafirma cuando, en absoluta transformación, un primitivo llenaba su cuerpo de colores para representar la Vida y otro lo llenaba de lodo para representar la Muerte. Estos dos luchaban frente a cualquier enfermo. Si ganaba la Vida, curaban al enfermo. Si, en cambio, ganaba la Muerte lo dejaban morir. ¡Acababan de inventar el concepto y el precepto teatral, el vestuario y hasta el maquillaje!
A partir de ahí, los hombres y las mujeres de Teatro hemos deambulado en distintos escenarios bailoteando entre el Mito y el Rito, suspirando entre lo dionisíaco y lo apolineo; invocando emociones, liberando el vocablo y mostrando pasiones con el cuerpo.
Yo, que vengo de un dios taíno bondadoso y yucador; yo, que vengo de una maraca africana; yo, que vengo de una danza andaluza... me declaro un hombre de la palabra articulada, un hombre del Rito hasta el delirio, un hombre de transfiguraciones míticas y un hombre de transformaciones proteicas. Es decir: me declaro... ¡Hombre de Teatro!
¡Qué viva el Teatro del Universo! ¡Qué viva el Teatro que hacemos aquí!


domingo, 23 de febrero de 2014

Eventos a los que jamás asistiría...

Eventos a los que jamás asistiría...

En cierta ocasión una artista, que alguna vez creyó en los más elevados y consagrantes rigores del buen Arte, me solicitó no ir a ver una producción teatral en la que intervendría porque ésta no resultaría de mi agrado.

Por supuesto que la petición en cuestión era innecesaria. Procuro no asistir a eventos en los cuales los artistas que van a escena no asumen, por sobre sus intereses y egos, un serio compromiso con el Arte verdadero.

No asisto a ver realizaciones escénicas de factura estrictamente comercial y que renuncian a las esencias que nos obligan a permanecer haciendo Teatro. No asisto a ver ese teatro de factura donde sus mentores condicionan la duración de la obra a la reacción hilarante de sus posibles espectadores. No. No lo hago.

No puedo ir a ver una obra donde la vulgaridad no se utiliza, al menos, como recurso provocar, sino para engatusar con el mal gusto al público teatral. Esto de por sí es ya un grave insulto al Teatro y a los espectadores dominicanos; por aquello de que los están tildando de idiotas, lerdos y estúpidos. Tampoco voy a ver el evento escénico en donde no participan verdaderos artistas. Igual me niego a ir a ver realizaciones teatrales intrascendentes.

Todavía resuenan en mis oídos los merecidos aplausos a la hermosa realización teatral de “Master Class”. Todavía escucho las palabras radicales de María Callas cuando expresa que en un escenario no debe tener cabida lo mediocre y lo prosaico. El premio que le dio nuestro público a esa obra es un reconocimiento al Arte expuesto en ella como ritual.

La Carretero como Dafne
El primer personaje de la divina Carlota Carretero en  “Quíntuples” está lleno de coquetería. Sin embargo, ella logra transmitir al público todo el erotismo de su creación teatral mostrando sus atributos... artísticos. No tuvo que decir una palabra descompuesta, ni recurrir al astracán, ni mover sus caderas encima de algún objetos para que los espectadores la aplaudieran a rabiar y se divirtieran con unas dudosas "geniales" ocurrencias. Ninguno de los personajes de esa obra procura la risa de los espectadores mediante payasadas.

Cuando María Castillo y Ángel Haché nos regalaron su “Banco de parque” no requirieron de lo barato para lograr la masiva asistencia del público.

La Gaviota
Cuando Rafael Villalona hace su gran exhibición de buen Arte con “La guerrita de Rosendo" nos comprometió a todos a procurar lo más elevado dentro del Teatro nuestro de cada día. Cuando junto a la creme de la creme en ese momento, actué en "La Gaviota" esto fue reconfirmado.

Cuando La Carretero, Karina Noble y Kenny Grullón subieron a escena para conmover con sus respectivas caracterizaciones en “Orquídeas a la luz de luna” estaban pensando en el Arte más que en un efímero y cuestionado éxito de taquillas. Empero, fueron premiados con un mes completo a sala llena.

Milagros Martínez, con un cuerpo siempre escultural, asombró a los espectadores dominicanos con el más delicado desnudo que se recuerda aquí: "La virgen de los narcisos". No necesitó vender en arte barato su anatomía.

Cuando Germana Quintana y Lidia Ariza nos recompensaron con “Las prostitutas os precederán en el reino de los cielos”, se cuidaron muchísimo de nunca caer en la grosera trampa del mal gusto.


He visto a un Manuel Chapuseaux y una Nive Santana radicalizados en procura de una estética escénica. He presenciado obras de Claudio Rivera y Viena González donde la calidad es la que atrajo al público.

Cuando Iván García presentó su mil veces magnífica “Interioridades” se mantuvo inmaculado, impecable y profundamente estético.

Elvira Taveras da variadas lecciones de Arte y ética con su “Señorita Margarita”. ¡Bravo!

He hecho sonar atabales en mis obras, desde Santo Domingo hasta París. He logrado que Dante Cucurullo lleve a mis escenas címbalos y cencerros. He puesto en el Teatro Nacional las caretas de diablos como detonantes infernales. Le pedí a Camus que me prestara su “Calígula” y crucé con ella épocas culturales. Puse una prostituta a interrumpir "La conferencia". Logré que "El Gato Negro" se vengara. Resucité siete muertos de "El barrio 7 tumbas" para que contaran sus historias. Con ayuda de Luis Rafael Sánchez, Carlota, Monina, Karina, Pepito Guerra, Lina Hoepelman  y treinta actores más le enseñé a un público, en el desaparecido Nuevo Teatro, "La pasión según Antígona Pérez". Convoqué a "Duendes y locos de las dunas" para que contaran sus historias sobre la arena. Hablé con María Félix de olores, amor prohibido y espejos en "El perfume del incesto". Construí un circo para mostrar la verdadera identidad de "El Sucesor".

Susurrado por Iván García he hablado en los escenarios de "Los Tiranos", de "Soberbia" y de "Andrómaca". Con Albert Camus asistiéndome hice "Los Justos" y "El Malentendido". Recientemente logré que Fiora Cruz, Yorlla Castillo y Mario Lebrón explayaran sus infinitos talentos teatrales en la escena. Estaban, eso sí, "Obsesionados en el 507" con el cine y con la muerte.

He hecho todo esto sin siquiera tener una ligera tentación de prostituir mi gusto artístico.

Luego de éste breve resumen de realizaciones teatrales de colegas entrañables y mías; declaro que, por supuesto, no asisto, ni asistiré, a ver la negación del Arte que tanto amo.

Preocupado y alarmado solicito que caiga rápidamente el... ¡Telón!