lunes, 23 de septiembre de 2019

Tercera premisa inmutable para el actor

Tercera premisa inmutable para el actor:
Ensayo de Mesa, Condiciones Dadas y Hechos Importantes
Por Giovanny Cruz Durán.


Ensayo de Mesa:
Luego de tus lecturas llegas finalmente al Ensayo de Mesa. Ahora comenzarás el estudio definitivo y el director expondrá su Plan Maestro. Veamos qué procurar y llevar a ese ensayo.

Tampoco debes llegar a él con definiciones y entonaciones del personaje. Precisamente, es allí donde encontrarás los indicios para su interpretación.

El teatro es un arte colectivo. La interrelación con el resto de la troupe es vital durante el desarrollo del trabajo que realizarás.

A partir de este momento, sin proponértelo, comenzarás a hacer un ajuste interior, una programación emocional que concluirá justo el día del estreno y sobre lo que te comentaré llegada esa etapa.

Cuenta de tus primeras impresiones con la obra sin entrar en grandes detalles todavía.

Condiciones dadas y acotaciones:
Chejov en el Teatro de Arte de Moscú leyendo La Gaviota.
Condiciones o Circunstancias Dadas:  Están dentro del Texto Literario. Son la fábula de la obra, hechos, acontecimientos, época, lugar de la acción, manera de vida, atmósfera escénica, caracterizaciones, vestuarios y escenarios sugeridos. Los dramaturgos suelen escribirlas como guías.

Cuando aparecen directamente en el texto, destacadas mediante cursivas, mayúsculas, paréntesis o corchetes; las llamamos Acotaciones. 
Veámoslas en una escena de mi obra Amanda:

ANTONIO: En la choza del muerto te estaré esperando con el caballo. (camina hacia la puerta. Se devuelve.) Dame un beso, Amanda.

 AMANDA: Ahora no, Antonio.

ANTONIO: Cuando enfilemos hacia el Sur seré tu dueño.

Antonio ríe escandalosamente.

AMANDA: ¡El viaje que haré contigo es para liberarme, precisamente, de los dueños! ¡Ya nadie será dueño de Amanda! ¡Cuando enfilemos hacia el Sur comenzaré a sentir la libertad! Y tal vez libremente, sólo tal vez, me entregue a ti.

ANTONIO: Tú mandas.

Antonio sale.

¿Entendiste?

Durante los ensayos el director irá informado cuáles usarán o no. Tú, por supuesto, tendrás voz en esa decisión.

Existen otras que el autor pone dentro de los parlamentos y que debes identificar e integrar a tu personaje. Les he llamado Condiciones Disimuladas. Tienen mayor rigor que las otras. No usar algunas, si eso deciden, debe hacerse cuidadosamente. Esto, porque al estar dentro de parlamentos son verdades escénicas que definen circunstancias, estados y actitudes de los personajes.

Obsérvalas en este fragmento de soliloquio de Amanda:

AMANDA: Sé que Aridio sufrirá mucho. Nunca su dolor será tan grande como el que le proporcionaría si me quedara aquí con todo lo que tengo adentro. Si lo crees justo, hazlo comprender, Señor. No lo pido por mí sino por él. 
Esta es mi casa. En ella me he sentido bien… casi siempre. Ojalá pueda volver a ella… limpia. En cada rincón, en cada cachivache estoy yo de alguna manera. Duele mucho dejar todo esto… ¡Es como si dejara parte de mi misma en las paredes!

Amanda duda, pero se marchará irremisiblemente. Habla con Dios y ubica su casa.

Hechos Importantes:
Karina Noble, Giamilka Román y Juan María Almonte en "Amanda"
También son parte de las Circunstancias Dadas. Sucesos sugeridores de que la trama ha llegado a un punto en el cual todo podría terminar. Los personajes son sacudidos por esos hechos hasta casi ser abatidos. En el uso de estos artificios hay dramaturgos maestros. Director y actores deben identificar esos hechos y enmarcarlos dentro de la puesta en escena. Si no, recomiendo llevar almohadas al espectador porque, probablemente, querrá dormir en la sala.

Todo el soliloquio de Amanda es un hecho importante porque cambia completamente la situación de los personajes y desencadena acciones de vida y muerte.

¡Cuidado! ¡Mucho cuidado! La voz de alarma es porque he visto a muchos actores, cuando llega este momento del estudio, al elaborar la biografía del personaje antes de su "vida" en escena, inventar datos que no están en el libreto. ¡Error del tamaño de una catedral! No asignes datos al personaje que no estén en la obra. Cuando lo haces, le estás poniendo pies de cristal. ¡Se romperán y él caerá!

Detalle: El actor es un esclavo en libertad. Mediante esta contraposición estoy indicando que, ciertamente, eres el gran creador del universo teatral; pero dentro de parámetros establecidos en complicidades de director y autor.

Otros personajes de la pieza podrían emitir opiniones sobre el tuyo que no son necesariamente ciertas. Podrían ser declaraciones de fuerzas antagónicas a tu personaje.

Ok. Terminaste el primer ensayo, regresaste a tu casa y… ¿volverás vacío al segundo ensayo? ¡No seas tan simple! ¡La mitad del trabajo actoral se hace en la casa! ¡Ve a los ensayos a llevar tus propuestas y luego a comprobarlas! ¡Un actor...!

Perdón... lamento haberte gritado.

Regresa preparado porque aumentará la profundidad y complejidad del ensayo. ¡Estás cerca de “Las cinco preguntas del personaje” y de sus “Acciones Internas y Externas”

A punto estás de entrar en esa dialéctica teatral que te señalará que no hay personaje químicamente puro. Tienen grandes contradicciones. Pero, en su “realidad” verás a quienes te rodean. A todos los encontrarás en algún libreto. Obsérvalos en sus cotidianidades. Si miras con lupa de actor, descubrirás que son excepcionales bancos de emociones y pasiones humanas.

Otro detalle: Para que exista el Texto Dramático el ojo del espectador debe estar enfrente. En el ensayo sólo hay técnica y artificios. Esos recursos, junto a palabras y emociones, se convertirán en arte cuando ojos expectantes se posen sobre ellos. El teatro es, entonces, una comunión entre el tú-actuante y el otro-espectador. No eres, ciertamente, toda la obra de arte; pero sí su instrumento... y la parte más notable de ella.

¡Telón!

lunes, 16 de septiembre de 2019

Segunda premisa inmutable: Lectura y estudio del texto

Segunda premisa inmutable para el actor:
-Lectura y el estudio del texto-
Por Giovanny Cruz Durán
Narrador, poeta, dramaturgo, actor, director y maestro actoral




El teatro es una síntesis de artes que exige un arte de la síntesis
                                                      Joan Doat

Lo primero que en el teatro llega a tus manos es el Texto Literario. Luego este se convertirá, con tu trabajo, en Texto Dramático.

Antes aceptar actuar en la obra e iniciar el proceso de interpretación, debes leerla correctamente.

     —¿Cómo hacerlo?

El primer contacto con el texto es de capital importancia, como la zapata para cualquier edificación si no está bien construida habrá una catástrofe. Cuando  tengas el libreto por primera vez en tus manos léelo sin ideas preconcebidas. Esta será una lectura plana y sin grandes expectativas. Procura dejar que la pieza haga su trabajo. No le pongas nada tuyo, deja que te impresione como a un lector corriente. Así como el público, luego, recibirá la realización final, debes tú recibir la obra en el encuentro inicial. Lee el trabajo del dramaturgo tal y como lees narrativa: sin involucrar mayores emociones y compromisos.



¿Qué buscar en la primera lectura?
Octavio Paz proclamaba que en la buena literatura los personajes no se muestran reconciliados consigo mismos, sino con el alma hecha jirones. En el teatro tiene que haber un conflicto, ahí está lo especial de nuestro asunto. Es el conflicto lo que provocará asombro e interés de los espectadores, destino final de cualquier pieza teatral.

Hay un personaje sobre quien recae directamente la acción o el conflicto de la obra. A ese llamamos Protagonista. Él es quien tiene la mayor relación directa con el conflicto, sin que importe la cantidad de parlamentos que tenga en la obra en cuestión. No importa, siquiera, para ser visto como Protagonista que la obra lleve por título su mismo nombre. Descubre quién en verdad es.

Hay otro personaje que hace oposición a las verdades del Protagonista, a este llamamos Antagonista.

En toda obra bien escrita existe una tercera fuerza que procura equilibrar entre los personajes en pugna. En tu primera lectura de la obra tienes que descubrir sin dificultades el triángulo conflictivo, en cuyo espacio discurrirá el conflicto y la trama.

     —¿La planteó y desarrolló correcta y fluidamente el dramaturgo? ¿Es bien  
     conducida hacia el final? ¿Es éste el resultado del proceso? ¿Te quedó claro  
     el objetivo real de la historia que cuenta la obra?

Si estás conforme con todo esto, entonces puedes pasar a la segunda etapa, una segunda lectura. De no, olvídate de esa pieza teatral.
Un detalle: tal y como nos enseñó Aristóteles, el teatro es el arte de la acción. Las obras en las cuales predomina lo narrativo son deficientes. Tiende a ocurrir cuando escritores de otras disciplinas intentan escribir teatro o cuando queremos llevar cuentos al escenario sin ser correctamente adaptados. El dramaturgo es un escritor especializado.
Da a la obra su segunda lectura procurando analizar los perfiles sicológicos de los personajes y tratando de comprobar si las líneas de acciones de ellos, efectivamente, engrosan a la Línea Ininterrumpida.



La “pureza” textual de los personajes:
Cuando el dramaturgo perfila un personaje, pierde parte de su hegemonía sobre ellos. ¡Ni el padre creador puede traicionar a su criatura! Los personajes adquieren, entonces, determinada independencia.
—¿La tienen en la obra que estás leyendo? ¿No está el dramaturgo asignándoles palabras y acciones divorciadas de su propia esencia?
Si estás conforme… llama al productor, o escríbele una nota por WhatsApp, y dile que trabajarás en su producción.

Lectura especializada y comprometida:
Ahora sí podrás hacer anotaciones y buscar especificaciones en el libreto de la obra. Debes ahora leerla desde la óptica de tu personaje.
—¿Qué buscar?
. Los hechos importantes: Es lo que en el cine llaman puntos de giro. Son esas sacudidas argumentales que el dramaturgo pone para ir despertando el interés de los espectadores. Cuando estos no están, la obra tiende a resultar muy plana y aburrida.
  
. Perfil de los personajes: Te he hablado de los aspectos psicológicos de ellos; pero hay otros detalles. Los personajes tienen actitudes claras, fácilmente identificables; se trata de lo que es obvio que vienen a hacer en cada escena (Línea Externa) y lo que es su verdadero motivo (Línea Interna). En el teatro esto es como una ley de leyes.

. Gesto Social (aporte de Bertolt Brecht): Son singularidades que tienen los personajes dependiendo del grupo social en el cual están ubicados. La realeza, la burguesía, la pequeña burguesía trepadora, los celosos, los oportunistas, los militares; etcétera, se comportan de diferentes maneras. Ubica, desde tu óptica cultural, el grupo social en el cual está tu personaje.

. Gesto fundamental: Luego del social, el personaje tiene actitudes que les son únicas. Tienes que descubrirlas. Este será su sello… y el tuyo.
Otro detalle: cuando lees una obra, siendo como actor el artista que mejor domina la palabra, debes conocer el significado de todas las que están en la pieza.

Otros aspectos a tomar en cuenta:
Lenguaje y estilo.-
Las piezas teatrales definen en sí mismas su propio lenguaje. Este dependerá de los objetivos que persiga el autor, de la época, del país y los personajes. Te en cuenta que hasta el lenguaje cotidiano que utilizas es en verso. Igual ocurre en el teatro. Cuando violas la construcción gramatical del autor, estás alterando su natural versificación. Si por cualquier necesidad debes variar oraciones de la pieza que ocupa tu atención, ten en cuenta los versos intrínsecos que llevan. Esto es para no variar el ritmo interno del texto.

Aparte de los estilos literarios tenemos: tragedia, drama, comedia, sátira, melodrama, paso, entremés, autos sacramentales, etcétera. Dentro de estos géneros teatrales hay, también, otros subgéneros. 

Tiempo y espacio.-
-Las obras ocurren en un tiempo específico. Si el dramaturgo es adrede anacrónico, debe tener una lógica que lo justifique.
-Las escenas transcurren en un tiempo teatral.
-Las piezas tienen su propio espacio vivencial. Este hecho determina características singulares en los personajes.
-En la realización escénica las obras ocurrirán en un escenario específico. Un dramaturgo puro tiene claro las limitaciones de espacio que tiene el teatro.

Convencionalismos teatrales.-
-El más notorio es el de los apartes. Los personajes dicen parlamentos que los demás personajes, supuestamente, no escuchan.
-Una coma determina un inflexión.
-Tres puntos es una pausa muy breve.
-Una pausa es un corto silencio.
-Un silencio es un tiempo más largo sin palabras.
-El teatro es un convencionalismo cuyas “verdades” son simplemente escénicas.

En la próxima entrega te hablaré de Ensayo de Mesa, Acotaciones y Condiciones Dadas”. Es que ya estoy un poco cansado y voy a cerrar el…

¡Telón!