viernes, 13 de agosto de 2010

Más de Narcisazo



Nota : Hemos recibido varias opiniones importantes sobre el caso Narcisazo. También leímos sobre el tema que nos ocupa un artículo en el Periódico Digital "7 Días". Hemos decidio publicar opiniones y artículo para cumplir así con el clico... por el momento.









Clara Morel:


Es muy bizarra la versión del señor Jimmy Sierra.  Tan extraña como el guión de  su película “Asesino de la media noche”, que todavía, a casi dos años de verla,  no acabo de comprender.  Me intriga su necesidad de contar, en el cine y en la vida,  este tipo de historias tan poco creíbles.  Al soltar prenda 16 años después no solo exculpa al “pobre” Balaguer, una especie de mártir,  un  ser superior a su época, que respondió a las circunstancias adversas en las que le tocó gobernar, lindo el cuento con el que pretende justificar la perversidad de aquel extraño príncipe, cuya corte se ha encargado de limpiar los daños colaterales, que empañan su  declaratoria como “Padre de la Democracia”.  No solo es eso, nos pinta a un Narcisazo tan malvado que asquea.  Un hombre capaz de programar su propia muerte para culpar a un inocente.   Un resentido social cuyo acto solo puede compararse al del chico tímido, retraído,  que un día decide  descargar una K-47 en su salón de clases. 

¿A caso los organismos  investigativos del país, tan efectivos cuando les da la gana, no hubieran podido desatar el nudo que embarró a tantos altos oficiales y al propio presidente de la República de entonces.  Y miren que tiempo atrás los suicidios, junto a los eternos intercambios de disparos, estuvieron en el “top” de causas de muerte favoritas de nuestros oficiales, si no pregúntele a Mirambeaux.

Que plan tan bien orquestado, un suicidio perfecto que no dejó ninguna huella  y tal como dices Giovanny, necesariamente debió contar la participación de otra(s) persona(s),  ya que, luego del tiro o el veneno, el cuerpo no nos pertenece.

Me pregunto por qué el señor Sierra no habló antes.  Creo que su declaración, a tiempo, le hubiera ahorrado, por lo menos, mucha angustia la familia de Narcisazo,  pues es mejor conocer la infausta noticia de que  un familiar decidió quitarse la vida y vengarse de la humanidad, que tener la falsa esperanza que un día entrara por la puerta de la casa.  Cualquier cosa es mejor que pasar 16 años en un mar de dudas, pues un desaparecido no llega si quiera a la categoría de muerto.  

Temo las próximas versiones del caso, los resultados que arrojarán las investigaciones al vapor, como la que sustenta Oscar López Reyes en su libro “Quién Desapareció a Narcisazo”, para el que, dicho sea de paso, no consultó ni a familiares, ni abogados, ni  a la Comisión de la Verdad, según da cuenta la esposa (o viuda) del desaparecido profesor.  Quien sabe y otro osado, se lanza al ruedo, en tiempo record también, con un libro en el que se explique que Narcisado vive…



Aidita Selaman:
Los que fuimos sus alumnos repudiamos las versiones que distraigan las investigaciones sobre los asesinos. Su familia y todos los dominicanos merecemos respeto.

         Joaco Tovore:

...en época de Balaguer se convirtió en Cultura de Estado la corrupción, el fraude electoral, los privilegios, la intolerancia, el apañamiento, el desprecio social, el racismo y los crímenes políticos..."

Digame Sr. Cruz, en que gobierno dominicano, a posteriori la tirania Trujillista, no han sucedido todas estas faltas. Lo que en el gobierno de Balaguer se hacia manifiesto en este mismo momento sigue siendo manifiesto, parece que no nos basta conocer la historia para repetirla. Esa "cultura de estado" (dominicano) es un monstruo vivo y visible, una sombra, una cola bastarda cosida al estado y al pueblo; no un cuento terminado.
Artículo de "7 Días"

Una nota del movimiento juvenil La Multitud establece que la versión puesta a circular en la boca de Jimmy Sierra sobre el supuesto suicidio del profesor Narciso González (Narcisazo), obedece a “fines inconfesables” de sectores oscurantistas de la sociedad dominicana.

Esto así porque según La Multitud, se quiere manipular la verdad histórica haciendo creer que el asesinato y ulterior desaparición de “Narcisazo” no fue producto de la intolerancia de sectores vinculados al gobierno del presidente Joaquín Balaguer en 1994.

Según la organización resulta extraño que después de 16 años de aquel episodio, el cineasta Sierra y quienes están detrás él, revelen supuestas confesiones atribuidas al propio “Narcisazo”, en las que éste presagiase su propio suicidio y lograse la desaparición de su cuerpo.

Para La Multitud es lamentable que se quiera borrar la historia, ya que este caso desde el primer momento, dejó entrever su relación con el gobierno de entonces y los militares a su servicio.

En tanto que abogados consultados dijeron a este medio que la especie puesta a circular por Sierra obedece a una estrategia de defensa del gobierno ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), donde se está ventilando el caso.

“Hay que recordar que este fue un crimen de Estado, y que el presidente Leonel Fernández prometió investigarlo y resolverlo, inclusive participó del lado de la comisión de la verdad”, dijo un experto en derecho internacional cercano al gobierno que no quiso identificarse.

“Para Leonel Fernández y el gobierno el caso se torna embarazoso debido a que el país podría ser condenado, con implicaciones negativas en su imagen internacional, uno de los aspectos que más cuida el Presidente”, afirmó.

El abogado indicó que como no se ha preparado una defensa consistente del caso y existen elementos de pruebas de que se trató de un “crimen de estado”, la información de Jimmy Sierra lo que busca es generar una situación mediática favorable al gobierno.



 

martes, 10 de agosto de 2010

Buena crítica de Sosa



Nota: He venido siguiendo a José Rafael Sosa como crítico teatral desde que se inició hace un motón de años en esa actividad. Inicio crítico que, si no me traiciona la memoria, coincidió con el del también culto e insobornable periodista Juan T.H. (Una lástima que una promesa crítica como era T.H. haya perdido interés en el asunto)

Sosa es un periodista culto y acucioso investigador. Además, todos conocemos su nunca cuestionada seriedad. Uno podría estar o no de acuerdo con algunos de sus conceptos; pero siempre hay que reconocer que Sosa argumenta muy bien lo escribe. Desde luego que el crítico teatral, igual que el actor, se desarrolla y se vuelve más sabio con el paso del tiempo. Eso ha ocurrido con mi amigo José Rafael Sosa.
De Sosa acabo de leer su comentario crítico completo de Separada del Marido, obra de corte comercial que generalmente no llama la atención de este blog. Empero, la crítica de Sosa nos luce tan bien planteada que la publicaremos en La Pasión Cultural. Me comprometo a volver a retomar el tema de la crítica teatral como concepto.

Carlos Castro suele decir que las críticas no son absolutas. No. No lo son. Tampoco las puestas en escena. Nuestro arte es efímero, casi como castigo. Por eso el crítico teatral tiene un indiscutible valor: ser el cronista teatral de su época, el testigo autorizado. Probablemente sin el crítico nuestra labor teatral se perdería con el paso del tiempo.

Así como le decimos constatemente a los críticos que al director no se le dirige, debo decir a los hacedores de teatro que al crítico no se le critica. Si no estamos de acuerdo con lo reseñado críticamente deberíamos, como hemos hechos muchas veces Iván García, Carlos Castro y el suscrito, escribir nuestras críticas teatrales; desde luego sobre obras presentadas por otros. Sobre este punto en otro momento deberé abundar y conceptutalizar.

Volviendo a Carlos Castro, este frecuentemente me dice que no siempre está de acuerdo con algunos planteamientos críticos que realizo; pero aplaude la forma en que lo argumento. Eso mismo debe ocurrir con Sosa. ¿Acaso me estoy volviendo esteticista? Claro que mi estética nunca será la de los burgueses.

Pero no demos más vuelta y leamos la crítica argumentada de Sosa, que hasta cierto dejo de delicada denuncia tiene.

Separada del Marido, está bien, pero...
El teatro es un monstruo insaciablemente demandante. La escena, como desafío profesional, traiciona o exalta. Todo dependerá de la fidelidad con que se le trate. Si se juega al teatro, lo que logras, al final, no será mas que un juego.

El teatro exige a sus oficiantes descarnados, entrega total, preparación que perfeccione los talentos naturales, autenticidad en la concreción de cada acto escénico y altura de miras reforzada con la entrega de cada tirón de piel dejado en meses de ensayo en el entablado. Cuando el teatro se asume como “quehacer aeróbico” puede haber problemas. El teatro no perdona falsificaciones.
Tras presenciar anoche, justo hasta donde pudimos, Separada del Marido (de autor desconocido) nos quedaba la esperanza íntimamente guardada, de que Alta Escena, una de las compañías teatrales que más admiramos y respetamos por su labor iniciada por sus pioneros en 1974, resolviera adecuadamente, para el futuro la interrogante planteada justo la semana pasada por Giovanny Cruz, quien escribía en su blog sobre el dilema: “¿Teatro del arte o teatro comercial?, un trabajo que recomendamos leer con cierta urgencia. Recomendamos a quienes deseen hacerlo, que asistan a las funciones de Separada del Marido a fin de que generen su criterio. Los menos demandantes podrán disfrutar de un buen rato de risas a partir de actuaciones variopintas.
Hacer teatro ni hoy ni antes ha sido tarea complaciente y el solo hecho de poder llevar un montaje a la intimista Sala Ravelo, con todo lo que implica sus ensayos, su mercadeo, la carga emocional que se añade a la dirección, producción y actuación, es un acto de heroísmo, que reconocemos a Luis Dante Castillo y al director Bienvenido Miranda.
Separada del Marido, de autor o autores no consignados en el programa, representa un fenómeno teatral de lo más interesante: la capacidad y la experiencia transforman en protagonista a una de las actrices de reparto, (María Cristina Camilo), debido a que la figura comercial, Sharmín Díaz, no logra plasmar con credibilidad y el toque de picardía histriónica que demanda su personaje.
Díaz, que es indudablemente un talento conocido y bien evaluado en la televisión, que es parte de un medio en el cual la competencia es fuerte y demanda inversiones y esfuerzos en todo sentido para producir programas o exhibir una figura corporal dentro de los curiosos parámetros de belleza y apariencia que ese medio demanda, no logra una buena actuación. No vence ni convence con Nina, rol que resulta decisivo en la trama, transformando sorpresivamente por la autenticidad y experiencia, en protagonista a Maria Cristina Camilo, una mujer sin los atractivos físicos ni los esfuerzos médicos especializados que demanda el molde estético comercial de cara a los medios de comunicación. La transferencia la hace es eje combinado entre talento y experiencia recorrida. Esa interpretación es el mejor homenaje que se pueda hacer a una estrella de su generación recién partida a contemplar la luz del rostro del Señor, Estela Cuesta.

Actoralmente
 El resto del elenco tiene sus dones: Luis Dantes Castillo aporta mucho al juego teatral con la dualidad de su Genero; José Manuel Rodríguez, efectivo y en su puesto, juega el papel con entrega y logra chispeantes hilaridades con sus frases cortitas y su manejo facial; Zeny Leyba, como Fernanda, es más que un rostro de los medios y se desempeña con acierto y profesionalidad; Pamela de León, es buena pero puede dar mucho más de lo que se vio allí. (No nos agradó la dirección de su personaje, pese a los condicionantes que impone la comedia ligera) y Jorge de los Santos puede seguir su carrera. Tiene buen futuro pero debe exigirse más porque puede dar más.

Los éxitos técnicos
Notable la escenografía de Ángela Bernard y concretada en el espacio teatral por Carlos Ortega, la cual resulta elegante, de buen gusto y con cuidado de la exactitud detallada que logra transmitir  la atmósfera buscada.                                                                                  El vestuario que complementa las acciones histriónicas (sobreacentuando la comicidad de Luis Dantes Castillo), la elegancia informal de José Manuel Rodríguez, en Sharmín Díaz es un muestrario adecuado de buen gusto moderno con capacidad de consumo, el de María Cristina Camilo, vestida con la dignidad de una doña de su edad, tal como viste María Cristina Camilo.
El maquillaje tiene su punto más elevado en la bien lograda expresión del rostro de Luis Dantes Castillo, el avejentamiento del padre divorciado que hace Rodríguez, a quien Warde Brea (el programa dice Jewarde, pero debe ser un error), se le transmite una elegancia añeja y afirmada con una barba cuidada y “chic”.

Opiniones sobre el "Caso Narcisazo".


Nota: La Pasión Cultural (lapasioncultural.blogspot.com) solamente trata asuntos culturales. Esa es su esencia, ese es su título y ese es su lema. Sin embargo, no podemos permanecer siempre al margen de situaciones como las del asesinado profesor y escritor Narciso González

En época de Balaguer se convirtió en Cultura de Estado la corrupción, el fraude electoral, los privilegios, la intolerancia, el apañamiento, el desprecio social, el racismo y los crímenes políticos. Así es: ¡Cultura de Estado! ¡Cultura de terror!


Además, el crimen contra Narcisazo se comete contra un intelectual nuestro cuyo único "pecado" fue disentir. Y lo hizo porque creyó que, pese a las libertades constantemente negadas, aún había algún intersticio para la crítica. ¡Craso error! Por eso se ordenó su apresamiento y su tortura. Lo que concluyó en su muerte.

Nuestro comentario sobre la declaración de de Jimmy Sierra sobre el "desaparecido" Narcisazo ha provocado docenas de opiniones. Las cuales, imagino, seguirán llegando. Entre estas sobresalen las de el intelectual y crítico Carlos Francisco Elías, la el dramaturgo Iván García, la del sociólogo y hombre de teatro Carlos Castro (cuya última entrega no nos ha llegado) y la del siquiatra y escritor César Mella, que me distingue cuando afirma que: Eres dramaturgo, pero has leido psiquiatria y te juntas, a distancia con Vicente (Vargas), César (Mella), Zaglul  y otros

Las tres últimas opiniones, identificadas con nuestra posición, están orientadas para el consumo exclusivo del suscrito. La del admirado amigo Cuchy Elías, en cambio, precisamente por su estilo, debe ser publicada. 

Dado que este tema es tan sensible para los artistas e intelectuales dominicanos, seguiremos publicando las opiniones que al respecto nos envíen con esa intención. Si gustan animarse...


Apreciado Giovanny: mi opinión:


Esta es una situación muy delicada y difícil. Porque el testimonio de Jimmy Sierra, aunque el no lo quiera, ayuda a gente que no piensa como Jimmy Sierra, a dorar la píldora del perdón a Balaguer y su entorno. Me precio de conocer a Jimmy, he conocido su verticalidad y entereza, respeto incluso su derecho a una versión diferente 16 años luego.

Pero también tengo la profunda convicción de que si se perdona el crimen de Narcisazo, todos los otros crímenes tendrán una coartada adecuada, porque, a la sazón, muchos Bizarros de Jimmy (imitaciones burdas), podrán aparecer, porque existe una curiosa atmósfera de justificar la gestión de Balaguer y sus cementerios, luego de muerto. Es como un meta alcanzable, propicia.

Con el derecho de conciencia que me asiste, sigo pensando que las tesis de suicidio no son convincentes, no me niego a creerla si se demuestran, pero en todo caso: nada exculparía a Balaguer de sus barbaries todavía discutidas con ganas de dejarle una memoria limpia de crímenes, que sería falsa....

( Carlos Francisco Elías, 9  Agosto / 2010 )...

lunes, 9 de agosto de 2010

¿Suicidio de Narcisazo? Jum...


En estos días ha estado apareciendo en el Listín Diario, luego de emplazamiento y todo (¿todo es presión por comisión?) la temeraria versión del amigo Jimmy Sierra sobre la supuesta intención, y hasta realización, suicida de mi ex profesor Narciso González. La finalidad del alegado y posible suicidio, siempre en versión de Sierra, se habría llevado a cabo para fastidiar a Balaguer y a su gobierno, en el cual casi todos eran diablitos.

Como sabrán soy dramaturgo. Y en tal condición debo ser creativo con las tramas de mis piezas y guiones. Pero del suicidio de Narcisazo es el colmo de la inventiva. 

Confieso que hasta ahora no había leído un argumento de alguna obra teatral más descabellado que este. Tampoco he visto una película con tan deficiente argumento.

Sabía que al teórico Jimmy le gusta escribir de vez en cuando guiones y hasta piezas dramáticas. Pero no sabía que tenía tanto talento para el sainete, aunque no depura aún muy bien el gusto.

La versión suicida le cae como anillo al dedo a varias nefastas figuras del balaguerato (que ya manifiestan su simpatía con la idea y deben haber contratado colmadones para festejar la ocurrencia de Sierra), saca de un aprieto comprometido al actual gobierno y pone en cuestionamoentos los principios que todos conocemos del desaparecido profesor González

Todo esto ocurre, desde luego, en un momento en que prestigiosas instituciones internacionales se prestan a tomar carta en el asunto y hasta a exigir al actual gobierno una investigación seria sobre la "desaparición" de Narciso.

Como, según Iván García, al mejor cazador se le va una vaca, Sierra no pensó (quizás, quizás) que de su versión resultar cierta habrá que investigar a mucha gente (tal vez hasta al mismo Sierra) por posible complicidades en el ahora alegado suicidio. Sería imposible que el doctor Narciso González hubiese podido suicidarse y enterrarse él mismo en algún recóndito lugar. Tan recóndito que nadie aún ha podido determinar.

Cabría suponer, entonces, que Narciso fue ayudado en su empresa. Claro que lo habrían hecho personas que también, como se desprende de las declaraciones de Sierra, odiaban a Balaguer y de cuestionables escrúpulos.

Por otro lado resultaron, según Sierra, disparates formidables las versiones, hasta ahora  más o menos oficiales, de que Narciso habría irritado (igual que el asesinado Orlando Martínez) a los más altos estamentos del balaguerarto, que fue visto en un auto público, que había comparado un boleto para jugar caballos, que lo llevaron detenido a la base aérea de San Isidro, que allí fue torturado, que luego intentaron llevárselo al entonces Jefe de la Policía (el cual supuestamente se negó a recibirlo y hasta alertó al Secretario de las Fuerzas Armadas para que tampoco diera cabida al profesor torturado y casi agonizante. 

La versión de Sierra enfría todas las anteriores. ¿Ese era el propósito?Pero abre un abanico de conjeturas y preocupaciones. Porque ¿quiénes habrían sido los que asistieron al suicida en el acto? ¿conoce Sierra a esa gente? ¿él fue uno de ellos? ¿por qué tardó tanto en publicarse la secreta  página el blanco de Sierra? ¿cuánto más debemos esperar para conocer la verdad absoluta del asunto Narcisazo?

Porque si de algo está el suscrito convencido es que habrá una segunda parte de la mala película de Sierra.

Una cosa me angustia: ¡Nunca segunda parte fueron buenas!

Una última pregunta: ¿Qué hacer con el siguiente dato: El 26 de mayo de 1994 desapareció el periodista dominicano Narciso González (Narcisazo) por querer ser voz de los que no tienen voz?

 ¡Jum!

lunes, 2 de agosto de 2010

¿Teatro Comercial versus Teatro de Arte?


Hace un par de noche compartía con dos actores y una modelo en el restaurante Boga-Boga (como asegura Mario Lebrón: Sede central de mis tertulias), cuando a uno de ellos se le ocurrió formular una pregunta de las llamadas capicúa:  

¿Teatro Comercial versus Teatro de Arte?

La pregunta realmente era simple. Lo complejo era responderla. El clisé nos llevaría decir que el Teatro Comercial es aquel que solamente persigue hacer dinero. Pero no es tan sencillo el asunto, si nos alejamos de la reflexión-panfleto. Porque cuando hago obras como “El Sucesor”, “Barrio 7 Tumbas”, “Los Diablos”, etcétera; quisiera ganar dinero con ellas.

Estoy seguro que los grandes de las artes plásticas Da Vinci y Miguel Ángel deseaban que sus pinturas les proporcionaran emolumentos. Shakespeare, Lope de Vega y Tirso de Molina necesitaban que sus obras fueran éxitos también en el plano comercial. Por aquello de que cuando vamos a una estación de gasolina, a un supermercado, a una bodega, a una tienda o a un restaurante y decimos que no nos cobren porque somos agentes culturales y hacemos arte de Arte; no nos hacen caso y nos cobran como a todo el mundo.

Los dos teatros (sin son hechos por auténticos profesionales) tienen buenos actores. Ambos deben divertir (desde luego que al espíritu). Ambos deben tener una factura de calidad. Ambos deben ser escrito por verdaderos dramaturgos.

Entonces ¿dónde está el meollo del asunto?

 Hace unos días estaban presentando en Bellas Artes la pieza "Baño de damas" de clara y grosera factura comercial. Hace varios años se presentó en Nuevo Teatro la misma obra, pero en una puesta en escena de Teatro de Arte (que entre muchas figuras teatrales contaba en su elenco con: Carlota Carretero, Karina Noble, Oleka Fernández, Delta Soto, Elvira Taveras, Augusto Feria y Monina Sola; dirección de María Castillo) que resultó exitoso. De lo sublime a lo ridículo.
El Teatro Comercial, comedia o drama, siempre será más ligero. Nunca procurará que el espectador “pierda el tiempo” pensando o reflexionando mucho. Como la masificación es una condición dada de este tipo de teatro se procura en él cierto preciosismo simple. La escenografía tiende a ser más decorativa que creativa. El vestuario buscará más efecto entre espectadores que servir a la naturaleza de los personajes. En el Teatro Comercial el mensaje nunca tiene gran profundidad. Los personajes o no tienen importantes conflictos o estos son más enunciativos que otra cosa. Caracterizar personajes en este tipo de teatro es sencillo para el actor porque jamás exigirán caracterizaciones especiales y distintivas.

Pero en el Teatro de Arte...

En el Teatro de Arte, en cambio, las actuaciones son comprometidas. Los personajes demandantes. El proceso creativo es intenso. Se persigue que el goce ocurra en el umbral del espíritu. La estética es avanzada. El Teatro de Arte siempre nos dice algo. No importa que estemos o no de acuerdo con ello; pero en él se expresan asuntos trascendentes para la humanidad. Generalmente los actores del Teatro de Arte tienen mayor cultura y preparación. Estudian con mesura sus personajes o procuran descubrir los secretos, símbolos, enigmas y mensajes contenido en las lineas de la puesta en escena. El vestuario y la escenografía son manejados como elementos trascendentes de la propuesta teatral y no como complementos para “encantar bobos”.

Desde luego que el Teatro de Arte encontrará valores literarios en el texto teatral, el cual nunca será manejado como pretexto.

Las puestas en escena del verdadero Teatro del Arte resultan cuidas, limpias, inteligentes y bien llevadas.

Jamás sacrificará la calidad por la cantidad. Aunque esta nunca debe ser despreciada. Por aquello de que lo ideal sería que el buen teatro consiga respaldo de espectadores.

Actuando en el Teatro de Arte

Para un artista hacer Teatro de Arte tiene que estar dotado de condiciones culturales muy delicadas. Debe saber cuál es su rol social y asumirlo. Hacer este tipo de Arte es un compromiso que casi llega al sacerdocio escénico. Se requiere renunciar a lo fácil. Lo fácil es muy dañino dentro del Arte.

Desde luego que cada día son más los adeptos del Teatro Comercial, que produce mayor difusión y logra, inicialmente, mejor mercadeo para los actores que lo realizan. Y digo inicialmente porque a la larga el sacrifico que entraña hacer Teatro de Arte es recompensado con la permanencia y el respeto.

El espectador no es tonto. Aún aquellos que van a buscar el teatro de evasión. Ellos se divertirán con los artistas que producen ese teatro. Sin embargo, ese espectador lo vera, indefectiblemente, como payasos del divertimento.

¿Hacerlo o no hacerlo? ¿He aquí la cuestión? 

No deberíamos. Pero frecuentemente es inevitable. Casi todos, el algún momento de nuestra vida teatral habremos hecho o haremos obras por encargo. Diremos siempre, en este caso: hay que comer. Si se da el caso tratemos siempre de hacer este tipo de teatro con los parámetros de exigencias del otro. Y no nos viciemos y quedemos de ese lado oscuro del corazón. Algunas veces debemos sumergirnos en aguas turbulentas; pero no pasemos en ellas más tiempo del soportable. Regresemos rápidamente a la tierra, porque de no hacerlo podríamos morir. Aún nosotros que somos semi inmortales. ¿O semi dioses?
¡Fuera del Teatro, Satanases! 

Exorcizando con el Teatro de Arte

Para cumplir con el rito llevaré en noviembre a escena “Obsesión en el 507”. Una apasionante obra que no reniega de la diversión, pero que se eleva a los linderos del Arte. En ella intervienen Yorlla Castillo, Fiora Cruz y Mario Lebrón: actores verdaderos. ¿O moradores del Olimpo?

¡Telón!



domingo, 1 de agosto de 2010

Miguel Ángel Buonarroti



Nota: El término Renacimiento comienza a utilizar a finales del siglo XVI; pero pero su gran consagración en sentido histórico, social y cultural sucedió mediados del siglo XIX. Será a partir de este momento cuando cobrará fuerza el redescubrimiento del hombre como individuo, del mundo como armonía y realidad que rodea al hombre liberado de todas las preocupaciones religiosas.

Surge en Italia a fines del siglo XIV y principios del XV, expandiéndose con fuerza a Europa a mediados del siglo XV, y desde mediados del siglo XVI al mundo hispanoamericano. Es un movimiento universal pero que adopta las características y modos propios del pasado de las naciones a través de un proceso de asimilación. El que su origen sea italiano es porque Italia es fundamental por su pasado histórico que el movimiento busca recuperar e impulsar. Además hay otro factor relevante y es que en Italia nunca hubo un arraigo total de lo medieval como ocurrió en el resto de Europa, precisamente porque aún estaba latente el espíritu clásico. El Renacimiento es ante todo, un espíritu que transforma no sólo las artes, sino también las ciencias, las letras y formas de pensamiento. En su conjunto se ha visto una clara reacción al espíritu teológico de la Edad Media, sin embargo la ruptura no se produce de manera violenta porque no pocas de las concepciones que se van a desarrollar tuvieron su origen durante el medievo, y esto es claramente apreciable en el terreno artístico.

Es uno de los grandes momentos de la historia universal que marcó el paso del mundo Medieval al mundo Moderno. Es un fenómeno muy complejo que impregnó todos los ámbitos yendo por tanto, más allá de lo puramente artístico.

Para muchos historiadores de Arte empieza en 1453 con la conquista turca de Constantinopla. Según otros surge desde el descubrimiento de la imprenta, e incluso se considera que no se produce hasta que Copérnico descubre el sistema heliocéntrico; pero la fecha tope es 1492, con el descubrimiento de América.
El término Renacimiento deriva de la expresión italiana rinascita, vocablo usado por primera vez por el literato Petrarca y conceptualizado posteriormente por el arquitecto y teórico Giorgio Vasari.

Conocemos a muchos de los grandes artistas surgidos dentro de ese movimiento cultural. Uno de estos es para el suscrito el más grande artista que ha tenido la humanidad. Se trata de Miguel Ángel Buonarroti. Probablemente otros tendrás sus preferidos. Entre estos citarán siempre al genial Leonardo Da Vinci. Pero éste era considerado en su época más inventor que artista. No hay dudas que Leonardo es uno de los más grandes genios de la humanidad; pero en el estricto campo del Arte me sigo quedando con el temperamental Michelangelo. Veamos algunos de sus datos, atributtos y obras.

Concluyo esta entrega, para sustanciarla, con algunas apasionantes anécdotas y frases del genial artista.
Pintor, arquitecto escultor y poeta. Nació 6 de marzo de 1475 en el pueblo de Caprese, de esencia florentino mantuvo sus lazos con Florencia su arte y su cultura. La mayor parte de su madurez la pasó en Roma, trabajando en los encargos de los continuados papas.

Su padre Ludovico de Leonardo de Buonarroto Simoni era podestá en nombre del gobierno de Florencia

Siendo niño demuestra su fastidio por las lecciones de gramática del humanista Urbino, a quien el padre confió su formación. Pero a Miguel Ángel le cautiva el dibujo y el estudio del arte, se deleitaba en recorrer las iglesias y copiar las pinturas.

A los 13 años de edad ingresa en el taller de Doménico Ghirlandaio, uno de los principales maestro florentinos, para aprender a pintar y dedicarse a ese oficio, su instrucción duraría tres meses. Aquí Miguel Ángel podía aprender todos los recursos técnicos del oficio, una consistente técnica para la pintura de frescos y adriestarse en el arte del dibujo. Pero sus ideas eran diferentas. En vez de adquirir la sencilla manera de Ghirlandaio, se dedicó a estudiar las obras de los grandes maestros del pasado, como Gioto, Massacio y Donatello.

Miguel Ángel trató de revelar los secretos de los escultores antiguos que simbolizaban al cuerpo humano preciosamente en movimiento, con todos sus músculos y tendones.

En 1475-1505 mientras trabajaba en el taller de Ghirlandaio, de igual forma visitaba la escuela de escultura inaugurada por Lorenzo el Magnífico en el jardín colindante al convento de San Marcos, Inició allí sus estudios de escultura bajo el patronazgo de Lorenzo y la dirección artística del donatelliano Bertoldo Di Giovanni. Es admitido como hijo adoptivo por Lorenzo en el Palacio Médici, donde vivía con los más destacados miembros del humanismo: Poliziano, Marcilio Fizino, Pico Della Mirandola. Se instruye escultóricamente junto a Bertoldo en un ambiente elegante y culto. La permanencia en la escuela se pudo haber extendido hasta la muerte de Lorenzo, en 1492; pero siguió conservando su relación privilegiada con los Médici después de esa fecha.

Miguel Ángel a los 16 años de edad ya había realizado dos esculturas en relieve "EL COMBATE DE LOS LAPITAS o CENTAUROMANÍA", tambien llamada "EL COMBATE DE LOS LAPITAS Y LOS CENTAUROS"- donde muestra su dominio del movimiento y también de la anatomía- y la "VIRGEN DE LA ESCALERA" , fechadas en 1489- 1492, en estas obras se advierte la relación con la cultura clásica, así como la enseñanza toscana y florentina de Nicola Pisano y Donatello.

En 1494 a su regreso de Venecia a modo de fuga causada por incomprensiones con el hijo de Lorenzo, Piero, Miguel Ángel Buonarroti habita un año en Bolonia permaneciendo allí por el encargo recibido del noble Gian Francesco Aldrovandi, de unas estatuas para la iglesia de Santo Domingo, iniciada por Nicola Pisano y posteriormente modificada por el escultor Niccolò.

Miguel Ángel esculpió un "ANGEL SOSTENIENDO UN CANDELABRO" y la segunda estatua, "SAN PETRONIO" y el "SAN PRÓCOLO", aquí se descubre una relación entre Miguel Ángel y el escultor de Siena, Japoco Della Quercia activo en Bolonia, que enlazo el gótico tardío con la grandeza de los florentinos del quatrocento, provenida de la estatuaria antigua.

Miguel Ángel en sus años juveniles muestra su profunda admiración hacia la anatomía, no satisfaciéndose con aprender las leyes de aquella, únicamente por la escultura antigüa, decide investigar por si mismo la anatomía humana por lo que acudiría casi todas las noches al depósito municipal de cadáveres para practicar disecciones que le permitirán conocer mejor la estructura interna del ser humano y dibujaba tomando modelos de la figura humana que ya no le guardaba ningún secreto.

A los 30 años de edad Miguel Ángel era celebrado como uno de los maestros más destacados de la época, y la ciudad de Florencia lo honraría encargándole a él y a Leonardo Da Vinci la pintura de un suceso de la historia florentina sobre una pared de la Sala de Juntas principal del Ayuntamiento.

Fue invitado a Roma en 1496, permaneciendo allí por cuatro años, aquí amplio sus estudios, iniciados en los jardines de los Médicis, por las colecciones de obras clásicas que se iban reuniendo en los palacios capitalinos. Para el Cardenal Riario esculpe la estatua representando a "BACO" (1496-1498), donde es notorio su conocimiento de la cultura helenística.

En Roma también esculpió a "APOLO o CUPIDO" que estaba desaparecido pero que fue encontrado e identificado actualmente como un niño arquero. También en Roma recibe el encargo de ejecutar "LA PIEDAD" por el cardenal francés Jean Bilhères, que la predestinaría a su sepultura en la iglesia de Santa Petronila (1498-1500), actualmente esta atesorada en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano, es una obra magnifica hecha en mármol, posiblemente terminada antes de que Miguel Ángel cumpliera los 25 años, es la única obra en la que aparece su firma, en ella la virgen María sostiene a Cristo fallecido en su regazo. María parece dominarse en su dolor, se reprime con una expresión de resignación en su rostro.

En 1501 es nombrado como gonfaloniero de Pier Soderini promoviendo el renacimiento. Miguel Ángel recibe el encargo del "DAVID", escultura de mármol de 4,34 m realizado entre 1501- 1504 que alcanzaría a convertirse en símbolo de Florencia. Con esta obra Miguel Ángel se destacaría de todos los artistas contemporáneos suyos, como también de los griegos y los romanos. Le continuó el encargo del "TONDO PITTI", conservado actualmente en Florencia en el Museo del Barguello y también el "TONDO TADDEI", conservado en la Royal Academy de Londres. Ambos son relieves.

Como pintor se le confió un fresco para el Salón de los Quinientos del Palazzo Vecchio, llamado "LA BATALLA DE CASCINA", pero se limito a realizar un dibujo preparatorio sobre cartón en escala natural exhibiendo una combinación de figuras vestidas y desnudas en disímiles posturas y actitudes. También realiza el "TONDO DONI" y la "VIRGEN DE BRUJAS "y Los doce apóstoles para la Catedral de Florencia.

En 1505 el Papa Julio II le encarga la realización de su tumba, procuraba que Miguel Ángel le levantara un mausoleo. Con autorización del Papa se puso en camino hacia las canteras de mármol de carrara para escoger los bloques con que esculpir el mausoleo, permaneció mas de seis meses en las canteras, adquiriendo y eligiendo. Pero cuando regresó a Roma el Papa casi había perdido su interés por el surgimiento de un nuevo proyecto suyo, que entraría en conflicto con el de su mausoleo, el de la nueva Basílica de San Pedro. Ante este contexto Miguel Ángel en delirio tal vez persecutorio propio, temía que Bramante, el arquitecto de la obra, ambicionara envenenarle, motivo por el cual regresará a Florencia.

Aún así el Papa inició negociaciones con el principal dignatario de la ciudad de Florencia para que incitara a Miguel Ángel a regresar a Roma, este logra convencerlo para que retorne al servicio de Julio II y le dio una carta de recomendación donde decía que su arte no tenía paralelo en toda Italia. A su vuelta el Papa le hace aceptar otro encargo en el Vaticano donde se hallaba una capilla ordenada a construir por Sixto IV llamada CAPILLA SIXTINA, cuyas paredes fueron decoradas por los pintores más famosos de la anterior generación: Botticelli, Ghrilandaio y otros. Pero la Bóveda aún estaba vacía, el Papa indicó que la pintara Miguel Ángel que renegó del encargo, señalando que el no era en realidad pintor , sino escultor estando convencido de que la tarea le había sido conferida por intrigas de sus enemigos en el Vaticano. Sin embargo conocemos la historia, Hizo la grandisosa obra que hoy es signo de todo el Arte del Renacimiento

De su muerte no hablo porque ¿acaso mueren los artistas?

Algunas anécdotas:

Famosa es su archirrivalidad con Leonardo Da Vinci. Cuentan que hasta enfrentamiento físico ocurrió entre ellos, o entre seguidores de ambos. En una ocasión Leonardo intentó hacer una escultural, pero cuando quiso rellenar el molde (vaciarlo) las cosas no salieron bien. Enterado Miguel Ángel del asunto, y en la primera vez que se encontraron luego del fracaso de Leonardo, le dijo que no hablaba con alguien que no sabía, siquiera, vaciar un caballo.


Se le atribuye haberle lanzado un martillo a una dignidad eclesiastica. También haber herido a un discípulo. Al mismo Papa, cuando le preguntaba que cuándo acabaría de pintar los frescos de la Capilla Sixtina, respondía con ira: ¡Cuando termine!


En cierta ocasión, cuando terminaba de esculpir El David (hay quienes afirman que fue el Moisés), unos críticos le dijeron que tenía un defecto en los ojos. Comenzó de una vez a corregir el defecto. Cuando concluyo de hacerlo, luego de trabajar por horas, preguntó a los críticos: ¿Ahora está todo bien? Ellos respondieron complacido: ¡Perfecto, maestro! Miguel Ángel irónicamente les informó que no le había realizado ninguna modificación a la escultura.


Aseguraba siempre que nunca esculpía una piedra, simplemente buscaba la escultura que viviía dentro de ella y quitaba todo lo que sobrara.


Nos enseñó a todos a respetar el Arte cuando en una taberna, a donde iba a beber vino y a buscar rostros para los apostoles que pintaría en los frescos de la Capilla Sixtina. Ocurre que, sin dejar de dibujar caras, comentó al tabernero que el vino estaba agrio. El tabernero contactó que era cierto y dijo: Si el vino está agrio hay que tirar el vino. Entonces tomó un martillo y rompió todas la barricas. Miguel Ángel comentó que el tabernero tenía más ética que él. Y como no estaba conforme con lo que pintaba en la afamada capilla fue y partió una gran parte de las obras ya realizadas. Desde luego que por poco lo matan. Se vió precisado a huir por un tiempo.

Algunas frases del genial e incomparable Miguel Ángel:


La perfección no es cosa pequeña, pero está hecha de pequeñas cosas.
 Desde que amanece el día puedes pensar: hoy he de encontrarme con un indiscreto, un ingrato, un insolente, un envidioso y un egoísta.
  
No sé qué es preferible: el mal que hace bien o el bien que hace mal.





miércoles, 28 de julio de 2010

La ruta del Odin




Estela Leñero, gran dramaturga mexicana,  realizó y publicó (estela.dramaturgiamexicana.com) una apasionante entrevista a Eugenio Barba que será reproducida en La Pasión Cultural (lapasioncultiural.blogspot.com) integramente.
Cuando el Odin Teatro vino al país a presentar tres de sus espectáculos y varios talleres en aquel memorable (¡Cuánta envidia todavía!) III Festival Internacional de Teatro de Santo Domingo (2001), pudimos conversar y compartir profundamente con el director teatral italiano. Con Barba, a petición suya, viajamos a San Pedro de Macorís, donde Claudio Rivera y Viena González tenían organizado un encuentro con los Guloyas. Me consta que Barba quedó fascinado con los danzantes teatrales macorisanos (entre los que se encontraban Claudio y Viena). De los tres eventos teatrales presentados por el Odin no hay nada que añadir. Todo fue expresado en los distintos escenarios en los cuales se presentó el Odin en Santo Domingo. El suscrito piensa, empero, que el mejor evento teatral que hasta ahora se ha visto en el país es Mythos. Nuestro primer encuentro con la pieza fue en París y el segundo en el Teatro Nacional. Allí proclamamos que Barba era el más grande director teatral vivo del planeta. Algo en lo que seguimos insistiendo. Por eso la trascendencia de esta entrevista que nos apresuramos en publicar.

Teatro y política: La ruta del Odin Teatro con Eugenio Barba
                                                                                                                                Por Estela Leñero

Heredero de las vanguardias del siglo XX y las enseñanzas de su maestro Grotowski, Eugenio Barba concibe al teatro como un fenómeno de comunicación íntima: con una sociedad, con un colectivo, con un público; con uno mismo. Para él el teatro significa contacto, encuentro, y también lo asocia al concepto de disidencia. Para explicarlo, cuenta el origen polaco de la palabra disidente, referida a los aristócratas polacos que en 1600 impusieron un rey que respetara la libertad de opinión y la libertad religiosa en una Polonia mayoritariamente católica. Cuando los aristócratas protestantes vieron que se podría profesar cualquier religión, se sentaron a lado de quienes lo propusieron y se les llamó disidentes: los que están sentados a lado, los que no se separan del grupo, ni polemizan, pero que están ahí, con otra visión del mundo. Por eso, para Eugenio Barba el teatro es disidente: toma una posición fuera del mundo, tiene sus valores, sus normas y construye su propia microcultura. Con motivo del homenaje que se realizó en Cuba a la mujer de teatro Laura Lourten, Eugenio Barba tocó el aeropuerto de la ciudad de México por unas horas, en las que habló de su última obra, próxima a estrenar, de su visión política hacia el teatro y del camino que ha seguido. Insistiendo en hablar en la tercera persona, Eugenio Barba, italiano de nacimiento que emigró a Noruega y luego a Dinamarca, donde inició en 1964 el trabajo con su grupo El Odin Teatro, nos transmite su experiencia y su sabiduría después de setenta y nueve años recorridos, que lo convirtieron en un hombre fundamental para el teatro contemporáneo. Eugenio Barba, quien permaneció por una larga temporada en el Teatro Laboratorio de Grotowski, considera importante entender lo político, no como facciones de izquierda y de derecha, sino como la posibilidad de que el espectador sienta energías que generalmente tiene entumecidas. Energías emocionales, ideas espirituales maravillosas, de política, de justicia, de rechazo; ideas que te obligan a hablar contigo mismo –dice-. Y esto es lo que falta en la actualidad -- subraya este hombre de teatro--, pues en nuestra sociedad vivimos hacia fuera como para comprender esa avalancha de información. Eugenio Barba, ha dedicado su vida al teatro multicultural y comunitario. Comenta que el teatro es el arte de crear relaciones. Creas relaciones con el pasado –dice-, con textos clásicos y contemporáneos, con tu propia intimidad, tu biografía, tu vivencia, y crea también relaciones a nivel espacial y social. Observa además, cómo un arte aparentemente inútil se deposita, como virus o astillas radioactivas, en el alma, en los sentidos; hace reflexionar. Un espectáculo puede llevarse a un lugar donde no tenga un sentido aparente y de pronto volverse una bomba –dice-. Todo depende de cómo se utiliza el teatro. Una obra puede ser extremadamente superflua, como las del teatro comercial, pero llevada a prisión o a un hospicio de ciegos, se convierte en un acto…

-¿Subversivo?...

-Subversivo en el sentido de que la experiencia teatral es un momento de ruptura con la vida; de la rutina, de la avalancha de estímulos. El teatro no es ni subversivo, ni conservador, ni reaccionario. El teatro es entretenimiento. Si es bueno, te entretiene. Si no, no; pero el teatro preocupado por la trascendencia es más difícil. Para Eugenio Barba, cabeza del Odin Teatro, la idea de la trascendencia en el teatro fue inventada por la generación de los europeos de comienzo del siglo XX, desde Stanislavsky hasta Brecht. El espectáculo es efímero pero queda en la memoria, dice. Y la memoria es lo valioso. Hay espectáculos que siguen viviendo a nivel inconsciente y físico; cambia tu metabolismo sin que te des cuenta; tienes la vaga sensación de que eso que viviste ha sido importante en tu vida pero que no recuerdas lo suficiente. Creador de teatros multitudinarios, Eugenio Barba, cuenta que a finales del siglo XIX, los reformadores, como Strinberg, Chejov e Ibsen, inventan un teatro donde el actor debe renovarse cada noche y hacer algo nuevo de cada espectáculo; como si cada creación empezara desde la nada… como si nunca pudiera repetirse. Estos dramaturgos, recuerda, crean la necesidad de la vivencia actoral. Antes el actor no leía su papel, ni se lo aprendía, ni construía una continuidad sicológica del personaje. Como eran trashumantes, los hijos de los actores no iban a la escuela y todas las noches se la pasaban en el escenario observando. Empezaban aprendiéndose pequeños papeles y después se especializaban en un rol. Imitaban lo que hacían los demás y al mismo tiempo lo hacían diferente. La dramaturgia del actor era un montaje de atracciones con fines de continuidad y no de contigüidad. Esto se entiende porque el teatro tenía un fin comercial, pero las vanguardias del siglo XX transformaron en un fenómeno artístico, educativo, político y social. Lo consideraron siempre una expresión de la cultura nacional. El concepto de cultura nacional, para Eugenio Barba, empezó con el romanticismo y el fascismo. Musolinni y los bolcheviques hablaban de un teatro nacional. Y como para los bolcheviques el teatro era nacionalista y proletario, los teatreros que siempre habían sido vagabundos, caminantes de la legua y no pertenecían a ningún país o nación (también porque en Europa había pocas naciones en aquella época), profesionalizaron su arte. Antes, cuando el único objetivo era comer, se hacía un teatro de entretenimiento, y la dramaturgia del actor consistía en tomar todos los elementos que el público aplaudía e incorporarlos a sus rutinas de personajes tipo. Si hacían un espectáculo de don Juan, aquí en México, por ejemplo, lo presentaban como Obregón o Madrazo. Así que los reformadores dijeron el teatro es arte y dignificaron al actor en calidad de artista. Entonces el arte teatral comienza a considerarse un oficio que se puede transmitir, a partir de una pedagogía específica y por lo que se explica el valor que este creador le da a su escuela internacional ISTA.

A Eugenio Barba le parece que después de Stanislavsky el teatro se vuelve un archipiélago: muchas islas, donde cada isla tiene métodos diferentes, escuelas que te enseñan a pensar de manera diferente. Pero, insiste en que es el director/dramaturgo quien decide; quien tiene el poder absoluto para hacer con el actor un espectáculo. Barba recurre a la historia de Europa para ubicar al teatro y a su propio recorrido. Recuerda que en los treintas comenzaron los grandes exilios. Los rusos blancos se van a América Latina cuando llegan los soviéticos a Polonia, y llevan las enseñanzas de Stanislavsky. Con el nazismo se van los judíos y en la guerra civil española, los republicanos se van a México. Precisamente ustedes -dice dice Eugenio Barba tintineando la voz- América Latina acogió a miles y miles de intelectuales y gente de teatro. Así, puede verse cómo el nazismo y el estalinismo fueron los que marcaron el tiempo de las emigraciones. Después de la Segunda Guerra Mundial el teatro cae en estado de hibernación y es hasta los cincuenta cuando empiezan a surgir las principales vanguardias con Ionesco y Beckett. Reaparecen los textos de Ibsen, Strinberg y Chejov, que habían sido los verdaderos sacudidores, y la vanguardia transforma las maneras de actuar. Las obras de Ionesco, por ejemplo, no pueden actuarse de manera realista. En los sesenta, Grotowski se convierte, considera Barba, en el detonante del big bang que inventa al teatro contemporáneo.

-Y usted dentro de todos estos cambios ¿qué papel representa?

-Barba responde es necesario tomar en cuanta la geografía y la especificidad del creador para entender su trayectoria. Yo siempre he sido un emigrante –dice-, y el teatro ha sido para mí una forma de socializar e integrar mi diferencia, bajo una máscara artística. Aquí es donde Eugenio Barba encaja el recorrido del Odin Teatro en Holstebro, Dinamarca, pequeña ciudad donde hace cuarenta años poblaban 18 mil habitantes que rechazaron la presencia del grupo cuando ellos llegaron, en 1964. Recuerda que la gente no estaba acostumbrada a ver teatro lo creían semejante a las historias que pasan por la televisión. Esa es una de las razones por las que Barba considera que la gente reaccionó totalmente en contra: era un teatro que no entendían. El grupo del Odin Teatro, necesitaron entonces encontrar otras formas de expresión. Ellos eran noruegos y el espectador danés. Fue así como valoraron la parte teatral, la parte sensorial, los ritos, la comunicación a nivel afectivo, emotivo, la sonoridad y el canto. Por eso, los espectáculos del Odin siempre han sido para un público pequeño, no mayor de 150 espectadores.
A pesar de la reacción violenta de los ciudadanos de Hostebro quienes decían que era estúpido dar dinero a gente que hace un teatro que nadie entiende, el alcalde, inexperto en la materia, consideró a los miembros del Odinjóvenes que utilizaban la cabeza” y decidió darles una oportunidad de tres años. Desde luego: era el año de las elecciones -ironiza Eugenio.

El rechazo continuó hasta que el Odin Teatro fue conocido en el extranjero y empezó a dar prestigio y trabajo a la ciudad. El público de sus espectáculos significaba turismo y quien les vendía el camión y dos autos, ganaba dinero, al igual que los dueños de la imprenta. Así comenzó a formarse una “burguesía económica” -la llama Barba- que apoyaba a la cultura porque les significaba ganancias.

El trabajo con la comunidad, que se ha implementado desde que el Odin Teatro llegó a Holstebro, ha sido con niños y adultos, en escuelas y hospitales, y en la organización de un festival anual para involucrar a diversas instituciones de las ciudades: a las iglesias protestantes, católicas, islámicas y judías; a los cuarteles, los militares, los pacifistas y a organizaciones gubernamentales. Instituciones que generalmente no trabajan para hacer tareas públicas y a las cuales las involucran anualmente alrededor de un tema controvertido.

-Trabajo similar al de Peter Schumann y su grupo Bread and Puppets, ¿no?

-Va en la misma dirección -asume Barba aunque recuerda que Schumannn dejó de organizar sus festivales después de la tragedia.

-¿Cuál tragedia?

-La tragedia para Barba fue que el Festival se convirtió en una gran feria económica y comercial, hasta que Schumann dejó de dominarla por lo que no la volvió a realizar.

-Eso mismo contó Peter Schumann en la clausura del taller dentro del Festival de Calle en Zacatecas. También contó que ahora en verano hacen internados de cien personas, durante dos días, en los que incorporan a los vecinos para preparar un espectáculo y reunir en la calle a más de setenta mil personas. Su teatro sigue siendo político y comunitario.

Eugenio Barba coincide con Peter Schumann: el teatro no es sólo el espectáculo. El teatro es memoria, es la conciencia que se despierta en el espectador y lo invita a pensar sobre la injusticia a nivel ético, en la condición humana y en la calidad espiritual del actor. Tal idea se ve disuelta por la preponderancia del teatro comercial, el teatro del entretenimiento. Y no es que el entretenimiento sea malo –advierte Barba- al contrario: es responsabilidad del teatro entretener al espectador y establecer el contacto. Al igual que Peter Schumann, el teatro para Eugenio Barba es el arte de crear relaciones, el arte de la trascendencia. Para ejemplificarlo cuenta de su experiencia en la conmemoración de 20 años del Teatro Buendía, fundado por Laura Lourten, fundamental para el teatro cubano. Antes había explicado quién fue Laura Lourten; fue miss Cuba en 1958 –ríe-, mujer bellísima, quien comienza a hacer teatro con la revolución. Trabaja con Vicente Revuelta, el gran maestro, y lo sigue en su fase brechtiana y grotowskiana. Después, Laura Lourten deja todo para ir a hacer teatro político en ambientes rurales durante muchos años y trabajar con los campesinos. Haber asistido al homenaje a Laura Lourten significó para Barba uno de los momentos más bellos de su vida. Los testimonios de quienes se vieron influenciados por esta mujer, expresados con palabras simples y sentidas, le hicieron ver la contundencia de lo que es una verdadera herencia en el teatro.