lunes, 23 de mayo de 2011

Cuando la divinidad descendió a los infiernos



¡Ave María...!
Yo, como muchos de ustedes, he tenido que cohabitar con dos infiernos. Es un hecho del que no puedo, como quisiera, renegar.

Es algo terrible por lo cual pagaré eternamente en esta vida karmas liberadores, o amainadores de culpas por lo menos.  

Efectivamente con ellos deberé vivir hasta que aquella señora con guadaña, vestida de negro y sembradora de lágrimas y luto aquí en la tierra, venga por mi dentro de ciento cincuenta años (Espero que así sea porque no deseo pasar vergüenza luego de declararme semieterno).

Ciertamente con mis infernos tendré que coexistir. Empero, requiero de cuando en vez exorcisarme en la belleza auyentadora de monstruos lejendarios.

Hoy lo haré, para despojarme de angustias vivenciales, con las imágenes de la divina María, la más notable belleza que ha existido en el Universo conocido. Aunque les parezca inverosimil gente del  entorno envidia y cela estos asombros.

¿De cuál María les hablo? De la que comió carne de niño nonato en Sesuán, la que logró sólo con su presencia interrumpir una huelga de transporte en Cuba, de la que Jean Cocteau escribió:  Tú no eres María Félix. Eres una loca que se cree María Félix”. Nadie puede serlo. Ni ella."  Esa misma María que se robó junto a Agustín Lara (que luego intentó matarla de un disparo) a su propio hijo, la María que le rompió la cara a una actriz francesa en el rodaje de "French Can-Can" porque le dijo "sucia extranjera", a la misma María que la esposa de Ives Montand (Simone Signoret) quiso obligarla a firmar un contrato que dijera que ella no se acostaría con su marido, la que convenció al actor argentino Carlos Thompson que se rompiera un brazo para no mentir al dar las excusas para suspender sus bodas, a la que un periodista español piropeó de esta manera: "Usted es una mujer deforme... tiene los ojos más grandes que los pies", la misma de la que escribí alguna vez: "Si Venecia y María no hubiesen sido ¿qué habría de hermoso sobre la tierra?", esa siempre sorprendente María que partió hacia el mundo desde el incesto con su casi idéntico hermano Pablo "El Gato" y de cuya relación Octavio Paz escribió: "Los hermanos como dos espejos / enamorados de su semejanza".

A esa María que se robó el Siglo XX vamos a disfrutarla hoy... en sus imágenes.




 "El perfume de un incesto no lo tiene otro amor"

 


“La vida de una actriz es sueño, y si no es sueño no es nada”


"Mi oficio es ser bella" 


"Un hombre sexi es aquel que una quiere ver desnudo cuando está vestido."


“No pretendo ser un ángel, porque para eso se necesita aureola; pero tampoco soy el diablo en forma de mujer.”

 

 

"A mi no me impresiona nadie con el precio, pero si con los resultados."

"A una actriz no se le investiga... se le inventa."

 

"Sólo he sido una mujer con el corazón de hombre."
 

"No me gusta que me ayuden, puedo equivocarme sola."
 

"El Dinero no da la felicidad, ah, pero como calma los nervios."
 

"Si todos los hombres fueran como usted tendría que ser lesbiana."

 

"Yo fui la primera que dije que el TLC no nos serviría, sólo para ponernos encima la bota de los gringos. Ahora los mexicanos sólo servimos para vender tacos y fritangas en las esquinas de nuestra bella ciudad."

 

"Yo no me creo la Divina Garza… ¡Yo soy la Divina Garza!".

 

"Mire, señorita, yo he estado muy ocupada viviendo mi vida y no he tenido tiempo para contarla."

 

"Yo nunca he criticado a las lesbianas ni a los gays. Lo que hacen las gentes de la cintura para abajo son sus historias, no las mías."

 
 

"No es suficiente ser bonita, hay que saberlo ser." 

Un periodista: "No puedo creer que siendo usted tan blanca y hermosa pueda ser mexicana."
María:
"De la misma forma que tampoco puedo yo creer que siendo usted italiano pueda ser tan imbécil."

 

 

"Las flores son un mal negocio, te duran un día y hay que agradecerlas un mes." 

 

"Las estrellas de hoy no tienen poder de estrellas y las actrices de hoy son desechables. Modelos que ni siquiera saben hablar".

 

"Nunca me he acostado con un hombre por joyas o por dinero. Lo he hecho por amor o 

placer" 

 

"Algunos amigos me han dicho que las perlas hacen llorar a la gente. A mí las únicas perlas que me han hecho llorar son las falsas".

 

 

"A mi no me seducen, yo seduzco."

 "Yo seré para ti una mujer más en tu vida, pero tú un hombre menos en la mía"

 

"Un hombre tiene que ser escultura para satisfacer, una mujer para satisfacer sólo sonríe, porque no es lo mismo tener el brazo tendido que la boca abierta." 

  

 

"La cabellera es para nosotras las mujeres un medio de expresión, no es cierto que con una negra cabellera la mujer demuestra su altivez o su desdén."

  

 

"Intenta pasar sobre mí y te las verás conmigo... "

 

 

"El problema no es la gente estúpida, sino que además de estúpida... tenga iniciativa..."  

 

 

"París y yo, desde hace años, tenemos un apasionado romance..."

 

"Quién no ha sufrido por amor... no sabe lo que es amar...



“Porque senecesita de un egoísmo formidable para ser como yo.”

 

 

“Yo no me puedo quejar de los hombres, porque los he tenido amontones”

 
Faruk, rey de Egipto: ¿No crees que una mujer puede ser feliz sin estar cubierta dejoyas? 
María: Majestad, ¡eso es anarquismo puro!
 

¡Conozco unas personas que la envidia se las comerá viva! ¡Ja!

sábado, 21 de mayo de 2011

Notas de Marcio, Chiqui y Johnny García

En mi anterior artículo hablaba de cómo  los enamorados y los poetas, al parecer, perdemos hoy la gran batalla del sentimiento. 

Os dejo el link del artículo a los que aún no lo han leído o a los que deseen recordarlo. (http://lapasioncultural.blogspot.com/2011/05/poetas-y-enamorados-perdimos-la-batalla.html)

El intelectual y amigo Marcio Veloz Maggiolo, la poeta, dramaturga y amiga Chiqui Vicioso y el escritor, locutor y miembro distinguido de la Gran Logia Bohemia que presido Johnny García me escriben algunas notas que publico ahora y a las que hago sus respectivos comentarios.


Marcio Veloz Maggiolo:

Veo que sigues encaramado en aquella imagen de la Félix, cuyo apellido aborrezco. Pudo ser apellido Brumell, o o tal vez Monacelli, palabras que dicen reflejos de luna. Pero no, siguió usando el Felix, arrugado, cercano a gato de películas mudas.
La verdad es que muchas de tus literaturas info-tográficas, deberías recopilarlas. No olvides la de aquel encuentro o pérdida en La Sirena de Manoguayabo. Por cierto, ¿sabes que La Sirena era el pito que daba las horas cumbres de la tiranìa en el diario La Nación, donde está actualmente La Sirena? Nunca he sabido si los dueños aceptaron llamar La Sirena a su tienda por el viejo silbato, o si por el contrario para borrar ese recuerdo llamaron a la tienda La Sirena.Un abrazo quinceañero. Espero la medicina mágica que me ofreciste. Por lo menos dime donde la escondes.

María Félix, la mujer más bella que jamás ha existido.
Mi amor por la Félix es eterno. Mi casa es una especie de santuario de ella. Marcio  tiene parte de responsabilidad en ese amor que raya en lo enfermizo. A partir de él comencé mi contacto definitivo con la bella diva mexicana. Haciéndole una entrevista para mi programa de televisión Sábado 13, acompañado de la actriz Guadalupe Villegas a quien defino como una mulata de sonrisa fácil y cuerpo de pecado, descubrí toda la literatura que Marcio tenía en su biblioteca sobre la Doña. Una biografía dictada era hojeada por Guadalupe en la casa de Marcio. Luego que este y yo nos admiramos todos los atributos físicos del voluptuoso cuerpo de la Villegas, nos enfrascamos como suele ocurrir en una de nuestras conversaciones apasionadas. El tema del momento era María Félix. Salí de la casa de Marcio a comprar los varios tomos de la biografía de la belleza mexicana. Luego escribí una pieza de teatro, dedica precisamente a Marcio, sobre ella titulada "El Pefume de Incesto"; la cual presenté un año después en el Teatro Nacional con resonante éxito. Cuando La Devoradora murió llegué hasta apartar el pasaje para asistir a su entierro. No lo hice cuando descubrí que llegaría un día después de ser enterrada. Pero sí publiqué en el Listín Diario un artículo-homenaje a mi amada María. Sobre ella he escrito, también, en El Siglo, El Hoy, El Nacional y en esta La pasión Cultural.
Sobre la sugerencia de Marcio para que publique una recopilación de algunos artículos la acataré. Por cierto, el artículo "Giovanny, se me ha perdido Marcio" (http://lapasioncultural.blogspot.com/2011/03/giovanny-se-me-ha-extraviado-marcio.html) , aparte de aquí fue publicado en el  periódico 7 Días.
Por otro lado: He sido un gran beneficiado de la vacuna antienvejecimiento. Y he convencido a Marcio de que se vuelva quinceañero usándola. Osiris Madera, Esperanza de Peña y Ramón Rosario tienen la obligación de quitar como sesenta años de la vida de Marcio, sencillamente porque él es un escritor imprescindible.

Una brillante nota de Marcio que, por supuesto, aunque llegó después de publicado ya incluí en el artículo:

Sabes que existen los ejecutivos y ejecutivas del amor. Son personajes y personajas, (para no ofender el gènero) que han solidificado los besos, los han  colocado en los floreros, y los han llenado de perfumes baratos, pachuli y agua de florida. Están atentos a los niveles del deseo ajeno, y por ello, le "chuban" al sabroso señor de corbata plisada, o a la dama saltarina de piernas modelables, un primer galàn enamoradiza o una galana, (creo que aqui vale lo del gènero) que incitan con formal estilo, a los y las incitables, precisamente en citas nada citables. Lo que deseo decirte que el amor de plástico, hecho de Marias Felixes, podria ser una falla epistemoógica, a no  ser que en las transformaciones de Morfeo transformes tus amores en material del celuloide.. Tengo para ti y esas transformaciones morfeicas un CD , que antes fue LP, de la Maria interpretando las canciones de uno de sus maridos, el tal Agustin. Lara si me dices que quieres escucharla sin desanimarte por su desmadre de atonalidad y desafinaciòn; tengo amigos que dicen que Alfredo Sadel, es el tenor que mejor desafina, y posiblemente la Felix seria la actriz que mejor desentona. Gracias por aquella dedicatoria que Maria no pudo conocer; tal y como buscarè el mejor de los mediums para que, al fin y al cabo conversemos con ella. Espero que su voz ronca y sus pestañas imaginarias puedan llevarte a describirla en otro de aquellos incestos de literatura y sueños. Un gran abrazo.

Marcio. 




Chiqui Vicioso:
¿Y esto? ¿Qué significa? ¡Tú que has tenido tanta suerte conquistando las mujeres más bellas!

La pregunta de la escritora Chiqui viene al caso porque hablaba en el artículo anterior sobre gente que ha mecanizado o condicionado el aceptar tener unas relaciones amorosas. Contaba, como recordarán, que recientemente alguien me advirtió, al momento que iniciábamos caricias... A mi me gusta el hombre suplidor. Tendencia que se generaliza en estos momentos.
Nunca he tenido que pagar para recibir caricias. Ni aún cuando me iniciaba en Nagua en las lides amatorias con una hermosa y pálida Magalys. A mis 57 años he amado y he sido amado. Se me ha roto varias veces el corazón e imagino que habré roto también algunos por ahí. Pero nunca —¡Nunca!— he perdido mi capacidad enamorarme con toda la pasión que genera un artista, que además es escorpión. Pero ¿buscar el amor conveniente? ¿intercambiar objetos para ser aceptado? ¡Jamás! No importa en cuantas cocheras, en cuantos momentos de declarada excitación me sea pedido. Soy un incorregible sentimental que se ha declarado, también, adicto a la alegría.

Johnny García:
Más personas de las que podemos imaginar, leerán esas lineas tuyas y se reirán, como se ríen de cualquier cosa muchos de nuestros espectadores del teatro frente a una obra ultradramatica, pues como tú sabes una gran parte de ellos tienen el concepto de que en el teatro todo es comedia. Por esto, por más dramatismo que ponga un actor al decir por ejemplo: "Te voy a sacar el corazón con mis manos" ellos se ríen...
En mi caso, no es pose, se me aguaron los ojos, sentí dentro del alma esta cruda realidad que planteas con tanto dolor, nosotros los poetas enamorados en este preciso momento que nos toca, si no tenemos un amor conquistado en otra época, simplemente nos fregamos, con jota, porque lo que planteas es real y contundente, como te dije una vez, el virus del DEBOLA, ha infiltrado por completo el sentimiento femenino en gran porcentaje: debolacasa,debolauni,debolafarmacia y un montón de etcéteras por el estilo. 
Sale mucho más barato comprar esa carne donde siempre se ha vendido que ponerse a "jugar a enamorarse".
Yo, en lo particular que durante todo el periodo que me ha tocado vivir, siempre me he enamorado con poesía, pasión y sentimiento, tengo una etapa de sequía tan larga en este aspecto, que ya estoy preocupado, porque la que no padece el DEBOLA, exige que tú, si quieres amarla y que te ame, estés full de todo: bien montado, apartamento de lujo, bien vestido y con mucho dinero disponible siempre para buenos regalos, buenos retiros de fin de semana, largos o cortos, cenas, en fin diversión y figureo constantes 
¿Y el amor? ¿Y el romanticismo? ¿Y la poesía?  !Tú ta´quedaó, muchacho!!!!

Desgraciadamente la preocupación de Johnny García tiene asidero. Aunque aclaro que también los hombres nos hemos puesto muy mecánicos en estos menesteres. Nos hemos vuelto esclavos de los aspectos físicos descartando esos valores que solamente podemos encontrar en la cultura y la inteligencia. 
Sabemos que la pasión dentro del amor es pasajera. Si no hay un sentimiento puro envuelto en el asunto vendrá el fracaso. Procurar en el otro, o en la otra, las "virtudes" que se piden hoy es cuesta arriba. Imposible para un artista o un escritor, sensible por esencia, satisfacer las exigentes demandas de estos tiempos. Y cuando la persona descubre que no puede exprimir más viene el deterioro. Aunque cabe siempre una pregunta: ¿No es eso lo mejor en tales condiciones? Por aquello de que mejor solo, o sola, que mal acompañado (a).

Mi artículo era un llamado de atención. Un advertencia. Un pretender que se tenga conciencia del asunto. Porque, a pesar de esos no-quereres, nunca podría dejar de amar y pretender que a mi también me amen.

Por ello concluyo esta entrega con tres poemas de amor de Paul Eluard, Jorge Luis Borges y Julia de Burgos.

Te amo
de Paul Eluard

Te amo por todas las mujeres que no he conocido.
Te amo por todos los tiempos que no he vivido.
Por el olor del mar inmenso y el olor del pan caliente.
Por la nieve que se funde por las primeras flores.
Por los animales puros que el hombre no persigue.
Te amo por amar.
Te amo por todas las mujeres que no amo.

Quién me refleja sino tú misma me veo tan poco
sin ti no veo más que una planicie desierta.
Entre antes y ahora
están todas estas muertes que he sorteado sobre paja.
No he podido atravesar el muro de mi espejo.
Tuve que aprender la vida como se olvida
palabra por palabra

Te amo por tu sabiduría que no me pertenece.
Te amo contra todo lo que no es más que ilusión.
Por el corazón inmortal que no poseo
crees ser la duda y no eres sino razón.
Eres el sol que me sube a la cabeza
cuando estoy seguro de mí.






El Enamorado
de Jorge Luis Borges




 




Lunas, marfiles, instrumentos, rosas,
lámparas y la línea de Durero,
las nueve cifras y el cambiante cero,
debo fingir que existen esas cosas.

Debo fingir que en el pasado fueron
Persépolis y Roma y que una arena
sutil midió la suerte de la almena
que los siglos de hierro deshicieron.

Debo fingir las armas y la pira
de la epopeya y los pesados mares
que roen de la tierra los pilares.

Debo fingir que hay otros. Es mentira.
Sólo tú eres. Tú, mi desventura
y mi ventura, inagotable y pura.




 
 





NOCHE DE AMOR EN TRES CANTOS




de Julia de Burgos





I

Ocaso

¡Cómo suena en mi alma la idea
de una noche completa en tus brazos
diluyéndome toda en caricias
mientras tú te me das extasiado!

¡Qué infinito el temblor de miradas
que vendrá en la emoción del abrazo,
y qué tierno el coloquio de besos
que tendré estremecida en tus labios!

¡Cómo sueño las horas azules
que me esperan tendida a tu lado,
sin más luz que la luz de tus ojos,
sin más lecho que aquel de tu brazo!

¡Cómo siento mi amor floreciendo
en la mística voz de tu canto:
notas tristes y alegres y hondas
que unirán mi emoción a tu rapto!

¡Oh la noche regada de estrellas
que enviará desde todos sus astros
la más pura armonía de reflejos
como ofrenda nupcial a mi tálamo!


II

Media noche


Se ha callado la idea turbadora
y me siento en el sí de tu abrazo,
convertida en un sordo murmullo
que se interna en mi alma cantando.

Es la noche una cinta de estrellas
que una a una a mi lecho han rodado;
y es mi vida algo así como un soplo
ensartado de impulsos paganos.

Mis pequeñas palomas se salen
de su nido de anhelos extraños
y caminan su forma tangible
hacia el cielo ideal de sus manos.

Un temblor indeciso de trópico
nos penetra la alcoba. ¡Entre tanto,
se han besado tu vida y mi vida...
y las almas se van acercando!

¡Cómo siento que estoy en tu carne
cual espiga a la sombra del astro!
¡Cómo siento que llego a tu alma
y que allá tú me estás esperando!

Se han unido, mi amor, se han unido
nuestras risas más blancas que el blanco,
y ¡oh milagro! en la luz de una lágrima
se han besado tu llanto y mi llanto...

¡Cómo mueren las últimas millas
que me ataban al tren del pasado!
¡Qué frescura me mueve a quedarme
en el alba que tú me has brindado!


III

Alba


¡Oh la noche regada de estrellas
que envió desde todos sus astros
la más pura armonía de reflejos
como ofrenda nupcial a mi tálamo!

¡Cómo suena en mi alma la clara
vibración pasional de mi amado,
que se abrió todo en surcos inmensos
donde anduve mi amor, de su brazo!

La ternura de todos los surcos
se ha quedado enredada en mis pasos,
y los dulces instantes vividos
siguen, tenues, en mi alma soñando...

La emoción que brotó de su vida
-que fue en mi manantial desbordado-
ha tomado la ruta del alba
y ahora vuela por todos los prados.

Ya la noche se fue; queda el velo
que al recuerdo se enlaza, apretado,
y nos mira en estrellas dormidas
desde el cielo en nosotros rondando...

Ya la noche se fue; y las nuevas
emociones del alba se han atado.
Todo sabe a canciones y a frutos,
y hay un niño de amor en mi mano.

Se ha quedado tu vida en mi vida
como el alba se queda en los campos;
y hay mil pájaros vivos en mi alma
de esta noche de amor en tres cantos...

martes, 17 de mayo de 2011

¿Poetas y enamorados perdimos la batalla?

¿
Poetas
y
enamorados
perdimos 
la 
batalla
?
                                                                                                                                       
Hace aproximadamente dos meses se apareció en mi vida una de esas diosas del Olimpo casi inaccesible.

De su pelo, entrenado por arácnidos del amor en el complejo arte de seducción, emanaban fragancias orientales evocadoras de míticas nostalgias.

Dalila, mujer que fue la tumba de Sansón.
En sus ojos había embrujos irresistibles iguales que, según refieren sus leyendas, los producidos por seductoras profesionales: Dalila (con las armas secretas que escondía entre sus piernas destruyó la fortaleza de Sansón), Cleopatra (capaz de llevar a emperadores y generales hasta el delirio, cuando no pudo pagar los honorarios de su ejército se entregó a todos como dación de pago.), Salomé (no satisfecha hasta lograr envolver dentro de sus siete velos la cabeza sangrante de Jokanaan), Mesalina (que no podía apagar su furor sexual solamente con el emperador Claudio), Mata Hari (la espía que espiaba y seducía hasta llevar sus víctimas ala muerte), Ava Gardner (citada como el animal más bello del planeta, cuyo pelo del pubis se subastó en España) y María Félix (reconocida como la mujer más bella de todo el Universo, se inició en la seducción respirando el perfume de un incesto que no dejó nunca de oler).

Cleopatra, perdición de Julio César y Marco Antonio.
En sus manos y en sus labios creí percibir promesas comprometidas de caricias y licenciosa práctica de un pactado sexo oral.

Salomé con la cabeza del Bautista.
En sus glúteos parecían encontrarse los secretos prohibidos de  "Las Mil y una noches en Bagdad."

La insaciable Mesalina
Mirando sus senos, quizás como la mayoría engañosamente bisturizados, podíamos notar sin mucho esfuerzo que era miel lo que en ellos, luego que pasara el cirujano, íbamos a encontrar.

No poco se perdieron en la curvas de Mata Hari
 Su cuello, siempre expuesto, estaba construido únicamente para el placer desenfrenado y para la espera de labios e inquietas lenguas.

Ava Gardner, tan sexualmente bella que provoca el amor a solas
 Todo esto era completado con una voz excitantemente erótica y prometedora de cualquier tipo de placer... y a cualquiera.

María Félix donde siempre quisieron tenerla: en una cama.
Pero,—¡maldito sean todos los peros del Universo! —justo cuando el hechizo se inclinó, aún vestido, para volverse beso en algún zaguan hecho por un herrero romanense, esta indiscutida dadora de placer, rompiendo mil encantos dijo:

A las mujeres como yo nos gustan los hombres suplidores. 
Cleopatra
¡Los hombres suplidores! ¿De qué? ¿De caricias interminables, de orgasmos repetidos, de poesías de Ovidio y Paul Eluard? ¿Suplidores de historias que sólo sabemos contar en la bohemia? ¿Suplidores de artes? ¿Suplidores de amor?

Salomé
Por supuesto que no. No soy tonto. Ni ustedes tampoco. Ya en ese momento de la noche la excitación, que se notaba como bulto debajo de los pantalones, había perdido el brío. Un amor que anormalmente se asomaba impulsado por palabras y alas de Cupido se desvaneció rápidamente. No sé por qué hube de recordar que había que ponerle diesel a mi camioneta... y quizás al vehículo europeo en que andaba la “perfecta” que me estaba acompañando.

Mesalina
Miré su vehículo y pensé que no estaba de cambiar todavía, pero como quiera me lo iban a pedir. ¿ Y con qué fuerza se casa un guardia? Recordé a un amigo a quien  dijeron una noche...“A mi los autos que me gustan son los Toyotas nuevecitos”. Y eso era para mostrarse inicialmente considerada. Una amiga me dijo hace poco en un bar que una de las que aquí llamamos "megadiva" le comentó que alguien la había llevado a cenar, pero que no incluyó en la salida por lo menos una joya.

Mata Hari
Cuando vivía en Nagua estaba habitualmente muy enfermo. Eso hizo que, obligado a estar siempre en la casa, me viera compelido a leer y escribir. Bueno... también a escuchar.

Ava Gardner
Mi madre acostumbraba a recitarme innumerables poemas. En uno de ellos trataban un tema parecido. La“suplipretenciosa” del poema de marras dejó al amado por los motivos que todos están ya suponiendo. Ante la suspención amorosa propuesta el joven dijo: "Tú has nacido en el materialismo y yo he nacido poeta, no podemos juntarnos." Un año después se encontraron estando ella acompañada por un "nuevo amor”, seguramente perfecto suplidor. Para fastidiarlo le preguntó, sabiendo que el joven estaba en“malaria” cuál sería el regalo de boda que este le daría. El joven respondió: "Mi regalo de boda, amiga mía / tendrá joyas riquísimas y bellas / un collar de perlas del rocío / y el manto azul del cielo y sus estrellas.

Mi amada María Félix
Imagino que la muchacha hubiese preferido que le regala en lugar de rocío, unas cuantas perlas de los huidizos calamares de Sánchez, más caras que el hermoso jade imperial.

Efectivamente parece que los poetas y los tontos enamorados estamos perdiendo la batalla. Pero no crean que solamente hay féminas interesadas en cosas espurias. ¡No! Frecuentemente escucho de amigos expresiones como esta: Tengoq ue buscar una mujer que verdaderamente me represente.

Dadora de placer absoluto... con condiciones.
¡Representar un carajo! ¿Y es tan cerebral este asunto del sentimiento? Pues así es. Estamos perdiendo al sentimiento y al poema, pasionarias y pasionarios militantes, bohemios de todo el Universo conocido.

Otra dadora de placer... condicionada.
Empero,como estamos en el proceso de perder el sentimentalismo, y mientras termina de ocurrir, aporto como regalo el Poema 5 de Neruda, que todavía podría sensibilizar... sólo a unos pocos y a unas pocas. ¡Qué pena!

Para que tú me oigas
mis palabras
se adelgazan a veces
como las huellas de las gaviotas en las playas.
Collar, cascabel ebrio
para tus manos suaves como las uvas.
Y las miro lejanas mis palabras.
Más que mías son tuyas.
Van trepando en mi viejo dolor como las yedras.
Ellas trepan así por las paredes húmedas.
Eres tú la culpable de este juego sangriento.
Ellas están huyendo de mi guarida oscura.
Todo lo llenas tú, todo lo llenas.
Antes que tú poblaron la soledad que ocupas,
y están acostumbradas más que tú a mi tristeza.
Ahora quiero que digan lo que quiero decirte
para que tú las oigas como quiero que me oigas.
El viento de la angustia aún las suele arrastrar.
Huracanes de sueños aún a veces las tumban.
Escuchas otras voces en mi voz dolorida.
Llanto de viejas bocas, sangre de viejas súplicas.
Ámame, compañera. No me abandones. Sígueme.
Sígueme, compañera, en esa ola de angustia.
Pero se van tiñendo con tu amor mis palabras.
Todo lo ocupas tú, todo lo ocupas.
Voy haciendo de todas un collar infinito
para tus blancas manos, suaves como las uvas.