domingo, 11 de abril de 2010

...en la calle El Conde



En el Festival Nacional de Teatro, que el Ministerio de Cultura efectuará durante el mes de junio del año en curso, llevaré a escena en Bellas Artes mi pieza “Un café frío en la calle El Conde”. 


Esta calle de Santo Domingo tiene una interesante historia arquitéctonica, humana, social, cultural, política y teatral.

El maestro de las Artes Plásticas Prats Ventós explicaba que cada vez que iba a esculpir sobre un material estudiaba todo sobre él. Lo mismo hago cuando escribo una obra de teatro. 

Mi nueva y divertida obra ocurre, como indica su  título, en la calle El Conde. Quiero compartir con ustedes los datos que he obtenido en mis investigaciones sobre la hoy adoquinada calle.

Originalmente se llamó, desde 1543, calle Clavijo en honor a un distinguido maestro (José Clavijo) que en la calle que llevó por un tiempo su nombre fundó un centro educativo.

Luego, dada la importancia que fue adquiriendo, le asignaron el nombre de calle Real. Adquiere el nombre de El Conde en 1655 en honor al conde de Peñalba (Bernardino de Meneses Bracamonte y Zapata), a quien leatribuyen, aunque hoy muchos historiadores lo ponen en duda, la construcción del antiguo baluarte de San Genaro. Dentro de este baluarte también construiría la Puerta de Tierra o de El Conde (hoy 27 de Febrero). El conde de Peñalba se destacó en el conflicto armado que nuestra Historia llama “La Invasión de Penn y Venables”.

Segúnel historiador Emiliano Tejeda adquiere el nombre de El Conde después de la construcción del baluarte y cuando se inicia aquí la costumbre de asignar las calles con nombres distintivos.

Luis E. Alemar, en su libro “La Ciudad de Santo Domingo” nos dice que entre los años 1804 y 1809, durante la ocupación francesa, se le nombró como Rue Imperial. Luego, el ayuntamiento la titula como Separación, conmemorando la separación de la antigua colonia de la república de Haití. El 23de agosto de 1929, por iniciativa de los regidores José María Bonetti y Silvestre Aybar Núñez, adquiere el nombre de 27 deFebrero en recuerdo de nuestra gesta independentista. Sin embargo, en agosto de 1934 le restituyen su antiguo nombre de El Conde.

Sus particularidades


Hoy la calle es una importante arteria comercial, pero antes estaba llena de hermosas residencias coloniales, algunas con sus historias particulares: 

—El 9 de marzo de 1887, desde el balcón de la casa número 5 (luego 53), el General y Diputado Santiago Pérez dispara y mata por celos al buen poeta venezolano Eduardo Scalán. La crónica nos dice que el victimario luego fue condenado a muerte y fusilado el 4 de marzo de1887 frente al Cementerio Católico

—En 1788 la casa marcada como 8 (luego 54) pertenecía al rico Mayorazgo de Mosquera. En la número 20 (luego 202) don José Rosa Pérez fundó su Instituto de “Artes y Ciencias”. 
—La casa número 25 (luego 153), la de la joyería Prota, en 1818 era de José Sterlin. Frente a esta, hoy entrada al Palacio Consistorial, estaba la Carnicería de la Ciudad
—En la número 46 (luego 352), al lado de la que fuera de Pedro Santana, funcionaba en 1852 un periódico llamado La Bandera Española
—En la 51 (luego 305), donde una vez estuvieron las oficinas de la Lotería Nacional, nació el 21 de septiembre de 1841 el historiado Emiliano Tejeda, autor del libro sobre el hallazgo de los restos de Colón (¡Zafa!).

Escenario de la dignidad


La calle El Conde tiene una gran importancia y significación dentro de la Historia moderna dominicana. Prácticamente ella fue el centro operativo de los constitucionalistas de abril en 1965, quienes lucharon contra fuerzas retrógradas dominicanas y el poderoso ejército norteamericano, procurando el retorno de la Constitución Dominicana y las libertades patrias (arrebatadas cuando el remanente del trujillato derrocó al gobierno de Juan Bosch). En la casa número 403 estaba el edificio Copello (construido en 1939), desde donde operó el llamado Gobierno Constitucional, presidido por el único héroe de estos tiempos en la República Dominicana. Nos referimos al Coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, el Héroe de Abril.  


Quizás el desenlace no fue el que muchos deseábamos. No obstante, las libertades sociales, políticas y culturales que disfrutamos hoy son consecuencias directas de aquella revuelta donde un grupo de dominicanos (entre estos: escritores, artistas,periodistas y locutores) rescataron la dignidad, previamente mancillada, del pueblo dominicano. ¡Pa que respeten!

La Arquitectura:

Ésta es muy especial. Cuenta toda una Historia visual de nuestro país. La edificación de la calle se inicia en la época colonial con su estilo característico. Luego evoluciona a la modernidad. En algún momento los edificios BaqueroDiez constituyeron las construcciones más elevadas de todo el territorio nacional. En este tenor José Enrique Delmonte Soñe escribió: 
“Su Arquitectura (con mayúscula) es un conjunto de las más importantes muestras de arquitectura desde la colonia hasta mediados del siglo XX. Los edificios Diez (1929),y el edificio Baquero (1928), ambos diseño del ingeniero Benigno Trueba, en su tiempo las edificaciones mas altas de la ciudad, siguen marcando un locus, un sitio de importancia, en toda la trayectoria de la calle, desarrollando un esquema ecléctico que se enriquece con las variaciones de piso a piso y el manejo de la escala comercial del primer piso, aspecto que reconocen posteriormente los edificios modernos de El Conde...”

Teatralidad de la calle El Conde

Aunque ella parece una escenografía teatral que espera ansiosa, siempre posando, ser fotografiada (como gusta decir a mi hija Fiora), tiene su historia teatral propiamente dicha. En la casa número 79 (luego la 403 del hoy edificio Copello), propiedad entonces de Rafaela Pichardo viuda Carretero, once brillantes jóvenes dominicanos fundaron el 24 de octubre de 1884 una agrupación teatral. Los fundarores fueron: Leonardo del MonteAlfredo Max Soler, Manuel S. García, Abrahan Santamaría, M de J.Gómez, B. Palau Ferrer, Jesús M. Cruz, Rafael T. Gómez, José M.Valera, M. L. Carretero y Juan José Carretero (bisabuelo de la gran actriz dominicana Carlota Carretero).

Tambiénse creó después, en la misma calle El Conde, otra agrupaciónteatral llamada “Amantes de Talía”, que hasta hizo su propio pequeño teatro.

Finalmente

El 8 de diciembre de 1990, por se parte de Ciudad Nueva, pasa a ser "Patrimonio de la Humanidad". Pero desde siempre ha sido un patrimonio de artistas, poetas, intelectuales, diletantes, amantes y bohemios. 

Imposible sería calcular cuántos poemas, canciones, obras de teatro, pinturas, esculturas, cuentos y novelas nacieron en ella, o por ella. Solamente de su La Cafetera han salido miles de obras importantes.

Siempre he dicho que a los artistas, dramaturgos y poetas algo, o alguien, nos dicta o susurra cosas de nuestro interés creativo. Nunca es la casualidad quien nos impulsa. Los duendes... los duendes... 

En este caso parece que fueron muchos quienes me dictaron la nueva pieza teatral: once específicamente. ¡Y les dije sus nombres!


¿Nos veremos en Bellas Artes en el mes de junio?

viernes, 9 de abril de 2010

¿Los dueños de la basura?


Acabo de leer en en el Listín Diario Digital  que la Comisión Nacional de Espectáculos Públicos acaba de suspender por tres meses a tres miembros del llamado programa "Los dueños del circo". Ya era hora. Para muchos dominicanos parecía sospechoso que los conductores venezolanos del referido programa actuaran con un alto nivel de impunidad en este país. Ellos, hasta ahora, podían decir cualquier cosa que quisieran de cualquiera figura importante dominicana sin que nadie, al parecer, se atreviera a frenarlo. 

La lista de gente famosa a quienes estos individuos han difamado, o calumniado, es asombrosa. Los escádalos que han protagonizado, obviamente pensando en el mercadeo, eran ya intolerables. Ni los hijos e hijas de presentadores y artistas dominicanos se han salvado de las máculas y la pus lanzadas en el espacio de televisión que nos ocupa. En Pasión Cultural felicitamos a la Comisión de Nacional Espectáculos Públicos por actuar (¡por fin!) correctamente en el presente caso. Alguien dirá que mucho esperaron. No importa. El asunto es que han actuado bien y con responsabilidad luego que en ese programa golpearan a la presentadora Venya Caralina,que había ido a defender allí su honor mancillado, quizás no de la mejor manera; pero es que algunas veces la impotencia se hastía de serlo.

Los jóvenes presentadores venezolanos (¡) de "Los Dueños del circo" (hasta el nombre del programa es en si mismo un insulto para los artistas dominicanos.) lucen incontrolables. No debe permitísele ya volver a sus andadas. La escencia de ese programa es el chisme barato, la difamación y los insultos. ¿Es necesario soportatlo? Ni que fueran hijos o esposos de Hugo Chavez que frecuentemente pretende que hasta nos bajemos los pantalones. Estos presentadores foráneos son realmente los dueños... de su propia basura. 

Reproduzco con alegría la reseña del Listína Diario Digital.


La Comisión Nacional de Espectáculos Públicos suspendió por tres meses a Enrique Crespo y Ali David Demey, presentadores del programa “Los Dueños del Circo”, que se transmite por Digital 15. Y también suspendió por seis meses a Juan Castillo, conocido como Tommy Castillo o “La Berny”, luego que escenificaran durante la transmisión del programa el miércoles una trifulca con la presentadora de televisión Venya Carolina Peña.
La sanción está contenida en la resolución 001-2010 en la que el organismo señala varios considerandos como que  “los medios audiovisuales constituyen una actividad de interés público, por lo tanto, estarán sometidos a las normas y las leyes establecidas”.
Entre los considerandos también se cita la ley 24-97 que condena la violencia contra la mujer. Además, también señala que “En el programa “Los Dueños del Circo”, correspondiente al miércoles 7 de abril, la presentadora de televisión Venya Carolina Peña, fue agredida física y verbalmente por los señores: Juan castillo (Tommy Castillo, La Berny); Enrique Crespo Aldana y Ali David Demey Alburjas”.
La resolución dice que ni Crespo ni Demey, ambos de nacionalidad venezolana, podrán realizar programas de radio o TV durante los tres meses de la sanción. Medida que se extiende a seis meses en el caso del dominicano Castillo.
La medida dice que, cumplida la sanción, los presentadores deberán solicitar la acreditación requerida para volver a  su trabajo.
El hecho se produjo el pasado miércoles cuando Venya Carolina acudió al espacio, que se transmite a las 11:00 de la noche,  para defenderse de las críticas de que era objeto por parte de los conductores y de inmediato se iniciaron las discusiones que terminaron con la presentadora en el suelo y parte de sus cabellos en manos de La Berny.
El programa “Los Dueños del Circo” es conducido por los venezolanos Enrique Crespo, Alí David Demey, la cubana Anahí Cañizares y el dominicano Tomy Castillo (La Berny).
Ellos han enfrentado otros procesos judiciales, entre ellos una demanda interpuesta por la Asociación de Cronista de Arte (Acroarte) cuando Fausto Polanco era presidente y se sintió difamado, aunque luego conciliaron el caso.

miércoles, 7 de abril de 2010

¿Talía versus Casandra?

 

Una mayoría aplastante de teatrerosdominicanos está disgustada con los Premios Casandra que repartenpor ahí un grupo numeroso, aunque no total, de auto designadoscronistas de artes dominicanos. Parte del grupo de los artistasteatrales disgustados se siente ofendida por los otorgantes a los que hago referencia. Otros, entre los que está el suscrito, decidióhace tiempo, como hizo también un montón de periodistas, desentendersecompletamente del referido premio. En estos momentos ni lo aceptaría. Que eso esté claro.

Realmente la actitud de losacroartianos hacia los artistas que practican una de las disciplinasllamadas aquí clásicas es insultante. Sus declaraciones y laactitud que asumen en el ceremonial de premiación no deja duda sobrelo que aquí exponemos. Definitivamente los cronistas mencionados nose sienten a gusto con nosotros. Hasta los he escuchado decir quesomos unos mal agradecidos. Algo que nunca he alcanza a comprender.Digo que esto porque quienes deben sentir agradecimiento hacia losartistas son los periodistas que cubren nuestros eventos. El Artepuede perfectamente vivir sin cronistas. Pero ¿pueden estosvivir sin lo que hacemos? Desde luego que no. Tendrían, quienestengan la capacidad, que dedicarse a escribir libros, al periodismonoticioso, a trabajar como relacionistas públicos; pero de ningúnmodo podrían reseñar teatro, canto, música, pintura y danza sincontar con nuestras producciones; porque en una sala vacía, o llenasolamente de cronistas, jamás se creará el Arte

Aclarados estosaspectos pasemos, pues, al tema que realmente interesa.

Cuando debatimos por Internet, esamagnífica maquinaria de comunicación evita-chantaje-de-cronistas,sobre los premios Casandra, muchas y variadas fueron las opiniones. Eldisgusto, repito, era colectivo. 

Sin embargo, y a pesar de la actitudde franco desprecio de la mayoría de los miembros de Acroarte (?),casi todos los nominados corrieron a recibir sus bofetadas en elTeatro Nacional. Masoquismo que no termino de entender. Empero, casitodos estuvieron contestes en que era necesario buscaralternativas valederas. En cambio, Carlos Castro me escribióincómodo por darle importancia al premio aún fuese hablando de él. Además, opuesto a todo premio.

En estos momento en que se plantea yse organiza el rescate de los Premios Talía de Plata como unaforma de amainar el irrespeto del Casandra no pocos teatreros hanfijado posición. La mayoría a favor, aparentemente.

Mario Lebrón me ha enviado una copia de un  documento que ha elaborado consugerencias trascendentales sobre la mecánica y metodología ideal para un premio como el que ahora nos ocupa. Sabemos que ya unacomisión, cerrada y exclusiva, de artistas oficialesestá trabajando en los posibles reglamentos del Talía, cedidopor su dueño al Ministerio de Cultura.

Confieso que, aún con reservas, no he imputadola conformación de un premio del tipo planteado. 

No obstante, enestos momentos, asumo la radical postura del colega Carlos Castro.

Como ya escribí, estuve “asilado”en Jarabacoa por algo más de una semana. En el ocio me vi obligado areflexionar sobre varios tópicos. Este asunto fue, desde luego, unode ellos.
Varias preguntas me formulé en lasfrías montañas cibaeñas:

¿Requieren los artistas ser premiadospara satisfacer sus respectivos egos? ¿No es suficiente recompensa la calidad lograda en nuestras producciones, cierto retorno económico yel premio que otorga el público cada vez que asiste a nuestrasfunciones? ¿Cuál es el real valor de un premio que otorgaría ungrupito? ¿Cómo asegurar la total imparcialidad en algo tan delicado como es el Teatro en escenarios? ¿En qué nosbeneficiaría un premio como el planificado?

Sé que ninguno de ustedes es estúpido,por lo que seguramente descubrieron ya el tono sombrío que hay enmis preguntas.

Quiero declarar, públicamente, que meopongo con toda las fuerzas interiores que me quedan a laconstitución de un premio que, como todos, siempre será sectario,innecesario, contraproducente, superfluo, injusto y divisionista.

Me permito hacer un breve comentariosobre estos último. Aunque, inexplicablemente, los actoresdominicanos no estamos agrupados formalmente, en estos momentos hayuna buena camaradería entre nosotros. Frágil, lo reconozco; perohay un sentimiento de solidaridad que se manifiesta cuando se hacenecesario. Apuesto peso a morisqueta que desde que se instaure elpremio pretendido, entre muchos se va a desatar una competencia queen nada nos beneficiará. Todo lo contrario.

Por otro lado, no somos tontos niciegos. Por ello nos damos cuenta de que nuestro Ministerio deCultura no está boyante de recursos. Eso es innegable. La situacióneconómica del país, y del resto del mundo, ha determinado unacrisis en las finanzas públicas que todos podemos notar fácilmente.Nuestra máxima institución pública de Cultura se ha visto visiblemente afectada. Los incumplimientos en compromisos de pago y el detenimiento o amainamiento de algunos proyectos evidencia lo que aseveramos.

Entonces, ¿vale la pena gastar recursos económicos y humanos eneste capricho? Pienso que no. Se que hay muchos amigos que no piensanigual que yo. Incluso, dentro del mismo Ministerio hay gente aquienes aprecio y me aprecian, que les va a preocupar estoscomentarios y la postura que ellos determinan.

Los he hecho con el mejor sentidocrítico, fraterno, ameno y con cierto nivel premonitorio. Amo el teatro más que a mi propia vida. A la que no entendería ni concebiría fuera del él. Además, aunque ame a César... siempre un poco más a Roma.

Soy jugador de ajedrez desde que teníanueve años. Por costumbre inevitable intento siempre adelantarvarias jugadas. Pero del mismo ajedrez he aprendido que cuando uno veel tablero desde fuera puede apreciar mejor el movimiento de lasfichas. Cuando vemos maestros del juego-ciencia equivocarsetontamente nos asombramos. Claro que no estábamos dentro viendo ysufriendo los obstáculos.

Visualizo hoy el problema que vendráen el futuro si persisten con el Talía. Lo digo yo... y dicen porahí que soy bastante brujo.

¡Gracias a la misericordia!

miércoles, 31 de marzo de 2010

El Mito de Sísifo


Nota: Nunca he escondido que tengo autores preferidos: Sófocles, Heráclito Tolstoi, Cortázar, Borges y Albert Camus. He aprendido de muchos otros. Pero el más aprehendido por mi indudablemente es Camus. Quizás porque de diferentes formas nuestros particulares génesis están en Nietzschet, en las calles y en el dolor.

En "El Viejo Jack" de Jarabacoa (el destino obra siempre con sapiencia), bar que hace un tiempo descubrió para mi Luis González Fabra, me conecté a Internet con la Gata (Mi ordenador) y jugando a naver por el cibert espacio me he reencontrado con el ensayo de Camus "El Mito de Sísifo"; magnífica reflexión sobre el suicidio y, desde luego, sobre lo absurdo de la existencia humana. Todo los hombres y mujeres de teatro sabemos que Sísifo nos representa y nos explica. Su mito es el nuestro.

Leer el trabajo de Alrbert Camus me trajo nostalgia. Cuando lo hice por primera vez, hace más de treinta años, pensé que nadie escribiría sobre el tópico algo tan certero. Han pasado los años y sigo creyendo que las reflexiones camusianas son, sencillamente, insuperables. En el mundo actual donde la superficialidad señorea con cinismo, el pesamiento del fisósofo argelino es un oasis y un deliete. Me voy a permitir reproducirlo desde "El Viejo Jack". Trataré de imaginar que estoy en un bar del Barrio Latino en Paris tomando el fuerte vino de Córsega con Giamilka, específicamente en el bar "Barón Rojo",  en algún momento de mi vida fui hasta él para respirar la misma admósfera literaria de los maestros que partieron.
El Mito de Sísifo

                                                                                Por Albert Camus



Los dioses habían condenado a Sísifo a rodar sin cesar una roca hasta la cima de una montaña desde donde la piedra volvería a caer por su propio peso. Habían pensado con algún fundamento que no hay castigo más terrible que el trabajo inútil y sin esperanza. Si se ha de creer a Homero, Sísifo era el más sabio y prudente de los mortales. No obstante,según otra tradición, se inclinaba al oficio de bandido. No veo en ello contradicción. Difieren las opiniones sobre los motivos que le convirtieron en un trabajador inútil en los infiernos. Se le reprocha, ante todo, alguna ligereza con los dioses. Reveló sus secretos. Egina, hija de Asopo, fue raptada por Júpiter. Al padre le asombró esa desaparición y se quejó a Sísifo. Éste, que conocía el rapto, se ofreció a informar sobre él a Asopo con la condición de que diese agua a la ciudadela de Corinto. Prefirió la bendición del agua a los rayos celestes. Por ello le castigaron enviándole al infierno. Homero nos cuenta también que Sísifo había encadenado a la Muerte. Plutón no pudo soportar el espectáculo de su imperio desierto y silencioso. Envió al dios de la guerra, quien liberó a la Muerte de manos de su vencedor. Se dice también que Sísifo, cuando estaba a punto de morir, quiso imprudentemente poner a prueba el amor de su esposa. le ordenó que arrojara su cuerpo sin sepultura en medio de la plaza pública. Sísifo se encontró en los infiernos y allí irritado por una obediencia tan contraria al amor humano, obtuvo de Plutón el permiso para volver a la tierra con objeto de castigar a su esposa. Pero cuando volvió a ver este mundo, a gustar del agua y el sol, de las piedras cálidas y el mar, ya no quiso volver a la sombra infernal. Los llamamientos, las iras y las advertencias no sirvieron para nada. Vivió muchos años más ante la curva del golfo, la mar brillante y las sonrisas de la tierra. Fue necesario un decreto de los dioses. Mercurio bajó a la tierra a coger al audaz por la fuerza, le apartó de sus goces y le llevó por la fuerza a los infiernos, donde estaba ya preparada su roca. Se ha comprendido ya que Sísifo es el héroe absurdo. Lo es en tanto por sus pasiones como por su tormento. Su desprecio de los dioses, su odio a la muerte y su apasionamiento por la vida le valieron ese suplicio indecible en el que todo el ser dedica a no acabar nada. Es el precio que hay que pagar por las pasiones de esta tierra. no se nos dice nada sobre Sísifo en los infiernos. los mitos están hechos para que la imaginación los anime. Con respecto a éste, lo único que se ve es todo el esfuerzo de un cuerpo tenso para levantar la enorme piedra, hacerla rodar y ayudarla a subir una pendiente cien veces recorrida; se ve el rostro crispado, la mejilla pegada a la piedra, la ayuda de un hombro que recibe la masa cubierta de arcilla, de un pie que la calza, la tensión de los brazos, la seguridad enteramente humana de dos manos llenas de tierra. Al final de ese largo esfuerzo, medido por el espacio sin cielo y el tiempo sin profundidad, se alcanza la meta. Sísifo ve entonces como la piedra desciende en algunos instantes hacia ese mundo inferior desde el que habrá de volverla a subir hacia las cimas, y baja de nuevo a la llanura. Sísifo me interesa durante ese regreso, esa pausa. Un rostro que sufre tan cerca de las piedras es ya él mismo piedra. Veo a ese hombre volver a bajar con paso lento pero igual hacia el tormento cuyo fin no conocerá. Esta hora que es como una respiración y que vuelve tan seguramente como su desdicha, es la hora de la conciencia. En cada uno de los instantes en que abandona las cimas y se hunde poco a poco en las guaridas de los dioses, es superior a su destino. Es más fuerte que su roca. Si este mito es trágico lo es porque su protagonista tiene conciencia. ¿ En qué consistiría, en efecto, su castigo si a cada paso le sostuviera la esperanza de conseguir su propósito?. El obrero actual trabaja durante todos los días de su vida en las mismas tareas y ese destino no es menos absurdo. Pero no es trágico sino en los raros momentos en se hace consciente. Sísifo, proletario de los dioses, impotente y rebelde conoce toda la magnitud de su condición miserable: en ella piensa durante su descenso. La clarividencia que debía constituir su tormento consuma al mismo tiempo su victoria. No hay destino que no venza con el desprecio. Por lo tanto, si el descenso se hace algunos días con dolor, puede hacerse también con alegría. Esta palabra no está de mas. Sigo imaginándome a Sísifo volviendo hacia su roca, y el dolor estaba al comienzo. Cuando las imágenes de la tierra se aferran demasiado fuertemente al recuerdo, cuando el llamamiento de la dicha se hace demasiado apremiante, sucede que la tristeza surge en el corazón del hombre: es la victoria de la roca, la roca misma. La inmensa angustia es demasiado pesada para poderla sobrellevar. Son nuestras noches de Getsemaní. Pero las verdades aplastantes perecen al ser reconocidas. Así, Edipo obedece primeramente al destino sin saberlo, pero su tragedia comienza en el momento en que sabe. Pero en el mismo instante, ciego y desesperado, reconoce que el único vínculo que le une al mundo es la mano fresca de una muchacha. Entonces resuena una frase desesperada: "A pesar de tantas pruebas, mi edad avanzada y la grandeza de mi alma me hacen juzgar que todo está bien". El Edipo de Sófocles, como el Kirilov de Dostoievsky, da así la fórmula de la victoria absurda. La sabiduría antigua coincide con el heroismo moderno. No se descubre lo absurdo sin sentirse tentado a escribir algún manual de la dicha. " Eh, cómo!. ¿ Por caminos tan estrechos...?". Pero no hay más que un mundo. La dicha y lo absurdo son dos hijos de la misma tierra. Son inseparables. Sería un error decir que la dicha nace forzosamente del descubrimiento absurdo. Sucede también que la sensación de lo absurdo nace de la dicha. " Juzgo que todo está bien", dice Edipo, y esta palabra es sagrada. Resuena en el universo y limitado del hombre. Enseña que todo no es ni ha sido agotado. Expulsa de este mundo a un dios que había entrado en él con la insatisfacción y afición a los dolores inútiles. Hace del destino un asunto humano, que debe ser arreglado entre los hombres. Toda la alegría silenciosa de Sísifo consiste en eso. Su destino le pertenece. Su roca es su cosa. Del mismo modo el hombre absurdo, cuando contempla su tormento, hace callar a todos los ídolos. En el universo vuelto de pronto a su silencio se alzan las mil vocecitas maravillosas de la tierra. Lamamientos inconscientes y secretos, invitaciones de todos los rostros constituyen el reverso necesario y el premio de la victoria. No hay sol sin sombra y es necesario conocer la noche. El hombre absurdo dice que sí y su esfuerzo no terminará nunca. Si hay un destino personal, no hay un destino superior, o, por lo menos no hay más que uno al que juzga fatal y despreciable. Por lo demás, sabe que es dueño de sus días. En ese instante sutil en que el hombre vuelve sobre su vida, como Sísifo vuelve hacia su roca, en ese ligero giro, contempla esa serie de actos desvinculados que se convierten en su destino, creado por el, unido bajo la mirada de su memoria y pronto sellado por su muerte. Así, persuadido del origen enteramente humano de todo lo que es humano, ciego que desea ver y que sabe que la noche no tiene fin, está siempre en marcha. La roca sigue rodando. Dejo a Sísifo al pie de la montaña. Se vuelve a encontrar siempre su carga. Pero Sísifo enseña la fidelidad superior que niega a los dioses y levanta las rocas. El también juzga que todo está bien. Este universo en adelante sin amo no le parece estéril ni fútil. Cada uno de los granos de esta piedra, cada trozo mineral de esta montaña llena de oscuridad forma por sí solo un mundo. El esfuerzo mismo para llegar a las cimas basta para llenar un corazón de hombre. Hay que imaginarse a Sísifo dichoso.


El Universo de Carlos



Nota: Sigo en una montaña de Jarabacoa con mi querida, inteligente y querida esposa Giamilka Román. Acabo de leer una reseña terrible en el Listín Digital que afirma que continuará el intenso calor hoy miércoles. Una pena que la mayoría de los Pasionarios de la Capital no puedan disfrutar, como yo lo hago, de este paraíso terrenal que es Jarabacoa. ¡Suden!
Por otro lado; mi dilecto amigo y colega Carlos Castro me ha enviado un  link de una página genial que han publicado un grupo de científicos sobre una explicación visual de la formación del Universo. Creo que es buen momento parta ver este breve y apasionante vídeo. Para disfrutar de este trabajo brillante solamente deben pinchar la dirección que Carlos Castro coloca más abajo de su nota. ¡Es justo que tengan, al menos, esta compensación visual!

Giovanny Cruz Durán


La nota de Carlos Castro Medina:

Es un documento cientifico que dura 6 minutos y medio.  Hace apenas unas semanas, el Museo Americano de Historia Natural colgó en la red este espectacular vídeo, una reconstrucción informática que muestra un "viaje" desde la superficie de la Tierra hasta los límites del universo conocido.

Lo que hace que este vídeo sea único y diferente a la mayoría de los que se han hecho hasta ahora es que todo lo que en él aparece está basado en DATOS REALES SEGUN LO QUE LOS CIENTIFICOS TIENEN. Es decir, que no se trata de un vídeo "artístico" realizado según simples criterios estéticos, sino de una auténtica reconstrucción, pieza a pieza, de todo lo que saben sobre el universo en el que vivimos.

Todo, desde las trayectorias de los satélites que orbitan la Tierra hasta la posición de todas las estrellas, galaxias o lejanos quasares, está basado  exactamente en los DATOS QUE TIENEN sobre cada uno de esos objetos. O para ser más precisos, en los datos del Sloan Digital Sky Survey, que componen la que quizá sea la visión más completa del universo hasta el momento (ESO ES LO QUE DICEN ELLOS).

sábado, 27 de marzo de 2010

Día Internacional de Teatro


Nota: El Ministerio Dominicano de Cultura me ha honrado con la invitación para que escribiera la proclama del Día Internacional de Teatro. Lo hice. Será leída en un acto a celebrarse en el Palacio de Bellas Artes hoy 27 de marzo, a las siete de la noche. La publicamos ahora en Pasión Cultural como homenaje sentido a los hacedores de Teatro dominicanos, a los diletantes teatrales y al público en general. ¡Qué vivan nuestros actores! ¡Qué vivan nuestras actrices!
 ¡Qué viva el Teatro dominicano!
 

En el Día Internacional del Teatro cabe la reflexión que determina la pregunta esencial que nos formulamos siempre los verdaderos artistas de la escena: ¿Por qué hacemos teatro?

Se comenzó a representar en el planeta cuando el proyecto humano que existió antes del pitecantropus erectus descubre en la planicie algo que trae, luego, con un rito a la caverna; con el rito de la Vida y la Muerte: perennes tema y debate de la escena. La escena efímera de un Arte que el esteta francés Jean Doat bien define como “Síntesis de artes que exige un Arte de la síntesis”. Y en conclusión eso resultamos ser: una conjunción de las verdades de todas las artes convocadas.

Mientras, Edgar Alan Poe lo conceptualiza como “Organización del caos”, tratando de explicar su cercanía genética con las divinidades. Divinidades que tomaron prestado, se me antoja, nuestro principio de Acción para desde allí construir el Verbo.

Este arte que se organiza cuando se hace cómplice del Mito, cuando crece en la noche hacia lo apolíneo y lo dionisíaco; es decir... hacia el sueño y embriaguez de que nos habla Nitsche.

¡Si... de ahí venimos! Del precepto figurativo de uno y la transformación obligada del otro. Dionisio y Apolo, Apolo y Dionisio equilibrando el nacimiento, el porvenir y la permanencia eterna de nosotros. Porque si de algo está el terrenal Universo convencido es que el teatro jamás perecerá... persecula seculorum.

Esto sabe y acepta el severo Jehová que lo rescata del lugar donde habitaba: justo en el centro de su energía sin principio ni fin. Lo supo el Yucahú Bagua Maórocoti de los taínos cuando creó los areítos, esos magníficos y comprometidos cantos teatrales entre la tierra y el cielo. Lo supo el nórdico Odín cuando un día se auto asignó como características la vida, la muerte, la magia y la poesía. ¿No eligió sus postulados, en aquel día, pensando en el arte que con tanta pasión hoy practicamos? Todo dios, se me ocurre, es fundamentalmente un hombre de teatro. Y viceversa. Por eso rituales y creación nos son afines.

¡Si... esos somos esencialmente! Transformaciones del rito, continente para el grito, mito que se agiganta en la poesía, la palabra lúdica hecha carne, el movimiento que nos legó la metafísica del Cosmos, la luz conformada por las llamas, el primer asombro del hombre en la caverna, la reflexión inicial ante la muerte; una idea articulada y que, mediante juegos, palabras, gestos y maquillaje; trataba de encontrar la magia que aseguraba la vida primitiva y daba oportunidad de trascender a las aspiraciones que llegaron con lo Humano.

La gente de teatro nacemos de esa soñada redención que bautizamos como catarsis. Nacemos en las fiestas de la carne y del espíritu; con su música, flores, frutas, vino, caracoles y guirnaldas. La transformación lograda entonces resultó tan proteica que requerimos de mascaras, túnicas y coturnos para que esta fuera aún más absoluta.

Cuando el Ser comenzó a hacer la Historia no encontró otra mejor manera de narrarla que con el Teatro. Pero cuando la Historia se tornó un gran campo de batalla la revolución se convirtió en el Drama.

Eso lo entendió perfectamente el local Juan Pablo Duarte cuando empezó la fundamental revolución dominicana desde escenarios y libretos. Nunca nuestros artistas de la escena han rehuido de los compromisos demandados por la Historia, dentro y fuera de nuestros escenarios. En las protestas anticoloniales, con Llerena sacando la cabeza, dijimos... ¡Presente! En las luchas contra de la tiranía dijimos... ¡Presente! Cuando se defendió el honor mancillado en Ciudad Nueva dijimos... ¡Presente! Cuando se quiso retroceder en las conquistas también dijimos.... ¡Presente! Y lo seguiremos diciendo cuántas veces la Patria lo reclame.

Hoy estamos comprometidos a construir el nuevo Lenguaje, una expresión fundamental que nos caracterice, ser parte del proceso cultural de estos tiempos. Únicas formas de asegurar la pervivencia, a la cual nos comprometieron los ancestros desde el génesis particular; no obstante Plantón nos expulsara después de su República.

Sin embargo, aún no contesto la pregunta. Y  lo he hecho adrede, porque la respuesta entraña dolor y sacrificio peligrosos. Aunque dolor y sacrificio son parte de la materia que nos formó, desde la que partimos. ¿No es Sísifo, acaso, quien mejor nos ha explicado? Su condena a transportar constantemente la pesada piedra ha signado de por vida a todos los hacedores universales de teatro.

¡Pero la pregunta! ¡No puedo seguir evadiendo su respuesta! ¿Por qué hacemos teatro?... Simplemente para expresarnos. Y si no lo hacemos... ¡nos morimos! 
  G.C.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Los fuñidos quince



Hemos escrito en este blog que no pocosdefinen la comedia como una casi tragedia. Algo así como aquello deque los arquitectos son honorables individuos a quienes les faltarontestículos para ser ingenieros y plumas para ser decoradores.

Entendiendo que la narración de hoypuede ayudar a comprender estas aseveraciones, recomiendo leerla concuidado y prestar atención a los detalles. En ellos están lasformúlas necesarias para la lectura comprensiva. No olviden lo quesiempre nos han recomendado: mirar las oraciones y leer los espaciosen blanco.

Hace unos días una amiga me contó unahistoria que, lo juro por madres lejos de la mía, es verdadera. Mi amiga es, presento disculpa poresconder su nombre (¡Si, yo que he proclamado no ser baúl de nadie!),una conocido organizadora, participadora, animadora, presentadora yamenizadora de fiestas. 

Dicen que en esos asuntos es de las mejores.Una de sus grandes estrategias, para su dionisíaco oficio, es ablandara los invitados con un fino trago introductorio, para luego seguircon los tragos menos agraciados (a los que sirve en recipientes debacará, o sus semejantes colombianos). Otro truco que utiliza en losbanquetes, es poner las ensaladas, el pan y el puré al inicio de la mesa para que los siempre apresurados en comer, seharten con esos entretenedores estomacales.

Mi amiga habilidosa acostumbra procurarque haya siempre un alma de fiesta. Cuando no encuentra elapropiado ella misma se disfraza para la ocasión. Pero su estrategiacumbre, aquella que engalana la noche, es invitar la contradicción.Es decir, una persona que generalmente lleve la contraria para queasegure ritmo en la conversación. Desde luego que esa persona debecomenzar a hacer su labor un poco pasado de las once.

Dado todo esto es natural que tambiénla inviten a actividades cónsonas con las que hace. Casi nunca seextraña, desde luego, que la inviten a fiestas, aún con disímiles formas uobjetivos. En verdad poco disfruta de estas,porque resulta que entre bomberos no se pisan la manguera. Siendoella el truco en persona no pueden hacerle truco a ella. Pero almejor cazador se le va... un elefante.

Me contó esta mañana que en díaspasados la invitaron a unos quince, que se celebrarían... anoche.
     —¿A unos quince? ¿A mi? ¿Estáusted seguro?— Preguntó al mensajero que llevó la invitación.
     —Si— Respondió con enterezaespartana el mensajero.
     —¿Si a qué?—Preguntó mi amiga.
     —Si... son unos quince, sí... es austed y sí... estoy seguro. Adiós—. El mensajero subió a sumotor y arrancó dejando a mi amiga bastante perturbada.
    —¿Asistir a unos quince siendo ella unaprofesional de las fiestas?— Ella que ni bebía en diciembre porque es un espacio para los aficionados. Ella que era convocadaa las fiestas de los dioses. 
    —¡Invitada a unos quince! Vamos a ver.

Lo primero que hizo fue investigarlugar, hora, fecha y condiciones.

El lugar parecía impresionante. Ahíno tenía importantes objeciones. Suponíase el glamour.

Había que comenzar a llegar a lassiete de la noche. Demasiado temprano; pero ni modo... como es unafiesta de carajitos.

Sería el tercer martes de marzo. 
    —¿Unmartes? ¡Pero al día siguiente hay trabajo! Este bonche tá raro.

Las condiciones estaban claras: Debíairse con traje formal. Como era una fiesta a todo dar seaconsejaba, para asegurar buen trato, preparar un sobrecito conpropinas, por si acaso.

Desde luego que mi amiga no pensóasistir. Hasta los amigos recomendaron no ir a aquella fiesta muyalejada de su liga profesional. Le dijeron que era sospechoso que la invitaran a ese evento singular. Pero los organizadores de losquince, contratados por los dueños de la fiesta, lallamaron y convencieron aún no se sabe con cuáles aborreciblesargumentos.

Decidió hacerse un traje nuevo. Ellugar de la fiesta parecía demandarlo. Compró una tela sin igualencargada en Venecia a una fábrica que la hacían casi a mano. Sebuscó un diseñador afeminado y una modista blanca y gorda para quediseñaran y confeccionaran, respectivamente, el vestido de rigor. 

Pero descubrió que sus prendas estaban ya quemadas (Es decir: vistasen otra fiestas). Por ello contrató otro diseñador que hizo suagosto (Sin Figueroa) con lo que ella le pagó. 

Le ofrecieronprestarle unos zapatos. Dijo que no. Obligó a una prima azafata acomprarle unos en Francia que había visto en una revistaespecializada. 

Pasó semanas en Internet bajando fotografías conpeinados y maquillajes de grandes divas cuando asisten a fiestas delJet Set. Y contrató un maquillista en Miami que solía vestirse demujer. 

Con los panties no habría problemas… nunca se ven.
—¿Qué no? Nunca se sabe—. Compró entonces uno de un diseñadorarchiconocido.

Luego que le hicieron el vestido loencontró muy simple y ordenó incrustarle finas pedrerías. El resto estaba bien. Excepto elmaquillista que al llegar al país le comunicó que una semana antesse había enamorado... de una mujer; por lo que ahora no era gay.Algo terrible en un maquillista que se respete.
     —Bueno... el palo está dado.

Ciertamente el pájaro arrepentido hizobuen maquillaje. La peluquera, como era del patio, elaboró un moñomuy estrambótico que no obstante podría pasar. Mi amiga se vistió y salió al finpara la fiesta, puntual como un inglés. Ahí mismo comenzó su grandecepción.

Prácticamente fue la primera enllegar. Cuando lo hicieron los demás convidados llegaron malvestidos. Algunas mujeres hasta con cretonas (¡Qué parigüayas!).Las había también con moaré barato, algodón playero, ropasprestadas o alquiladas (Con desagradable olor a naftalina), baratijascolgando en cuellos y muñecas, hombres con tenis imitación de Puma,pelo engomado y mascando chicle, maquillaje hecho a la carrera ycometiendo horrores gramaticales al hablar.
    —¡Terrible el panorama!

Cuando comenzó la dilatadafiesta descubrió que no era la fiesta de una quinceañera. —¡No!— Erala fiesta de un montón de quinceañeras que pasaban de los 18. Hastaa una muerta le celebraron la fecha natalicia.

La bebida era ron del malo, güisquicriollo, cidra de setenta pesos, cerveza caliente y mabí abombado. La comida, en cambio, no estaba tanmala. Sólo que los dueños, un poco más de cien, las tomaban consus manos esmaltadas, hacían chistes asqueantes, escupían, erutabany entre ellos se lanzaban trapisondas.
    —¡Qué fracaso tan grande!

Desde luego que decidió marcharse deallí. Pero, como experta en eventos similares, había decidido ir entaxi para evitar el entaponamiento. Tendría, pues, que pedir uno porteléfono. Llamó de su móvil. Prometieron que en cinco minutosestarían en la puerta del lugar de la dichosa fiesta. Sin embargo,media hora después el taxista la llamó para decirle que no ledejaban entrar unos gorilas uniformados que cuidaban los jardines. Miamiga se vio forzada a caminar unas cinco cuadras con aquel vestidoque pesaba más que un matrimonio y sus zapatos franceses y de tacos altos. 
    —¡Qué castigo! 

Para colmo tuvo que orinar paradadetrás de unos arbusto. Finalmente se montó en el taxi, que notenía aire acondicionado por supuesto, y arrancó muy disgustada poresas calles de Dios. 

Pero tenía hambre y decidió ir a cenar. Dio enese sentido instrucciones al taxista sin recordar que era martes yFranklin Almeida la vida nocturna, luego de las doce, ha conseguidofastidiar. No encontró un lugar para llevar a cenar a su costosovestido. Tuvo que conformarse y pedir discretamente un emparedado enla Payán.

Cuando se desmontó vestida en la formaen que se encontraba, un moreno con la boca llena a punto de rajar, levoceó:
—¡Cuánto trapo, nalgüa!¿Te lo mandaron de Nueva York?— Ni lo miró, aunque se prometióoperar dentro de un mes las nalgas de langosta que tenía. 

Le pasaron el emparedado. Pagó. Volvióa su taxi, que la dejó frente a la casa luego de abusar con latarifa. 
 —¡Qué noche aquella!

Abrió la puerta y la bolsa delemparedado esperando que ocurriera lo peor. No fue así. Comió todosu emparedo y tomó agua. Entonces descubrió que a su largo vestido alguien, seguramente por maldad, le había hecho un orifico conun cigarrillo. Ahora, desconsolada, si lloró.

¿Tengo o no razón? ¿No es la semi tragedialo más parecido a una comedia?

Nota: Sabiendo yo lo chismosos que sonalgunos de los Pasionarios, supongo que ya se empezó a sacarle punta allápiz y afilar lenguas. 
Por eso me adelanto en solicitar(dada la coincidencia en hora, fecha y el mal gusto de unos premiosque algunos “reparten” por ahí.) que nadie diga que estos quincetienen zurrapa y mucha relación con los dichosos premios que me cuido mucho enmencionar. —¡No!  La semejanza, si es que existe, es puramente coincidencial.

martes, 16 de marzo de 2010

Género y sexo


 
Nota: Un renombrado Pasionario Descubierto fue contratado hace ya varios meses como colaborador independiente y bien pagado (con aplausos) de  Pasión Cultural. Sospechosamente tenía un tiempo que no envíaba ningún trabajo. Sin embargo, ayer lo hizo al mismo tiempo que nos comentó sobre otro publicado ("El idioma de Cervantes") remitido a nostros por el poeta, catedrático y abogado exclusivo de este blog, Héctor Dotel Matos.
 
El Pasionario Descubierto a que nos referimos no es otro que el archifamoso teatrero dominicano Manuel Chapuseux. Nos ha remitido un artículo aparecido en el periódico independiente de Asturia La Nueva España titulado "Género y sexo en castellano"; que a nuestro juicio no tiene desperdicio. Al mismo tiempo que agradecemos al amigo y colega Chapuseaux su colaboracio pagada con aplausos, recomendamos a los Pasionarios leerlo detenidamente y, si lo desean, comentarlo.


Género y sexo en castellano

Por Avelino Alonso, La Nueva España



Ya hace años que dejé la escuela. Por aquellos tiempos, la gramática me interesaba más bien poco; aún así, estaba en clase el día que explicaron la definición de género. Y presté atención. La gramática se dedica al estudio de las reglas y normas, que rigen la construcción de nuestro lenguaje.

El género es un elemento gramatical, que podríamos definir como «un sistema de clasificación que afecta a los elementos nominales de las lenguas, los cuales son ordenados dentro de un número finito de clases en función de reglas de concordancia». Como lengua indoeuropea, el español hereda del latín una estructura en tres géneros: masculino, femenino y neutro. El número de géneros es variable en función de las características del idioma (por ejemplo el batú dispone de doce géneros).

Los idiomas indoeuropeos utilizan el género neutro para indicar aquellas cuestiones en las que el sexo es indiferente. Por ejemplo el término latino bona (plural neutro) no significaba «los buenos y las buenas», sino «las cosas buenas». En general, el neutro se aplica a conceptos genéricos y abstractos («lo profundo», «lo humano», «lo externo»), aunque hay excepciones («las especies animales»). Pero no hay que confundir entre género gramatical (el varón y la mujer) y género natural (machos y hembras).

Los géneros masculino y femenino, no mantienen una relación estrecha con el sexo, hay muchos ejemplos de ello. El mar puede también expresarse en género femenino (la mar); el banco, la mesa, la silla, el sombrero y un largo etcétera, constituyen ejemplos de sustantivos que carecen de sexo y sin embargo poseen género femenino o masculino. Hay ejemplos en los que a un mismo sustantivo se le aplican dos géneros: «Pedro supuso una visita inesperada», en el que la palabra «visita» tiene género gramatical femenino y se refiere a un individuo masculino.

También hay sustantivos que precisan del artículo para definirse por un género u otro (el ciclista o la ciclista). Además de ello, el español tiene la característica de dotar al género masculino de carácter inclusivo, esto es: se utilizan sustantivos de género masculinos para referirse al conjunto de una categoría, actuando como pertenecientes al género neutro. Cuando decimos «los alumnos de una clase», nos referimos tanto a los alumnos, como a las alumnas. Es redundante utilizar expresiones como «los alumnos y las alumnas», o «los vascos y las vascas», porque el segundo concepto está contenido en el primero.

La ministra española de Igualdad ha hecho un uso incorrecto del lenguaje al utilizar el término «la miembra», que simplemente no existe en la lengua española. La moda actual de utilizar un lenguaje «políticamente correcto», inspirado por los principios de un feminismo integrista de raíz anglosajona, esta llenando nuestro lenguaje cotidiano de auténticas perversiones, algunas realmente pintorescas. Recientemente asistí a una asamblea en la que el orador utilizaba el término «nosotras» para referirse a la totalidad del auditorio, yo miraba para un lado y para otro, y comprobaba que había una proporción igual de hombres y mujeres. Atónito ante esta circunstancia, pregunté las razones de esa forma de hablar. La respuesta fue más sorprendente: el orador se refería a las personas, por lo que, como es femenino, debía decir «nosotras las personas».

En este punto está la clave de la controversia: en confundir género natural con género gramatical. No son lo mismo. En todo caso, el orador debería de decir «nosotros las personas humanas», porque tanto «nosotros», como «personas», pertenecen al género neutro, son conceptos genéricos, no categorías sexuales.

Toda esta confusión, teñida de progresismo barato, proviene de la penetración de la lengua inglesa en nuestra vida cotidiana. El idioma de la cultura dominante (el inglés) carece de género gramatical. La traducción mimética de sus expresiones conduce a las aberraciones a las que asistimos. Por ejemplo, la expresión «violencia de género» es la traducción literal de «gender violence». Pero el término «gender» no se puede traducir por género, si no en todo caso por sexo (el término correcto sería «violencia doméstica» o «violencia sexual»).

Es el sibilino avance del imperio, que se aprovecha de la ignorancia.