lunes, 25 de noviembre de 2013

“El lago de los cisnes”: Arte bien servido

“El lago de los cisnes”: Arte bien servido


El sábado 24 de noviembre del corriente año, y en la siempre hermosa explanada del Alcázar de Diego Colón, fui a ver la presentación del ballet de Alina Abreu con su versión de “El lago de los cisnes” (de Tchaikovski); que contaba con el auspicio de los ministerios de Turismo y Cultura.

¡Arte bien servido!

Durante aproximadamente dos horas, quienes asistimos a la representación de aquella magistral manifestación de belleza y mejor Arte, disfrutamos de la versión dominicana del más famoso ballet en todo el mundo:“El lago de los cisnes”. Estrenado en el Teatro Bolshoi el 4 de marzo de 1877, no precisamente con gran éxito. Lo que si logran, después de importantes ajustes coreográficos, en la representación del Teatro Masriinsky de San Petersburgo el 15 de enero 1895. (El suscrito ha tenido la dicha de disfrutar de presentaciones en ambos impresionantes teatros.)

El argumento:

Es el vigésimo primer cumpleaños de Sigfrido, el  joven príncipe está celebrando una fiesta. El ambiente es perturbado por la entrada de la Reina y sus damas de honor. Sigfrido se altera cuando su madre le ordena que dentro de la fiesta oficial por su cumpleaños, en un baile en la corte, escoja a su futura esposa.

Durante una cacería, preparada por el Bufón de la corte, el príncipe cerca de un lago se encuentra con la reina Odette, a quien un hechicero, junto a otras hermosas jóvenes, ha convertido en cisne.  El príncipe le ruega que no se marche volando. Ella le explica que ese lago fue formado con las lágrimas de su madre al descubrir que el malvado Von Rothbart la había convertido en cisne. Ella y su corte seguirán siendo cisnes, excepto entre la media noche y el amanecer. Este maleficio terminará cuando un hombre valiente y leal se case con ella, El príncipe le dice que debe ir la próxima noche al baile de palacio ya que debe escoger a su novia y le promete que se casará con ella.

En la fiesta formal del cumpleaños Sigfrido sólo piensa en su encuentro con Odette. Sin previo aviso, un caballero entra con su hija que es la viva imagen de Odette. Se trata de Von Rothbart, que se ha transformado a sí mismo y a su hija Odile para engañar al Príncipe y que éste rompa la promesa hecha a Odette. Odile ha logrado engatusar a Sigfrido. Mientras bailan los dos jóvenes, Odette se deja ver en la distancia y hace señales a Sigfrido para que entienda el engaño. Luego, Sigfrido se aproxima a Von Rotbart y pide la mano de Odile y éste da su consentimiento. El príncipe vuelve para ver en la figura de Odette temblando entre sollozos.

En las orillas del lago las jóvenes-cisnes esperan tristemente la llegada de Odette. Ella llega llorando desesperada, contándole a sus amigas los tristes acontecimientos de la fiesta en el castillo. Aparece Sigfrido y le implora su perdón. Reaparece Rothbart reclamando el regreso de los cisnes. Sigfrido y Odette luchan contra él, pero todo es en vano, pues el maleficio no puede ser deshecho. Los dos enamorados se suicidan lanzándose al lago. Rothbart muere a consecuencia de ese sacrificio de amor y los otros cisnes son liberados del maleficio. Se ve aparecer sobre el lago los espíritus de Odette y Sigfrido ya juntos para siempre.

Lo que vi sobre la escena:

¡Una soberbia demostración de belleza! ¡El cuerpo humano convertido en gramática visual! 

Tremenda le exhibición de fuerza interpretativa, gran dominio corporal y emocional y magnífica técnica exhibidos por Alihaydeé Carreño: primerísima bailarina cubana de gran estirpe. No pude evitar gritarle muchas veces… ¡bravo! por la maestría alcanza con las caracterizaciones de Odette y Odile. Sus dos personajes están interiormente muy bien diferenciados. Hasta tu proteico baile es muy diferente para ambos personajes. ¡Nadie podría hacerlo mejor de ahí! Ella es la gran figura de la noche.

Virtuosismo y fuerza interior mostrados por Luis Antonio Pérez (Rothbart). Por supuesto que el personaje que interpretaba tenía que solemos llamar en el Arte... "garras". Con frecuencia se suele cometer el error de dejar personajes como éste en el continente. Luis Antonio se va por el contenido y sale airoso.

Buena interpretación, sin la fuerza interpretativa de los dos anteriores, de Maykel Acosta (Sigfrido). Técnica depurada, lo que se evidencia en la corrección, sin aparatosidad, de sus magníficos saltos y giros. Donde me atrevo a señalarle algo es en el manejo de la psicología del joven Sigfrido. Debe tratar de hacerlo un poco más creíble.

Muy buenas las caracterizaciones de Patricia Ascuasiati (Reina Madre) y Ernesto Báez (Wolfgang). 

Buena y convincente la refrescante interpretación de Ednis Gómez (Benno). Confieso que no lo había visto bailar. Me quedé gratamente asombrado con su técnica y gracia.

Solistas, cisnes, aldeanas, damas de honor e invitados de la corte; conformaban un armónico conjunto de bailarines que daban al ballet, allí representado, una categoría de buen y delicado Arte. ¡Gran madurez estética del conjunto! No podíamos pedir más.

Pero, al mismo tiempo, viendo en el escenario unas cinco generaciones de bailarinas y bailarines (desde niñas hasta figuras consagradas), uno descubre, con gran satisfacción, que un promisorio futuro de nuestro ballet está garantizado.

Sobre la producción:

¡Trabajo de gran producción artística! Ningún esfuerzo o gastos parece haberse escatimado. Magníficas luces (Bienvenido Miranda y Manuel Ferry). Alucinantes vestuarios (Magaly Rodríguez). Aún mejor la puesta en escena (Alina Abreu) y el sonido de la misma (Luichy Tejeda).

Impresionante, como siempre, las soluciones escenográficas de Fidel López. Los efectos de espectáculos (pirotecnia) le iban muy bien al lugar en donde decidieron presentar esta vez “El lago de los cisnes”. Al ser una plaza al aire libre, necesariamente había que pensar en el evento como un espectáculo, sin traicionar al Arte, por supuesto. Eso fue logrado.

La recompensa:

Habían alquilado unas dos mil sillas. Pues les cuento que había igual cantidad de personas de pies. Excelente comportamiento de todos los espectadores. Allí, en aquella mágica noche, todos estamos arrobados con el evento. Los artistas, y el numeroso equipo de producción, habían conseguido la gran hazaña.

Ya se ha convertido en costumbre presentar eventos de buen Arte en la explanada del Alcázar. Gran idea y logro de su directora, la actriz y antigua alumna del suscrito, Raysa Astacio. Mis parabienes.


Estoy tan contengo por lo presenciado, que esta vez no quisiera tener que pedir el siempre inevitable… ¡Telón!

sábado, 16 de noviembre de 2013

Estratégico desprendimiento

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Estratégico desprendimiento

 
"Emily", "Master Class" y "La duda". La Carretero en "La pasión según Antígola Pérez."

Por pura estrategia he decido tener un señalado desprendimiento. Es algo que vengo poniendo en práctica desde hace algunos años. Abundo:

Es legendaria y significativa la colaboración cultural a nuestro país de España y Francia. Como me referiré a un tema teatral, hablaré sobre la colaboración en ese renglón.

No a pocos hacedores teatrales dominicanos Francia ha respaldado económicamente. Igual España.  En nuestro Festival Internacional de Teatro ( he sido director de dos), ambos países, regularmente, auspician varias compañías de sus respectivos naciones. También Inglaterra e Italia, aunque todavía un poco tímidas, se han montando en nuestro particular Carro de Tespis.

La incidencia norteamericana es aspectos sociales, económicos y científicos ha sido notoria. Sin embargo, en asuntos culturales Francia y España, respecto a nosotros, les estaban comiendo los caramelos. No obstante, desde hace unos cuantos años el asunto con Estados Unidos de América ha dado un giro espectacular. Y en ese sentido hemos visto varias compañías teatrales participar en nuestros festivales con el auspicio norteamericano.

En un gesto que me pareció de extrema delicadeza, Estados Unidos me comunicó en un ocasión que patrocinaría varios grupos en uno de los festivales que dirigí; pero que deseaba que algunas de las compañías patrocinadas hablaran en español y, preferiblemente, con nexos dominicanos. Desde luego que esta compañía tenía que accionar legalmente en aquella nación. ¡Todo un éxito!

Pero aún hay más. Hoy son notables y abundantes los auspicios norteamericanos a puestas en escenas en este país.

Por supuesto que hay exigencias y condiciones muy precisas. Los países antes mencionados, decididos a exportar su cultura, respaldan económicamente los montajes de obras cuyos autores sean suyos y cuyo bagaje cultural no esté en entredicho. Confieso que han sido muy amplios en el criterio seleccionador.

Para evitar aburrirlos no contaré todo el proceso que hay que seguir para obtener la citada colaboración. Pero sí les digo que son muchos los montajes (no siempre con la calidad esperada) que aquí se hacen con el respaldo de embajadas foráneas, siendo hoy la norteamericana la de mayor accionar.

Debo aclarar que no es automático el asunto. Se debe presentar un proyecto muy bien elaborado, demostrar que actores, directores y productores tienen el perfil que ellos demandan. Sé de varios proyectos de este tipo que han sido rechazados por no cumplir los estándares establecidos. Adelanto una información que procura evitar suspicacias: hasta ahora no he presentado ningún proyecto particular a los países que suelen prestar esas colaboraciones teatrales.

Para ser justo debo citar que también Venezuela y Brasil han tenido importantes participaciones en el sentido que refiero.

El asunto es que esos países están muy interesados en respaldar nuestro hacer teatral, pero exportando el suyo.

Así las cosas, hoy resulta que es más rentable para un productor local, llevar a escenario una obra de un escritor estadounidense (para ilustrar con el ejemplo) que uno nuestro. Esto, porque, generalmente, la mayor colaboración consistirá en el costoso pago del Derecho de Autor. Esa política cultural es correcta. Un país soberano debe proteger y promover su cultura y a los hacedores de ella.

En nuestro país no existe, aún, un plan sostenido en el tenor que les cuento. No caeré en señalamientos críticos y en la quejumbre que frecuentemente escucho por ahí. No lo haré.

El caso es que las obras de los dramaturgos criollos, dada la correcta estrategia internacional que he indicado, no brillarán en nuestras tablas con la frecuencia que deberían por las razones que he expuesto. ¿Me siguen?

Hace unas horas, la inmensa actriz y directora teatral Carlota Carretero, me llamó para comunicarme que la compañía Teatro Rodante de Bellas Artes (que ella con aciertos y calidad dirige) montará mi “Un café frío en la calle El Conde”. Un verdadero honor. La Carretero insistía en que debían hacer un modesto pago por mis Derechos Autorales. Estoy negado.

El dinero a mí no me sobra. Vivo con lo justo. Mi aparente desprendimiento es sólo una estrategia. Procuro con esto quitarles a nuestros productores la preocupación del referido pago cuando la obra se haga, nada más, aquí.

Es conveniente que las obras de los dramaturgos se presenten en sus respectivos países. En ellos está la correcta plataforma para internacionalizarse. Ciertamente tuve la suerte de que la Teatrería de Cataluña pusiera en escena mi obra “El diablo ya no vie aquí” en calidad de estreno mundial. Pero eso no es lo usual. Es desde los escenarios nacionales que deben ser “lanzadas” nuestras piezas teatrales.

Pero si no nos desprendemos, estratégicamente y durante algunos años, del pago de marras, no vamos a conseguir competir en iguales condiciones con los dramaturgos foráneos. Es un asunto de Mercado.

Y miren esto: tampoco nuestros dramaturgos son segundos de nadie en cualquier parte del mundo. ¿Nos montamos?

¡Telón!

jueves, 14 de noviembre de 2013

Querida, perdóname...

Querida, perdóname...


Hace unos días cumplí mis primeros sesenta años. Confieso, sin jactancia, estar satisfecho, aunque no del todo realizado.

En El Caimito de Moca nací una madrugada de noviembre con los ojos bien abiertos. Esto, para comenzar desde el inicio a observar el Universo. El Universo particular y pueblerino, aclaro...

Querida, perdóname...

...un arbusto llamado bucare que produce las semillitas rojinegras llamadas peonías (mi abuela solía llenar las lámparas de gas con ellas), en la finca de enfrente un árbol frutal que daba carambolas, un rosario de  cuentas en manos de una tía, un piso de barro extraño en Moca donde la tierra siempre está ennegrecida, un crucifijo colgando en la puerta de la casa, un libro de Rubén Darío en las dos manos de mi madre...



Querida, perdóname...


...el pilón de majar café que era exclusivo de mi abuelo, el cual tenía una herida en la nariz como apreciado tesoro de la guerra entre Bolos y Rabuses; el burro para café en medias, los montoncitos de cacao ratonero que olvidaban los obreros para que los muchachos, luego, pudiésemos recogerlos; las frutillas anaranjadas del cundeamor que se daban silvestres en las empalizadas de mayas, una niña que yo besaba sobre los sacos de afrecho que guardaban detrás de la capilla de madera, un libro siempre abierto que me atraía cual fruta prohibida (“La Noche quedó atrás”) y que aún no me permitían leer...


Querida, perdóname...

...unos uniformes de un Trujillo que borracho fue a pedir café amargo para mitigar el jumo, los ojos fríos del viejo Vicente de La Maza tan amigo del abuelo, el trillo que hicimos para no olvidar la ruta donde se encontraban los guineos, la tía loca llena de luces y recuerdos, las naranjas, los mangos, el caimito, la parcha y la guanábana; el chofer del carro público que al regresar de la capital se paraba a dejar bolitas de quejo y galletas mocanas, el viaje familiar para residir en Las Calderas, las pescas en el muelle de Ocoa, nuestro olvidado perro blanco (Lasie), las uvas de playas que nunca se acababan, los bollitos de yuca a los que decíamos “chulitos”...


Querida, perdóname...

...las primeras visiones cuando llegamos a Nagua surcada por tantos ríos y riachuelos, el patio cuando el mar lo convertía en playa, los cangrejos en el techo de la casa, Berto el buzo que era hijo de Macita, las brujas del Cumajón, Marcial, la bruja buena; la retreta debajo de la mata de gima, la Banda Municipal y su “Teléfono a larga distancia” que Sote y Sixto interpretaban con sus trompetas, las baquetas de “sica en cajeta” que tanto nos gustaban, las postalitas de peloteros, yo vestido de Cruzado (¿o Templario?) portando el estandarte, las hostias y el vino que al cura hurtábamos, los pleitos de sor Juana, el poema obligatorio al Tirano (yo soy Rafelito, el niño valiente, por eso me pongo el flú de teniente, para hacerle el saludo, al señor presidente...”), una niña supuestamente encantada que se negó a crecer, mi amiga Rafaela que me enseñó a trabajar, y espiar, en la primera central telefónica que llegó al pueblo; los adorados biscuists de mi madre... y Magalis, la primera fruta viva que pude saborear...


Querida, perdóname...

...el viejo libro que al fin me permitieron leer, los nuevos libros de Vargas Vila que mi hermano me regalaba, los juegos a los vaqueros en el patio de los Jiménez, las dedicatorias que debía hacer en las serenatas que amigos muy adultos dedicaban a sus novias, la Sociedad Cultural Taína que hube de crear, el asombro por las aguas dulces en el medio de las saladas de la playa El Diamante, las fantásticas historias que escuchaba, escondido, contar a los mayores; los fantasmas antitrujillistas que hablaban de noche debajo de la cama de mis padres, los cuchillos hechos con flejes para vengar a un tío herido en un combate, el combate presenciado entre Armando Lazala y Cotico, ambos amigos de mi padre; la visita a mi casa del viejo Bosch que fue a procurar los pastelitos de Las Cabuyas que ya sólo mi padre sabía hacer, la reunión mía y de mi madre con Manolo Tavares Justo, las muchachas que se ahogaron en una playa de Matancitas, la iglesia de Matanzas que sobrevivió al maremoto...


Querida, perdóname...

... La China, primera fruta prohibida en mi vida y la segunda buena hembra; Marianela: el primer verdadero amor; Sharif y Luisa, las primeras vacacionistas conquistadas; la morena marina que por poco me mata, la navegación infantil en botes hechos con troncos de matas de guineos, las veladas que dirigía en el Colegio Belén, la expulsión del colegio por no poder pagar, la protección de las señoritas Andreína e Irma: profesora y directora de la escuela pública; mi declaración de comunista, mi rechazo al comunismo, el golpe de Estado contra Bosch, el viaje definitivo a la capital, el encuentro en Bellas Artes con el Teatro, los viejos y queridos profesores y los nuevos alumnos...



Querida, perdóname...

...una pianista llamada Asela que quise en un zaguán oscuro y luego en la sala de su casa, tres hermosas amadas definitivas hasta que duramos queriéndonos, otras difusas amadas que luego se escondieron o se fueron, luces en las escenas, vestuario de condes, mendigos y emperadores; militares insultando o golpeando a los artistas en Pimentel, la amenaza que nos hicieron en el Lago del Fondo de Haití, las desapariciones de Segarra y Guido Gil, la caída de Amín, el asesinato de Orlando, el fusilamiento de Caamaño y la añorada derrota a Balaguer; otra amada que surgía de la noche montada en corceles sudorosos, un ronco saxofón y un dulce oboe para la amada que siempre estaba en escenarios interpretando a Dafne o a la maestra Pasambú, una lanza asesina que sólo usaba en las tablas, una palabra, o un vocablo, que estaba destinada a convertirse en libro o en artículo; nuevos amigos, dos poetas, algún libro de Tolstoi y otro de Camus, un apretón de manos y el desprecio a la mentira... esas son las cosas que aún conservo en la memoria...









Querida, perdóname... pero de ti... casi no recuerdo nada...


¡Telón!

lunes, 11 de noviembre de 2013

Regalo de cumpleaños...

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Mi cumpleaños acaba de comenzar hace apenas un minuto. Suelo ser yo quien hace un regalo a todos en este día. Te regalo este poema que juzgo muy especial:



Te celebro

Te celebro cuando suspira la mañana
en su siempre asombroso y único rocío.

Te celebro en los rayos de sol
que penetran intersticios de paredes ahuecadas,
ellos son
             —finalmente lo sé—
duendes expectantes.

Igual te celebro en el haz que cruza mis ventanas,
descubriendo un venturoso Universo
sonriéndome en billones de mágicas partículas
                                                           flotando en mis espacios.

Te celebro
en los roncos quejidos de amantes desenfrenados,
en sus fugaces e incumplidas promesas
que procuran perpetuar esos instantes
en los que pasiones y sudores
urgen convertirse en lenguaje articulado.

Te celebro
en las «Aguas Primaverales» de Iván Turguénev
que acostumbro leer
cada vez que te descubro en la llovizna
                                                              agazapada en múltiples zaguanes.
Te celebro cuando cruzas mis ventanas
cubierta de fantasías y estrellas,
cuando te recuestas en un balcón lunándote desnuda
o repitiendo tus dos palabras preferidas:
                                                                 —las únicas que importan—
                                                                    ¡He llegado!

Te celebro en los versos
que debí robarle a Paul Éluard:
                                                                «Te amo por amar.
                                                       Te amo por todas las mujeres que no amo.»


No lo hago, en cambio,
y confieso que allí te he presentido,
en la portada de una obra de Baudelaire
que nunca he concluido
por miedo a encontrarte, o saberte,
cuestionada en páginas del libro:
                                                       «Los paraísos artificiales».
Pero sí te celebro, me apasiono y río
en las alegres desvergüenzas de Milan Kundera
que inevitablemente encuentro en
                                                       «El libro de los amores ridículos».

Te celebro en los candiles de escenarios antiguos,
en las fascinantes sombras chinescas que nos permiten ser el Otro,
en el extraño y legendario canto del grillo,
en los colores y las plumas del águila,
                                                            amada y temida por gusanos
                                                            por nosotros
                                                            y los otros.

Te celebro
en los sueños del transmutante camaleón,
que sólo aspira ser
                                   —en su singular mimetismo—
su único Universo conocido.

Te celebro
en cada pétalo de las fascinantes amapolas,
que son como las furcias...
                                           dadoras de placeres.

Te celebro en los sonajeros que cantan, encantan y bailan
casi tanto como tú.

Te celebro en las bufandas de tules añiles
y en los peplos bermejos que nunca debieron irse.

Te celebro en tu gesto sin rostro,
en tu nombre sin apodo ni apellidos,
en la ilusión de mis dedos reclamando unos labios,
en las seductoras doncellas que cruzan mis caminos,
en el taconeo repicado de casas encantadas,
en las faldas florecidas de aquellas que apenas te susurran,
en los que alborozados se aventuran a llamarte,
en aquellos que te piensan o presienten,
en los sabios que por siglos han intentado
atraparte o explicarte en el Vocablo.

Te celebro
en todas mis noches de vino, poesías y nostalgias.
Allí te identifico
y te llamo, alegre, por el nombre convenido:
                                                                       ¡Amor!

Sobre la "Parca que espera en el camino"


 Esta es la nota de prensa que sobre la puesta en circulación de "La Parca que espera en el camino" Editora Bangó nos ha hecho llegar:


El libro de cuentos, La Parca que espera en el camino, del laureado dramaturgo y actor dominicano Giovanny Cruz Durán se puso a circular el pasado jueves 7 de noviembre en la Sala de la Cultura del Teatro Nacional.
El espacio se transformó en una funeraria y los asistentes más que público se sintieron dando un pésame. Frente a un ataúd abierto las actrices Yorlla Castillo y Nileny Dippton, y el mismo autor del libro, realizaron la lectura dramatizada de dos de los relatos del texto: “Muertos de la risa” y “Marie y el Gato Negro”.
Entre una lectura y otra, los editores del libro, Mónica Volonteri y Manuel García Cartagena, dieron lectura a dos voces de un texto en el que ambos resaltaron la importancia de esta publicación en el actual contexto por el que atraviesa la literatura dominicana.
Por una parte, Mónica Volonteri destacó la relación de los relatos de Cruz Durán con lo teatral. Según ella: “En estos relatos, la muerte es siempre una actuación, una puesta en escena, un rito que revive el mito. Y esta es la paradoja principal del libro: mientras más esfuerzos despliega el narrador por convencernos de la idea de que la muerte es una puesta en escena, el efecto que produce es reforzar el viejo y conocido postulado shakesperiano de la vida como gran teatro”.
Mientras que Manuel García Cartagena expresó que: “La lectura de este libro de Giovanny Cruz Durán resulta altamente recomendable desde más de un punto de vista, pues hará que muchos lectores comprendan la justa dimensión de algo que poco a poco se nos va perdiendo ante nuestros propios ojos indiferentes, y que no es más que el estilo literario, del cual Giovanny Cruz se convierte, en y por este libro, en uno de sus últimos representantes entre nosotros”.
La Parca que espera en el camino, consta de trece relatos que tienen en común historias de muertos escritas por un narrador agonizante que va por el camino en el que espera encontrar a la Parca. Algunos de los relatos parten de mitos urbanos conocidos, como el de la joven que pedía bola a la salida de Boca Chica o el mito de los recién casados que mueren en la luna de miel.
Con este texto Giovanny Cruz ha dado muestras de que es un escritor con mayúsculas, no importe el género que cultive.

domingo, 3 de noviembre de 2013

La parca te espera...

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La Parca de Giovanny Cruz te espera en el Teatro Nacional


El próximo jueves 7 de noviembre, a las 7:00 p.m., tendrá lugar la puesta en circulación del libro de cuentos del escritor dominicano Giovanny Cruz Durán titulado La Parca que espera en el camino, en la Sala de la Cultura del Teatro Nacional.

 El libro, editado por Ediciones Bangó, contiene trece cuentos que proponen cada uno distintas versiones de la idea de la muerte, desde una diversidad de planos y aspectos de nuestra socio cultura dominicana.

El evento consistirá en una puesta en escena tenebrosa en la que participarán, además del mismo Giovanny Cruz, las actrices Yorlla Lina Castillo y Nileny Dippton, y en la que los editores del libro, los también escritores Mónica Volonteri y Manuel García Cartagena, desempeñarán, entre otros papeles, los de dos ánimas simples que tendrán a su cargo la presentación del libro.

Giovanny Cruz Durán es un reconocido director teatral y dramaturgo dominicano dos veces galardonado con el Premio Nacional de Teatro. Es también actor de cine y de teatro, y como escritor cuenta en su haber con más de una veintena de textos en los géneros dramático, poético, y narrativo. Viene incursionando con éxito en la narrativa literaria desde la publicación de “Los cuentos del Otro”, aparecido en 2010 bajo el sello editorial Alfaguara.

Ediciones Bangó es una editorial artesanal  que viene operando en Santo Domingo desde hace más de diez años con la intención de difundir únicamente literatura de calidad. Cuenta con varias ediciones en papel de obras como Adagio Cornuto, poemario de Alexis Gómez; la antología de poetas dominicanos Poemas de último minuto; la novela corta de Federico Jóvine Bermúdez, Te atreverías a saltar, entre otros. Recientemente ha incursionado en el campo de la edición de libros digitales, en el que ya tiene publicadas más de media docena de novelas en la red.

La entrada al evento es libre y gratuita.

miércoles, 30 de octubre de 2013

Sobre la creación de la luz...


Esta misma mañana recibí una atormentada llamada de un religioso amigo, justo cuando leía una crónica del Diario Libre sobre unas declaraciones del muy prestigioso astrónomo Richard Ellis sobre cómo "se hizo la luz" en el Universo.

(http://www.diariolibre.com/ciencia/2013/10/29/i408847_asa-hizo-luz-universo-segan-astranomo-richard-ellis.html)

—El universo empezó a expandirse con un "big bang" hace unos 13,700 millones de años, según estimaciones, y al principio, todo era tinieblas, hasta que llegó la claridad como parte de un proceso de "encendido" aparentemente progresivo y no repentino" —dijo Richard Ellis.

Recuerden que escribí una vez que el universo se formó desde un asunto que se llama Singularidad (eso no lo aprendí exactamente en El Caimito de Moca, pero allí comenzó mi interés por estos temas), que es una especie de curvatura del espacio, y que el famoso big bang no es una explosión como muchos piensan. Fue un proceso largo, muy largo, de millones de años. Lo de la explosión es más bien una metáfora. 

El asunto es que el religioso amigo que me llamó (ya he declarado antes que soy un dudante y no exactamente un ateo), lo hizo muy preocupado. Él también estaba leyendo las declaraciones de Ellis y en una primera lectura la explicación religiosa sobre la creación del mundo no parece quedar muy bien parada. "¿Entoces esto demuestra que no existe Dios?" Se preguntaba mi amigo. Lo tranquilicé un poco... creo.

La Singularidad de donde venimos empezó un día específico. Más aún: se inició exactamente en una micra de segundo determinada. (Cada vez que me lo planteo pienso en la gota de agua que da nacimiento a un río.) Entonces, el universo no siempre estuvo ahí, como tampoco sus efectos y consecuencias. ¿Qué determinó su formación? ¿Generación espontánea? ¿O acaso Dios erigido en voluntad y pensamiento?


Algunos científicos piensan que la materia Cero siempre ha existido y que ella misma produjo los cambios que se requerían para empezar este asunto cósmico nuestro (estoy seguro que jamás se pensó que crearían también los cómicos de aquí)... ¿podría ser, entonces, esa materia Cero la metáfora divina? ¿Tiene esa materia Cero voluntad y pensamiento como le atribuyen a Dios?
Quisiera poder saber con exactitud la respuesta a estas interrogantes. Pero mi infinita ignorancia no me deja. De lo que no tengo dudas es de que en esa materia Cero ocurrió un día una "gota" de energía y desde ahí toda la vida. ¡Un río de vida que desbordó el Universo! 
Prometo reflexionar e investigar con mayor profundidad hasta saber si alguien, finalmente, sopló esa energía de la materia en cuestión.

Ciertamente mis dudas me atormentan; pero me ayudan a reflexionar y, por lo tanto, a ser cada día un poquiiiiiito más sabio. 

¿Son más felices que yo aquellos que no piensan... mucho? Es que no puedo evitar ser cibaeño, aguilucho, escorpión, dudante, escritor, teatrero y un jodido pensador.
¡Telón!

miércoles, 23 de octubre de 2013

La parca aparecerá el 7 a las 7...

El 7 de noviembre, a las 7 de la noche, de este 2013 (¡qué miedo!), Editora Bangó estará poniendo en circulación el libro de cuentos de Giovanny Cruz Durán, "La parca que espera en el camino", reciente y exitosamente puesto a circular en Barcelona.



Se trata de 13 títulos de cuentos que giran en torno a la muerte, de una profunda ironía y mejor sentido del humor.

Esta puesta en circulación será un tanto diferente a las usuales. Se llevará a cabo como una teatralización. Las actrices Yorlla Castillo, Nileny Dippton, junto a Giovanny Cruz (actor y escritor), se "montarán" en la muerte para escenificar algunos de los cuentos de marras.

Recomendamos ir a este evento, so pena de que la parca acuda entonces por tí.



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